Capítulo II

Sentimientos Encontrados

Inuyasha se encontraba meditando dentro de su biblioteca personal, este lugar lo utilizaba para centrar sus pensamientos los cuales habían esto divagando y no permitían su completa concentración, dio una meneada a su segundo vaso de Wisky, a pesar de que su dieta se basaba únicamente en sangre no podía evitar de vez en cuando disfrutar de ese líquido que lo relajaba y vaya que lo necesitaba, hacía ya unos días que sus encuentros con Kagome eran más frecuentes pero para ella Yasha era un compañero más no era una amenaza, sin embargo en lugar de utilizar esto como una ventaja para él se estaba olvidando del propósito fundamental de todo ese circo, cada vez que trataba de pensar la estrategia a seguir la dulce mirada de la azabache aparecía en su mente, una voz familiar lo saca de sus pensamientos.

-Últimamente has estado con la guardia Baja Inuyasha.

-No se de que demonios hablas Tsubaky – menciona con irritación.

-Has tenido contacto con la Cazadora en más de una ocasión y no veo que este plan está avanzando, que sucede Inuyasha?

-No me molestes Tsubaky y déjame solo –haciendo un ademán con la mano para que se retirará.

- No se que demonios está pasando contigo –grita ofendida-, que pasa con esta cazadora, antes no te habías comportado así, siento que no eres el mismo.

- Mi único objetivo es llegar a ella y liquidarla –en realidad se sentía así?- no soporto la idea de que sus antecesores eliminaran a gran parte de nuestra familia

-Pero sin embargo tienes algo y tiene que ver con ella? –se acerca u trata de acariciarlo - que sucede?

-Sabes algo, estoy harto de tus interrogaciones... – empuja bruscamente a la vampiresa que solo buscaba el cariño de aquel hombre- voy a salir y no quiero que me sigas quiero estar solo y necesito pensar varias cosas...

Dicho esto sale apresuradamente y comienza a caminar sin rumbo Inuyasha no tenía la menor idea de lo que le ocurría, se supone que debería odiarla, debería aborrecerla y tener una sed de venganza por las humillaciones que su familia había provocado a su raza pero cada vez que la tenía cerca no quería dañarla, su imagen le recordaba a alguien que hacía tiempo atrás había olvidado, estaba claro que Yash no podría quedarse para siempre, tarde o temprano ella descubriría todo, no era ninguna tonta y cuando eso pasara ellos tendrían que enfrentarse y el tendría que salir victorioso, tal vez sería mejor terminar lo antes posible con esa misión y olvidarse de todo el asunto.

Un nuevo día en el Campus y Kagome se encontraba sumida en sus pensamientos ya los ataques habían comenzado a disminuir en los alrededores lo cual no era normal aunado a eso se encontraba desconcertada ya que un día antes Ayame había pasado por su casa y le había comentado que el misterioso ojidorado estaba bastante interesado en ella ya que la había bombardeado con diversas preguntas sobre su vida lo cual la molestaba ya que no era grato para ella que un completo extraño conociera parte de su pasado.

El día transcurrió bastante lento y para ella no era muy interesante la clase del Sr. Takeda, pensaba en que interés podría tener el ojidorado en conocer su vida, por que no le había preguntado a ella personalmente?, por que se había acercado con Ayame, tal vez él se sentía atraído por su amiga y en ese momento sintió algo que no había sentido nunca "celos", pero que le pasaba! Como podía pensar así de su amiga, su mente seguramente estaba confundiendo toda la situación.

Y vaya que el Sr. Takeda quería fastidiarles el fin de semana, les había solicitado un proyecto a presentar para el día lunes sobre "El mercado y la Globalización", pero ese proyecto podría esperar para mañana o el Domingo ya que hoy se divertiría un rato, tomó sus libros y antes de salir del Campus escuchó una voz que le provocaba a cualquier estudiante alterarse.

-Kag! –notando el leve brinco que daba la azabache.

-Disculpa, creo que será una costumbre el que te asuste constantemente.

-Claro que no! No te preocupes –observando que detrás de él se encontraba aquella chica que la miraba como basura y que acompañaba a Yash a todas partes- y dime, necesitas algo.

-Kag estaba pensando si te gustaría hacer tu proyecto conmigo?

-Que –menciona molesta la segunda pelinegra sorprendiendo a Kagome aquella reacción.

-Disculpa a mi hermana –fulminando con la mirada a Tsubaki- a veces se mete en conversaciones ajenas –la aludida se retira de mala gana- y que dices?

-Pues, no hay problema –menciona algo dudosa al ver el enojo de aquella mujer.

-Entonces nos vemos hoy?

-Disculpa pero hoy no, tengo planes.

-A Claro.. Probablemente saldrás con tu novio –pero que demonios estaba diciendo a el que le importaba lo que hiciera esa mujer.

-Pues de hecho saldremos en grupo Kouga, Ayame y algunos otros chicos visitaremos un club nuevo, si quieres puedes venir con nosotros –ella lo quería cerca? Pero que le pasaba, esto estaba mal y sin embargo continuaba.

- A que hora?

- 11:00pm en el Club "Shikon"

-Muy bien, te veré ahí y mañana nos podremos concentrar en el proyecto, te parece?

- Claro, nos vemos -se queda observando como aquella chica se pierde de su vista.

-Pero que diablos Inuya… -no puede terminar la oración ya que una fuete mano comienza a oprimir su cuello.

-Te recuerdo que las ordenes las dicto yo y las cosas se van a hacer a mi manera así que más te vale cooperar en todo lo que te diga Tsubaki o te hago desaparecer, entendido? –obtiene una leve afirmación de la espantada joven que tenía frente a él- esta noche –sonríe de medio lado suelta a la mujer y comienza a caminar fuera del Campus.

El lugar estaba abarrotado, se trataba de uno de los más exclusivos clubs de la ciudad después de una hora de fila y una inspección rigurosa por los guardias de aquel lugar una escalera iluminada en color violeta descendía hasta una gran estancia en donde había unas cuantas parejas alejadas de la multitud para disfrutar de un momento un poco mas privado, en el fondo de esta estancia había una puerta la cual daba directo al club, al entrar Kagome se quedó maravillada de la gama de colores neon que se proyectaba en todas partes, en la parte inferior del club se encontraba el bar por un costado era bastante amplio a su vez este servía de plataforma para las bailarinas que se encargaban de entretener al público, de lado del bar se encontraba una sección de mesas lounge las que te conducían directamente a la amplia pista de baile y frente a esta un gran escenario en donde se encontraba el DJ amenizando, su amiga le indico hacia una escalinata en forma de caracol que las conducía a la segunda planta en donde había un área de secciones privadas las cuales se dividían por mamparas y en la parte frontal cerca del barandal que se extendía a lo largo del segundo piso había varios sillones en semicírculo con una mesa baja para depositar las bebidas, se sentaron en una de esas mesas viendo directo hacia el escenario al llegar inmediatamente los chicos se ofrecieron para traer algunas bebidas para las señoritas, Kagome miraba hacia todos lados buscando algo o a alguien.

-Kag –la llama la pelirroja- no seas impaciente, ya vendrá.

-Que?, Ayame yo no lo estoy buscando, te dije que tuve que invitarlo.

-Aja! Como no Kag, te gusta Admítelo –con sonrisa pícara.

-Estás loca, ya deja de decir tonterías, además ya te dije no creo que venga –la azabache observa la mirada asombrada de su amiga y la sonrisa de enamoradas de las otras chicas que los acompañaban.

-Buenas noches Señoritas

Al escuchar esa voz ella juró que deseaba esconderse en cualquier lugar o desaparecer en ese mismo instante al darse vuelta pudo desmayarse al visualizar a la persona que tenía frente a ella y vaya que se veía atractivo llevaba un pantalón negro a juego con una camisa del mismo color con algunas rayas en gris Oxford los botones de esta estaban cerrados hasta la mitad de su pecho el resto estaba abierto y mostraba parte de la grandiosa musculatura de su abdomen su cabello platinado iba suelto y aquellos ojos dorados brillaban intensamente como si trataran de ejercer algún tipo de hechizo sobre ella, al parecer su hermana lo había acompañado y lucía bella, sin embargo su vestimenta mandaba el mensaje "Quiero Sexo en este momento" ya que en cierto modo llegaba a parecer una prostituta con su minifalda de lentejuelas en rojo sangre y una blusa sin espalda y con un escote bastante pronunciado no dejaban a la imaginación nada sin embargo era hermosa y todos los chicos la miraban, no se dio cuenta en qué momento el ambarino había tomado asiento a su lado, enviando a la otra chica con el grupo de amigas que estaba al otro lado del sillón, Ayame la veía y le hacía gestos de lo glorioso que se veía aquel hombre y que aprovechara, Aproverar? Aprovechar qué? Que su novio estaba buscando una bebida para ella y ella coqueteaba con otro chico, tantas cosas pasaban por su mente pero él la regresó a la realidad.

-Disculpa la tardanza, pero ya sabes cómo son las chicas.

-No te preocupes lo bueno que ya estás aquí –tratando de ver a diversos lugares en busca de Kouga mientras Inuyasha la ve fijamente.

En todos sus siglos de existencia no había tenido una imagen tan tentadora de una mujer al mirarla con el hermoso vestido que lucía, era un vestido negro al cuerpo que hacía denotar las curvas de su figura tenía unas finas mangas de encaje negro que se extendían desde por debajo de su hombro hasta su muñeca dejando al descubierto su níveo cuello y la parte superior de sus hombros el encaje continuaba por todo lo largo de su espalda hasta que esta perdía su nombre, su cabello estaba recogido en una coleta alta adornada por un broche de cristales del mismo color que el vestido, sus ojos ahumados y sus labios carmín eran las combinación perfecta para que cualquier hombre cayera a sus pies, sin duda tendría que hacerse de bastante autocontrol para no desgarrar aquel vestido y hacerla suya frente a la multitud.

Kagome sintió que su amiga estaba realizando un complot en contra de ella ya que tanto ella como Natsumi, Tsubaru y la hermana de Inuyasha decidieron ir todas juntas al tocador y la dejaron sola con el ambarino, normalmente ella no se sentía intimidada por los hombres pero con él era diferente, algo tenía él que le provocaba diversas reacciones en su piel.

-Creíste que no vendría verdad?

-Pues no creí que tu hermana quisiera venir –acaso ella sentía celos?- pero de ti no lo dudaba –quiso morderse la lengua cuando dijo esto.

-Enserio? –se acerca un poco a ella- y porque?

-Porque… -trato de buscar la idea más rápida que viniera a su cabeza- porque eres nuevo en la ciudad, y creo que es necesario que se diviertan un poco además han estado bastante presionados tratando de ponerse al día en todo –vaya respuesta tan mas tonta, se decía a sí misma.

-Si, estás en lo correcto –era el momento de comenzar a indagar en la mujer- y dime Kagome, vives sola?

-Eres investigador privado? –dijo arqueando una ceja.

-Simple curiosidad.

-Curiosidad la cual ya fue saciada cuando investigaste sobre mí con Ayame –Golpe bajo para Inuyasha el cual se quedó boquiabierto con la respuesta.

-Bueno no lo puedo negar le hice unas cuantas preguntas pero me gustaría saber tu historia.

-Pues ya lo sabes casi todo mis padres murieron hace años en un accidente, después de eso fui enviada a estudiar a un internado y al cumplir la mayoría de edad me fui a vivir por mi cuenta, nada fuera de lo común.

-Sabes? –se acerca a ella y la toma de la mejilla, lo cual hace que el corazón de la chica comience latir muy rápido- siento que hay algo que no se de ti.

-No claro que…

-Interrumpo algo –la voz molesta de Kouga la desconcentro y al mismo tiempo la salvó de aquella inquisición, sin pensarlo dos veces se separó de él ambarino el cual era fulminado por la mirada del otro chico.

-No, solo platicábamos.

-Pues parecía más que eso –siguió molesto.

-Los chicos volvieron con las bebidas! –la pelirroja que llegaba gritó emocionada.

Sin duda Ayame había salvado el momento y Kouga se había relajado un poco sin embargo no dejaba de arrojar miradas asesinas al chico que no le quitaba la vista a la azabache, la noche transcurría amena y entre bebidas todos ya se encontraban algo alcolizados, sin pensarlo dos veces Inuyasha lanzó una mirada a Tsubaki para que se deshiciera del odioso de Kouga, la otra de mala gana se levantó de golpe y caminó como felina hacia donde estaba el joven.

-Pues ya me cansé de charlar yo quiero ir a la pista a bailar contigo Kouga –el chico se sonrojo y volteó nervioso hacia Kagome.

-Yo… yo vine con Kag…

-Vamos Kouga no creo que Kagome se moleste verdad? –observando a la azabache en busca de su aprobación.

-Anda Kouga, solo van a bailar –menciona la azabache de manera alegre.

-Bueno! –menciona el ambarino- entonces tú bailaras conmigo tendiendo su mano a Kagome.

Sin pensarlo dos veces la chica toma la mano del ambarino, al parecer ya se encontraba mucho más tranquila y relajada, todos se dirigieron a la pista y comenzaron a bailar al ritmo de la música que se escuchaba en el lugar. Por un lado Tsubaki se movía seductoramente contra el cuerpo de Kouga y lo miraba fijamente a los ojos con el fin de ejercer un hechizo sobre él y que se olvidara de Kagome en ese momento.

Por su lado Inuyasha se movían con cadencia al son de la música para él las curvas de la joven eran tan tentadoras y sus movimientos lo incitaban a ir más allá, quería más de ella tenía un gran conflicto interior por una parte sin pensarlo detenía los planes de venganza que tenía hacia ella, se sentía tan confundido ya que él no podía tener otro sentimiento que no sea el de la venganza, él era un ser oscuro no podía existir la luz en el aunque también se preguntaba si ella sería aquella luz que le hacía falta, solo con observar su mirada el sentirla cerca en veces lo hacía sentirse vivo, Kagome se movía contra su cuerpo parecía como si sus cuerpos se acoplaran perfectamente como aquella noche que se había encontrado con ella, el cuello de la chica quedaba completamente al descubierto esto lo incitó a acercarse y comenzar a aspirar el delicioso aroma a jazmines y cerezos que emanaba de ella, sin pensar en sus movimientos dio un leve beso en su hombro subiendo hasta el cuello de la chica, pudo alcanzar a escuchar un ligero gemido de la fémina lo cual hizo que condujera sus besos hasta el mentón logrando que la azabache volteara súbitamente y lo mirara fijamente a los ojos, el chocolate y el oro se fundían y la chica colocó seductoramente sus brazo sobre los hombros del ambarino lo cual solo provocó que él la acercara más a sí mismo podían sentir sus alientos sin pensarlo más rozó sus labios con aquellos carmín, el fuego comenzó a propagarse con ese beso el cual era más demandante, las lenguas de ambos se exploraban entre sí, Inuyasaha no había probado un sabor tan delicioso como el de aquella joven, mordió ligeramente el labio de la azabache el cual sangró un poco, tuvo que separarse de inmediato ya que estaba a punto de perder el control y echar todo a la basura ya que su instinto asesino se hizo presente al probar aquel líquido vital.

Por su parte Kagome tenía sus labios hinchados y su corazón latía muy rápido, no sabía si había sido el alcohol que había bebido pero el calor se hacía insoportable para ella, la pequeña vocecilla de conciencia que hasta esos momento había permanecido escondida comenzaba a gritarle que su novio estaba a unos metros en la pista y ella estaba ahí besándose con otro chico, de pronto se sintió tan sofocada que necesitaba aire fresco por lo cual se separó abruptamente del ambarino y lo dejó solo en la pista, ella se dirigió lo antes posible fuera de ese club, al parecer era suficiente y ella se iría a casa, ya le explicaría después a Kouga su fugaz huída por el momento no tenía el valor suficiente para verlo a la cara.

Al salir del club comenzó a caminar para tomar un taxi antes de hacer la parada al vehículo escucho un lamento que provenía de un callejón situado a espaldas de ella, pudo haber ignorado aquel sonido pero nuevamente su conciencia le decía que debía inspeccionar, a lo lejos pudo divisar como dos sujetos trataban de abusar de una jovencita que no tenía más de unos 16 años, probablemente había salido sin permiso de sus padres para pasar una noche de amigos, no dudó un segundo en acercarse y no dudo en atacar al percatarse que se trataba de dos vampiros ya que pudo notar la yugular por la que corría un hilo de sangre de aquella joven quien pedía ayuda con lo poco que le quedaba de vida .

La joven tomo por la chaquetilla a uno de los individuos y lo arrojó hacia unos contenedores de basura mientras el otro vampiro al percatarse de que alguien los había descubierto mostraba sus dientes a la cazadora y arrojaba a la joven para comenzar a luchar con la azabache, el intercambio de golpes no se hizo esperar y para Kagome era normal el pelear contra vampiros que se reunían en grupos o manadas, uno de los vampiros logro tomarla del cuello y azotarla contra el frío muro de aquel callejón.

-Vaya, vaya parece que no eres tan ruda después de todo –comentaba el hombre que la tenía sostenida del cuello.

-Basta Manten, acaba con ella de un solo golpe y sigamos con lo nuestro –mencionaba el otro vampiro que se iba incorporando.

-Hermano Hiten, deberíamos aprovechar un rato, me pregunto qué sabor tendrá?

El vampiro ladeó el rostro de la joven y mostro sus afilados dientes se fue directo a la yugular de la mujer sin embargo, antes de lograr morderla el vampiro abrió los ojos como platos y miró en dirección a su pecho, la azabache había sido más rápida y de sus ropas había logrado sacar una daga bendita la cual perforó el pecho de su agresor el cual se hace polvo después de un grito agónico, Hiten miraba sorprendido la hazaña y a su vez alguien más los observaba a ellos, el vampiro furioso se lanza contra Kagome la cual comienza a esquivar los golpes que éste le propinaba su agresor llevándolo contra una escalinata rota que serviría como estaca cuando estuvo a punto de propinar el golpe final recibe un golpe en un costado lo cual provoca que choque contra unas bolsas de basura, la joven se levanta apresuradamente tomando posición de ataque en busca de su agresor, logra distinguir algo o alguien entre las sombras ya que la oscuridad de la parte más alejada del callejón no permitía ver nada más que sombras y de pronto escucha esa voz de nuevo, pero esta vez no se dejaría llevar.

-Te diviertes matando a mi especie?

-Vaya! Hasta que decides aparecer de nuevo, estoy segura que tú estabas al tanto de este ataque –pudo apreciar que el sujeto solo se encogió de hombros.

Sin pensarlo dos veces la joven proporciona una patada al recién llegado el cual al estar desprevenido recibe el golpe de lleno en la cara.

-Acaso aún no están satisfechos los cazadores?

El hombre proporciona un golpe en la boca del estómago a la azabache quien regresa el golpe de inmediato.

-Lo estarán una vez que dejen de atacar a la gente y como eso no pasará nunca ya que su dieta depende de nosotros, seguirán así por toda la eternidad, quien eres?

-Soy el príncipe de los condenados, creado hace siglos busco la venganza de nuestra gente, nuestra familia que ha sido cazada por la tuya desde hace ya muchos siglos atrás

-Sí, sí ese cuento ya me lo se me refiero a tu nombre.

Trata de propinar otra patada en el rostro del vampiro pero este se percata del acto e intercepta el pié de la azabache haciendo una voltereta para arrojarla contra una pared provocando que se golpee la cabeza y quede inconsciente.

-Mi nombre es Inuyasha…

El ambarino se queda observándola, ella era bastante fuerte y astuta tenía habilidad en lo que hacía, observaba la suciedad de sus mejillas debido a los diversos impactos de aquel callejón, su melena ahora caía de forma desordenada y el precioso vestido que lucía una hora antes estaba rasgado en sus brazos y espalda esa era la chica con la que hacía una hora había estado besando y ahora estaba sumisa y tendida a sus pies inconsciente.

-Si yo lo deseara… - la toma del cabello y levanta su cara hasta quedar descubierto su cuello- podría mandarte al otro mundo –se acerca peligrosamente al cuello de la azabache pero se detiene- no, aun no es el momento –la deja nuevamente en el suelo y se dirige al vampiro que se encontraba oculto –cuál es tu nombre?

-Hiten señor –hace una reverencia, y observa la mujer- esa mujer se encargo de exterminar a la mayor parte del clan solo escapamos Manten y yo, ahora es el momento de aniquilara esa perra.

-Alto! ni se te ocurra dar un paso más... la cazadora es mía... yo me encargaré de ella...

-Pero mi señor!

-Es una orden, únete a nosotros, ve y busca a Tsubaki, ella te dirá que hacer.

-Como ordene –se retira de aquel lugar.

El ambarino volvió la mirada a la joven que permanecía inconsciente sin pensarlo dos veces la toma en brazos y sale de aquel callejón.

Continuara…

Hola una disculpa por la demora pero aquí traigo la continuación de este fic, como podrán ver hay algo entre esos dos jejej que se traerán? Espero les guste y dejen sus reviews porfis jejeje

Un beso y gracias a joh chan, Elena79, marie112012, Tsuki-chan Scout que les gusta esta historia