Minna, hi! Aquí les traigo el segundo capitulo de este fan fic que en lo personal, no se como terminara...sobre todo la parte de Endou y Kaze-chan de admitir que me encanta el drama y el angst así que no se vaya a pasar, ¿sugerencias? xD

Agradezco los reviews de:

Kasumi Yami no Amaya: Muchisimas gracias! Siempre me anima leer los reviews y en verdad me da un poco de penita que me digas tantas cosas lindas jajaja pero me da gusto saber que encuentras entretenidas mis historia. Gracias por leer y prometo seguir escribiendo fanfic para seguir leyendo tus comentarios jaja.

Shatyana05: Jajaja muchisimas gracias por escribir un comentario y pues que puedo decir...siempre sera raro para mi ver al pelos parados enamorado peroooo igual es adorable sobre todo cuando esta al lado del lindo de Fubu-chan jeje. Gracias por leer y claro que continuare esta historia.

...

Titulo: Inicio de Todo.

Autora: Shadow Princess/Kitsune.

Fandom: Inazuma Eleven.

Géneros: Romance, shonen ai.

Advertencia: FANFIC CON CONTENIDO HOMOSEXUAL, o sea que si eres homofobico o muy joven y sin conocimiento de lo que hablo es mejor que cierres esta ventana o pinches la flechita de "Atrás". No quiero reclamos después. Mala ortografía y gramática, disculpen ustedes.

Capítulos: 2/?

Disclaimer: Inazuma Eleven no me pertenece, es completa propiedad de Level-5, lo único que me pertenece es esta historia y no gano nada escribiéndola o publicándola mas que mi propia satisfacción.


Gouenji se sorprendió de que Hibiki-san le llamara pero le no le dio mucha importancia, estaba mas preocupado por pensar en el peligris que llenaba todos sus sueños, no había tenido noticias de el, ni una llamada, ni un mensaje, nada y aquello comenzaba a desesperar su, usualmente, tranquila personalidad.

¿Se había olvidado de el? ¿Aquellas palabras eran una mentira para hacerle sentir mejor? ¿Le había molestado con le beso?

Esas preguntas rondaban su cabeza y no lo dejaban en paz, tal vez había hecho mal las cosas, había malinterpretado todo o...Fubuki solo estaba jugando con el, en verdad, pudo haber estar confundiendo las señalas que creyó ver en el otro.

Negó con la cabeza, intentando concentrarse en el libro entre sus manos, la puerta de su habitación se abrió y entro su pequeña hermana que sonreía con felicidad.

-Onii chan! ¿Que tienes? -pregunto preocupada, mirando a su hermano fijamente- Te ves tan triste, ¿estas enfermo? -pregunto con voz suave, sacando una sonrisa al mayor quien acaricio con suavidad la cabeza de la niña.

-Lo siento, Yuka, no quería preocuparte -susurro, sonriendo- No me pasa nada -aunque eso no dejo convencida a la niña que solo inflo las mejillas, sonrojándose. El mayor tomo a la niña en sus brazos y la sentó en sus piernas.

Justo en ese momento sonó su celular, lo abrió sin problemas, aceptando el llamado- ¿Diga? -susurro con voz suave.

-Gouenji-kun, ha pasado un tiempo -se escucho la voz, hermosa, para el no. 10 de Raimon, de su amigo, compañero y primer amor: Fubuki Shirou. Sintió como su corazón daba un brinco en su pecho y por un segundo se detenía, y eso que solo estaba escuchando el sonido de su voz.

-Fubuki...-carraspeo, tensándose y aferrando su mano al hombro de su hermanita que veía con curiosidad como su onii-chan parecía muy diferente, esa persona que le había llamado tenia que ser muy importante si podía cambiarle el humor de forma tan rápida.

-¿Estas bien? Lo siento, no pude llamarte antes -comento el peligris al otro lado de la linea, el pelicrema cerro los ojos, sonriendo, el solo escuchar esa voz le había hecho tanto bien, su hermana extendió el brazo pidiéndole el teléfono.

-Onii chan dime, ¿quien es? Dejame hablar...por favor -suplicaba la niña, riendo y haciendo que su hermano no pudiera contestar al otro delantero, termino por perder el teléfono en manos de la chiquilla.

-¡Hola, soy Yuka! Y tu, ¿quien eres? -pregunto animada la pequeña, oyendo una risita que provenía del otro lado de la linea del telefono. Su hermano parecía muy avergonzado.

-Hola, Yuka-chan, me llamo Fubuki y soy un amigo de tu hermano -comento con un tono alegre el otro chico, la niña lo pensó unos segundos jugando con su mano sobre el escritorio aun sosteniendo el móvil.

Entonces la chica se animo- ¿Eres el novio de mi hermano o algo así? -pregunto como si nada, sonriendo mientras el chico de cabellos parados se sonrojaba con fuerza sin creer que su hermanita se diera cuenta de algo con tanta facilidad.

-Eh...bueno, Yuka...no se...-tartamudeaba el peligris, la niña reía en voz alta hasta que el mayor le quito el teléfono y la bajo con cuidado de sus piernas.

-Fubuki, lo siento, Yuka es algo...impulsiva -volteo a ver a la niña con severidad, bastante fingida después de todo su hermana era su adoración, antes de acariciar su cabello haciéndola reír, por fin al ver a su hermano mas tranquilo, salio de la habitación con rapidez.

-No, no es nada...me agrada, se nota que es una niña muy dulce -dijo en voz baja desde la otra linea, el peligris.

-¿Estas bien, Fubuki? -pregunto el chico de ojos oscuros, apoyando uno de sus codos en la mesa, podía escuchar la respiración del otro, cerro sus ojos para poder concentrarse en la voz de Fubuki que le llegaba a través del aparato.

-Si pero ya los extraño a todos, a unos mas que otros -comento con un tono de diversión, haciendo que el pelicrema sonriera de medio lado, entendía perfectamente a lo que se refería ya que el mismo se sentía de aquella manera.

-Todos te extrañamos y esperamos que vengas a visitarnos pronto -dijo con la voz ligeramente áspera, hablando en plural para evitar pasar por la vergonzosa situación de estarle confesando sus sentimientos.

-Lo pensare, me alegro de haber escuchado tu voz...tengo que colgar, saludame a todos los chicos -murmuro con algo de pesar en el tono de su voz. Gouenji abrió la boca pensaba decirle que no colgara pero se contuvo, suspiro y carraspeo.

-Lo entiendo, espero que podamos hablar pronto. Te prometo que les daré tus saludos -susurro.

-Adiós, Gouenji-kun -dijo en voz baja Fubuki, antes de colgar la llamada, el goleador de fuego aun sostenía el teléfono en su mano, mirándolo de forma ausente.

-Adiós...-susurro en voz alta para si mismo, toda la situación fue extraña, había percatado algo raro en la voz del otro pero no estaba seguro de a que se debía eso. Dejo el celular sobre su escritorio, se levanto de la silla, lo mejor que podía hacer era ir a descansar e intentar sacar de su mente al adorable ojigris.

ºººººººººººººººº

El castaño de ojos cafés caminaba al lado del peliazul de ojos rojos pero iban en un silencio y no era uno cómodo, era bastante tenso y es que no habían podido arreglar las cosas entre ellos.

-Kazemaru...dejame explicarte las cosas -susurro el capitán del equipo sin embargo el otro chico no contesto, siguió sumido en el silencio, ignorando las palabras del castaño que ya empezaba a desesperarse y enfadarse con la actitud del medio campista.

Endou se adelanto y se paro frente al chico de cabello largo, mantenía el ceño fruncido, deteniendo de golpe la caminata de ambos. Le tomo por los hombros, eliminando la distancia que les separaba, juntando sus bocas en un beso suave, lento en el cual el castaño jugaba y acariciaba esos deliciosos labios, deslizando la lengua en su interior sin embargo no obtuvo una respuesta de parte del ex-velocista.

Se separo aun mas enfadado- No te entiendo, Kazemaru...-susurro el castaño, mirándole fijamente aun tomándole por los hombros, aferrando sus manos con mas fuerza.

-Vas a negarme que te vi abrazando a Gouenji -susurro el de cabellos largos- Endou no puedo estar contigo, no soporto la idea de que puedo perderte en manos de las chicas y ahora también me vas a ver la cara de idiota con Gouenji -estaba al limite de lo que sus celos podían tolerar, es que no podía evitar sentir un miedo, un miedo aterrador y paralizante, de que la persona mas importante de su vida se alejara de el, cambiándolo por alguien mas.

Intentaba entender los sentimientos del ojirojo, sabia que siempre se había sentido débil comparado con otros miembros del equipo ademas de que era alguien bastante inseguro que parecía no darse cuenta de sus muchas y valiosas cualidades.

El portero suspiro- Si lo estaba abrazando...-el medio campista hizo el gesto de huir pero el castaño le retuvo con firmeza, tomándole de la muñeca- Pero solo fue un gesto de amistad, Gouenji estaba pasando por un mal momento, no es nada de lo que piensas...no tienes porque estar celoso -termino de explicar el no. 1 de Raimon.

-No hay nada de lo que deba estar celoso...¿enserio? -pregunto con insistencia el peliazul, estaba dolido y se notaba en el tono de su voz ademas de la expresión de su rostro. Se soltó sin mayor problema del agarre del otro, alejándose con rapidez de su pareja, no quería, ni podía seguir soportando esa situación.

ºººººººººººººººº

Algunos días mas pasaron, en los que el chico de pelos parados se entretuvo hablando por teléfono con Fubuki, hablaban de cosas triviales o mas bien el peligris hablaba mientras Gouenji escuchaba atentamente, poniendo especial atención no solo en sus palabras sino también en el timbre de su voz, grabando en su memoria cada detalle que podía escuchar.

Durante esas conversaciones su corazón no dejaba de latir con fuerza, sin embargo lograba ocultar su emoción lo mejor posible, al final de cada platica, el mata osos terminaba con la misma frase "Nos veremos muy pronto" sin embargo al pelicrema aquello le comenzaba a parecer una mentira, lo decía a diario pero nunca se cumplía, empezaba a perder las esperanzas poco a poco, lo único que tenia de Fubuki Shirou era su recuerdo y el sonido de su voz a través de aquel aparato telefónico.

-Hermano...de nuevo estas triste -murmuro la pequeña Yuuka que había dejado de jugar con sus muñecos y observaba atentamente a su hermano que se encontraba junto a ella, solo que el estaba leyendo algunos libros de medicina deportiva aunque no les prestaba la debida atención.

Intento sonreír ligeramente para tranquilizar a la niña, su hermana podía ser bastante intuitiva tal vez ese era un rasgo de familia, que comenzaba a molestar al delante de fuego, el quería ocultar cualquier cosa que estuviera sintiendo- No es nada, Yuuka...sigue jugando -contesto secamente, no dándole mas importancia a la conversación.

-¿Quieres ves a Fubu-chan, verdad, hermanito? -pregunto con curiosidad la castaña, sonriendo al ver como por un momento la mirada de su hermano demostraba sorpresa y no pudo evitar soltar una risita divertida, volviendo de nuevo al juego con sus muñecos- Si quieres verlo, solo dile, onii chan -termino por decir y volcó toda su atención a darle de comer a sus osos y muñecas.

Gouenji parpadeo sorprendido, Yuuka siempre lo sorprendía y por eso la quería tanto, volvió la vista a las paginas del libro abierto, sabia que había algo de razón en las palabras de la niña- Yuuka saldré un rato, no tardo -susurro, cerrando el libro y levantándose del sofá, se dirigió a la entrada de la casa, colocándose los zapatos, despidiéndose de su hermanita y de la nana de esta, antes de salir.

Vago por las calles vaciás de la ciudad, se detuvo en un determinado momento, abriendo su celular y releyendo de nuevo el mensaje de texto que hacia poco le había mandado Fubuki, eran pocas palabras. "Necesito saber que significo ese beso...". De nuevo insistía con eso pero no tenia caso que el chico de ojos oscuros le explicara, estaban muy lejos, nada podía hacer en una situación así, no servia de nada decirle sus sentimientos de aquella manera...quería hacerlo en persona, frente a frente.

Siguió caminando hasta que llego al parque, cerca de la Torre de acero y se sentó una de las bancas, se sentía algo inquieto, dentro de dos días seria la reunión a la que le cito Hibiki-san y no tenia idea de que era lo que podía necesitar del equipo y poco le importaba, sus prioridades habían cambiado mucho desde que había conocido al peligris.

Suspiro con pesadez. Abrió de nuevo su celular y comenzó a escribir un mensaje de texto, no era nada largo, iba directo al grano, ni siquiera sabia porque las escribía pero las palabras de su hermana rondaban por su mente y sentía que tenia razón.

"Te extraño. Y si quieres saber que significo, te lo diré en cuanto te vea". No lo pensó demasiado y termino por enviarle el mensaje al chico de Hokkaido, podría ser que eso fuera una gran estupidez pero no pensaba con claridad cuando se trataba de sus sentimientos.

Estaba tan concentrado que no se percato de que alguien se había acercado por detrás- Yo también te extrañaba, y ahora, ya estoy aquí, te lo prometi -comento una suave y sedosa voz que Gouenji conocía muy bien, sus ojos se ensancharon por la sorpresa y se levanto de la banca, encarando al dueño de aquellas palabras.

-...Fubuki...-murmuro sin poder creerlo, lo tenia ahí, frente a el, ambos se miraban fijamente pero mientras el pelicrema expresaba confusión y sorpresa en su rostro, Fubuki sonreía de forma encantadora, a su lado se encontraba una enorme maleta. Eso solo significaba que acababa de llegar, acaso ese chico podía leer sus pensamientos, solo así se explicaba que estuviera ahí. Era real y no solo producto de su imaginación o sus sueños.

-En verdad estas aquí -murmuro aun con un poco de incredulidad, se dejo llevar por su parte irracional, acercándose al de cabellos grisáceos y abrazándole de forma suave, rodeando su espalda con ambos brazos en un contacto cálido, aliviado de poder verle, sentirle de nuevo.

Definitivamente enamorarse le trastornaba completamente, cambiando su personalidad de forma radical, haciendo que actuara de manera demasiado cursi pero en ese momento no le importaba, solo quería estar así con Fubuki, teniéndolo en sus brazos.

Shirou sonreía suavemente, cerro los ojos, apoyando su rostro en uno de los hombros del mas alto, le rodeo el cuello con sus brazos correspondiendo el abrazo, se sentía seguro cuando estaba al lado de Gouenji y no cambiaría esa sensación por nada del mundo. Le había extrañado tanto e incluso sabiendo que la reunión con Hibiki-san era dentro de dos días, no pudo aguantarlo mas y se decidió a regresar a Inazuma Town lo antes posible, todo para ver al delantero de fuego, solo por el.

-Ya estoy de nuevo aquí, Gouenji-san -susurro en voz muy baja, cerca de su oído haciendo que el cuerpo del chico de cabellos parados se estremeciera de forma casi imperceptible.

Ninguno de los dos supo cuanto tiempo pasaron dentro de aquel abrazo, ambos se encontraban muy cómodos y no querían terminarlo pero sabían que no podían seguir por siempre, había muchas cosas que decir y hacer, sobre todo de parte del pelicrema que aun tenia que confesar con palabras todo lo que sentía por el otro.

Se alejaron lentamente, Fubuki tenia las mejillas ligeramente rosadas y mantenía la mirada en el suelo con una sonrisa suave dibujada en sus labios mientras que el mayor le observaba atentamente con su usual gesto de seriedad y tranquilidad.

-¿Porque no me dijiste que venias? Pude haber ido a recogerte -comento de manera amable, mirando de forma fija e intensa al de cabellos grises que se sentía casi traspasado por la imponente mirada del no. 10.

-Quería darte una sorpresa y veo que lo logre, aunque no pensé que iba a encontrarte aquí...yo solo vine a este sitio a recordar un poco -murmuro, mirando de manera distraída hacia la enorme torre de metal.

Entendía a lo que se refería, la Torre de Acero no solo era un sitio especial para Endou, lo era para todos los miembros del equipo de Raimon-...¿Tienes donde quedarte a dormir? -pregunto con curiosidad, capto de nuevo la atención del otro chico que parpadeo un par de veces antes de sonreír con nerviosismo y negar con la cabeza. Tan descuidado como siempre, había dejado ese detalle para el ultimo momento.

El pelicrema sonrió con suavidad- Hmm ¿te gustaría quedarte en mi casa? -pregunto mirando fijamente al chico de la bufanda, con su usual seriedad que no podía dejar de lado con tanta facilidad aunque ante la presencia de Fubuki el nerviosismo era mas apabullante.

-Ah...bueno, si no te molesta, muchas gracias Gouenji-san -le sonrió, agradeciendo la amabilidad del mas alto. El delantero de fuego asintió en silencio, al tenerlo en su casa podría pasar mas tiempo con el y así tendría mas oportunidades para decirle lo que sentía o mas bien para confirmarle lo que sentía porque hasta el mismo podía reconocer que había sido demasiado obvio.

To be continued...

Notas: De nuevo, perdonen mis faltas de gramática y de ortografía, necesito una beta xD. Espero que les haya gustado este segundo capitulo, donde me salio el lado mas oscuro de Kazemaru y que me gusta bastante aunque pobre Endou, con lo lindo que es pero ni modo me gusta el angst! jejeje

Gracias por leer y de nuevo, les agradezco sus comentarios.

Bye!