-¿Necesitas ayuda? -escucho Sirius la suave voz de Lily.

-Mas bien una nueva mano -respondió haciendo círculos con sus muñeca.

Sirius habia dejado los deberes a ultima hora por mera desobligacion, y ahora se hallaba en la biblioteca acabando los ensayos incompletos.

-¿No se te ha ocurrido encantar tu pluma para que esta haga la mitad del trabajo?- pregunto ella sentándose en la butaca enfrente de el.

-Ese hechizo no funciona- respondió frunciendo el ceño.

-Si funciona si lo sabes hacer -dijo ella encantando una pluma que se encontraba en la mesa.

Sirius hizo una fingida cara de asombro y exclamo:

-Ahora no me queda duda de cómo siempre tienes los trabajos a tiempo ¿verdad?, ¡encantas plumas para eso!-

Sirius se callo de repente cuando se dio cuenta de que habia levantado la voz, Lily le miraba furiosa y Madame Prince le hacia segundas.

-No seas ridículo -añadió Lily- no es como lo hiciera siempre ¿sabes?

Pero el no estaba de acuerdo.

-Tramposa.

-Soplon.

Durante un momento de silencio Lily se dedico a jugar con la pluma, y Sirius a ignorar a Madame Prince que los vigilaba de cerca.

-Bueno –añadio ella rompiendo el silencio-, ¿quieres que te ayude o no?

Sirius solto una sonrisa burlona.

-Claro –le dijo-, pero sin trampas, pelirroja.


Darle al 'Go' da suerte (o algo asi me dijeron).