Sakura Card Captors fue creado por las CLAMP, yo solo me divierto creando historias alternas…
¡Hola! Me he sorprendido de la buena aceptación que ha tenido el primer capítulo de la historia y me emocioné mucho. Por lo tanto, he decidido adelantar este capítulo que tenía previsto subir a mediados de semana. Ojalá les guste, es mucho más extenso que el primero y espero no se les haga tedioso. Trataré de actualizar semanalmente si mis deberes lo permiten sino cada 2 semanas y cada capítulo de ahora en adelante será de una extensión considerable.
Disfruten su lectura…
Capítulo #2: Las malas noticias ameritan algo dulce.
POV. Sakura Kinomoto.
¿Alguna vez han sentido como que les falte el aire, la cabeza les da vueltas y tienen un terrible y nada placentero mariposeo en el estómago? ¿No? Pues yo sí. Y contrario a lo que muchos pensarían no fue por el pelotazo recibido del cretino ese esta misma tarde. No. Esto fue por algo peor que la tragedia de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki hace más de 60 años, la cancelación de un adictivo programa de televisión o el comer una botana pasada de fecha de caducidad.
Aquella tarde había llegado a mi casa derecho del colegio, no platiqué con mis amigas, no tomé un helado, no volteé a admirar el paisaje camino a mi casa, ni siquiera me importó el dolor de mi cuerpo después de haber realizado de manera eficiente mi castigo de la escuela. Entré y subí por las escaleras en un récord imbatible, no me preocupé por saludar a quien estuviera en casa, abrí mi armario y desparramé mis atuendos más finos sobre la cama.
Hoy vendría Yukito y, como toda dama vanidosa, debía verme presentable al momento de darle el regalo y confesar de manera apasionada mis sentimientos.
Me acerqué al espejo y levanté mi blusa de uniforme para observar, nada alegre en este momento, una mancha roja. Había quedado repintada la seña del balón en mi blanco y plano abdomen. Adiós a la idea de ponerme alguna blusa muestra pancita.
Al final me decidí por un vestido rosa pálido con estampado floreado discreto y unos zapatos plateados bajos. Me maquillé sutilmente y peiné mi corto cabello con un prendedor en forma de flor a juego con los zapatos. Cuando estuve contenta con mi imagen saqué de mi mochila el pequeño regalo que tenía preparado para él, lo escondí en el faldón de mi vestido y bajé a la estancia. Sentía como, a cada peso, el pequeño objeto escondido, me pesaba de manera descomunal.
Al llegar pude ver a Touya y a mi padre platicando trivialidades y escaneando con mi súper radar "detecta Yukito" por todo el lugar me di cuenta, con mucho pesar, que él no se encontraba. Pegué un resoplido de frustración que al parecer logró alertar a Papá y a Touya de mi presencia. El primero, como siempre, me mostró una sonrisa amable y encantadora mientras, el segundo, se plantó con ironía ante mí en sus ojos y demás facciones.
-¿Qué los monstruos ya no suelen ser corteses y saludar a sus hermanos cuando llegan de visita?- hizo un gesto desinterés y se apartó de papá- ahora voy a creer que solo me saludas por interés cuando está cerca Yukito.
Enrojecí de vergüenza. No podía creer que haya tenido las agallas de decir eso delante de papá.
-¡hermano…!- siseé azorada mientras escuchaba una sutil sonrisita de papá.
-¿lo vas a negar acaso, MONSTRUO?
-que no soy ningún monstruo- grité- ¿Por qué nunca creces, Touya Kinomoto?
-¿acaso lo has hecho tú? –recalcó con ironía mientras apuntaba la enorme diferencia en altura.
-eres insoportable- mascullé y me dirigí a la cocina a tomar un vaso de agua seguida muy de cerca por él- y a propósito…- comencé como quien no quiere la cosa- ¿por qué no ha venido Yukito esta vez?
-definitivamente el interés tiene pies…- agregó burlón.
-lo digo porque siempre lo traes contigo.
-hoy no podía- dijo encogiéndose de hombros- papá dijo que esta cena era muy seria y supongo que al ponerlo de esa manera de una forma sutil me explicó que no quería a nadie fuera de ti y de mí.
-ya veo… -contesté- ¿y sabes tú acaso de que quiere hablar con nosotros?
-sé tanto o menos que tú- tomó su lugar en el comedor y yo me senté frente a él- solo sé que el abuelo también viene.
Eso me descolocó.
¿Mi abuelo, Masaki Amamiya, también venía?
Entonces esto si debía ser serio. Masaki Amamiya es mi abuelo materno. Es un hombre de 60 años, robusto y lleno de vida, algo serio pero carismático con la gente que quiere, sabio y apacible. Es CEO de una de las empresas de seguros más importantes de todo Japón y al principio, como todo padre, estaba en desacuerdo del matrimonio de mamá con papá. Si señores, hubo un tiempo que mi abuelo fue enemigo de papá. Digamos que mamá se casó muy joven, a los 17 años, y conoció a papá cuando solo tenía 16, apenas en secundaria y mi padre, un Joven de 25 años, buscando suerte como profesor en la escuela donde estudiaba mamá. Fue amor a primera vista o según mi abuelo "desgracia a primera vista" cuando mi madre cayó de un árbol y mi padre amortiguó su caída.
Ahora, a pesar de no haber estado de acuerdo con el matrimonio pero sabiendo que perdería a mamá si no la apoyaba, mi abuelo por fin dio luz verde al matrimonio, no sin antes poner unas condiciones, de esa manera mi mamá vivió feliz hasta la tragedia de hace dos años. Ahora mi padre y mi abuelo velaban por el futuro mío y de Touya con esfuerzo y ahínco, los adoro a los dos.
No había terminado mis divagaciones cuando vi entrar por la puerta de la cocina a mi abuelo seguido por mi padre. Me levanté de un salto y corrí, algo desesperada, a su encuentro abrazándolo por la barriga.
-¿Cómo has estado, pequeña Sakura?
-bien… ¿y usted abuelito?
-de maravilla ahora que te veo.
Reí y observé como se acercaba Touya a saludarlo. En ese momento sentí como mi padre me tomaba del hombro y me hacía una mueca para seguirlo a la cocina y ayudarlo a servir la mesa.
Al final, la mesa estaba llena de deliciosos manjares hechos por mi padre. Era el mejor cocinero. Panes al vapor, tortas de arroz, camarones fritos, estofado de cerdo, dedos de pescado empanizados, verduras al vapor y un delicioso postre de Fresas con baño de chocolate. Mi favorito. Y entonces me pegó un presentimiento peor que el balonazo de hoy en la tarde. Al principio me había sentido algo incómoda por el silencio en la mesa y las miradas incómodas que mi abuelo y papá se lanzaban cada 2 minutos y supe lo que se venía cuando la mirada de mi padre se detuvo en mi más de lo habitual. Y en el momento que aparté la vista de papá y la posé sobre el delicioso postre en el centro de la mesa, el recuerdo de un dicho que mi mamá solía decir inundó mi mente como río desbordado.
"cuando tengas malas noticias es mejor decirlas durante una buena comida"
En ese momento consideré loca a mi madre al pensar arruinarle la comida a alguien con una mala noticia, que bien, podía dar indigestión. Claro, hasta que escuché el resto.
"especialmente si tiene su postre favorito, le dirás la mala noticia pero no tendrá una catastrófica reacción pues primero habrá endulzado su vida con una buena ración de su dulce favorito"
Y empecé a rememorar los momentos en que aquel dicho de mamá había funcionado. Como la vez que papá anunció que no podría ir al juego de soccer de Touya porque tenía un viaje fuera del país, o la vez que mamá compró un postre idéntico al que estaba frente a mí solo para decirme que había intentado lavar mi oso de felpa favorito en la lavadora y que por accidente, había puesto cloro en ella.
Y mis palillos resbalaron de mi mano y sonaron en seco en el plato. Voltearon a verme con los ojos desorbitados. Touya siguió comiendo tranquilo.
-¿Qué está pasando aquí?- logré articular. Al fin Touya levantó la vista de su plato y volteó hacia a mí de manera interrogante para luego dirigir esa misma expresión hacia los nerviosos señores en otros puntos de la mesa.
-como que deberíamos iniciar con el postre- dijo papá haciendo mueca de querer alcanzarlo.
-pero si ni siquiera hemos terminado la comida- sentenció Touya.
-sí, supongo que no- contestó de nuevo papá.
-ya no le demos más vueltas al asunto- sentenció mi abuelo reposando los palillos en el plato- ¿Qué esperas para decirle, Fujitaka?
-¿Yo? Pensé que era usted quien daría la noticia…
-yo vine a darte apoyo moral- contestó mi abuelo tranquilamente llevándose un poco de agua a la boca.
-no, no, no- negó mi padre- o es los dos o ninguno…
-enfrenta las cosas como hombre.
-discúlpeme pero yo…
Un manotazo certero y enorme hizo temblar la mesa para que luego, con los ojos desorbitados, todos dirigiéramos nuestra vista hacia Touya que, con el ceño fruncido, ahora se encontraba de pie junto a su asiento.
-quieren por favor callarse los dos y explicar que sucede.
Ambos asintieron avergonzados y bajaron su vista a la mesa. Posaron la vista en mí y lo que papá dijo me congeló el alma.
-Sakura, estas comprometida…
-¿qué?
-he dicho, Sakura, estas comprometida.
Volteé hacia Touya y el hacia mí y ambos partimos en carcajadas maniacas. Me dolía el estómago y mis ojos se humedecieron por la euforia mientras, entre mis párpados, pude ver como frente a mi Touya azotaba su puño contra la mesa con risa incontrolada. Claro, hasta que las sonrisitas nerviosas de nuestros mayores nos hicieron detenernos abruptamente. Mi hermano volteó nuevamente hacia ellos solo que esta vez con el rostro crispado de furia.
-están de broma ¿verdad?
-no- aseguró el abuelo- no es ninguna broma.
-¡pero como se les ocurre!- estalló como una bomba atómica- ¿Cómo han podido comprometer al monstruo? Con lo torpe que es, no sé cómo le vamos a hacer cuando la metan a la cárcel por matar con su torpeza, de manera accidental, a su prometido por… ¡AY!
No lo dejé terminar porque estampé mi pie contra el suyo de manera súbita, en la mera espinilla. Lo vi mirarme con furia y lágrimas de dolor contenidas en sus ojos mientras, llevaba una mano a acariciarse el pie de forma suave.
-No apoyes…- mascullé y volteé la vista hacia mi padre- ¿Cómo es posible que esté comprometida, padre?
-todo tiene una muy buena explicación.
-¿sí?- cuestioné de manera irónica- pues quiero oírla…
-¿recuerdas el viaje de una semana que realicé a Egipto, por una excavación, hace dos meses?
Asentí.
-mentí. En realidad, andaba en China…
FLASHBACK
POV. Fujitaka Kinomoto.
Visité a unos viejos y preciados amigos de años cuando me avisaron el muy mal estado del jefe de la familia. A mi amigo, le habían diagnosticado cáncer terminal de pulmón y su cuerpo era una bomba de tiempo. Su esposa, amiga de años de tu madre, me pidió urgentemente que llegara pues necesitaban tratar asuntos de importancia mayor conmigo. Son de una poderosa familia, donde las costumbres y tradiciones son respetadas a fuego y, la muerte de este hombre, pondría las cosas algo desequilibradas.
Me acerqué a la cama del convaleciente y me miró con una sonrisa cansada carente de brillo.
-Fujitaka, me alegra, atendieras mi llamado.
-amigo mío ¿Cómo podía no hacerlo?
-siempre tan bueno- sonrió y empezó a toser descontroladamente- perdóname…
-no hay que perdonar- hablé conciliador y sobé su hombro para darle confort- después de todo estás enfermo.
-no, no es por eso- lo miré de manera inquisidora- sino por lo que te pediré ahora.
-¿a qué te refieres?
-sé que tienes una hija…
-así es.
-¿Cómo se llama?
-Sakura- afirmé- Sakura Kinomoto
-Flor de cerezo, las flores favoritas de Nadeshiko ¿no es así?
-sí. Y tan encantadora como su madre.
-me alegra oírlo; si es tan encantadora como su madre debe ser muy bella ¿Cuántos años tiene?
-18- contesté- en Abril cumplirá sus 19 primaveras.
-igual que mi hijo, mi adorado.
El silencio llenó la habitación una infinidad de segundos a mi parecer. Vi como el pecho de mi amigo bajaba y subía de manera entrecortada y como su nariz hacía pequeños ruiditos por el esfuerzo que tomaba llevar el oxígeno a sus pulmones. Me removí incómodo en mi asiento y encogí mi cuerpo para calmar el temblor que, inexplicablemente se adueñó de mi cuerpo.
-¿imaginas tú, lo que pasará después de mi muerte?
Negué.
-Fujitaka, un cargo como el mío, es difícil de llenar. Responsabilidades, deberes… todo para evitar que esto se venga abajo.
Asentí lentamente, comprendiendo.
-en este mundo no es tan fácil sostener una sociedad como la nuestra cuando la globalización aumenta y las tradiciones van siendo desplazadas por la tecnología y la emancipación. Me tocó duro y temo que ahora, todo quedará en manos de mi hijo.
De nuevo hubo otro silencio incómodo y la habitación empezó a hacerse cada vez más pequeña.
-mi hijo necesita alguien que lo apoye y, que al mismo tiempo, nos ayude a mantener el linaje que se necesita para que este patrimonio de miles de años, no se pierda. Por eso te he pedido que vinieras, porque eres el único con quien quisiera, realmente, tener un vínculo. Mi descendiente necesita una esposa y tu hija, es perfecta.
En ese momento me levanté estupefacto de mi asiento.
-un momento, amigo, esperas que yo… ¿Cómo podría hacerle eso a mi hija? ¿Qué hay del amor?
-mi hijo ya se enamoró una vez y le rompieron el corazón. A veces la atracción, el deseo es momentáneo y pasajero pero el amor, el amor, el amor se construye, Fujitaka, día a día, paso a paso, con cada aliento y eso, solo lo puede asegurar una larga convivencia, de dos personas que se han casado por un fin, no segados por una pasión.
-mi casamiento con Nadeshiko no terminó así- repliqué.
-claro que no- contestó inmediatamente- pero no todas las parejas tienen la misma suerte. Piénsalo seriamente. Nadeshiko murió, tú algún día, no digo pronto, pero también te marcharás ¿Qué pasará entonces con tu hija?
-tiene a su hermano y a su abuelo.
-no digo que no pero… ¿y cuando su hermano forme una familia? ¿Y cuándo su abuelo fallezca? ¿Qué será de ella? Seguirá sola.
Suspiré. Probablemente tendría razón.
-yo te ofrezco una oportunidad para ella. Será amada, respetada, influyente, no quedará desamparada. Tendrá una familia. Ganaremos los dos. Yo conseguiré que mi hijo tenga alguien en quien apoyarse y no sólo eso, salvaré lo que años y años hemos intentado preservar.
-no sé…
-Fujitaka, no dudes, yo no dudo- me extendió su mano para que yo la tomara pero aun así vacilé- Fujitaka…- habló nuevamente pero de manera más autoritaria- por nuestra amistad.
Entonces agarré su mano y cerré el trato. Sentí como se relajaba en mi agarra, daba un suspiro y me dedicaba una sonrisa contenta. Esa misma noche, mientras disponía para dormirme en la habitación de huéspedes, tocaron a la puerta. Su esposa había llegado con los ojos embebidos en lágrimas y me abrazó fuertemente por la cintura. Había muerto poco después de 4 horas desde nuestra plática. El cáncer le ocasionó un paro cardio-respiratorio fulminante. Pero al final no sentía peso de conciencia al saber que había logrado hacer que se fuera al cielo en paz.
FIN DEL FLASHBACK.
No podía creer lo que papá decía y negué una y otra vez con la cabeza mientras el mariposeo incómodo, la falta de aire y el dolor de cabeza se aglutinaban en mí de manera súbita. No dio detalles de a quién me había comprometido; conforme avanzaba su "conmovedora" historia, nunca mencionó sus nombres y en realidad, no me importaba, simplemente porque yo no me consideraba comprometida.
-hija mía…
-no, yo no me comprometeré, en especial con alguien a quien no conozco.
-pero mi niña piensa en mí, en mi amigo y en lo mal que lo va a pasar en su descanso cuando, desde el cielo, mire que no quieres el compromiso.
-no creo que la haga tanto daño papá- ironicé de manera mordaz- que no mire hacia abajo, que cierre sus ojos y que se acomode en su nube de paz. Te aseguro que no hablo tan alto como para que al cielo le lleguen las malas noticias.
-pero Sakura…- me vio con ojos de perrito. Me levanté del asiento de inmediato.
-no, no te funcionará conmigo- grité- querrán someterme, convencerme, chantajearme incluso obligarme pero les aseguro- levanté mi puño en alto dándome fuerzas- les juro – aseguré- no robaran mi voluntad - y caminé a las escaleras que llevaban a mi cuarto- mi voluntad- repetí para algo de dramatismo.
Justo cuando iba a mitad de los escalones me di cuenta que me faltaba algo. Bajé nuevamente y me dirigí a la cocina para ver como mi padre, mi abuelo e incluso mi hermano, aunque este con el ceño algo fruncido, volteaban a verme con asombro y expectación. Los miré, luego al enorme postre de fresas y baño de chocolate y luego, nuevamente, a ellos.
Avancé sin cuidado hacia la mesa, cogí una pequeña cucharita, cargué el enorme postre en mi mano dominante y dije con dureza- necesitaré esto.
Sin más me retiré. Si señores, necesitaría mucho postre para endulzarme la vida esta noche.
N/A: ¿Qué les pareció? Espero haya sido de su agrado. Sé que no hubo Syaoran en este capítulo pero, no decepcionen, habrá pronto mucho de él, lo juro. Se habrán dado cuenta que Sakura sabe estar comprometida pero no sabe a quién. Eso se develará en próximos capítulos. Por si hubo alguna confusión aclaro que, el punto de vista de Fujitaka Kinomoto, sólo duró durante el Flashback, terminando el Flashback, termina su perspectiva de la historia.
Antes de despedirme quiero agradecer los comentarios de:
Princesa Sakura: Muchas gracias por comentar. Aquí te dejo el nuevo capítulo.
Iara-chan no kajitsu: Muchas gracias por el comentario y me llena de satisfacción que el fic ha causado tan buena impresión en ti. Siento que aún me falta mucho por mejorar tanto en redacción como en ortografía pero tu comentario me da mucho ánimo para seguir haciéndolo día a día. Espero sigas leyendo la historia.
Kaho-Kazuki: Gracias por el review y te aseguro, la mala o buena suerte de Sakura apenas comienza. Ojalá sigas disfrutando de la lectura.
Neko2101998: si alguien me dijera lo que Syaoran le dijo a Sakura no dudaría en cobrármelas pero descuida, te aseguro que Sakura tendrá miles de oportunidades para idear una dulce venganza. Gracias por comentar.
Lauri: te recomiendo veas GOONG es un dorama muy bueno y divertido, aunque mi adaptación no es precisamente idéntica conservará su esencia así que, si te da curiosidad te lo recomiendo mucho. Te aseguro no dejaré inconcluso este fic, tengo inspiración para rato. Gracias por el comentario.
Tubasa-chan: me alegra que mi fic te recuerde a GOONG aunque difieran un poco. Y yo también pensé que Sakura le diera en la cabeza pero como dicen "No queremos arruinar su real cerebro" jajaja. Gracias por comentar.
Kurara Matsumoto: me alegra que te haya gustado la adaptación y que este capítulo, como continuación no te haya decepcionado. Cuídate también… Gracias por comentar.
Guest: GOONG también es uno de mis doramas favoritos, quizá no el que más me guste pero pensé sería genial adaptarlo a Sakura Card Captors. Espero te gustara el capítulo. Gracias por el review.
Azucenas45: te aseguro Sakura tendrá muchas agallas para enfrentar lo que se viene. Gracias por tomarte el tiempo de leer y comentar la historia. Tu comentario me ha dado ánimos.
Tsuki-chan 99: si, Sakura siempre ha sido y será linda y espero conservar su esencia en este fic y te aseguro que aunque Syaoran se porte malcriado en estos momentos, irá mostrando su verdadero ser. Gracias por comentar.
Elfenixenlasllamas: Espero este capítulo haya logrado llenar tus expectativas como continuación de la historia y te aseguro esto solo se pondrá mejor. Gracias por comentar y espero saber de ti pronto.
Usaguilove95: ¡HOLA! Me ha emocionado saber de ti y créeme tu comentario es muy preciado. Tu comentario ha sido el primer buen aliento que me han dado con esta historia y también me demostró una buena aceptación hacia ella. Espero te haya gustado este capítulo. Gracias por comentar.
P.D- me he pasado a leer tus dos historias, son muy buenas.
También quisiera agradecer a todas las demás personas que han leído la historia. Lectores fantasmas que sé están ahí pero no han podido comentar, ustedes son muy importantes y es por ustedes que escribo.
Espero haberlos entretenido aunque sea un momento y sigan leyendo. Sus comentarios y apoyo a esta historia son importantes y dan fuerza para seguir. Sugerencias háganlas llegar.
También recordarles que son historias como éstas las que mantienen viva la esencia y el cariño hacia los programas de nuestra infancia y que todos esos escritores que aman este programa y tienen ideas para escribir una historia lo hagan y no tengan miedo, podrían sorprenderse y les aseguró es gratificante.
He finalizado por hoy… hasta la próxima actualización.
Nos leemos =).
