Disclaimer: Naruto y sus respectivos personajes no me pertenecen. Son propiedad de Masashi Kishimoto. Sólo escribo por diversión, sin ánimo de lucro.

Resumen: Viñetas, drabbles y one-shots protagonizados por Shizune. Diferentes parejas. Diferentes universos alternos. Las advertencias estarán incluidas en su respectivo capítulo.

Advertencia: Este Fanfic participa en el reto "Nuestro amor es tan…" del reto en la página Es de Fanfics. Decidí escoger el color negro (elegancia, misterio, conservador). Post epílogo. Pareja fanon Kankuro/Shizune


Kankuro estaba acostumbrado a fungir como guardia del Kazekage. Dicho puesto, involucraba acompañarlo cuando tenía compromisos en aldeas vecinas a los que asistir, y la Aldea de la Hoja era la que más solían visitar desde hacía tiempo, incluso poco antes de que la guerra explotara contra los Akatsuki y su creador.

En ese momento tenían aún mayores motivos para visitar aquel lugar. Naruto, que ahora tenía el mismo puesto que Gaara como líder de su respectiva aldea, siempre los recibía con los brazos abiertos. El sobrino de ambos, Shikadai, también era una razón de peso para no distanciarse demasiado.

Y para el hermano medio de los de la arena, había una persona extra a la que solía visitar cada vez que tenía algo de tiempo libre. Era la asistente del actual Hokage, y que también había servido a dos antecesores de este.

—Hey, ¿me extrañaste?

Shizune había anticipado la intrusión del soldado de la arena en su modesto apartamento. Era una costumbre que había adquirido con las citas esporádicas que habían tenido y al menos agradecía que fuera lo suficientemente cortés para esperarla afuera de este. Al menos así no invadía por completo su propiedad.

—Vienes cada seis meses y siempre estoy hasta el tope de trabajo. Es difícil extrañar a alguien de esa manera, ¿no crees? —Fue su respuesta. Avanzó hasta la puerta y una vez que la abrió, le permitió el acceso al joven extranjero. Kankuro se deshizo de la capucha que llevaba consigo y que cubría parcialmente su cabeza. El ambiente de esa aldea era bastante cálido, pero con su asistencia frecuente como embajador había terminado por acostumbrarse.

—Entonces lo tomaré como un sí.

Ambos se sentaron en la mesa baja de la sala. Shizune tenía como costumbre tomar algo de licor al llegar a casa, cosa de la que antes no se podía dar gusto pues Tsunade y Kakashi exigían su atención como asistente el tiempo completo. Naruto también era exigente pero con Shikamaru como compañero el trabajo se aligeraba.

—Tengo entendido que has venido a la ceremonia de graduación de tu sobrino. —comentó Shizune, sirviéndole una taza a Kankuro. El muchacho de la arena sonrió al observar la forma distinguida con la que se movía. Bastante gracil. —Estaré ahí también, con el Hokage y junto a tu cuñado.

—Entonces podremos vernos ahí.

Ambos guardaron silencio mientras bebían un poco. No estaban comprometidos, mucho menos casados pero, cualquiera que los viera pensaría que sí lo estaban. Shizune era una mujer que mantenía costumbres que poco a poco iban evolucionado y Kankuro estaba bien con eso. Su modo tradicional de hacer las cosas era una peculiaridad que admiraba. El color negro le iba de maravilla por esa misma razón.

En realidad el negro se acoplaba perfecto a ambos, si lo pensaba bien.

—Será mejor ir a dormir o mañana no querrás despertarte.

—Ya me conoces a la perfección, ¿no es así?

Como respuesta obtuvo una mano estrechando la suya de manera cariñosa y una sonrisa amable.


¡500 palabras según el contador de Fanfiction! :D

¡Saludos y suerte a todos!