Hola mis queridos n.n les dejo el segundo capitulo jeje lo mas rapido que puedo :D disfruten su obsequio de compensacion u.u gomen prometo actualizar lo antes posible el otro, lo amo y amo sus reviews ;D

Disclaimer:Bleach y todos sus peronajes son propiedad de Tite Kubo sensei y estoy aqui usandolos sin fines de lucro para entretenimiento mio y de mis lectores.*

LA LLEGADA DE HISAKI -CHAN CAP.2

Era de día. Ichigo y Rukia estaban listos para dar a su familia el "anuncio"; ambos se hallaban nerviosos, y temerosos por la reaccion que ello pudiera causarles, pero entendían que era lo debido.

Ishiin se asomaba a la ventana a cada instante al pendiente de que su hijo y su nuera llegaran; sospechaba lo que podría ser, pero realmente le inquietaba confirmarlo de sus propias bocas. Realmente le emocionaba e ilusionaba la idea.

Yuzu y Karin no sabían nada acerca de dicho anuncio, pues su padre decidió no decirles nada para no ponerlas ansiosas y mejorar la sorpresa, simplemente pensaban que era una casual cena familiar.

Byakuya por otra parte ya estaba en camino, no muy ansioso de cenar con los Kurosaki, convencionalmente escandalosos e informales, y seguro de que sería algun asunto sin importancia.

Cenar con éstas personas no era en lo absoluto algo que encajara en sus expetativas de una cena familiar para dar un anuncio (sea cual sea), pero a diferencia de Ishiin, por su mente no dejaba de merodear la duda acerca del "anuncio" que su hermana y el naranjo les darían esa noche.

Suena el timbre. Karin se dirige a abrir la puerta esperando ver a Ichigo y a Rukia, pero su expresión cambia por completo mientras observa el inexpresivo rostro del hombre parado enfrente suyo.

-A-a-adealnte, Bya-kun... toma asiento.

-Ahhh! Bya-kun, que bueno tenerte aqui! pasa, Rukia-chan y mi hijo no deben tardar en llegar.

El jefe del clan Kuchiki, de lo más indispuesto toma asiento en el sofá largo, colocándose en el extremo derecho, y procurando mantener la máxima distancia con el Kurosaki mayor, sentado en el extremo opuesto a él leyendo un libro para... ¿padres primerizos?

En seguida no pudo evitar pensar en lo inusual que era que un hombre con tres hijos adultos leyera dicho libro. Pensó en quitarse la duda, pero para evitar alguna espontánea y eufórica respuesta (tan habitual en ese sujeto), prefirió no preguntar. Supuso que se trataba de alguna estupidez, pero aunque intentaba lo contrario, no pudo evitar seguir divagando al respecto.

De nuevo suena el timbre, al parecer los invitados de honor han llegado. De nueva cuenta Karin se dirige a abrir, y Yuzu se asoma desde la cocina para confirmar la llegada de la pareja.

-Ichi-nii, Rukia- nee, que gusto verlos- afirma abrazándolos a ambos- Pasen, la cena ya casi está lista.

-Mmm... Huele delicioso!-exclamó la pelinegra con una agradable sonrisa.

-Si, huele bien- reafirmo Ichigo mientras entra a la casa con su esposa y su hermana.

-Si, es Yuzu, está cocinando- se inclina hacia Rukia y susurra- Quiere impresionarte con sus nuevas recetas, te quiere obsequiar un recetario

-Hahaha, bien, adoro sus recetas, y a Ichigo no se le quita lo melindroso a veces, sabes? hahaha

Karin regresa con Yuzu, y ambos jovenes se dirigen a la sala; Rukia se turba un poco al localizar a Byakuya de espaldas en el sofá.

-Tranquila- le susurro su esposo, lo cual contesto con una leve mueca.

Ambos se paran frente al sofá; Ichigo viste un casual conjunto de pantalones grises, una camisa de un azul muy leve, manga larga, las cuales estaban dobladas como de costumbre, y una corbata rojo quemado; Rukia luce apropiadamente más bella de lo común con un ceñido vestido azul rey, un peinado recogido, unos pendientes pequeños, pero muy hermosos, y zapatos negros de tacón.

Byakuya la contempló unos instantes con el mismo gesto inexpresivo de siempre, haciéndola bajar la mirada.

Ishiin baja el libro y mira a ambos con ligero asombro.

-Oh hijo, que gusto verte.

-Si papá, han pasado, ahmm, qué ¿una semana?- ambos ríen.

-Rukia-chan, tan linda como siempre.

-Gracias...- poniendo la vista en Byakuya- N-nii-sama... que bueno que pudiste venir. Te lo agradesco.

-Dijiste que tenían un anuncio que dar, no? Mencionaste que sería importante. Eso espero.

-Lo será...-susurra vagamente.

-¡La cena está lista!- Exclamó Yuzu desde la cocina mientras Karin termina de colocar la mesa.

Todos pasan y toman sus respectivos lugares. Por alguna razón se siente una vibra muy tensa en el ambiente, de la cual todos parecen darse cuenta.

-A-amh, Rukia-chan, dime, que piensas del mentaiko?

-Mmm... está delicioso, ¿usaste alguna especia diferente?

-Si, descuida, te daré la receta, usé algunas especias distintas a la receta tradicional, le da un sabor especial, no crees?

-Si, de hecho. Creo que lo voy a intentar, ¿Qué te parece Ichigo?

-Mmm... de hecho me gusta bastante.

-Ah! no es bello?!, La hermosa Rukia-chan busca satisfacer el paladar de su marido. Debo decirlo, Ichigo era bastante melindroso, estoy admirado de como logras hacerlo comer lo que preparas, lo creí tarea dificil.

-Haha, es cierto, ichi-nii no era facil de convencer, aun para Yuzu que cocina tan bien, pero Rukia-nee ha aprendido muy bien.

-Cierto, ¿Usted que piensa, capitán Kuchiki?

Todos lo miran impacientes por su respuesta. Rukia se nota algo tímida.

-Si, es buena cocinera...

Todos rien y Rukia se sonroja ligeramente, mirándolo con asombro, luego continúa cenando entusiasmadamente.

Finalmente degustaron como postre una deliciosa tarta de moras, dando por terminada la cena. Todos pasaron a la sala y se acomodaron en lo sillones; Ichigo y Rukia permanecieron de pie al frente.

-Y bien hijo, hijos, estamos esperando. Cuál es el anuncio que vinieron a dar.

-Anuncio? , qué anuncio- pregunto intrigada Karin

-Onii-chan...Rukia-chan... pasa algo?

Byakuya mira a ambos expectante. Ambos esposos se miran nerviosos. Ichigo comienza con una introducción para "romper el hielo".

-Bueno, todos saben que Rukia y yo apenas tenemos dos años como marido y mujer, aun nos estamos adaptando al matrimonio, la vida juntos, los problemas, y todo lo que implica ésto; pero tambien saben lo que... -el naranjo la miró un instante a los ojos y continuó-... saben lo que sentimos en uno por el otro, y, al menos de mi parte- fija su mirada en Byakuya- lo mucho que Kuchiki Rukia ha significado desde siempre en mi vida.

-Ichi-nii, solo dilo-interrumpió Karin

-Karin-chan, no seas impertinente- la reprendió Yuzu.

-Escuchen, - continuó Rukia, captando la atención del inexpresivo pelinegro- apenas comenzamos ésta... aventura, y puede que lo nuestro esté...fresco, pero estamos a punto de iniciar un nuevo trayecto en éste viaje... lo lamento creo que ya dimos mucha vuelta y me estoy poniendo emotiva...- todos miraron con asombro y expectación. Rukia sonrie a ichigo, que le ríe burlón. Ambos inhalan gran cantidad de aire y cierran los ojos al mismo tiempo mientras se preparan pr exclamar al unisono...

-...¡TENDREMOS UN BEBÉ!...

Todos estan boquiabiertos, Ishiin de pronto sonríe ampliamente y se levanta del sillón para abrazar a su hijo y a su nuera. En un segundo Karin y Yuzu se les unen en un abrazo grupal muy efusivo y lleno de felicitaciones. Byakuya mantiene una expresión de asombro jamás vista en su inexpresivo rostro, más pálido de lo común y con una inusual mirada nostálgica en sus ojos. No se pone de pie. Permanece inmóvil en el sofá mirando la escena.

-Oh! Rukia-chan, Onii-chan, que alegría, es la mejor noticia del mundo!- exclama Yuzu sin soltarlos

-Sii, es increíble que ya vayamos a ser tías!, ¿Cuándo ocurrió ésto?

-No creo que quieras detalles- contestó Ichigo con picardía mirando a Rukia sonreir sardónicamente

-Cuándo te volviste tan pervertido Ichi-nii?... me refiero a cuándo lo supieron.

-Antier me hice la prueba, no dudamos en dárselos por enterado.

-Gracias.

-Oh Masaki!, al fin le mostraste el camino a nuestro hijo!- profiere Ishiin frente al póster de su difunta esposa y regresa cual cucaracha con la pareja- Hijo, debo admitir que comenzaba a dudar de ti, por mi mente pasaba la idea de que un día Rukia-chan regresaría a casa y te encontraría usando su lencería de encaje y te golpearía tan fuerte hasta matarte- le decía a su irritado hijo colgándose de sus hombros. Rukia reía con una gota de pena en su frente- Hijo mío, me alegra tanto ver que no eres gay... verdad?

-Papá, la verdad estoy de buenas, por favor no hagas que quiera golpearte, si?

Todos ríen. Rukia vira su mirada hacia su hermano, que sigue mirándolos con esa extraña expresion de desden en su cara. La pelinegra se acerca al serio hombre a paso lento. Todos observan .

-Nii-sama, no dijiste que te parecio la... noticia... espero q...

-Felicidades. Ahora, si me disculpan tengo que regresar al sereitei. Tengo asuntos que atender pronto.

Y así, sin un abrazo, una sonrisa o un simple apretón de manos o palmada en el hombro, el jefe del Clan Kuchiki se retira dejando a los Kurosaki y a su hermana menor desconcertados y decepcionado por tan fría reacción.

-No te mortifiques. Sabes que Byakuya es así, serio y frío; no es tu culpa, ni suya creo. Así es él. Tal vez la noticia lo impresionó y no supo cómo tomarlo.

-Eso espero. Realmente no creí que sería así...

Pasan los días, Rukia se siente realmente decepcionada por la reacción de Byakuya ante la noticia de su embarazo; es decir, nunca fué muy expresivo en cuanto a sus sentimientos, pero creyó que al menos se alegraría un poco, o la felicitaría un poco más animado...

Decide no quedarse con la espina, así que decide ir a visitar a su Nii-sama, no sin antes dejar pasar un tiempo para dejar que se enfríe un poco, y ver si la reacción del pelinegro cambia.

-Rukia-sama, que gusto verla, hacia más de un mes y medio que no se sabia de usted por aquí.

-E-está mi hermano?

-Amhh... Sí, claro, aunque creo que se halla un poco ocupado ahora.

-Esta bien, esperaré.

-De acuerdo, le avisaré entonces.

Esperó por más de una hora, pero el jefe del Clan Kuchiki no aparecía; cuando finalmete se presentó el rostro de Rukia se iluminó, realmente creyó que le alegraría verla. Error.

Fue una conversación superficial y algo fría, no hubo tiempo de discutir lo que realmente deseaba hablar con él, ya que al parecer el capitán Kuchiki tenía asuntos pendientes que requerían su inmediata atención en el Sereitei, dando así por terminada la breve conferencia con su hermana menor.

-Rukia! qué tal!

-Ah... hola Renji

-¿Hola Renji?, Qué ánimos, ¿qué te sucede?

-...Nada.

-Y, qué haces aqui, no te veía desde hace como un mes. ¿Cómo va el bebé?

-Bien, creo. Es muy pequeño aun, haha.

-Ya lo creo, aún no se te nota... ¿Ya te vas?

-Si, Ichigo me espera en casa para ver al doctor.

-Bien, ¿Cuándo vendrás de nuevo?

-No lo sé, quizá más pronto de lo que crees...

De esa forma, y en repetidas ocasiones, Rukia acudía a la mansión Kuchiki esperando tener esa conversación con su hermano, pero siempre tenía el mismo resultado; estaba ocupado, tenían una charla corta y superficial, y luego un frío "hasta pronto"...

Al parecer el asunto no le agradab en lo absoluto; ella era consiente de que Ichigo no le caía demasiado en gracia, y que su boda era algo que no le encajaba suficiente, pero nunca creyó que reaccionaría de manera tan indiferente a algo tan importante para ella; su hijo, su sobrino, y próximo eslabón en la cadena del Clan Kuchiki. Ralmente no lo esperaba.

Durante varias semanas Rukia se presentó en la Soul Society con la esperanza de ver un cambio en la actitud de Byakuya, aún sabiendo en su interior que todo sería en valde; y así fue, pues cada vez las charlas era mas frías, cortantes, y cortas, cada vez se veía más distante, indispuesto; hasta llegar al día en que pidió a sus sirvientes avisar que no podría recibirla. La evitaba, a toda costa, "está ocupado", era la frase que escuchaba vez tras vez cuando iba.

Un día decidió simplemente ya no ir. Estaba tan deprimida, se sentía despreciada, rechazada; su ánimo se hallaba por los suelos, lo cual comenzaba a influir en su salud, y probablemente en la del bebé, y eso sin duda no pasaría desapercibido por Ichigo.