Disclaimer: CCS y Supernatural no me pertenecen. La historia es una parodia de ambas series.

N/A: Si les gusto, los invito a que dejen su review y lean mis demás historias de supernatural.

Dean y un vuelo inesperado.

Sam y Castiel nunca habían visto nada que se pareciera a esa entidad, tenía la forma de una pequeña niña, pero no era un fantasma o demonio, sus extraños poderes la hacían flotar en el aire además de lanzar una lluvia de flechas que parecían estar hechas de luz.

Los dos corrían sin rumbo fijo, intentaban localizar a Dean y una forma de detener a aquella creatura, Sam probó con dispararle, pero la bala fue fácilmente repelida por ella, mientras que Castiel ni siquiera parecía poder acercarse a ella. Quizá todo era obra de un brujo o un demonio extraño al que jamás se habían enfrentado.

La extraña niña flotó sobre ellos, levantó el brazo creando una flecha de luz que acomodó en su arco, arrojando con fuerza la energía, aquella única flecha se multiplico en cuestión de segundos volviéndose cientos que peligrosamente se acercaban. Ambos hombres levantaron sus brazos en pose defensiva, al menos para tratar de cubrirse, pero ninguno sintió dolor...con los ojos cerrados, ambos se movieron a causa de una ráfaga de viento que repelió el ataque.

— ¿Qué? — exclamó Sam sorprendido.

Las flechas desaparecieron por culpa de una dama con aspecto extraño, ella era de color amarillo con una especie de Alas, por un momento Castiel pensó que era alguno de sus hermanos, pero descartó la idea al darse cuenta que no tenía la forma de ninguno ángel que hubiera conocido antes.

— ¡DEAN! — gritaron al unísono.

El Winchester más viejo camino con calma hacía ellos, con una expresión sería y una especie de vara extraña entre las manos. Miró a la niña señalándola. –Ahora detente. – advirtió, pero ella no escuchó, después de todo la carta de la flecha siempre había sido tan agresiva como el fuego.

Una nueva oleada de flechas fue lanzada, pero ahora hacía Dean, antes de que alguno de los otros pudiera reaccionar el hombre de ojos verdes corrió hacía atrás... bien las cosas no habían salido según lo planeado, pero jamás se rendiría ante el peligro... además, otra vez tenía la sensación de que debía cumplir su promesa.

Con las flechas más cerca se dio cuenta de algo, debía usar una de las cartas, como si supiera cuál, sacó una del bolsillo y la aventó hacía enfrente "Vuelo" gritó al golpearla con la punta del báculo, era la primera vez que hacía algo así, pero lo puso entre sus piernas y ante la mirada atónita de ambos hombres, despegó.

Jamás fue un fanático acérrimo de los aviones, pero esta ocasión era diferente, la sensación de estar en el aire era nueva para él, pero a la vez tan liberadora. El viento golpeando su rostro le traía recuerdos de su infancia, cuando papá no era un cazador, cuando fueron por última vez a la playa con mamá, hizo una voltereta más atrevida esquivando todos los golpes.

Castiel miró maravillado, Dean lucía demasiado bien aun cuando hacía cosas que no entendía, mientras Sam trataba de encontrarle la explicación lógica al asunto.

Dean se volteó yendo hacia la niña con velocidad, mientras ella se preparaba para lanzar sus flechas la despisto pasando de largo, alzó el báculo aterrizando a tropezones tras ella, cuando se volteó lanzó una nueva carta.

—Transfórmate en lazos de la justicia, viento. — gritó con seguridad.

Los dos muchachos vieron como la misma dama de amarillo salía de la carta, rodeando a la pequeña arquera con corrientes de aire que la dejaban desarmada. El cetro golpeó frente a ella, sin herirlas, mientras Dean recitaba su hechizo. La carta volvió a su forma original dejándose caer a sus pies.

—The arrow (La flecha). —leyó antes de despertar.