Capítulo dos: "El mensaje"


"¿Osomatsu?" Matsuyo, madre de Osomatsu y los cinco perdidos hermanos menores, lo llamó desde el otro lado de la recamara con una voz llena de preocupación. " No has salido últimamente, Tu amigo Chibita se detuvo para preguntar lo que estabas haciendo. ¿Estás bien mi pequeño nini?" No, él no estaba bien, porque ella tenía otros cinco ninis por los que se debería de preocupar, los cuales eran más jóvenes que el mismo Osomatsu. "Has estado encerrado en tu cuarto, recientemente. No comes ni vas al baño, siempre estás encerrado. ¿Todo está bien ahí? ¿Estás enfermo?"

Una semana había pasado. Osomatsu no se atrevía a ver el mundo que funcionaba normal sin la presencia de sus hermanos. El álbum estaba en el piso con Osomatsu, acostado con la panza pegada al futon mientras le daba vueltas a las páginas que ya había visto antes. Su cumpleaños consistía únicamente en Osomatsu, sus padres, Totoko, Hatabou, Chibita e Iyami. Las fotografías de grupo sin el escandaloso grupo de los sextillizos al frente, Osomatsu había sido un estudiante normal. La fotografía de graduación de la escuela media donde estaba él, sin sus hermanos presentes. Las imágenes individuales que no tenían lugar para sus hermanos menores y él empezando a preguntarse si estuvo demente todo ese tiempo. Todo acerca de sus hermanos había sido una mentira.

Y el maldito despertador, el único que Choromatsu compró y tenía rastros de rasguños de gato y diamantina así como estampas infantiles, estaba justo al lado del futon todo ese tiempo. Una reluciente y plateada alarma. Sin signos de los rasguños de los gatos de Ichimatsu. Sin rastros de diamantina que había sobrado de las prendas de Karamatsu. Sin huellas de las estampas baratas, brillantes y coloridas de Todomatsu y Jyushimatsu que compraron en la pequeña tienda que estaba a un lado de Sutabaa. Esa alarma que estaba ahí sin rastros de que sus hermanos le hubieran puesto un dedo encima.

Osomatsu ignoró a su madre cuando habló. Bolsas había debajo de sus ojos y un cabellos más desordenado que el de Ichimatsu. Probablemente no hubiera comido mucho además del tazón de arroz que estaba a un costado. Las golosinas estaban fuera de discusión, desde que su madre intentó arduamente entrar en su cuarto y vio tres pasteles dulces lo hizo sentir peor. Comía la mitad de un pastel y la otra parte la dejaba ahí, pensando que sus hermanos podrían apreciarlo más si él no comía su parte. Por supuesto, en ese sueño enfermo donde estaba atrapado, no tenía hermanos menores. No podía dormir sin ellos.

Estaba acostumbrado al vacío entre Jyushimatsu e Ichimatsu cuando Choromatsu y Todomatsu iban al baño. Estaba acostumbrado a tararear las canciones de Karamatsu a pesar de que Ichimatsu las odiaba. Estaba acostumbrado a ver a Jyushimatsu hecho un rollo con el futon antes de que él y el resto de los hermanos se metieran a las cobijas. Ahora, estaba únicamente él. Era solo para él, un futon individual y la alarma que Osomatsu desesperadamente quería tirar a la basura pero no podía. Choromatsu la compró. Pero en ese mundo, Choromatsu no existía.

Lo le hacía preguntarse… Si las fotografías no mostraban la existencia de sus hermanos, y el reloj no había sufrido daños causado por ellos… ¿Por qué estaba el reloj ahí, en primer lugar? Se preguntó.

"Tienes un paquete, por cierto. No lo he abierto, vi que en la dirección tenía tu nombre. Lo encontré frente a la puerta esta mañana, pero no había tenido la oportunidad de dártelo desde que dejaste de bajar a desayunar" Matsuyo intentó hablar con él a pesar de todo. Osomatsu no quería escuchar lo que ella decía, solo quería que se fuera. En primer lugar, no sabía por qué estaba ahí o cómo terminó siendo hijo único, no quería preocupar a su mamá haciéndola pensar que estaba enfermo. "No tiene la dirección de quien lo envía. Pero es de alguien que se llama Choro".

Osomatsu puso la frente en alto. Se levantó tan rápido como pudo, peleándose para quitarse el cobertor y golpeando el despertador en el proceso, deslizó la puerta de la recamara y encontró a Matsuyo de pie sosteniendo delicadamente una caja envuelta con papel de regalo verde. Escrito en la delicada superficie del papel las letras "DE: CHORO" en grande, con letras negras. " ¿Tú conoces a esta persona?" Preguntó su madre, inclinando confundida su cabeza.

Él tomó el paquete. "¿Puedes traerme unas golosinas más tarde? Muchas gracias, mamá". Dijo distraídamente, escuchando el gruñido de su estómago.

No vio sonreír a Matsuyo por ver a su hijo que no había perdido el apetito y aun actuaba como el niño consentido que estaba acostumbrado a ser. Aunque ella vio el cabello descuidado y revuelto, no dijo nada y en cuanto se dio la vuelta Osomatsu cerró la puerta casi emocionado. Se sentó de nuevo en el futon, colocando la caja verde en su regazo. La abrió con la misma felicidad que un regalo de navidad y debajo de la envoltura había una caja. No era cualquier caja, si había una parecida a una caja normal fue la que le entregaron a Jyushimatsu autografiada. Osomatsu retuvo la respiración mientras veía marcas en la caja, parecía que un gato la hubiera rasguñado demasiado.

Era la misma caja pequeña de la casa Matsuno que estaba localizada cerca de la esquina del enfurruñado Ichimatsu. Era la caja que algunas veces ordenaba en línea Jyushimatsu con el dinero que guardaba para su costoso bate de baseball. Le dio la caja a Ichimatsu después, y el cuarto hermano probablemente la usó para atraer ratones para que sus gatos jugaran con ellos, o donde los gatos se quedaban. Un poco grande para una caja de baseball, pero que la caja tuviera los cacahuates de unicel como amortiguarte, tenía sentido.

Removió la tapa y vio el contenido. Como esperaba, un poco de pelaje de los gatos de Ichimatsu atascado en la esquina, no era algo que le molestara a Osomatsu. Dentro de la caja había un cojín rojo, Osomatsu supo al instante qué era. Era el mismo cojín que usaba cuando se acostaba en el piso cerca de Jyushimatsu, a veces el quinto hermano corría alrededor del segundo comedor. No obstante, encima de la almohada había objetos que parecían familiares; un teléfono rosa con su carcaza del mismo color y el símbolo de la familia Matsuno, un desgastado blog amarillo decorado con estampas de baseball, un lápiz rojo, una jeringa, una botella con liquido desconocido y finalmente, una bufanda colorida. La bufanda tenía los colores rojo, azul, verde, morad, amarillo y rosa, en ese orden, recodándole a sus hermanos.

Otra vez, la caja completa le recordaba a sus hermanos, y Osomatsu no se dio cuenta de la lagrima que corrió hasta su mejilla. De verdad los extrañaba. Una semana sin verlos y él los extrañaba.

Agarró el teléfono y lo inspeccionó. Se dio cuenta que era de Todomatsu. Cuando lo desbloqueó, sorprendentemente no tenía contraseña, estaba desconcertado. ¿Por qué el teléfono solo tenía una opción? Mensaje. Frunció el ceño. ¿No era de Todomatsu? El teléfono de Todomatsu tenía un montón de juegos y cuentas sociales por todas partes, y ese teléfono solo tenía una opción. Además, considerando que ese fuera el supuesto Smartphone, debería hacer más que solo eso. Cuando buscó otros objetos, reconoció dos de ellos, estaba el bloc de dibujos de Jyushimatsu así como el color rojo. Era amarillo, decorando con estampas de baseball. Era prácticamente el grito de Jyushimatsu.

La jeringa, la botella con agua y la bufanda eran desconocidos para él.

"¿Qué mierda? Este es el teléfono de Todomatsu… y esta la libreta de dibujo de Jyushimatsu cuando íbamos en secundaria". Murmuró para sí mismo. ¿Por qué el teléfono de Todomatsu y el bloc de Jyushimatsu estaba en la caja de gatos de Ichimatsu?" No había visto rastros de sus hermanos a excepción del despertador, pero ahora, el amado teléfono de Todomatsu lo obtuvo de algún lado y el bloc de Jyushimatsu estaba con él. ¿Qué más daba? "¿Qué está pasando…? ¿Cómo llegó esto aquí-?"

De repente, el teléfono empezó a sonar, con la canción de la amada Nyaa-chan de Choromatsu, destrozando los tímpanos de Osomatsu. Dejó el teléfono caer y luego lo buscó a tientas, antes de abrir la aplicación principal instalada en el. "¿AplicaciónDeMensajesDimensionalesPrueba476…?" Osomatsu chasqueó y leyó el título de la aplicación. "Tch. ¿Qué clase de nombre es ese? Para una aplicación, parece un nombre muy triste… ¿Y qué mierda pasa con este tono? Pajamatsu, por Dios".

La pantalla se iluminó, mostrando un mensaje que parpadeaba con diferentes tipos de letras y números que al final, formaron una oración.

"Si recibes este mensaje, por favor contesta inmediatamente. Es Choromatsu".

Sintió que el corazón le daba un vuelco. Se pellizcó a sí mismo. ¿Era un sueño? Estaba dentro de un mundo donde no tenía ni un solo hermano menor, ¿cierto? Había recibido un paquete que contenía las pertenencias de sus hermanos y también un mensaje de texto de alguien clamando ser el hermano más cercano a él. "¿De verdad eres Choromatsu?"

Casi inmediatamente, recibió una respuesta.

"Sí, soy el legítimo Choromatsu Matsuno, uno de tus hermanos menores que no ha conseguido un sueño decente desde que desapareciste".

¿Qué?

¿Qué mierda?

¿Qué mierda estaba diciendo?

" ¿¡De qué mierda estás hablando?! ¿¡Yo soy el que desapareció?! ¡Esos fueron ustedes, chicos!" Osomatsu casi gritó furioso mientras escribía la respuesta, reflejando la reacción a la situación actual. "¡¿Dónde mierda están, chicos?! ¿¡Dónde estoy yo?! ¿¡Por qué estoy en un mundo donde no tengo hermanos?!" Furioso, sus palabras lo reflejaban en el texto. Estaba gritando y dejando la confusión fuera.

Otra respuesta instantánea después de haber enviado el mensaje.

"No puedo explicarlo ahora, es un poco complicado. Te lo diré en cuanto regreses. De cualquier forma, tienes los mensajes y parece que puedes responder. Todomatsu está conmigo, pero ahora está durmiendo. Karamatsu está cuidando de Jyushimatsu e Ichimatsu ahora. Ninguno puede dormir. Karamatsu y yo podemos resistir otro mes pero hay tres que no pueden más. Jyushimatsu está enfermo, Ichimatsu está más depresivo de lo normal y Todomatsu actúa como una adolescente*"

Un mes.

Una semana

Choromatsu le dijo que él y Karamatsu no habían dormido por un mes entero, en el tiempo que él estuvo despierto en un lugar extraño desde hace una semana. Y los tres hermanos menores estaban teniendo problemas ahora, solo con Pajamatsu y Mierdamatsu cuidándolos. "¿Qué está pasando?" Gruñó cuando envió el mensaje con las mismas palabras que Choromatsu. Como el mayor, demandaba una explicación. "¿Dónde están? ¿Dónde están todos ustedes?" No hubo más preguntas, lo demandaba. "¿Cómo puedo encontrarlos?"

"Es una historia larga, podemos comunicarnos por el teléfono de Todomatsu de otra dimensión. Fue hecho por el Profesor Dekapan, el mismo profesor que hizo la botella de agua que viene con el teléfono y el bloc. Estás en otra dimensión, le preguntamos al Profesor Dekapan si había alguna forma de comunicarse contigo incluso aunque fuera difícil. Todomatsu era el único con un teléfono".

"¿Por qué estoy en otra dimensión, Pajamatsu?" Chasqueó la lengua otra vez mientras preguntaba, junto con algunos insultos. Más lagrimas bajaron por sus mejillas pero no les estaba poniendo atención.

"Me alegra que nuestra separación no te ha vuelto lo suficientemente loco para que nos olvides. Como decía, es muy largo y complicado, te ayudaré a encontrar la forma de regresar con nosotros".

"¿Y eso cuando sucederá?"

"Calma, Osomatsu-niisan. Sé que quieres vernos tan pronto como sea posible. Pero ahora estás en una dimensión inestable diferente a la nuestra. Mierda, si cometes un solo error, hay posibilidades de que tu mueras".

Aunque cada palabra que escapaba de los labios de Osomatsu reflejaba las palabras que escribía y enviaba a Choromatsu, no planeaba francamente escribir un mensaje donde parecía que gritaba, lo cual le hizo esconder su rostro en la almohada. Se forzó a sí mismo a levantarse de nuevo, sin embargo, aun quería saber las respuestas de Choromatsu, no podía darse el lujo de enojarse. Una semana sin sus hermanos demostraba que no podía detener sus constantes enojos como lo hacía. Esas dos semanas de independencia fallida (dos semanas antes del partido de baseball), Osomatsu pudo manejarlo, desde que supo que estaban en el mundo, solo que separados. Pero ¿y eso?

Sus hermanos probablemente no estaban respirando el mismo aire que él ahora mismo.

"Quiero regresar". Murmuró con el mensaje que envió a Choromatsu. Algo húmedo resbaló desde su mejillas hasta el piso… Ah, eran sus lágrimas. "No sé cómo llegué aquí pero quiero regresar".

" Ese es el por qué te enviamos esto. No tenemos que ir necesariamente ahí para ayudarte, pero Todomatsu estaba contento de sacrificar su teléfono si eso significaba traerte de vuelta con nosotros. Tal vez creas que te has ido por una semana, pero de verdad, has estado fuera por un mes. Karamatsu-niisan ni siquiera se molesta en ser doloroso o cool supuestamente, desde que él cree que tiene que cuidar de todos nosotros en tu lugar. Ichimatsu y Todomatsu están temperamentales porque te extrañan de verdad. Jyushimatsu tal vez está un poco deprimido, también. Siempre es bueno tener a alguien con él en caso de que intente hacer algo estúpido."

Si el hermano alegre estaba deprimido, era un gran signo de que lo necesitaban en casa. "Choromatsu, por dime como salir de aquí. No puedo quedarme más tiempo. Me estoy volviendo loco".

"Tienes los suministros que te enviamos cuando me contestaste el otro día, ¿cierto? Creo que es mejor dejar todo ahí. Va a ser difícil, pero creo que ya sabes que tratar con nosotros nunca fue sencillo desde el inicio".

"Déjate de rodeos, Pajamatsu". Murmuró, presionando sus dedos contra la pantalla. "Soy el mayor, es mi trabajo preocuparme por todos ustedes. Puedo encargarme de todo, solo dime cómo regresar con ustedes".

Choromatsu contestó el mensaje inmediatamente, tomando cerca de diez segundos. Osomatsu colocó el teléfono cerca de su cara y entrecerró los ojos, lágrimas hacían borrosa la visión.

"Necesitas encontrarnos y encontrarte en esa dimensión".

… Tal vez Choromatsu estaba en lo cierto. Él solo había tratado con el levantarse en un lugar que no mostraba signos de la existencia de sus hermanos. El solo contaba con que estaba en otra dimensión. Pero contar con que había otro 'yo', otra versión de sus hermanos, ¿en qué mundo estaba eso bien? Pudo decir una palabrota, pero con toda esa información de repente…

Eso no parecía sencillo, Osomatsu tuvo que admitirlo.


Todomatsu actúa como una adolescente* Sí, Totty está actuando como mujer, solo era aclaración.

Por otra parte, esto me lo medio esperaba, voy leyendo el fanfic conforme traduzco así que para mí es un completo misterio lo que sigue. Y son un chorro de capítulos, si lo leen en inglés y encuentran algún error en traducción no duden en decírmelo. Hay algunas expresiones que no entiendo y las voy acomodando.

El fanfic original va por los 143 capítulos… Espero algún día alcanzarlo, para mí ya es un trabajo enorme esta traducción. En fin, nos leemos.

No tengo en mente cada cuanto traduzca, solo que estén al pendiente. Créditos del fanfic: The Garbage Goddess