Gritos en la oscuridad
Capitulo 1
El comienzo
Carly Shay caminaba enfurecida por las calles de Seattle, jamás imagino sentirse así por una tontería, pero una promesa era una promesa. Sacó el celular de su bolsillo y comenzó a teclear rápidamente, escribía un mensaje porque necesitaba desahogarse con alguien. Siguió caminando y apresuró el paso cuando vio su edificio, tenía que hablar con Spencer y contarle todo.
Llegó a Brushwell y subió las escaleras, no se iba a detener por el ascensor, tardaría mucho. ¿Quién era Carly Shay actualmente? Una de las presentadoras más famosas y jóvenes a nivel mundial, su show iCarly era visto por millones de personas alrededor del mundo. Ella tenía 20 años y esperaba por su aceptación en la Universidad de Washington, estudiaría drama.
-Carly, recibí tu mensaje… -la morena lo cayó con un beso desesperado. ¿Quién era él? Pues nada más y nada menos que Bradley, asistente técnico de iCarly.
-Cállate y bésame –susurró Carly entre besos. –Solo quiero eso…
Minutos más tarde, la morena abre la puerta y se sorprende al ver a sus amigos en la sala. Estaban riendo mientras jugaban con un artilugio de esos que tanto amaba la rubia. La morena arqueó una ceja y suspiro. Ninguno de ellos notó su presencia hasta que cerró la puerta de un portazo, Sam chilló asustada y Freddie se giró sorprendido.
-Oh, Carly… te estábamos esperando –dijo Freddie rápidamente.
-Sí… Freddie te trajo un batido, pero me lo tome –Carly se esforzaba por sonreír, pero le costaba, sobre todo cuando estaba tan molesta.
-Igual no quería, estoy llena… cené con Brad a la grill –Brad la miró sorprendido y ella sonrió. –No tenemos que ocultar nada, no somos como esas personas que esconden su vida, temerosos por ser descubiertos.
La rubia se removió en su asiento nerviosa y Freddie fue por un poco de agua, la verdad era que ninguno deseaba mirar a su amiga a los ojos por temor a que lo descubrieran. Cuando tenían dieciséis, decidieron contarle al mundo que habían terminado, para tratar de tener un poco de privacidad en sus vidas y probar algo nuevo. Todo había resultado de maravilla, su amor había crecido a niveles alarmantes, tanto que llegó el momento que un beso o una caricia no eran suficientes; cuando eso sucedió, fue lo máximo, el mejor momento de sus vidas.
Ninguno de los dos se arrepentía de hacer las cosas así, ni tampoco de sus resultados. Su relación fue y era perfecta, se veían todos los días, pero tenían que fingir ser amigos y enemigos, lo de siempre. Sin embargo, Freddie y Sam buscaban un tiempo a solas, y no había nada mejor que acurrucarse en la escalera de incendios. El castaño había bloqueado la entrada de arriba abajo, entonces colgó unas sabanas creando un ambiente acogedor y vaya que lo era, todas las noches era una experiencia nueva.
-¿Acaso escuché a Sam llamar a Freddie por su nombre? –Preguntó de pronto Spencer.
-Es que… ya no me cae tan mal –susurró la rubia poniéndose colorada.
Un día de esos, no aguantarían y le gritarían al mundo sus sentimientos, pero para ese momento faltaba mucho, necesitaban estar seguros; no de su amor, sino de la reacción que podrían tener. La rubia vio como Carly secreteaba con Brad y su hermano, de un momento a otro, ellos subieron las escaleras y los dejaron solos.
-Bebé, creo que están sospechando… al menos Carls –dijo Sam mordiéndose el labio con nerviosismo. –Tengo un mal presentimiento de todo esto.
-Lo sé, yo también siento el ambiente extraño… -el castaño la miró a los ojos y sonrió. –Dios, no sabes cuánto te amo.
Sam correspondió a su sonrisa y suspiró.
-Tanto como yo a ti, como quisiera gritarlo y terminar con esta farsa –ella dijo tomando sus manos entre las suyas. –Pero creo que debemos pasar más tiempo con ella, la estamos dejando de lado… desde… -Sam suspiró cuando sintió los labios de Freddie en su cuello. –Desde esto… tenemos que controlarnos.
-Lo sé, pero es imposible cuando te tengo a mi lado –susurró el castaño abrazándola.
Se besaron por un largo rato, para la rubia, los labios de su novio eran esquicitos, lo mejor que había probado. Eran suaves y cálidos, cada vez que lo tenía al frente moría por probarlos. Freddie se apartó y le susurró.
-Si seguimos así, me haré responsable de tu secuestro y tenemos que ensayar –Sam asintió y le dio otro beso antes de separarse.
Cuando la rubia sentía ansiedad, se encaminaba al único lugar que podía calmarla, la cocina. Minutos más tarde, baja Spencer con un semblante serio y algo pálido, al parecer recibió una noticia no grata. Luego, Brad apareció con el rostro lleno de confusión y negaba repetidas veces, como si no pudiera creer algo. Por último, Carly bajaba con una sonrisa satisfecha en los labios, si Sam conocía bien a su amiga, algo había pasado que la dejó complacida.
-Chicos, cinco minutos y subimos para nuestro último ensayo –Sam le sonrió de acuerdo antes de subir las escaleras. – ¿Y a ella que le sucede? Ha estado más rara que de costumbre.
-No lo sé, es tu amiga y debes saberlo… ella ni confía en mí –dijo Freddie entrecortadamente, estaba nervioso y todos lo habían notado.
Dos pisos más arriba, Sam buscaba algo que le indicara el porqué de ese comportamiento tan extraño. La laptop de su novio estaba apagada y las cámaras de la sala estaban desconectadas, al menos sabía que no los habían espiado. Se dejó caer relajada en uno de las sillas y encendió la televisión, lo que vio no le gusto, ni un poco.
Ella se levantó nerviosa y apagó el aparato, no podía ser posible eso, tenía que hablar con Freddie y contarle toda la verdad. Pero primero, debía calmarse, no podía levantar sospechas y arruinar todo eso que había descubierto.
-Sí, el show de hoy será lo máximo, te lo aseguró… solo déjame actuar –pidió Carly con dulzura, más de lo que se podía soportar, cuando estaba entrando con Freddie en aturdido.
-Está bien, pero ¿que se supone que haremos Sam y yo? –Preguntó sin saberlo.
Se preguntaran, ¿Por qué rayos Freddie pregunta eso, no se supone que es el productor técnico? Pues no, desde hace dos años pasó a ser parte del reparto. Al principio era recurrente, como en los inicios de Gibby, pero luego fue permanente junto a Carly y a Sam.
-No te preocupes por ello, Fred, te aseguró que les gustara –él no sabía porque, pero no le gusto nada. Miró de reojo a Sam, que tenía el seño fruncido y se encogió de hombros, enviando un mensaje oculto a Sam y un "está bien" para su amiga.
-Muy bien, Sam saluda al público, luego Freddie y al final yo… -tarareaba Carly sin mirarlos. –Llega Gibby con su traje de buzo y…
Sam no paraba de morderse el labio, ¿Cómo haría para decirle a su novio que Carly sabía todo? No solo eso, todos sabían. Durante todo el ensayo previo, Carly no paraba de mirarlos disimuladamente, ella fue consciente de las miradas y muecas que hacían, todo parecía indicar que estaban nerviosos. La morena sonrió abiertamente, seguramente su amiga los había descubierto, no era de extrañarse, Sam siempre fue la más audaz.
-Brad, ¿listo? –el asintió con nerviosismo.
-Treinta segundos… -informó desde la laptop.
Sam corrió hacia su amiga y la ayudo a arreglarse, no se dio cuenta de la mirada que ella le estaba dando. Algo había cambiado. Freddie las observaba sonriente, en realidad estaba embelesado ante la belleza de su novia, no podía ocultar lo enamorado que estaba de ella, ya no.
-En 5, 4, 3, 2… -Brad imitó el iniciar de Freddie y esté le hizo una mueca.
-Hola, hola… aquí Sam, lista para las sorpresas venideras –Freddie arqueó una ceja, sabía que algo tramaba porque eso no era parte del dialogo.
-Aquí Freddie… -se limitó a decir, estaba muy nervioso.
-Y yo… Carly, lista para demostrarle al mundo todo –el castaño se tensó ante sus palabras y miró a Brad, él se encogió de hombros y siguió grabando. –Para el segmento de hoy, Gibby nos iba a demostrar que tanto podía aguantar sin respirar, dentro de una piscina de café… pero, hemos decidido hacer uno nuevo…
-¿Qué? –dijeron Sam y Freddie al unisonó.
-Una chica de Yakima nos envió una propuesta y lo aceptamos. Ella propone que, dos de los integrantes se besen y confiesen su amor en vivo –Carly miró fijamente a sus amigos. –El equipo de iCarly ha decidido que sean Sam y Freddie, después de todo, donde hubo fuego…
-¿Estás loca? No podemos… -gritó Freddie.
-Si pueden, solo es unir sus labios y…
-No lo haremos, yo no quiero…
Gibby apareció con dos sillas, sentó a Freddie en una de ellas y a Sam frente a él.
-Ahora mírense fijamente a los ojos y nieguen, públicamente, que quieren besarse –dijo Carly con malicia.
El corazón del castaño no paraba de latir, él no podía ocultar más lo que sentía, pero no se atrevía a actuar sin su consentimiento. Sam no poseía emoción en su rostro, parecía estar aburrida, sin embargo, ya no podía aguantar más. Dibujo una pequeña sonrisa y susurró un débil te amo, ella sabía que eso debilitaría todas las barreras de su novio, que cortó la distancia y unió sus labios en un beso necesitado.
A ninguno de los dos le importó estar al aire, tampoco lo que sus amigos pensaran, solo querían sacar eso que tenían en sus pechos. Poder ser capaces de salir sin fingir o algo similar. Se separaron segundos después, sus frentes unidas y sus ojos cerrados, ya estaba hecho.
-¿Cuándo se suponía que nos iban a decir esto? –Chilló Carly emocionada, pero molesta al mismo tiempo.
-Queríamos estar preparados –susurró Freddie mirando a los chicos, la cámara estaba apagada y había una sensación extraña en el ambiente.
-Bueno, todo está perfecto ahora –dijo Carly convencida-, no habrá más mentiras y tampoco tendrán que ocultarse, todo estará bien. Todo estará bien…
Sam no sabía porque esa frase le traía temor, ella podía sentir los dedos de Freddie rosando su espalda, trataba de tranquilizarla. Carly bajó las escaleras con una sonrisa, todo estaba muy bien, a decir verdad, peligrosamente bien y Sam lo tenía que averiguar.
-Amiga, ¿Quieres ir al cine con nosotros mañana? –La pelinegra se detuvo y sonrió.
-Claro que sí, juntos como antes –Carly los abrazó. Sam y Freddie fingieron una sonrisa, ese abrazo no se sentía como antes.
Algo no estaba bien.
Se que tienen dudas, pero mis amores, no puedo responderlas porque les diría todo... yo me conozco. La historia es muy enredosa, lo sé. Comienzo con 14 años después e inicio... pues en el inicio. Espero disfruten de este capitulo, tanto como lo hice yo al escribirlo.
Muchas gracias a todas aquellas personas que me dejaron un review, xD aunque la mayoría eran de confusión, pues informo que eso era lo que buscaba... :)
