El problema de la abstinencia.

Kiki parecía convulsionar en el suelo, su maestro le miraba sumamente apenado.

-Azúcar… Azúcar…-el niño estaba padeciendo los efectos de la abstinencia de caramelos y demás cosas que contuvieran la deliciosa azúcar. No era el único, muchos maestros se encontraban que sus discípulos estaban en ese estado. Aldebarán los tenía que vivir por tres… Sus tres discípulos se hallaban en situaciones similares. Hacia una semana, que se había vaciado el santuario de dulces. En ese momento, viendo a su discípulo de esa forma, Mu daría lo que fuera por un miserable caramelo.

Casa de Virgo.

-Debería de llevarle un par de caramelos a Mu…-el virgo estaba acostado, sobre el césped del salón de los Sales Gemelos.-pero si lo hago, comenzara a sospechar y me pedirá que le de caramelos, cada vez que Kiki padezca los efectos de la abstinencia- saboreo el caramelo que tenía en su boca- lo siento amigo… Pero mis golosinas, no se convidan.

-Maestro Shaka…-Shun le miro y se quito la paleta de la boca- ¿no podría hacerle llegar aunque sea una pequeña bolsa?-él había sido, él que saco el tema de los padecimientos de Kiki.-de forma anonima.

-Sí, creo que podríamos hacer eso…-informo el rubio, ahora a cargo del entrenamiento de Shun.- pero tenemos que ser cuidadosos… Tal vez tengamos la única reserva de dulces en todo el santuario.

-Lo sé maestro, por eso no le eh dicho nada a nadie.

-¿Ikki?... estas muy callado.-informo el rubio.

-Solo estaba pensando-informo el joven, que se alojaba con Virgo. A pesar que tendría que hacerlo en Leo y entrenar con Aioria. Cosa que no hacia ni en chiste. No vivía en Leo, ni entrenaba bajo las órdenes de Aioria.- en la que se armara cuando descubran que tenemos dulces…

-Por eso, nadie debe enterarse-informo Shun, quien por primera vez en su vida era egoísta.-que tenemos golosinas.

Casa de Libra.

Dohko puso un caramelo en la boca de cada uno de sus chicos. Si no le daba una golosina a Shiryu o Shunrei… Les perdería. Los chicos comenzaron a saborear la dulzura que tenían en su boca. Lentamente, temiendo que fuera la ultima golosina de sus vidas.

Casa de Escorpio.

-Bueno si equilibro, el consumo de caramelos… con el consumo de manzanas-Milo estaba haciendo cuentas- podre subsistir… hasta aproximadamente dos meses… luego tengo que ver de qué color me pinto. No me quiero ni imaginar, lo que me pasa cuando me quede sin golosinas.

Casa de Sagitario.

-Toma Seiya…-El caballero puso en manos de su discípulo, su nuevo discípulo, un caramelo de chocolate- verte así me apena… comételo…-el chico se metió el caramelo en su boca. También, se encontraba padeciendo los efectos del NO AZUCAR. – no sé qué hare cuando se acaben las reservas.

Casa de Capricornio.

Shura estaba con un pequeño bisturí, haciendo un corte milimétrico a un caramelo de fresa. Tenía que racionalizar sus golosinas al máximo. Por lo tanto solo comía la mitad de esta y el resto lo mataba con frutas. Como, sin saberlo, lo estaba haciendo Milo.

Casa de Acuario.

-Maestro…-Hyoga temblaba en el suelo- maestro…-Camus estaba de rodillas junto a él… Las reservas, que de por sí ya eran pocas, estaban casi agotadas… Por lo cual se había visto obligado a racionalizar aun más los caramelos- por favor maestro…-el chico sentía el cuerpo padecer cientos de espasmos involuntarios.

-Toma… cómelo despacio-el caballero le puso un caramelo en la boca al joven. Que apenas lo mordía, quería saborearle.- saboréalo… trata de mantener el caramelo el mayor tiempo posible en tu boca…-el caballero estaba muy preocupado, sin ese caramelo. Sus reservas llegaban a solo 11 piezas de dulces.- no tengo idea, que hare cuando se me acaben…

Casa de Piscis.

Afrodita estaba que rasguñaba las paredes, no había nada de azúcar en la casa. NADA… Sentía que enloquecería si no comía algo dulce pronto.

-Iré a ver a Ángelo…-el chico sentía el cuerpo temblar- tal vez logro salvar un caramelo…-comenzó a caminar hacia la cuarta casa.- tiene que tener un caramelo…

Casa de Cáncer.

-Es todo lo que tengo ahora…-la doncella esta de rodillas ante Mascara, que sonreía muy cruelmente. Mirando las monedas y billetes de baja denominación que había traído la joven-por favor… los necesito

-Está bien… pero la próxima-el caballero movió, la pequeña bolsa de tela frente a la doncella- pagas el doble…

-Sí, señor…-la chica le arrebato la bolsa.- gracias, señor…-la joven un poco más se fue corriendo de Cáncer. Con su preciada carga, eran para sus hermanitos menores que estaban entrenando para caballeros. Y al igual que el resto del santuario, estaban padeciendo la abstinencia... La cruda abstinencia.

-Como nos pudimos olvidar de la servidumbre y los soldados-el caballero metió el dinero en uno de los cajones de su escritorio.- ellos también padecen la ausencia de caramelos. -sintió el cosmos de Piscis entrar a su morada- esto estará bueno…-saco una paleta (o chupetín no sé como le llaman ustedes) y se lo metió en la boca. Para luego salir a recibir a su amigo.


-Ángelo…-el caballero entraba, padeciendo la abstinencia total de azúcar.

-Aquí estoy…-informo mientras salía del pasillo, que comunicaba su estudio con la sala. Chupando la golosina, se la saco de la boca y miro a su amigo- ¿Qué te pasa mojarra?

-GOLOSINA…-El Piscis se lanzo en pos de la golosina de su amigo. Quien la puso lejos de su alcance-dame… la necesito.

-Está la estoy comiendo yo.-informo el cáncer- puedo venderte otra…

-Oye-el Piscis se cruzo de brazos- soy tu amigo.

-Ahora, por eso, te la vendo el doble…-informo Ángelo, que volvió a lamer la paleta. El piscis hizo una pequeña mueca.

-¿Cuántas tienes?-pregunto al fin.

-¿Cuántas quieres?-pregunto el Italiano, con una ligera connotación mafiosa.- tengo buena mercancía, solo que te saldrá un par de billetes.

-7… un caramelo para cada día…-informo el Piscis- y si puedes algo de caramelos extras…-informo, haciendo suplica a su amigo.

-Espera aquí…-informo para luego irse. Y volver con una pequeña bolsa de tela. La abrió ante su amigo, este pudo apreciar las dulces joyas.- 100 la bolsa.

-¿Qué? Acaso me quieres timar… Ahí no hay más de 20…

-Ok… como quieras-se puso la bolsa en la espalda- no hay dinero, no hay dulces.-Informo poniendo su mejor expresión cínica.

-Aquí lo tienes-le estrello los cien contra el pecho y el de Cáncer le dio los dulces.- mira que cobrarme a mí que soy tu amigo…

-Sí, lo sé… por poco y me duele hacerlo-informo burlón.-vete antes que alguien te vea con dulces y quiera robártelos…

-¡ESO NO!-El Piscis salió corriendo escaleras arriba, llevando su preciada carga oculta.

-Hay dioses…-Ángelo miro el billete- me hare rico con esta mierda.

Entrada Sur, Santuario de Athena.

-Oigan… me conocen… ¿Por qué demonios tengo que dejar que esculquen en mis cosas?-pregunto Kanon, algo molesto.-Acabo de llegar de una misión y solo quiero irme a Géminis.

-Ordenes del patriarca-informo un soldado que revisaba las pertenencias del bolso de viaje de Kanon.- ¿Esto qué es?-saco una bolsa media rara, que contenía unos extraños cristales de colores.

-Muestras geológicas para Camus de Acuario, me mandaron a la cercanía de un volcán y le traje algunas como me pidio.-les miro fiero- si se pierde una. Te hare ir, a traer su remplazo…-el hombre se apresuro a meter las piedras, de regreso en la mochila.

-Ya puede pasar… no tiene dulces.-Informo un tercero. El joven tomo su armadura y mochila de viaje. Comenzó a caminar sin preocupación aparente.


- ¿te imaginas si perdía una de esas cosas…?

-Sabiendo lo locos que son este y el hermano…-comenzó su par- de seguro te tiraba de una patada al volcán de donde saco esas piedras.

Casa de Aries.

-Mu…-el joven miro al caballero que se notaba muy preocupado y poco dormido- ¿Qué sucede?

-Es Kiki-informo el lemuriano mayor.- la abstinencia de dulces le está haciendo mal…-vio que Kanon ponía una rodilla en tierra y comenzaba a buscar algo en su mochila.- ¿Qué haces?

-¿No viene nadie?-pregunto en voz baja. El otro negó con la cabeza, por lo cual Kanon se levanto sacando una extraña piedra rosa de su mochila.-Es cristal de azúcar. Es comestible… pártela y dale una pequeña porción a Kiki. Es MUY dulce.

-Kanon…

-No digas nada.-El gemelo prosigo su camino, por lo cual Mu entro corriendo a la cocina. Partió una parte del cristal de azúcar. Que Kanon había hecho pasar como muestras geológicas. Guardo el resto en una cajita y fue a la habitación de Kiki.

Habitación de Kiki.

-Mira Kiki… mira lo que tengo para ti…-el chico seguía "convulsionando" en el piso.-abre la boca…-le puso el pequeño trozo de azúcar cristalizada en la boca. -saboréalo… es azúcar.

-Dulce…-logro decir el niño.

Casa de Tauro.

-Gracias Kanon…-el taurino oculto los tres trozos de cristal de azúcar en su espalda.

-De nada.-informo el gemelo para luego proseguir su camino. Lo había hecho por que había estado observando los intentos fallidos, del Taurino, para reponer a sus discípulos. Aldebarán, le dio una pequeña porción a cada uno de sus discípulos y guardo el resto de las golosinas cristalizada. Tenían que ahorrar esas preciadas fuentes de azúcar. Kanon tal vez no pudiera pasar azúcar, otra vez.

Casa de Géminis.

-Saga…-el chico entro, dejo la armadura a un costado y fue a la cocina. Donde sentía el cosmos de su hermano.

Cocina.

-Caminar por el santuario es desolador…-informo el gemelo menor.- esos chicos dan mucha lástima…

-Sí, lo sé… Por eso evito salir de Géminis.-comento el gemelo mayor.- te enteraste de la prohibición…

-Sí, pero los guardias de la entrada son medios torpes-informo mientras sacaba la bolsa de yute y le daba vuelta sobre la mesada.

-Cristal de azúcar.-Saga sonrió- hermanito… ilumina mi mente: ¿Cómo hiciste para entrarles?

-Son muestras geológicas para Camus de Acuario-le guiño el ojo a su hermano, quien ahogo la risa. Tomaron una caja de galletas de metal, vacía, y metieron en esta los cristales de azúcar.-tenemos que esconderla…

-Por lo que nos dudaran los cristales.-informo el otro, Kanon asintió. Saga y él tenían una terrible debilidad con los cristales de azúcar.

-Te juro que casi me parto de risa, cuando se creyeron lo de las muestras geológicas-al escuchar las palabras del pícaro gemelo menor, Saga dejo libre una risa. Realmente, había que creerse de que los cristales de azúcar eran muestras geológicas.- le di unos cristales a Mu y Aldebarán…

-Te iba sugerir llevarles algunos…-informo Saga- ¿viste como estaba el mini carnero y los terneritos?

-Al mini carnero, no… pero si a los terneritos…-informo Kanon.- me dio tanta pena que les deje unas piezas a Mu y Aldebarán…

-Cambiando de tema…-Saga le miro serio, para luego hacer una mueca burlona- ¿Muestras geológicas? ¿Es enserio?-estallo en risas- por dios Kanon… quien tuviera tu imaginación… -Saga ya no se podía contener. Esa ocurrencia de su hermano, sin duda superaba todas las anteriores.

Continuara.