Capitulo 2.
Annie se pudo quedar en casa de su padre, cosa que le gusto mucho y le lleno de alegría su pequeño corazón destrozado, solo que se preguntaba si podía dormir con su padre esa noche, no quería quedarse sin protección. También se preguntaba donde estaría la cocina, no había comido en horas, por lo que tenia mucha hambre, el sonido de su estomago la delataba y hacia enojar a Voldemort. Brinco por toda la casa buscando la cocina pero no encontró nada, se enojo y se fue a buscar a su padre para regañarlo por no tener un refrigerador o algo de comer en esa horrenda casa. Voldemort estaba que no lo calentaba ni el sol, no podía imaginar el simple hecho de que ahora era padre, que debe cuidar de alguien y que esa pequeña personita era un fragmento de el. Pensaba en Maryse en muchas ocasiones, pero no llego a amarla, fue como si ella solo hubiera sido su juguetito por unos meses. Aunque Maryse si lo amaba, por esa razón quiso tener a su hija y cuidarla. Pensó muchas veces que esa niña solo le traería problemas y burlas de sus colegas, por lo que decidió deshacerse de ella, no sintió ninguna lastima por la pequeña niña de seis años que acababa de perder a su madre. Voldemort pensó mucho que le dolió la cabeza y comenzó a desquitarse golpeando a Colagusano con un zapato de la niña. Colagusano solo se quejaba de que se desquitara con el, pero eso hacia que el se tranquilizara y calmara sus ansias de querer asesinar a la pequeña. La niña llego brincando hasta donde Voldemort se encontraba golpeando a Colagusano, al ver la escena la niña comenzó a reírse lo que causo el enojo de Colagusano.
-Papi-dijo la niña con una gran sonrisa dirigiéndose a su padre.
-¿Qué quieres niña?-Le contesto el con voz indiferente-Y por favor no me digas papi, eso me degrada, dime… Voldemort.
-De acuerdo Voldy, pero tu también llámame por mi nombre, me llamo Annie-La niña se acerco a el y lo abrazo, después le dio un beso en la mejilla y tomo el zapato con el que golpeaba a su sirviente, lo miro con curiosidad y comenzó a golpearlo con el zapato.-Pap…Voldy, ¿donde puedo encontrar algo de comer?
Voldemort con un movimiento de varita le apareció un plato de hígado encebollado, la niña lo vio y lo miro con repugnancia. Respiro el olor de la comida y sintió que se intoxicaba con el apestoso olor de la comida, no lo soporto y se tapo la nariz. El la miro extrañado y pensó "Maldita chamaca" La niña se acerco al plato con la nariz tapada y con un dedo toco la comida.
-¿Estas seguro que esto es comida?-Pregunto ella con asco-Prefiero mejor un plato con carnita y verduras.
-De acuerdo-Ahora apareció el plato que Annie quería y ella muy gustosa comenzó a comer.
"No se que haré contigo" Se dijo Voldemort en pensamientos viendo a la niña que comía muy gustosa la comida que su padre le había dado, la niña comenzó a tararear una canción y miro a su padre con una gran sonrisa, agradeciéndole todo lo que estaba haciendo con ella, sin saber que el quería deshacerse de ella. Terminando su comida la pequeña se levanto de la silla y salto hacia su padre con una gran sonrisa dibujada en su rostro, Voldemort vio los pequeños hoyuelos que se le hacían a la niña cuando sonreía. Ella se sentó en el suelo, a unos centímetros de los pies de su padre y este la miro extrañado, poco a poco, la niña se acerco mas a el, dejando su cabeza recostada en los pies de el, "Te quiero papi, gracias por existir" le susurro la niña lo bastante bajo como para que el no escuchara nada. Cuando la niña estaba completamente dormida, el la jalo del vestido y la acostó en el sillón, la jalo como si fuera un insecto o algo repugnante.
POV Annie.
Desperté con una gran sonrisa, me sentía cómoda en mi nuevo hogar y sabia que mi papi me quería junto a el, por eso acepto que viviera con el una larga temporada, mejor dicho, para siempre, el y yo estaremos juntos para toda la vida y el y yo acabaríamos con Harry Potter y todo el que se nos cruce en el camino a la felicidad como la mejor familia del mundo. Abrí los ojos y me encontraba en la misma recamara donde mi papi me había dado de comer, al fin. Pero el no estaba conmigo, yo estaba acostada en un sillón y el no estaba junto a mi, me senté en el sillón y me levante para irlo a buscar. Me fui saltando como caperucita roja, lo que siempre hacia, me encantaba brincar así, escuche voces de personas que no conocía, una voz era áspera y horrenda, me dio miedo, la otra la reconocería en cualquier lugar como la voz de un cerdo, Colagusano. Y mi voz favorita, mi papi, con su voz amenazadora y hermosa. Abrí la puerta sin tocar y mi padre me fulmino con la mirada.
-Voldy, tengo hambre.
-Estoy muy pero muy ocupado niña-me respondió el apuntando a un hombre ya mayor, de unos cuarenta y no se que, su cabello era negro y le llegaba un poco debajo de la barbilla, su piel era pálida como la de un muerto y sus ojos eran amenazadores, pero no le ganaba a mi papi. Mire a mi papi con mi carita de perrito esperando a que me diera algo de desayunar-Solo te dedicas a molestarme…-bajo la cabeza y con un movimiento de varita apareció un cereal de colores con leche en un plato azul.
-Gracias Voldy-le dije con una sonrisa y pude escuchas las risas del hombre de cabello negro.
-Cállate Snape-dijo mi padre con voz seria y fulminándolo con la mirada-¿Me ayudaras?
-Puedo decirle al señor Malfoy que traiga a Draco-Su voz era tan fea que me tape los oídos para no escucharlo más. Termine mi plato de cereal, era de ese de colores que tanto me gustaba, con muchos colores y de distintos sabores de frutas mis favoritos eran los azules que tenían el sabor de las moras. Revise en mi mente que debería hacer hoy, y de pronto me acorde, hoy era mi presentación de Ballet, mi mami no me hizo mis trajes a tiempo, debía ir, eso haría feliz a mami donde quiera que este. Me encamine hasta donde estaba mi papi con el señor con pelos de mujer anciana y le jale el pantalón para llamar su atención.
-¿Qué quieres mocosa?-dijo viéndome con repugnancia.
-Hoy es mi presentación de Ballet, debes llevarme, además debes hacerme los trajecitos con magia, mi mami los hacia así. Tu debes hacer lo que ella hacia.
-Yo no voy ha hacer nada de esas cosas, soy hombre. Además soy el señor tenebroso no el señor sastre de vestiditos de princesas del castillo de la alegría en el valle de la felicidad.
-¿Crees que nací ayer?-Conteste enojada-Debes apurarte, no quiero llegar tarde, este es mi ultimo año, terminando todo esto ya puedes dejarme de llevar y todo eso. Además eres mi papá y como tal debes hacer lo que yo te digo, serás el señor tenebroso para otros, pero para mi eres mi papá-El abrió los ojos tanto que creí que se saldrían de su sitio. Hasta abrió la boca y se quedo viéndome fijamente-¿Qué?-dije enojada, cruzándome de brazos y sacándole la lengua.- ¿Vas a hacerme mis vestidos y me vas a llevar?
-De acuerdo-dijo a regañadientes y con la mirada perdida-Eres el monstruo más espantoso que vi en mi vida.
-Tenemos media hora así que ve haciendo mis vestiditos, soy la mala así que creo que se te hará sencillo hacerme mis vestidos-No se movió y me hizo enojar mas, casi explotaba del enojo, fue como si llamas salieran de mi y quemaran todo a su paso-¿Qué estas esperando Voldy? Ya nos queda poco tiempo y hay que irnos a Inglaterra.
-Creo que tienes mucho trabajo-dijo el hombre feo que se llamaba Snape-Voldy-dijo entre risas y mi papi y yo lo fulminamos con la mirada.
-¡Que odioso eres Snape!-dijimos los dos al mismo tiempo, lo que hizo que me riera, pero mi padre no sonrió, ni siquiera se movió. Quizá no debí presionarlo tanto, este es su primer día como papá y yo ya lo hice sentir mal con mi mal humor repentino.-Vete a poner ropa niña, o ¿acaso debo hacerlo también yo?
-Yo puedo sola Voldy no te preocupes-El dio un suspiro y se encamino a un cuarto oscuro, yo me fui a buscar mis maletas que estaban aun en el lugar donde las había dejado la noche anterior, puse la maleta en el suelo para sacar ropita limpia. Saque un vestido azul marino con mangas largas y de color blanco. Mis zapatitos azules y mis medias de rombos de distintos tonos de azul.
Alguien abrió la puerta sin tocar, era un señor con pelos de vieja, lo llevaba largo, demasiado largo, era de color rubio como canoso y su cara era graciosa. Venia acompañado de un niño de mi edad, que al verme hizo una mueca.
-¿Y ustedes que?-dije de mala gana. El señor alzo las cejas y me apunto con su bastón.
-Creo que la pregunta la debería hacer yo. ¿Quién eres?-pregunto el con una voz ronca.
-Annie Riddle-conteste con orgullo.
Hola ! hahah XD espero que les haya gustado el capitulo..
perdon por tardar esque no habia tenido mucho tiempo que digamos u.u' bueno me voy byye !
atte: Isabella Masen Yamamoto
