Hola a todos siento el retraso tuve un problema de información y de inspiración,ademas les quiero dar las gracias a todos los que leen mi fic como pensé que se aburrirían les pondré una charla entre yo y...

Lado bueno: ¡Yo! ¡Lado bueno!

Yo: Les explicaré Lado bueno es como su nombre indica mi lado bueno.

Lado bueno: Eres muy raro hermano, escribes bien en tu historia pero en tus notas lo escribes como si fuera una obra de teatro.

Yo: Ya se que soy raro pero eso da igual. ¡Ah! Les tengo que contar dos cosas, que Lado bueno es como yo pero en azul y la segunda es que desgraciadamente Lado bueno solo saldrá en este fic al final.

Lado bueno: Y los dos les deseamos unas felices ultimas semanas de vacaciones y una buena lectura.

Yo: Y pokemon no me pertenece, pertenece a sus creadores.


Capítulo 2

(Pov de Ash)

Cuando me desperté me encontré en una celda, no una celda cualquiera, no claro que no, era una celda con barrotes normales y electrificados. Lo único que recuerdo era que salía del baño y de repente me estaba empezando a dormir; y ahora estoy más encerrado que antes y sin mis pokemon.

-Al menos nada puede ir peor-Dije.

-No sabes que nunca se debe de decir esa frase-Dijo una voz que desde ayer conozco-Porque si la dices si pasa algo peor y tranquilo tus pokemon están bien y a buen recaudo.

-¿Cómo lo has sabido?-Dije con intriga-¿Acaso lees la mente?

-¡Qué! ¡No! Solo lo digo porque es lo más obvio ya que eres tú-Dijo Ángel.

-¿Eso es un insulto o un alago?-Dije.

-¿Tú qué crees?-Dijo Ángel algo burlón.

-¿Qué me tenéis preparado para hoy?-Dije para prepararme.

-No te lo pienso decir y no vas a poder prepararte para eso-Dijo Ángel con una sonrisa burlona.

-¿Vas a estar así de molesto todo el tiempo?-Pregunté.

-Puedeeeee-Dijo Ángel aun burlándose de mi-Bueno dejémonos de tonterías y ve poniéndote tu ropa, Ash tienes trabajo.

Después de vestirme Ángel me abrió la celda y me guio hasta la puerta, eso era extraño ya que de repente la puerta cambio de forma. Ángel se rio de mi cuando vio mi asombro, entramos a la sala que era la misma del otro día y encima estaba el mismo libro donde estaba la "diversión" de mis captores.

-Pues si que ha tardado-Dijo Meowth.

-Si, Ash es muy lento-Dijo Ángel-Bueno vamos a ver que nos toca hoy.

-Estoy impaciente por verlo-Dijo James.

Ángel abrió el libro y su sonrisa era grande, y más aun cuando parece que ha visto una tortura más "divertida".

-Bien empecemos la tortura, pero antes la citaré textualmente-Dijo Ángel.

Tortura nº 2:

Debe sufrir una sesión de golpes en las nalgas cortesía de sus compañeras friendzonadas y unos golpes de sus pokemon olvidados.

-¿Esa es la tortura de hoy, que le den golpes sus amigas?-Dijo Jessie.

-¡Exacto!-Dijo Ángel.

-¡Oye! ¡Yo no me olvide de mis antiguos pokemon!-Dije enfadado.

-¿En seriooo?-Dijo Ángel levantando una ceja-Bueno hagamos la tortura ya que tengo hambre y no he desayunado nada.

-¡Ha! Pero no has contado con que mis amigas no vayan a hacerte caso ni a hacerme daño-Dije sonriente.

-En eso te equivocas; Jessie, James y Meowth estuvieron toda la noche montando los robots de tus compañeras de viaje. ¡Contempla!-Dijo Ángel.

Entonces se abrió una puerta como la de un garaje, que antes no estaba ahí, y salieron dos robots, uno de Misty y otro de Iris. Yo me las imaginaba más reales, pero en realidad tenían los brazos grandes y los dedos de sus manos eran cilindros de metal. Sus bocas eran una especie de altavoces. En vez de piernas tenían unas ruedas de tanque. Y cuando salieron la puerta del garaje desapareció.

-Te presento a RoboMisty y a RoboIris-Dijo Ángel-Ya sé, ya sé. Muy poco original.

-Ellas serán las que te den en las nalgas-Dijo Jessie.

Después de decir eso las compañeras robots me cogieron, primero fue RoboMisty y me dio en las nalgas. Gritaba de dolor, después le toco a RoboIris y paso lo mismo.

Pero lo peor vino cuando mis antiguos pokemon, según ellos "olvidados", me golpearon unas tres veces, no pararon de darme golpes.

-Ya está-Dijo Ángel-Me he aburrido tanto que he estado jugando al cuadrado y al despistado con Jessie, James y Meowth.

-Has tenido suerte Meowth-Le reprochó James a Meowth por ganar- Te ha tocado con Ángel.

-Yo no lo llamaría suerte-Dijo Meowth.

-Dejémonos de cháchara, tenemos…-Pero antes de que Ángel pudiera terminar la frase, Jessie le interrumpió.

-Antes de hacer la tortura podemos desayunar-Dijo Jessie y sus compañeros la apoyaron.

-De acuerdo-Dijo Ángel con tono desanimado.

Fueron otra vez a la puerta de la que salieron las robots pero esta vez cambió de forma para ir a la cocina. Cuando volvieron; llevaban unas tostadas, un bote de mermelada, aceite y sal.

-¿Tú qué prefieres Ash mermelada, o aceite y sal?-Me preguntó Ángel.

-No tiene ningún truco, ¿verdad?-Respondí desconfiado.

-Ninguno.-Contestó Ángel.

Entonces cogí una de las apetitosas tostadas de mermelada. Debido al hambre que tenia me la eché a la boca con tanta ansia que ni me di cuenta de que aquél sabor no era el de la mermelada de fresa.

-La madre d…-Dije con la boca ardiendo.

-¡Viva México!-Me interrumpió Ángel. Con un taco en una mano y un vaso de leche en la otra.

Me di cuenta de que en verdad no era mermelada si no chili. Me empezaron a llorar los ojos estaban rojos seguro y la cara se me puso tan roja como el chili que tomé. En seguida me di cuenta de que el taco desapareció de las manos de Ángel y quedó solo el vaso de leche que yo tanto quería. De repente empezó a salir fuego por mi boca cuando me di cuenta empecé a dar vueltas en círculos alrededor de la habitación.

-¿Quieres el vaso Ash? Pues tendrás que aguantar cinco minutos aquí.-Dijo señalando una piscina llena de medusas.

Entré a la piscina con mi cara aun roja. Fueron los cinco minutos más largos de mi vida. Parecía que Ángel hubiera estado coleccionando medusas durante toda su vida solo para ese momento.

Cuando salí de la piscina tenía magulladuras por todo el cuerpo. Pero valió la pena por ese vaso de leche.

-Fue divertidísimo cuando corrías por la sala y te salían llamas por la boca. Me hubiera encantado que todos los del Team Rocket lo vieran-Dijo Ángel riéndose.

-Creo que llegó el momento de la tortura final de hoy, ¿no?-Dijo James.

-Si llegó el momento. ¡Qué entren las robots!-Respondió Ángel.

En vez de salir por aquella puerta de garaje, salieron de una trampilla del suelo. Esta vez eran más reales. Estaban los robots de Misty, May, Dawn e Iris. Fueron todas ellas a por mí. La primera fue Misty la que me dio una patada en la entrepierna después May que repitió a su compañera. Seguida por Dawn que hizo otra vez lo mismo y por ultimo Iris que siguió con la tortura.

-¿Cómo vas Ash?-Preguntó Ángel con sarcasmo.

-¿A ti que te parece?- Dije enfadado.

Las robots volvieron a la trampilla

-Ya basta por hoy. Seguiremos mañana.- Dijo Ángel-¡Ah! Casi se me olvida la tortura se llamaba.

Tortura nº 3:

Todas sus ex compañeras le deben de dar patadas en la entrepierna.


Yo: Espero que les haya gustado el fic.

Lado bueno: A mi me ha gustado.

Yo: Pues claro que te va a gustar si eres yo.

Lado bueno: Vale, vale no te pongas así.

Yo: dejen reviews y no se olviden de las torturas.

Lado bueno y Yo: Suerte!