~Aventura en la Isla del Rey~
Capítulo 2:
-Nami tú…estás…celosa? –
Nami lo miró asombrada, ella nunca pensó que Luffy descubriría el trasfondo de las palabras que le había dicho ya que él nunca mostro interés en ese tipo de cosas, pero antes de que pudiera decir algo llegó Sanji interrumpiendo el momento para decirle a Nami
– Hermosa Diosa caída de cielo! Desea comer este exquisito postre que preparé pensando en usted?-
Mientras que destapaba una bandeja de plata que llevaba consigo para mostrar el delicioso pastel que había dentro, Nami lo iba a tomar un poco incómoda por la situación en la que estaba, pero antes de que esto ocurriera, el pelinegro extendió su brazo, tomo el pastel y se lo comió de un solo mordisco, dejando a Sanji frío parado al lado de él, mientras que decía
-Yumi yum! Que exquisito pastel Sanji! Hay más!?-
Pero el ero-Cook furioso por lo acontecido tomo al capitán por el cuello y comenzó a agitarlo mientras le gritaba que lo devolviera, a lo que este otro le contestaba que si lo hacía sería asqueroso ya que saldría como vómito, Nami ya exhausta de la situación tocó el hombro de Sanji y le dijo calmadamente
– Sanji-kun, no importa, de todas maneras no tenía hambre y sé que él lo disfrutó más que yo, además, puedes prepararme otro de esos mañana, verdad?-
Y le dedicó una sonrisa amistosa, a lo que Sanji la miró enamorado totalmente, asintió y comenzó a sangrar de nariz ya que la hermosa chica le había tocado el hombro y le había sonreído, de inmediato Chopper lo vio y comenzó a correr para frenar la hemorragia que estaba sufriendo su compañero, mientras que Luffy le decía
- Oí Sanji! No sangres de esa manera por un simple toque! Ya sabes lo que pasó la última vez! No quiero que se me muera mi cocineeerooo! Chopper! Ayúdalo rápido!-
Y se llevaba las manos a la cabeza en señal de aflicción, mientras que Chopper asentía y trataba de colocar unos tapones en la nariz del cocinero, Nami, aprovechándose de la situación, se alejó rápidamente del lugar y así evadió la pregunta que su capitán le había hecho. Entró apresuradamente a su cuarto, cerró la puerta y comenzó a pensar en todo lo que había hablado recién con Luffy, y a recordar todas las expresiones que éste ponía … Se sentó en su cama, tomo su almohada y comenzó a abrazarla suavemente mientras que se iba sumergiendo cada vez más en sus pensamientos y sentimientos.
Mientras tanto, en la cubierta del barco, Chopper aún trataba de estabilizar a Sanji, Ussopp se burlaba del afectado a grandes carcajadas, Luffy seguía con cara enigmática mirando a su cocinero, Brook tocaba una divertida melodía para todos mientras se reía junto a Ussopp, Franky había terminado la inspección de combustible por lo que había salido junto a los otros, y viendo en lo que se encontraban, se acercó a Robin y le dijo
- Oí Robin…-
Sacándola completamente de sus pensamientos y llevándola a la realidad
- Sabes qué demonios es lo que pasó aquí?-
La chica lo miró un poco perdida, se giró para ver su alrededor, y terminó diciendo
- Debo suponer que Nami se acercó mucho a Sanji-san y él comenzó una fuerte hemorragia nasal, por lo que ahora tal vez muera desangrado…-
Y terminó de decir esto último con total calma. Franky al escuchar esto dijo
-Vaya… eso no es para nada SUPERRRR!-
Robin sonrió y se giró para mirar dónde se encontraba él... El hombre que hacía que todos sus sentidos se pusieran alerta y que su corazón sin querer latiera a toda prisa, al llegar al lugar en el que este se encontraba "durmiendo" una siesta, notó que era justo al lado de su pequeño jardín, así que disimuladamente tomo la regadera y sin decir nada, comenzó a regar sus bellas flores, y de paso, mirar al guapo y varonil espadachín que se encontraba "dormido" junto a estas. La hermosa arqueóloga siempre pensó que Zoro era un hombre atractivo, el hecho de que este la rechazara y desconfiara de ella al principio lo hacía aún más atractivo e interesante.
Robin nunca pensó que terminaría cayendo en las redes del amor con alguien como Zoro, solo creía que tenía un muy buen físico, que era muy fuerte, que su sonrisa era bella, que sus ojos la consumían cuando la miraba, que cada cicatriz que tenía en el cuerpo lo hacía aún más varonil…Bueno, tal vez si lo pensó, pero solo un poco… Ella era una mujer ya madura y él era unos años menor, pero este asunto a ella le era indiferente, de cualquier manera, se le notaba? Para nada! Se veía muy bien así como estaba, pero a pesar de ser madura y todo, sentía un poco de temor a la hora de acercarse a él para hablar de un tema como ese y que su relación de nakama terminara destruida… además de que él nunca había mostrado interés por ninguna mujer de la que ella supiera. Ellos no se hablaban mucho, pero se conocían muy bien, lo suficiente como para interpretar miradas o gestos que se dedicaban de vez en cuando.
La joven sabía que Zoro parecía un hombre de carácter fuerte e insensible, pero que en el fondo era una persona como cualquier otra, y de una u otra forma iba a terminar sintiéndose atraído por alguna mujer que lograse capturar su atención y cariño, cosa que ella no veía como algo que no pudiera hacer, sino que simplemente aún no sentía que fuera el momento para hablar de ese tema con él… Ella definitivamente lo quería mucho, pero no se sentía lista aún por que nunca había podido experimentar, como ahora, lo que era el amor, para ella era algo totalmente nuevo lo que le estaba pasando con aquel joven, ni si quiera sabía si él ya había amado a alguien antes y por eso tenía esa actitud reacia hacia las mujeres… De cualquier manera, algún día lo sabría, y esperaba que ese día fuera pronto, estaba decidida a quedarse con el corazón del muchacho, y sabía que con solo unas cuantas miradas y gestos no iba a llegar a ninguna parte, así que dejó de lado el pensamiento de : "aún no es el momento", y pensó que apenas se le diera la oportunidad de hablar con él, lo haría sin pensarlo dos veces, llevaban una vida de piratas, hoy podían estar bien, pero no sabían lo que podría venir mañana, o pasado, y sus vidas sí que estaba llenas de aventuras! Así que debía hacer algo respecto al tema.
Al terminar de regar sus flores, se quedó un momento mirando a Zoro, contemplando su rostro mientras "dormía", se dio la media vuelta y se fue hacia su habitación.
El joven, al notar que Robin ya se había marchado comenzó a decir en voz baja
- Me estaba mirando!?... De seguro fue porque estaba "durmiendo" cerca de sus flores y eso debió de molestarle…o tal vez no?...-
Lo meditó durante un rato hasta que sin querer dejo salir a toda voz
- Como un demonio! No puedo entender!-
Como todos estaban preocupados haciendo diferentes cosas, por suerte, nadie lo notó. El muchacho se levantó y decidió irse a entrenar para olvidar todo, pero al estar entrenando y pensando a la vez en la bella arqueóloga, se confundía en los ejercicios que llevaba realizados y terminó por dejar las pesas de lado y sentarse a mirar si es que se veía alguna isla.
Chopper por fin había logrado estabilizar a Sanji, cosa que puso muy contento al capitán del Sunny, ya que sin él, quién le prepararía sus deliciosas comidas? Cómo Sanji no habría nadie! Además se negaba a perder a alguno de sus nakama y más si era por una razón tan tonta como esa. Y viendo que estaba ya estabilizado le dijo
- Oí Sanji, no vuelvas a asustarnos de esa manera! –
Sanji lo miró aun un poco enfadado por lo que había hecho y hablo diciendo
- Es que es inevitable reaccionar de esa manera cuando una chica tan hermosa como Nami te toca el hombro y además te sonríe de manera tan angelical como lo hizo ella, aunque tú no lo entiendas mucho, además –
Pero antes de que pudiera seguir hablando, Chopper y Ussopp le dijeron apresuradamente
- No Sanji! Ya no pienses en chicas por un momento!-
Sanji se puso de pie, mientras que todos estaban expectantes de lo que haría, pero al observar que entró a la cocina sin mencionar ni una sola palabra notaron que el joven apreciaba lo suficiente su vida como para quedarse en silencio e irse a preparar la cena para todos. Pocos momentos después se asomó a cubierta un poco más animado y les dijo a todos que era mejor que encontraran pronto alguna isla porque se le estaba acabando la comida, y con lo que tenían no durarían con alimento más de 3 días.
Mientras tanto, en el camarote de las chicas, Nami se estaba cambiando de ropa para salir a cubierta a ver como estaba la dirección en la que iban y si es que el clima había cambiado en algo, y Robin le conversaba acerca de lo que pensaba sobre Zoro, pero antes de que pudieran continuar con la interesante charla, Luffy entró apresuradamente y sin golpear, encontrándose con Nami en ropa interior a punto de ponerse sus vaqueros, así que antes de que pudiera decir algo termino golpeado y fulminado por su bella navegante a la que tanto quería, mientras que Robin los miraba sonriendo calmadamente como era de costumbre.
Una vez terminada la escenita, Nami ya vestida y el capitán ya recuperado y sentado en el suelo de la habitación, las jóvenes preguntaron si había sucedido algo, a lo que este contestó con suma preocupación
- Si, su sucede algo… y muy grave…-
La navegante lo miró un tanto asustada y le dijo con un poco de fastidio
- Pero ya habla de una vez!-
Luffy tragó saliva y le dijo a ambas chicas con un susto que traspasaba su rostro -… Si no encontramos pronto una isla…NOS QUEDAREMOS SIN ALIMEENTOO! Y sin carne D: -
Las jóvenes se observaron un momento y luego comenzaron a reírse de lo que habían escuchado de boca de su Capitán, entonces Nami, parando un poco su risa le dijo a este
- Hay Luffy… No te preocupes por eso! Estoy segura de que, con la suerte que tenemos, encontraremos una isla llena de víveres, o algún pequeño pueblo, muy pronto!-
Miró al joven un momento, observando que este ya se estaba calmando, le dedicó una gran sonrisa y le extendió su mano para que se levantara de donde estaba. Luffy por su parte, sin dudarlo si quiera, tomo la mano de su bella Nami y se puso de pie, se observaron un momento y luego el muchacho salió del cuarto muy contento y sin saber de qué. La joven navegante se volteó para ver qué expresión tenía su compañera, la cual de seguro había comprendido todo lo que había ocurrido hace unos momentos, pero al mirarla notó que, al parecer ni si quiera los había observado ya que estaba muy concentrada mirando por la ventana del camarote.
A Nami le pareció extraño ver a aquella mujer tan perspicaz estar tan sumida en sí misma en una situación como la de recién, porque siempre era la primera en notar miradas, gestos y palabras, pero ahora no era así, por lo que le preguntó un tanto preocupada
- Robin, sucede algo?-
La hermosa mujer se volteó para mirar un poco ida a la navegante y le contesto- No… es solo que estaba pensando algunas cosas de adultos 7u7 -
Terminando de hablar, le dedicó una sonrisa y salió del lugar, dejando a la joven navegante un poco sonrojada por el comentario y preocupada por la extraña actitud de su amiga. Entonces la pelirroja se dijo para sí misma
-Sí que le dio fuerte…Es que ese Zoro habrá usado algún tipo de magia Negra!?-
Y salió a cubierta a chequear la situación.
Llegó la hora de cenar y todo estaba muy animado como de costumbre, pero faltaba cierto personaje que llamaba la atención de Robin, cosa que le llamó la atención a la joven mujer, así que decidió preparar una bandeja para llevársela al muchacho, en la cual puso mucha comida, dos postres y una botella de sake, la tomó y salió sin que nadie lo notara debido a que estaban muy ocupados riéndose de las idioteces que hacían Luffy, Chopper y Ussopp, mientras que Brook tocaba una animada melodía para acompañar el momento, Franky bailaba de un lado a otro pronunciando a toda boca la palabra SUPERRR! Sanji estaba muy ocupado alagando a Nami, mientras que ésta no tomaba muy en cuenta sus palabras porque estaba pendiente de cada acción de su tonto capitán.
Una vez que estuvo fuera miró hacia la cabina de aquel vigía que tanto le gustaba, suspiró y comenzó a caminar hacia aquel lugar.
Al llegar se encontró con Zoro sentado en un pequeño sillón mirando hacia el mar, el cual no notó que alguien había entrado en la habitación porque estaba muy concentrado mirando por aquella ventana para ver si encontraba alguna isla, como había hecho hace ya varias horas…La arqueóloga se quedó un momento mirando la ancha espalda del espadachín hasta que a este le gruñó fuertemente el estómago en señal de hambre, así que Robin se alegró de haber traído tanta comida para su querido Zoro y dijo con una gran sonrisa en su cara
- Parece que llego en el momento indicado…-
~Continuará…~
