Disclaimer: Final Fantasy 7 y sus personajes no me pertenecen. Son todos obra de Squaresoft (por aquel entonces, todavía una respetable compañía de videojuegos xD).

VIÑETAS METEORITO


2- Música



Nunca es un buen día cuando eres el apestado del pueblo. Cloud puede asegurar que así es como se sentía cuando todos los niños le daban la espalda. No sabía por qué, pero ninguno quería acercarse a él. Creía estar destinado a vivir en soledad.

Cuando volvía del colegio, su madre le preguntaba cómo le había ido. Solía no contestar y correr a echarse sobre su cama para distraerse con los juguetes que tenía desperdigados por el suelo y el lecho. Aunque su madre acostumbraba a reñirle –no muy severamente– por la falta de orden que le caracterizaba, él quería que las cosas permanecieran así. Si antes de irse al colegio su cowboy se había quedado tras la almohada, a punto de asaltar al pastor que se escondía bajo la sábana junto a una oveja y un cerdo de plástico, así debían estar las cosas cuando él regresara. Todo a punto para continuarlo donde lo había dejado horas atrás. (Según pasaba el tiempo, comenzó a dejar de lado los juguetes para dar paso a una espada de madera, con la que combatía al mal invisible, que se escondía en cualquier rincón.)

Posteriormente pasaba un buen rato ayudando a su madre a limpiar. Ella le preguntaba por qué no salía a jugar con otros niños, pero Cloud no se veía con fuerzas para contestarle que nadie le quería. Que su hijo era el marginado del pueblo.

Después de cenar salía de casa para dirigirse siempre al mismo lugar: bajo esa ventana de la que salía una dulce melodía. Las notas de un piano le hipnotizaban y le invitaban a tomar asiento en el suelo mientras podía imaginar las manos creadoras de ese sonido. A veces se atrevía a recrear en su mente una cara familiar que cerraba los ojos mientras creaba y sentía la música. Eso le hacía sentir mejor.

Esa imagen aparecía en sus sueños incluso durante su estancia en Shinra. Así, tan lejos de casa, era capaz de terminar los amargos días con una sensación agradable.

Ahora vive en Midgar, en el remodelado Séptimo Cielo. Ha comprado un piano viejo que con su llegada alegró más de lo esperado a la mujer con la que vive. Hay días en los que pasa horas sentada delante del piano, deslizando sus finos dedos sobre las teclas y tocando una melodía que los dos recuerdan a la perfección. Denzel y Marlene toman asiento junto a ella y presencian las maravillas que irrumpen en la habitación.

Cloud no se atreve a acercarse. Como antaño, se limita a escuchar la música desde cierta distancia, siempre a espaldas de Tifa. Puede imaginarla con los ojos cerrados, con esas largas y oscuras pestañas acariciando el inicio de sus mejillas, frunciendo el ceño en los puntos más tensos del tema, sonriendo con suavidad cuando las notas –las notas que ella crea– forman de nuevo una melodía más amable.

A veces, apoyado en el marco de la puerta, cierra los ojos y recuerda la sensación de estar en Nibelheim, sentado bajo la ventana por la que salía la música. Esa de la cual extrañamente nunca ha sido capaz de escapar. Al fin y al cabo, piensa, si compró el piano fue porque necesitaba volver a escucharla y relacionarla con una vida que ahora aprecia.

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N/A: No me gusta cómo ha quedado ^^·U . Tenía clara la idea, pero la he desarrollado de forma un tanto simplona... ~_~· En fin, supongo que esto alivia un poco mis ansias de CloTi T_T· .