Naruto © Masashi Kishimoto
En el Subterráneo 2
- ¿Pasaras la noche con él? –pregunto su amigo –.
- Si… regresare mañana temprano no te preocupes –se despidió dándole un beso en la mejilla para de nuevo pasar corriendo junto a Sasuke y esta vez sacarle la lengua y después sonreírle. La primera vez que la había visto había sido corriendo de esa misma forma mientras salía de una tienda de conveniencia. Casi lo tiraba pues no lo había visto. Le pareció que era muy bonita, pero al siguiente dia descubrió que ella era la chica de la que todos hablaban. Que había entrado sin hacer examen por que su padre había donado una fuerte cantidad a la academia. Detestaba a las personas como ella… haciendo uso de la ventaja que les daba haber nacido en una familia privilegiada. En verdad detestaba a esas personas–.
- Me da gusto que todo vaya bien Sasuke. Tienes mucho talento… llegaras muy lejos. Te lo aseguro.
- Gracias Itachi… pero a veces me siento muy inseguro. Aunque por lo general esa inseguridad me ayuda a esforzarme y termina siéndome ventajosa –.
- No olvides enviarme fotos de las obras que has hecho este semestre.
- No lo hare… y tu por favor mantente con vida. Veras que pronto encontraremos un donador…
- Ve con cuidado Sasuke… por favor llámale a papá. Desea saber cómo te encuentras.
- Quizás lo haga Itachi – se despidió para dirigirse a charlar con el doctor de su hermano. Nunca pensó que al salir de la habitación de Itachi se toparía con Sakura – ¿Qué carajos haces aquí? ¿Decidiste seguirme? ¿Eres mi acosadora personal?
- ¿Qué diablos te pasa? ¿Por que demonios habría de seguirte a este lugar? ¿Por qué siempre que me ves crees que mi vida gira alrededor de ti? El otro dia después de la exposición te molestaste conmigo cuando te ofrecí lavar tus pinceles junto con los míos. Es una clase por dios…. Quise ser amable eres mi compañero… siempre tienes que estar a la defensiva.
- ¿No dijiste ese dia que te gustaba?
- ¿Y que hay con eso? ¿Acaso esta prohibido que me gustes? ¿No puedo sentir atracción por ti? Aunque francamente soy una idiota por seguir sintiendo esta atracción. Eres un patán de lo peor.
- Y tú de pronto te has vuelto una chica fácil… pregonando tu atracción por mí a los cuatro vientos ¿No lo crees?
- Ya te lo había explicado ¿no? Tú y yo no somos muy diferentes… He mirado tantas veces esa mirada vacía… que no puedo evitar querer poseerte… –la sinceridad de la chica lo sorprendió dejándolo sin habla por unos segundos – me frustras como no tienes una idea. Siempre que me acerco a ti me rechazas… discutes conmigo por todo. Que si nos topamos junto al baño te estoy siguiendo. Que si como lo mismo que tu… que si tengo los mismos gustos que tu… ¿Qué demonios esta mal con eso? Yo solo quiero acercarme… por que se que tu y yo estamos viviendo lo mismo…
- Deja de decir esa estupidez ¿Cómo una niña de papi puede estar viviendo lo mismo que yo?
- ¿Por qué carajos piensas que el único que esta pasando por un mal momento eres tú?
- No sabes y ni tienes idea de lo que estoy pasando… tu y yo no estamos viviendo lo mismo. Solo déjame en paz… deja de intentar formar parte de mi vida. No necesito a una molestia como tu…
- Ahhhh –suspiró la chica con frustración – si tan solo ese enojo me los demostraras en la cama todo este degaste valdría mas la pena. Pero te entiendo… debe ser extraño que una persona sienta tanto interés en ti… sin duda debes pensar que tengo un motivo no muy confiable… en fin… créeme que no estoy aquí porque te estuve siguiendo. Tal vez admire tu forma de pintar y tus esculturas… tal vez me muera por tenerte desnudo y sobre mi cuerpo… pero no soy una chica estúpida que te seguiría a todos lados. No soy una chica estúpida que piensa que eres más importante que mi arte… en pocas palabras… no pienso en ti todo el tiempo… no respiro por que deseo verte y ni dejo de comer cuando no lo hago. Aun no eres algo que necesite con urgencia en mi vida… así que no te des esos aires de grandeza y vuelve a la tierra. Deja tu estúpido narcisismo a un lado. Nos harías un enorme favor a ambos –la pelirrosa se dio la media vuelta y desapareció tras uno de los pasillos.
Después de hablar con el doctor se dispuso a marcharse, pero al salir del hospital noto que Sakura charlaba con otro de los doctores. No siendo de su incumbencia se marcho sin pensarlo. Decidió tomar el camino largo hacia la estación de metro, pues realmente necesitaba reflexionar. En sus pensamientos estaba la salud de su hermano quien ya era el tercero en la lista para recibir el trasplante. Y por otra parte estaban las palabras de Sakura. Era cierto. Siempre estaba a la defensiva con ella. Tan pronto la veía un escudo protector lo envolvía para no dejarla acercarse ni un poco. ¿Por qué no deseaba tenerla cerca? ¿En verdad era solo por su posición social? ¿Por qué la trataba de esa manera? Bien era cierto que rara vez se le acercaba y cuando lo hacía era siempre sin algún motivo aparente. A veces solo lo saludaba o se despedía de él eso también lo irritaba. A veces la sorprendía espiándolo por la ventana de su estudio… eso lo irritaba. Pero lo que más le irritaba era que le sonriera… y más cuando él no tenía nada porque sonreír. Al pasar junto a uno de los edificios miro su reflejo y detrás a Sakura. Caminaba detrás de él y pronto le daría alcance –.
- ¿Sigues siguiéndome? –le reclamó al detenerse y mirarla –.
- Ahh… yo… lo siento. En verdad no me había dado cuenta que caminabas frente a mi… estaba muy distraída para hacerlo… en fin… adiós –se despidió siguiendo su camino y pronto fue él quien caminaba detrás de ella. Esta vez no iba en busca de la estación… esta vez la seguía con preocupación. Ella no le había contestado su ofensa como era su costumbre… nunca antes se había alejado sin regresarle al menos uno de sus insultos. Y nunca antes había visto ese vacío en su mirada. Un vacio que se asemejaba al de él. Al verla entrar en una tienda de helados y sonreírle al dueño, dejo de seguirla, percibiendo que ya se encontraba mejor. Termino regañándose así mismo por haberle seguido hasta allí –.
Después de ese dia ella se le acercaba con menos frecuencia. Y dejo de contestar o protestar las ofensas que él le lanzaba. Seguido lo ignoraba a pesar de que de vez en vez aprovechaba para coquetear con él un poco si encontraba la oportunidad… cosa que no le molestaba a pesar de que aun no terminaba de aceptarla. La última vez que se le había insinuado había sido justo esa mañana en el examen final de la clase de pintura. Los alumnos debían calificarse entre ellos y para su suerte a él le había tocado evaluar la obra de Sakura.
- Supongo que no debo repetirte lo mucho que aun desconfío en tu persona… y que detesto tu personalidad.
- Acabas de hacerlo Sasuke… ¿Qué acaso ese comentario es una especie de preludio para la critica que vendrá?
- Desafortunadamente y aunque no me guste admitirlo… tu pintura es muy hermosa… eres muy buena plasmando la anatomía tal y como es. Eso es algo con lo que aun tengo problemas… la anatomía de mis esculturas nunca es el 100% perfecta, solo en mis pinturas. En cambio la anatomía de tus pinturas y esculturas es la misma… sin defecto alguno.
- Sin embargo, tus esculturas tienen grandes detalles y son más creativas que las mías…
- Antes de preocuparte por subir mi ego… deberías preocuparte en cómo voy a calificarte…
- ¿Qué hay de malo en que te diga lo mucho que te admiro como artista? –Sasuke ignoro su pregunta y prosiguió –.
- Sé que estas sonaran estúpidas… pero el formato absurdo de calificación incluye que te haga unas preguntas. La primera es ¿Cuál es el titulo de tu obra?
- Aun no me decido por uno pero… estaba pensando que tal vez me gustaría llamarlo "No soltarte hasta que se me acabe la vida".
- Bien la que sigue… ¿Cual fue tu fuente de inspiración?
- ¿Es obvia no lo crees?
- No…
- Quisiera poder estar contigo así… durmiendo contigo hasta que solo me quedaran la carne podrida y pegada a los huesos. Mis músculos putrefactos y mis ganas de hacerte mío…
- No es un futuro prometedor ¿No lo crees?
- Quizás no… vaya que me has sorprendido. No me has insultado al decirte esto… usualmente en este punto es donde me preguntas si estoy obsesionada contigo. Yo me limito a responder que no… que en un principio te detestaba, pero al descubrir nuestras miradas llenas de similitud decidí tenerte solo para mi…claro eventualmente.
- Para mí también resulta curioso… que ningún insulto tenga ganas de salir o de ofender. Quizás sea porque tu bella pintura ha opacado todos los disparates que has dicho. No puedo enojarme con alguien que ha pintado esto –le confesó al llevar las yemas de sus dedos hacia los bordes de la pintura – Así que solo porque me ha gustado tanto nada que digas hoy me molestara. Aunque si abstente de decirme cuanto te mueres por tener sexo conmigo… detesto que te rebajes diciendo esas cosas…
- ¿Aun crees que soy demasiado directa?
- Si y no te va muy bien… quizás sea tu look de niña buena lo que causa esa impresión. No me agrada mucho que una chica que lleva un vestido con gatitos de colores me diga que quiere dormir conmigo.
- Ósea que prefieres a las chicas rudas… vaya Sasuke… eso me dice que debes ser muy intenso…
- Ya te he dicho que no deberías de hablar de tales cosas con tanta ligereza… al menos por conservar cierto grado de respeto…
- No le veo nada de malo a ser sincera contigo… Como cualquier otro ser humano tengo derecho a hablar de lo que deseo… Creí que a los hombres les gustaba saber cuándo una chica los deseaba… –Sasuke la miro sin inmutarse, pues lo que decía era cierto. No es que no la encontrara atractiva. Pero al imaginarse con ella solo podía ver incertidumbre. No se sentía listo para nada emocional. Y estaba seguro de que aunque todo fuera sexual en un principio existía la posibilidad de que todo se complicara y llenara de sentimientos. Y él detestaba la idea de lidiar con esa clase de sentimientos… no los quería y mucho menos los necesitaba. Entre más lejos estuvieran de él mejor. Entre más se alejara de ella mejor… –aun no me respondes –le reclamó la pelirrosa –.
- Si… eso es verdad… no negare que nos gusta saber que nos desean tanto como a ustedes también les gusta saberlo…
- Por tu sinceridad te concederé un permiso especial… te doy la libertad de masturbarte pensando en mi… –le susurró muy cerca de su rostro –.
- ¿Quién te dice que no lo he hecho ya? Aunque ahora que ya lo sabes supongo que me será más placentero –le contesto para después alejarse. Sakura le sonreía satisfecha al escucharlo decir eso –.
De nuevo los días pasaron sin que se dijeran mucho, pero esta vez le pareció más extraño, pues ni siquiera había coqueteado con él ya. Quizás ya se había dado por vencida en su intento de conquistarlo. Lo que francamente era hasta un cierto punto reconfortante, pues como había dicho antes no deseaba lidiar con sentimientos innecesarios. Pronto dejo de pensar en esa situación por varios días, pues su nivel de estrés estaba llegando a su límite. Debía terminar su escultura en una semana para presentarla y asegurar su beca. Un año y medio había pasado muy rápido… en un abrir y cerrar de ojos había pasado y ahora a punto de empezar su cuarto semestre. Para ganar tendría que trabajar en su escultura dia y noche. Solo le quedaba esperar a que esa semana transcurriera sin problemas y así dar por terminada su obra–.
- ¿Qué te paso? –le preguntó Sakura con preocupación al verle el rostro y la nariz inflamada –.
- Nada que te incumba –le contesto al alejarse –.
- Tuvo una pelea anoche… ha estado muy estresado con lo de su beca… y decidí sacarlo a distraerse… se le ocurrió tener sexo con una chica en uno de los baños… y digamos que la chica tenia novio. Aunque creo que la paliza que recibio el novio es mucho peor que la de Sasuke. A decir verdad creo que esta más molesto por el hecho de que necesitara cirugía en la nariz… el tabique le quedo hecho añicos. Eso y que quizás no pueda competir por la beca.
- Imbécil –sonrió Sakura – Aunque suena a algo que solo podría pasarle a él…le hubiera ido mejor si hubiera dormido conmigo…
- ¿Ehhhh?
- ¿A que beca te refieres? Suigetsu ¿Verdad? ¿Si es tu nombre?
- Ah si… si me llamo Suigetsu… es una beca que se le concede a los alumnos que presenten las mejores cuatro piezas de arte. Cubre todo un año y medio de colegiatura y los gastos personales. También te permite comprar el material para las obras que vayas a realizar si obtienes el primer lugar.
- ¿Es grave si no la obtiene?
- Pues supongo que para su persona será un poco desmoralizante… pero en realidad no le traerá problemas. Aun podrá aplicar a otras becas, pero todos quieren esta porque es la que mas ofrece beneficios por así decirlo.
- ¿Le falta mucho a su pieza?
- Según él solo unos cuantos detalles… detalles que afirma serán los que le darían la ventaja. Pero despreocúpate ya lo asimilo. Hoy vino a recoger sus cosas y mañana tendrá la cirugía… un dia de recuperación y listo. Podrá terminar su pieza y registrarla para otros concursos.
- Entiendo… bueno esperemos que se recupere… y esperemos que para la próxima la chica no tenga novio jaja –Sakura se despidió sonriendo genuinamente, pues en verdad le causaba algo de gracia que Sasuke estuviera en esa situación –.
- ¡Hey Sasuke! ¿Por qué no me dijiste que a pesar de todo si presentarías tu escultura en el concurso de ayer?
- ¿Cómo dices?
- Y no solo eso… parece que una galería de aquí de Tokio quiere comprarla para tenerla en exposición permanente.
- Suigetsu no se dé que hablas… no termine mi escultura… no lo hice…
- Sasuke pero si obtuviste el primer lugar… te concedieron la beca… no entiendo que sucede…
- Ni yo… Suigetsu seré dado de alta hasta mañana… ¿podrías hablar con tu padre para que me deje marcharme en este instante?
- Yo …
- Solo haz lo que te pido…
- Esta bien pero no vengas solo… yo mismo iré a recogerte.
- ¿Cómo diablos llego mi escultura a la exposición? Con un carajo aun había muchos detalles que afinar…. Diablos… ¿Qué demonios esta pasando?
- Ah Joven Uchiha me alegra que haya venido –lo saludo el señor Shinomoto –. Su escultura ha sido indiscutiblemente la mejor. Una grandiosa obra de arte. Tanto le ha gustado al comité que decidieron otorgarle la beca por dos años y medio. Y no solo eso la galería que quiere comprar la pieza esta ofreciendo una muy fuerte cantidad con la que seguramente podrá pagar el resto de su carrera. ¿Qué planea hacer con la pieza?
- Por lo pronto verla –le contestó pasando junto a él en busca de su obra, Suigetsu corría detrás de él recordándole que aun estaba en recuperación y que solo había obtenido permiso de su padre para sacarlo del hospital una hora. Al verla bajo los reflectores comenzó a caminar despacio, tratando de encontrar los defectos que había dejado sin afinar antes de acercarse a ella. No había ninguno. Las esculturas eran perfectas. No tardo ni dos segundos en detectar lo que se le había hecho a la escultura para terminar de perfeccionarla. Los pies de Dafne al irse transformando en el árbol de laurel habían sido modificados para que de ellos pudiera apreciarse el crecimiento de raíces. La cintura de Dafne había sido refinada de uno de sus costados. No podía creer como un simple detalle como ese la había vuelto tan hermosa. Haciendo que sus caderas se vieran aun más anchas y reales. Dos hojas adicionales habían sido añadidas en uno de los brazos que se transformaba en rama. No había tenido tiempo de agregarlas ¿Cómo es que sabían que él pensaba poner esas dos hojas allí? Lo que más le impacto fue el cambio de expresión de su otra escultura. Apolo corriendo con desesperación tras el cuerpo en transición de Dafne. Una Dafne que dejaba de correr al salirle raíces de los pies para aferrarla al suelo. Antes de ser admitido al hospital solo le faltaba afinar la mirada de Apolo. Mirada que no sabía cómo expresar por eso lo había dejado hasta el último. Ni siquiera él hubiera podido hacer una mirada como la que ahora le dedicaba su obra. Un Apolo arrepentido al ver lo que sucedía con Dafne. Sintiéndose culpable por causar que algo tan bello desapareciera ante sus ojos para convertirse en un árbol inmóvil. Era una expresión más emocional de la que él había planeado plasmar. Más sin embargo, era mejor que la que él había determinado. Como último detalle estaba la mandíbula de Apolo que había sido rebaja menos de medio centímetro para que su rostro fuera completamente simétrico. Solo había alguien capaz de causar esa anatomía tan perfecta… solo una en toda la escuela. Molesto se volvió hasta Suigetsu –no me sigas hay algo que debo hacer –.
- Sasuke espera debemos regresar al hospital….
- Dame veinte minutos… te veré frente a la escuela
- Sasuke…. Este bien te esperare hasta que regreses… –contestó al verlo marcharse enfurecido como nunca antes lo había visto –.
Después de buscarla por más de diez minutos alguien le dijo que la había visto dirigirse hacia su estudio con un canvas en blanco desde ayer y que nadie la había visto desde entonces. Supuso que allí le encontraría y si, allí estaba. Llevaba el cabello recogido en un enorme chongo adornado por una margarita. Un overol con estampados de corazones que hacían un gran contraste con lo que estaba pintando… dos figuras de pie frente a lo que parecía un calmado amanecer. Al verla pintando tan tranquilamente de nuevo el coraje lo invadió. Tomando un frasco de pintura negra lo lanzo con fuerza hacia una de las paredes dejando una mancha de gran tamaño. La pelirrosa por su parte no se inmuto y se volvió para hablarle.
- Incluso a esa mancha podríamos considerarla arte… te estaba esperando. No pensaba dejar este estudio hasta que enojado vinieras a reclamarme.
- ¿Quién diablos te dio el derecho a tocar mis esculturas? No eres nada ni nadie para mi… saber eso debió ser lo suficiente para detenerte de poner tus estúpidas manos en mi trabajo.
- Lo sé… lo sé muy bien… pero también sé que esa beca era importante para ti…
- Con un carajo ¿Quién te dio permiso de sentir lástima por mí? Era mi propio problema no haberlas terminado a tiempo.
- No fue por lastima… fue preocupación…
- ¿Quién carajos te dio la libertad de preocuparte por mi? Eso no es preocupación… eso es hacer lo que te pegue en gana conmigo. Actúas como una desesperada tratando de que yo te deje entrar… ya te lo he dicho muchas veces. No tengo un lugar para ti… no te quiero en mi vida con un demonio. Deja de intentar ser parte de mi vida…
- Nadie me dio esa libertad… yo lo decidí por mi cuenta…yo sola decidí …
- De nuevo me dirás la grandiosa estupidez de que necesitamos estar juntos por que los dos tenemos el mismo vacio. La misma estúpida mirada… no empieces con ello otra vez… Demonios… ¿Qué sabes de lo que estoy pasando? ¿Qué demonios sabes de mi vida? No sabes absolutamente nada de mi vida. ¿Qué es lo que podría saber una mujer estúpida que tiene a su disposición el dinero de papá tan solo con estirar la mano? Una mujer que se viste como si fuera lo más tierno que existiera en el mundo… tan solo eres una niña buena que busca desaburrirse de su vida cotidiana. Y que mejor que hacerlo con alguien que es totalmente lo opuesto a ella… ¿Qué es lo que te llama más la atención? ¿Mi arete en el labio? ¿Mi cuerpo? ¿Mi forma de vestir? ¿Mis tatuajes?
- Se te olvido mencionar tu arte también –le interrumpió Sakura fríamente –.
- ¿Por qué demonios no me dejas en paz? –gritó al tiempo que lanzaba otro bote de pintura a la pared – Sakura déjame en paz… te he dicho muchas veces que me dejes tranquilo… –le pidió de nuevo mientras apretaba su puño, nunca antes había sentido tantas ganas de golpear a alguien. Y estaba costándole no hacerlo… aunque Sakura fuera una mujer sentía las ganas de ir hasta ella y darle un fuerte puñetazo. Respirando hondamente por varios segundos logro calmarlo. –Escúchame bien Sakura…nunca más vuelvas a meterte en mi vida… la próxima vez que lo hagas no se de lo que seré capaz. Así que lo mejor es que te alejes de mi… no deseo verte…así que haznos un favor a ambos y olvídate de querer estar cercas de mi… nunca te permitiré estar cercas de mi…
- Entiendo… ya no te molestare…Sigue viviendo como hasta ahora…si eso es lo que realmente deseas…quédate solo. Sasuke quédate solo…
Las últimas tres semanas de clases transcurrieron como si nada. Sakura cumplió su promesa y se alejo de él. Ni siquiera en las clases lo miro. En verdad se estaba portando como si no existiera. Cuando pasaba junto a él era como si realmente ya no lo viera. Finalmente se había rendido dejándolo tranquilo. Por su parte él realmente agradecía esto, pues aun se llenaba de coraje cada vez que la veía y recordaba los cambios que le había hecho a sus esculturas. Nunca le perdonaría que se hubiese tomado la libertad de tocar sus obras.
Nunca pensó que la última vez que la vería llegaría… y de manera tan extraña. Fue una noche lluviosa en la que salía de su estudio…mentira algo había sucedido antes de eso. Era un viernes bastante caluroso y él y Suigetsu se encontraban haciendo la fila para entrar a uno de los clubs subterráneos. Esa noche tocaría una banda que le agradaba bastante y que tenia algunos meses esperando escuchar. Y no solo eso, también habían muchas chicas atractivas. Cosa que ambos, Suigetsu y él estaban buscando. Justo cuando intentaban bajar la escalinata que los llevaría al subterráneo se topo con Sakura que ya iba de salida.
- Vaya vaya… eras la última persona que esperaba ver en este lugar…
- Oye Sasuke date prisa –le pidió su amigo –.
- Adelántate… te alcanzo en unos segundos…
- No crees que esa ropa no es la más adecuada para venir a un lugar así –le cuestiono al verla vistiendo un vestido azul pálido y zapatos de charol. Su cabello suelto y una diadema con estampado de limones – en verdad no te queda venir a un lugar como este… desentonas por completo –le dijo esperando que le contestara con un insulto – Sabias que vendría a este lugar ¿Cierto?
- No importa que desentone… de todas formas vine al lugar equivocado… no encontré a quien buscaba –le contestó sin mirarlo a los ojos para después marcharse cabizbaja. La última vez que la vio fue unas horas más tarde… muy entrada la madrugada. Acaba de despedirse de la chica con quien había dormido y se había ido a pintar a su estudio. Tan pronto había entrado comenzó a llover. Preparo unos colores y después se acerco a la ventana para ver los truenos caer. Siempre había tenido una extraña fascinación por ellos. Al notar una figura allí afuera abrió la ventana de inmediato para ver de quién se trataba. Para su sorpresa se trataba de Sakura destruyendo una pintura con su espátula. Bajo la lluvia la rasgaba con coraje. La lluvia no lo había permitido con claridad, pero estaba seguro que la había escuchado gritar. Dejando la pintura a un lado se había incorporado al observar que una figura encapuchada se acercaba a ella. Sasuke estuvo a punto de correr a socorrerla, pero se detuvo al ver que ella en vez de huir caminaba hasta la figura y se abrazaba de ella sin soltarla. Las dos figuras se quedaron así bajo la lluvia por unos minutos para después marcharse tomados de la mano.
Si, esa había sido la última vez que la había visto. Al ver las figuras desaparecer dejo su estudio y camino hasta donde había estado Sakura. Ahí encontró el cuadro que había destruido y lo tomo. Sentándose a observarlo ya en la calidez de su estudio se dio cuenta que era el que había estado pintando el dia que había ido a reclamarle. Eran dos niños… uno supuso que era ella, pues llevaba los cabellos rosados. La otra figura no supo distinguir si era mujer u hombre… pero tenía los cabellos rojizos. Ambas se tomaban de la mano mientras el amanecer estaba a sus espaldas. ¿Por qué la había destruido? Al siguiente dia no la vio por varios días. Después se entero por Suigetsu que no había vuelto a la escuela. Que tampoco se había inscrito para el nuevo semestre. No le había dicho a nadie que se marcharía. Y el señor Shinomoto nunca le dijo a nadie lo que había sucedido… pronto un año y medio hubo pasado, viviendo su vida tranquilo y sin ningún problema. Sin embargo ahora ella estaba de vuelta… y no había duda alguna, pues la tenia frente así. Ambos saliendo de sus respectivos estudios, ella acompañada por el señor Shinomoto.
- Me alegra que lo haya dejado tal y como lo tenía… muchas gracias señor Shinomoto –interrumpió su agradecimiento al escuchar que una puerta se cerraba junto a sí… volviendo sus ojos hasta la persona que salía –Ambas miradas se cruzaron, siendo ella quien rompiera el silencio –.
- Sasuke… ha pasado algo de tiempo ¿Verdad? –le saludo con una de sus típicas sonrisas. Una sonrisa enmarcada por unos labios de color azul. El pelinegro por su parte la miro unos segundos y le dio la espalda para continuar su camino. Deteniéndose al tiempo que llegaba a la escalinata, pare contestarle sin volverse a mirarla –.
- Si… ha pasado algo de tiempo.
Espero que esta historia haya llamado su atención. Tenia muchas ganas de escribir algo con rock como inspiración... mi genero favorito.
En mi pagina de anilu37 deviantart pueden encontrar la imagen de Sakura si no pueden buscarla como beksinski hug.
Tambien alli encontraran un link con una imagen de como me imagino el look de Sasuke para este fic... si no le encuentran en la galeria de SasukeRoxMySox2 en deviantart su dibujo se llama Sasuke waiting for death II. Y otro en la galeria de jayyaj95 Sasuke colored... link en mi galeria.
Se que a muchos les gusta que el chico sea quien conquista a la chica, pero creo a la inversa puede ser muy interesante. Estare esperando sus comentarios.
No olviden dejar sus review significan mucho para mi.
Gracias por leer.
