Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenece. Son obra y propiedad de Masashi Kishimoto.
PD: Siento la tardanza, ayer mis amigas fueron Berserker y me arrastraron a las profundidades de los infiernos... Si, me llevaron de compras ;W;
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"Naruto"
La voz retumbó en la oscuridad, fuerte, preocupada.
"¿Naruto?" volvió a llamar.
La figura inerte y desnuda del rubio se encogió sobre sí misma, haciendo que su cuerpo se contrajera cuando una nueva oleada de dolor asaltó su débil persona.
"¡Itte...!"
Su quejido de dolor restumbó en la sala y su rostro, en una clara mueca de dolor, se llenaba de las lágrimas que escapaban de sus ojos, cerrados. Sus brazos le rodearon, abrazándose a sí mismo.
"Naruto..."
La voz, junto con la vibración del suelo, avisó de la llegada del gigantesco zorro demonio al lado de su desvalido jinchuuriki, que se retorcía en el suelo que su mente proporcionaba.
Los rojos postes de tempo Shinto que antes le apresaban habían desaparecido, y ahora el zorro podía vagar libremente por el espacio que era la mente del joven.
La antaño oscura habitación llena de tuberías que se había transformado en un mundo negro iluminado por el suelo, de agua, y con esos postes sellándolo, era ahora un vasto espacio de agua brillante, iluminado con la luz del atardecer rodeado por montes verdes, en el centro del cual descansaba un parador, cuatro finas bigas rojas soportando el techo, con suelo de piedra cubierto con una fina manta naranja.
Era un mundo realmente hermoso.
Ese bebé tenía un alma preciosa, brillante como la misma luz del sol. Y por su culpa había sufrido tanto, y sin embargo no le odiaba...
Con una de sus colas levantó al joven del agua y lo dejó caer en su cuello, permitiéndole acurrucarse entre su pelaje naranja y absorber algo de chakra. El cuerpo físico no había sufrido de lejos tantos daños como el psicológico. Tanto chakra...tanto estrés absorbiendo SU chakra.
"Mama..."murmuró el rubio, y Kyuubi no pudo evitar sonreír.
¡Já! El bebé era igual que la mocosa de Kushina cuando tenía su edad. Sufriendo en solitario, callándose sus penas, soportando el odio de otros sin poder odiarles a cambio, porque podían no caerles bien, podían no gustarles, no podían odiar, porque eran conscientes de que entonces serían iguales que aquellos que les odiaban...
Y no le odiaban.
¿Porqué no le odiaban?
Él era la causa de aquellos ojos llenos de desprecio, de aquellas palabras y pensamientos venenosos dirigidos a sus contenedores, y, sin embargo, no le guardaban rencor. Kushina no le guardó rencor cuando murió por su culpa, ni cuando la atravesó a ella y al tipo sin carácter. ¿Porqué?
Se tumbó, ahuecando los hombros para dejar más espacio en su lomo para que el joven rubio pudiera hundirse y descansar, y apoyó su cabeza entre sus patas.
"...Sasuke..."
Esta vez el zorro rió.
El chico aún no se había dado cuenta.
Al principio buscaba al pelinegro porque era importante, porque fue el primero que no le miró con aquellos ojos, porque, al igual que él, no tenía nada, porque se lo había prometido a una enamorada Sakura al que él creía amar.
"Absurdo"musitó Kyuubi.
¿Salvar al hombre al que amaba la mujer que le gustaba? Si, era algo que solo Naruto podría hacer, de eso no cabía duda. Pero ahora las tornas habían cambiado, y era increíblemente entretenido para Kyuubi intentar hacer que el muchacho se diera cuenta, aunque no conseguía muchos resultados.
"Venga, Naruto"murmuró el zorro, preocupación empañando su voz "Despierta" la urgencia era notable, pero aún así no era más que un suspiro.
Y el rubio siguió durmiendo.
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"Podría funcionar" asintió Tsunade
Ante ella, en el despacho del Hokage -su despacho- tenía a Sakura, Shikamaru, Ino, Chouji y, sorprendentemente, a Sasuke de pié, con una propuesta bastante concebible para despertar al jinchuuriki del País del Fuego del coma de casi un mes en el que se encontraba.
Después de un juicio, Sasuke fue -por poco- declarado inocente, pues fue la propia aldea y las decisiones de su consejo los que precipitaron ese desenlace. Aún así se le tenían prohibido salir de los límites del País del Fuego y ejercer como ninja de rango superior a Jounin, eso es, claro, si conseguía su licencia de Chunnin antes, porque seguía siendo, a ojos de la legalidad, un Gennin.
"Entonces...¿podemos probar?" preguntó Sakura, emocionada, golpeando con las manos el escritorio de su maestra.
Tsunade se frotó la sien, pensando rápido.
"He dicho que podría funcionar, no que os deje llevarlo a cabo. Es demasiado peligroso para vosotros y para Naruto"decidió, enviando una dura mirada hacia el antiguo equipo Asuma, al traidor y a la alumna brillante pero cabezota que le traía tantísimos quebraderos de cabeza. Sakura le recordaba tanto a sí misma cuando era joven...
"Tsunade-sama, permítame que le contradiga"interrumpió ávidamente Shikamaru, que recibió por un momento la penetrante mirada de la Hokage "Sasuke entró antes usando su Sharingan y afirma que la bestia está enjaulada y es inofensiva"
Tsunade volvió a pensarlo, recorriendo con la mirada las determinadas miradas de los cinco jóvenes, deteniéndose especialmente en Sakura y Sasuke.
Suspiró. Los jóvenes de hoy en día...
"Muy bien. Si Sakura determina que no será malo para la salud de Naruto no tengo queja. Haced lo que gustéis"
Los rostros se iluminaron, en mayor o menor medida y tras una reverencia, los cinco se marcharon al hospital dejando a una preocupada Tsunade en su despacho.
Shizune se acercó, pasados apenas cinco minutos, desde su mesa, té en mano.
Se quedó unos instantes delante del escritorio, mirando a la quinta Hokage con una mezcla de preocupación y nerviosismo y, por supuesto, Tsunade dejó de ojear los documentos y clavó sus ojos en su vieja amiga.
"¿Que pasa Shizune?"
Tras una pausa, la joven aclaró la garganta y reunió el valor.
"¿Está segura de que es una buena idea? Quiero decir... Naruto está estable y se ha determinado que su cerebro no ha recibido daños. Su propio cuerpo indujo el coma para poder recuperarse del uso abusivo y continuado del chakra del Kyuubi. Deberíamos esperar a que despertara solo..."
"¿Y crees que esos mocosos me dejarían en paz si les digo que no?" preguntó, un tono airado e irritado en su voz "Que hagan lo que quieran..."
Shizune asintió y volvió a su silla, terminando de organizar unos papeles que tenían que ser, luego, firmados.
"Solo espero..." pensó Tsunade "...Que no le pase nada malo a Naruto"
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"¿Estás segura de lo que haces, Ino?" preguntó Sakura por vigésima vez.
La rubia había estado dibujando símbolos alrededor de la cama de Naruto, e incluso en las paredes, durante más de una hora, bajo la mirada crítica de Shikamaru y Sasuke. Chouji, que iba a quedarse fuera vigilando los cuerpos, simplemente comía una bolsa de patatillas, intentando recuperar peso perdido en la guerra.
"Calla frentona" bufó Ino, molesta. Estaba empezando a cabrearse "Mi padre me dijo que tengo que hacer esto para asegurar a la 'víctima'"
"¡Ino!" el grito indignado de Sakura y dos pares de ojos escépticos fue su respuesta.
"Mirad" suspiró la rubia, levantándose con gracia del suelo -ya terminados los sellos-, colocando sus manos en su cintura "Esta técnica es para entrar en la mente de tu enemigo y destrozar sus defensar para obligarlo a escupir la verdad, no para despertar a un bello durmiente. Pero puede funcionar" resolvió, levantando el dedo índice de su mano izquierda en el aire "Si tenéis otra buena idea para que todos entremos en su mente, decid ahora y lo haremos. ¿No? Bien, ahora Shikamaru, Sakura, manos en mis brazos. Sasuke, dale la mano a Sakura. Y no os soltéis, no es agradable"
Ante la voz autoritaria y firme de la rubia, todos hicieron como habían sido ordenados, sorprendiéndose un poco cuando su rellenito compañero ató con cinta aislante las extremidades de todos ellos para que no se separaran.
"Gracias Chou"sonrió Ino, recibiendo una sonrisa amable del moreno, dándole un beso en la mejilla.
No era un secreto que los dos habían empezado a salir justo después de la guerra, aunque lo sorprendente era que Ino fue la que se confesó primero, lo que sorprendió a muchos, incluido Shikamaru, que entró en shock, y a una Temari algo escéptica que ahora ligaba más abiertamente con el genio, que era completamente ignorante de cualquier cosa que tuviera que ver con mujeres. Si, a Temari le esperaban, sin duda, meses de esfuerzo y dolor hasta que consiguiera que Shikamaru se diera cuenta de algo, pero este no es el tema en cuestión...
"Tened cuidado" pidió Chouji, una vez Ino comenzó a hacer los sellos con sus manos, recibiendo un asentimiento de su compañero de equipo y de un bastante perplejo Sasuke, que parecía no saber realmente lo que estaba pasando.
"¡Ha!"
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Era un lugar extraño.
Era diferente a como Sasuke lo recordaba.
Era tan hermoso que no existían palabras para describirlo.
Era la mente de Naruto.
"¡Woah!" estalló Ino, desasiéndose de sus acompañantes "¡Es la mente más bonita que he visto en mi vida!"
Ante los cuatro se abría una verde explanada con un lago de hermosa agua brillante rodeada de montanas, en el centro del cual se erguía una pequeña construcción de la que surgía un camino de piedra hasta la costa, todo iluminado con el cielo anaranjado del atardecer, que formaba un anillo casi invisible que bordeaba las montañas, con una cúpula de estrellas en el oscuro techo que era la noche.
"Precioso..."no pudo evitar musitar Sakura, tras frotarse los ojos, Shikamaru a su espalda.
Tanto ella como Shikamaru y Sasuke, no tan habituados a aquel tipo de técnica, habían tardado un rato en poder abrir los ojos, que escocían con fuerza... pero el paisaje, era tan hermoso.
Los dos chicos, por su parte, miraron a su alrededor, intentando buscar puntos ciegos en el paraje y...encontrando muchos. Era increíblemente grande teniendo en cuenta que se referían al cabeza-hueca de Naruto.
"Ino...¿no es algo grande?"preguntó Sasuke, confundido a la par que asombrado. Nunca podría haber imaginado un mundo como aquel, ni intentándolo. ¿Porqué era la mente de Naruto tan grande? ¿Tan impresionante? ¿Tan...hermosa?
"¿Hn? ¿No habías estado antes?" Ino levantó una ceja, confundida, pero Sasuke tan solo le respondió encogiéndose de hombros, todavía sumido en sus pensamientos "Si, es una mente realmente vasta. Nunca había estado en una mente tan abierta como esta" admitió la rubia.
"¿Eso quiere decir algo?" preguntó la pelirrosa, acercándose a Ino con preocupación. Puede que fuera malo para el rubio y, como la ninja médico que era, la salud de su compañero era una de sus prioridades en aquel lugar desconocido y extraño.
"No odia a nadie"respondió la rubia, con simpleza, avanzando con paso experto y grácil entre el relevo montañoso, bajando hacia el lago.
Se detuvo, mirando a su espalda para encontrarse con sus tres compañeros mirándola raro.
¿No odiaba a nadie? ¿Era eso posible? La rubia debía de estar bromeando...
"¿Venís o no? No sé vosotros, pero yo tengo que volver a la tienda antes de que anochezca"bufó Ino, despertando a sus compañeros del shock momentáneo, haciendo que la siguieran como obedientes cachorros.
Bajaron con agilidad por la rocosa pared que rodeaba el lago y, una vez en él, se separaron en busca del jinchuuriki o el bijuu. Cualquier prueba que les ayudara a encontrar a Naruto servía, incluso la bola de pelos malvada.
Lo que no sabían era que la respuesta a todas sus preguntas estaba desvaneciéndose en el horizonte junto con el naranja del amanecer, bajo la atenta y asustada mirada de un zorro, el sueño de Naruto haciéndose más profundo.
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Eso es todo por esta semana. De nuevo, siento mucho el retraso, amigas y cumpleaños no es algo que me divierta en exceso cuando van juntos w
Hasta el próximo Jueves.
