Hola! Perdón si me tardé~ mi computadora murió y hasta hoy pude terminar el capitulo ya que mi madre no me dejaba acercarme a la de ella _
Bueno, aquí el segundo capitulo~ espero que lo disfruten!
Respuesta de comentarios abajo.
Aclaración: Card Captor Sakura NO me pertenece, yo solo utilizo a sus personajes como actores de mi imaginación.
Advertencia: Ninguna por el momento.
Pareja principal: SyaxSaku
Capitulo 2: Explicaciones y ¿Nos dejaste plantados?
El carro se adentró a un terreno que era adornado por un enorme jardín con rosas, arbustos y uno que otro pequeño árbol, un tapete extenso de un pasto bien cuidado color verde un tanto obscuro. La casa aun no se podía distinguir claramente pues era tapado por las paredes que rodeaban el lugar, el auto pronto paró frente a un par de rejas grandes negras, estas no tardaron en abrirse dando paso al transporte de la joven Kinomoto. El auto iba en completo silencio, Sakura mirando a la ventana y la de cabello largo mantenía la vista al frente. No pasó ni dos minutos cuando el carro se detuvo finalmente, el mayor se bajó del carro para abrirle la puerta al par de chicas y al pequeño niño.
Toya es hermano menor de Sakura, el es de cabello oscuro de estatura baja pues era un niño de 7 años, traía su uniforme de primaria, parecido al de un marinero de ojos grandes y redondos de color café clarito, a diferencia de su hermana él era energético y juguetón.
—Sakura-nee-san. — Llamó el pequeño, con una gran sonrisa. — ¿Vas a regresar a vivir con nosotros? —Preguntó entusiasmado.
—No Toya solo he venido porque madre y padre lo han pedido. —Contestó de manera suave y gentil, tomando de la mano a su hermanito.
—Quisiera que regresaras, extraño jugar contigo, me siento muy solo. — Se entristeció.
—Vamos a dentro. —Los tres entraron a la gran casa y Daidouji miró a un jardinero, parecía estar regando las rosas que se encontraban aun cerradas dando a entender que no estaban completamente maduras para florecer. La casa la cual estaban por entrar era de color blanca de dos pisos, en cada ventada del segundo piso había una pequeña terraza, de techo un poco picudo para que en temporada de lluvias no se encharcara el agua, al igual que en las terrazas también estaban así los pequeños techos que cubrían esos lugares, en las esquinas había macetas con algún tipo de planta. La casa era de concreto y madera como siempre. Sakura, el niño y la joven que conoció hoy subían por cuatro escalo de concreto y a sus horillas habían unos arbustos bien recortados formando rectángulos largos que cubrían las horillas del cemento que hacían la forma hacía la entrada de la casa. La puerta de madera fina, en el centro un romboide de cristal casi del tamaño de toda la puerta, una perilla dorada dio vuelta para que la puerta diera paso a las chicas y al niño.
—Pasen por favor señoritas, joven Toya. —Pidió la señora frente a ellos, traía el uniforme de una sirvienta. —Los están esperando para la comida. —Avisó.
Los tres acompañados por la mujer se aproximaron al comedor, pasando por una sala enorme que se encontraba antes del lugar donde se servía la comida, una sala de color crema y en medio de este una mesita de cristal, frente a la sala una chimenea apagada se notaba que no se había usando en mucho tiempo pues estaba compleméntenle vacío en aquel hueco donde se depositaban los creadores del humo que salía por la cima del calentador a bases naturales en temporadas de fríos, en las pareces retratos hechos a mano de paisajes y una de ella llamó la atención de la diseñadora; de una cascada de agua cristalina, se podía ver cómo estaban pintadas las piedras debajo de aquella capa cristalina que se podía asegurar que era cien por ciento pura. La de cabellos ondulados apreciaba la obra de arte mientras caminada hasta el comedor.
Al entrar al gran cuarto donde se encontraban los dueños de esa casa sentados esperando por sus hijos y la invitada. Sakura saludó a sus padres con una reverencia al igual que Touya, Tomoyo los saludó con una postura diferente a ellos; poniendo ambas manos juntas al igual que sus pies y su cabeza se agachó un poco en forma de saludo. Los tres se dirijieron a sus lugares, claro, con la invitación de la madre de Sakura.
El padre de los jóvenes Kinomoto mandó traer la comida pues solo los estaban esperando para empezar con el pequeño banquete. Comiendo un fetuccini Alfredo acompañado con camarones, la bebida era vino tinto llamado Casillero del diablo que era exportado desde México exclusivamente para la familia Kinomoto pues el mayor era fanático de los vinos de ese país, claro que para los jóvenes fue una limonada fresca. En el proceso en que todos comían en silencio y es que era normal en esta familia.
Kinomoto Fujitaka es el dueño de la Universidad de F.N.S.T al principio había iniciado con una preparatoria privada, la escuela empezó a tomar fama ya que los maestros hacían que los estudiantes se motivaran para elevar sus calificaciones, pasó el tiempo y las familiar ricas pusieron sus ojos en la escuela dando iniciativa para empezar a formar una escuela más elevada con carreras, la universidad al principio se llama F.N.S. pero nació el pequeño Touya y se aumentó una inicial a F.N.S.T como nombre hasta la actualidad, con el tiempo la escuela fue nombrada la mejor escuela en ingenierías de Japón, ubicándose en Sapporo.
Todos terminaron de comer y Fujitaka los invitó a la sala, sin negarse todos fueron a la sala. Nuevamente la de ojos morados observó detenidamente la obra de arte de la cascada, le transmitía calidad. Nadeshiko no tardó en darse cuenta y explicó que su mejor amigo y ella lo habían hecho a finales de salir de la universidad. Todos tomaron haciendo, Sakuya, Touya y Tomoyo en un sillón mientras que en otro Nadeshiko y Fujitaka.
—La razón por la que vine a Tokio es para que tu madre y yo te diéramos un aviso —Habló con una voz suave pero seria. —La joven que ves aquí es hija de la prima de tu madre, Daidouji Tomoyo y el nombre de su madre es Sonomi. —Explicó. — Por lo que eso quiere decir que son primas, la Srta. Daidouji vivirá contigo hasta que ambas terminen la universidad ya que al igual que tu tienen que empezar a enseñarse a vivir independientemente. —No había pedido opinión alguna de su hija mayor y ella simplemente miraba sin emoción alguna a su padre pero no perdía su perfecta postura. —Espero que de ahora en adelante se lleven bien.
—No te preocupes padre. —Sakura mantenía una firme voz y una cara de decisión, no es que fuera en contra de su padre jamás podría hacerlo, así la habían educado. —Aceptaré a Daidouji-san en el departamento. —Sin objeción ella guardó silencio.
—Bien, ahora cambiando el tema la otra razón es…—Miró a su hija. — Sakura. —Su mirada obtuvo seriedad, más de lo que ella acostumbraba ver en los ojos de su padre. — Dentro de un año entraras a la universidad, puedes escoger la carrera que desees más sin embargo no la ejercerás y tomaras las riendas de la Universidad F.N.S.T. —La verdad es que Sakura no quería nada de eso, su sueño era completamente distinto pero no podía decirle que no a su padre, quería ser abogada pero sabía que nunca podría, nunca podría llevarle la contraria a su padre, era débil.
—Entiendo padre —Nadeshiko miró a su hija y como siempre ella no emitía emoción alguna cuando hablaba con ellos, no podía visualizar con claridad si estaba satisfecha o no con las palabras de Fujitaka, a pesar de que ella siempre quiso acercarse a su hija le fue imposible, siempre terminaba sin mantener una conversación con ella y ella no ayudaba mucho, se la pasaba llenándose de información con libros de todo tipo de temas.
—Bien, el equipaje de la joven Tomoyo ha sido llevado al departamento. —Miró a su sobrina. —Espero que se puedan llevar bien. —La joven sonrió y con un "si" las chicas se despidieron dejando al joven Touya ahí.
El carro se estacionó frente a un edificio, de unos 10 pisos, se miraba bastante costoso, era de color gris oscuro, cada departamento del piso tenía una terraza y una puerta que se recorría de vidrio, claro las persianas eran al gusto de cada persona que viviera en el lugar, la entrada del edificio era unas puertas eléctricas que se recorrían al acercarse una persona, ambas chicas se despidieron del David y el esperó a que entraran. Sakura y Tomoyo entraron hasta llegar al elevador, el encargado de limpieza saludó amablemente a las recién llegadas y ellas lo saludaron cortésmente. Ambas chicas esperaron a que se abriera el ascensor para así subir hasta el departamento de Sakura.
—Sakura. —La llamó su prima. —Espero llevarnos bien. —Dijo sonriendo.
—Sí. —Dijo ella con timidez al igual que algo cortante.
—No te agrada la idea de que vivamos juntas ¿verdad?— No es que le molestara sino que aun no podía reaccionar ante la palabra "prima" siempre había estado sola, sin ningún familiar, en Sapporo la catalogaban como "la niña de papá" y nadie se le acercaba así que tampoco había tenido amigos solo había compartido momentos, solo con su abuela con la que había compartido pocos momentos hasta su fallecimiento y claro cómo olvidar esas educadoras personales que la trataban estrictamente para hacerla toda una dama y esos profesores que le dieron clases avanzadas por muchos años.
—No es eso…—Su voz fue baja pero ella la alcanzó a escuchar. — Solo que nunca había compartido algo con alguien, es decir, estoy acostumbrada a estar sola. — Su voz sonó entristecida.
—Entonces espero que seamos amigas. —A Sakura le sorprendió, la palabra "amigas" le gustaba.
— ¡Sí! —Entusiasmada.
Se abrió el elevador y ambas chicas entraron, la esmeralda picó el botón 10 queriendo decir que su vivienda estaba en el último piso. El asensos empezó a elevarse pasando por todos los pisos hasta llegar a su destino, la castaña sacó una llave para abrir la puerta delante del ascensor, Tomoyo empezó a comprender la situación, el piso 10 era un solo departamento. Un teléfono se escuchó, provenía del bolsillo de uniforme de Daidouji y ella con su mano izquierda lo sacó y miró su celular, lo miró detenidamente y era un mensaje, se trataba de Eriol.
Leyó el mensaje y sonrió graciosamente, su prima la miró sin entender y ella le enseñó el teléfono:
La señorita Kinomoto nos dejó plantados a Li y a mí, iríamos a recoger a su hermano con ella pero nunca llegó a la entrada de la escuela.
Sakura recordó eso y se sonrojó a más no poder por la vergüenza, mañana deberá disculparse con ellos apropiadamente. Ambas Chicas entraron al departamento y como lo había dicho su padre; las cosas de la joven Tomoyo ya habían llegado; eran cuatro maletas enormes color morado cuadradas, de bordes negros, 6 maletines rosa oscuro y una maleta rectangular bastante larga y ancha, era casi del tamaño de Tomoyo.
—Mira, han dejado una nota. —La de cabellos negros se acercó a la mesita donde se encontraba la hoja, la empezó a leer detenidamente. —Parece que la otra parte del equipaje la han acomodado, pero ¿Dónde? —Volteó a ver a Sakura.
—Este departamento es gigantesco comparado con los que eh visitado anteriormente, las cosas que ocupo solo abarcan ¼ de la casa, hay tres cuartos pero solo uso 1, los otros 2 están desocupados y uno de ellos tiene un armario enorme aparte del mío, quizás usaron ese, vamos a ver. —Amablemente le dijo, empezó a caminar rumbo al cuarto pasando por la sala, tres sillones de color rojizo que estaban alrededor de una mesita de cristal con bordes de madera lisa y en la pared una chimenea de color madera obscura, el piso en la parte de la sala estaba forrada por alfombra color café claro mientras que en la entrada del departamento era loseta blanca y en ellas pintadas las hojas de cerezo, como si estuvieran cayendo.
Llegaron al cuarto y como lo había dicho Sakura; el resto ya habían sido acomodadas ¿Cómo lo supo? Porque cuando ella se mudó a ese departamento el cuarto estaba completamente vacío, sin una cama, sin persianas, no estaba pintada, antes era solo un cuarto completamente blanco y ahora estaba pintoresco, de un color rosado con líneas moradas horizontales, con una cama enorme decorada con una colcha de cuadros de un morado tono claro, las persianas verticales de un morado más oscuro, alado de la cama estaba un sillón ancho y delgado sin re-cargadera y en la esquina derecha superior un tocador color blanco con un enorme espejo. En la otra esquina había una silla muy moderna color uva y encima un enorme conejo de peluche, color planco, una nariz rosa al igual que sus mejillas, ojos morados, una de sus orejas perfectamente parada mientras que la otra estaba levemente caída dándole un aspecto muy tierno al animal de peluche y entre sus piernas un enorme corazón rojo.
—Que cuarto tan…morado. —Comentó la esmeralda. — Está muy lindo. —Sonrió.
—Lo pedí morado pero no tan así. —Río nerviosa.
—Es lindo. —Sonrío. — Hablando de linduras. —Recordó algo y salió inmediatamente de la habitación para ir a la suya, abrió la puerta y algo peludo y dorado se balanceó sobre ella.— Kero-cha. —Se quejó Sakura, riéndose pues su mascota estaba lamiéndola por todo el rostro.
—Qué lindo gato. —Los ojos de Tomoyo brillaron, fascinada por el animal.
—Oh, dejen los presento. —Tomoyo, este es mi gato Kerberos pero yo le digo Kero-chan, mi Tío Clow de parte de mi padre me lo regaló en mi doceavo cumpleaños. —Informó. —Kero-chan, ella es Tomoyo, se quedará a vivir con nosotros, es mi prima. —Le hablaba al animal como si realmente le entendiera.
—Mucho gusto Kero-chan. —Tomoyo se acercó y se puso a la altura del gato, le tomó la mano y lo saludó cortésmente.— Espero llevarnos bien. —Daidouji sonrió cerrando los ojos (típico en los japoneses) y el gato con un simple "miau" contestó.
—Sakura. —La volteó a ver, mirándola frente a frente, su rostro se volvió serio y la menciona la miró sin entender que pasaba. —La verdad es que hay algo que debo pedirte ahora que vamos a vivir juntas lo mejor es empezar con sinceridad. —Se alejó un poco de ella dándole la espalda. —Yo…—Estaba indecisa.
—Puedes decirme lo que quieras. —Con una voz dulce y amable transmitiéndole la confianza que la pequeña diseñadora necesitaba.
—Pues, como entenderás…—Empezó a hablar pero su prima la interrumpió.
—Vamos a la sala, ahí podremos hablar tranquilamente. —Daidouji solo asintió con la cabeza y ambas caminaron hasta ahí para sentarse, la castaña se sentó en el sillón frente a la chimenea mientras que su prima se sentó en el otro sillón de su lado izquierdo. Se formó un silencio y Tomoyo suspiró largamente.
—Bueno, sobre lo que te quería decir. — Empezó a hablar. —Como tú sabes, vivir en la familia Daidouji y Kinomoto es ponerte una máscara, un perfecto comportamiento, nunca negarse a lo que nuestros padres nos deben ordenar y ser cien por ciento recta y amable. —Sakura bajó la cabeza, era verdad, nunca ah podido negarse a nada y esa mascara que utilizaba todo el tiempo ya no se podía quitar tan fácilmente. —Al verte actuar así me di cuenta que estabas en el mismo lugar que yo pero…—Hizo una pausa y sonrío. —Cuando llegué a Tokio y entré al instituto hice muchos amigos y ellos hicieron que pudiera sacar mi verdadero yo. —Apretó sus manos un poco. —Así que yo quisiera que tu también mostraras esa personalidad que tienes detrás de esa mascara, aun que sea en la escuela. —La miró a los ojos, la esmeralda estaba sorprendida, no tenía ni un día de conocerla y había descubierto todo de ella.—La razón por la que fui enviada a vivir contigo es porque mi madre está en desacuerdo con la forma que nos educaron a vivir y de algún modo convenció a Fujitaka-san que te dejara vivir sola él al fin aceptó pero puso como condición que yo viviera junto a ti para "vigilarte" pero eso no será necesario.—Sonrió.
—Yo…—Guardó silencio. —La verdad es…—Suspiró y la miró. — ¡Que me encanta la idea! —Lo dijo alegre y sonriente, dejando a un lado la actitud tranquila y dulce que utilizaba siempre. —Me encantas las cosas dulces y amo comer, me gustan los peluches y cuando no hay nadie a mi alrededor juego a las escondidas con mi perro y…y…—Lo decía muy energética y feliz casi gritándolo.— Me gustan los baños y odio las matemáticas, soy muy buena en los deportes y en la cocina. —Sakura adaptó una forma chibi al decirlo muy graciosamente lo que le gustaba.—Muchas veces soy muy torpe y quiero ser abogada.—Su forma "pequeña" se miraba realmente tierna, sus mejillas tornaron rosadas pues había dicho todo con un suspiro.
—Que linda —Alagó Tomoyo. —Así deberías ser siempre Sakura. —Opinó y la chica se sonrojó.
Un sonido se escuchó cercas de Tomoyo, ella llevó su mano hasta uno de sus bolcillos y sacó el accesorio que hacía que los humanos podían comunicarse de largas distancias, abrió su teléfono y se lo llevó a su oído derecho. —Bueno. —Contestó. —Si ¿Dónde? De acuerdo iré ahora mismo, llevaré a Sakura.—Escuchó su nombre y un signo de interrogación apareció en su cabeza.—No todavía no se lo he dicho, si se lo diré en este instante, está bien, adiós.—La joven colgó y miró a la nombrada. —Sakura, falta algo que debo decirte, es sobre Li-san. —Ella no dijo nada pero se preguntaba por qué tenía que contarle algo sobre él. —Ahora que formaras parte del grupo 3-A hay algo que debes saber de él. —Suspiró. —Li es alguien de quien te tienes que cuidar, no toma a las mujeres enserio y puede llegarte a ofender sin ningún motivo, las seduce y después las abandona. —Hizo una pausa y después continuó. —La razón por la que te estoy contando esto es porque tú eres muy inocente y frágil no quiero que te dejes llevar por él, a pesar de ser el más inteligente del grado no tiene un comportamiento de lo más excelente, a las únicas que trata con respeto es a Meiling que es su prima, a la maestra Nakamura, a sus hermanas, a su madre y a mí. —Kinomoto estaba sorprendida y agradecida que advirtiera eso pero…
—Daidouji-san, no te preocupes por eso, no creo que Li-san se fije en alguien como yo. —La diseñadora se sorprendió ¿acaso se estaba menospreciado ella misma?
—Sakura…—Le habló. — Puedes decirme Tomoyo. —La dueña del gato estuvo a punto de hablar pero fue interrumpida. —Y no te hagas menos, eres muy linda. —Su voz se escuchó muy segura y la esmeralda se sonrojó. —Ahora. —Se levantó. —Hay que ir con Eriol y Li-san que nos están esperando. —Fue a la puerta y volteó a ver sus cosas, aún no las había acomodado. —Eso lo aré cuando regresemos. —No se negó y ambas chicas salieron del departamento, bajaron los diez pisos por el elevador y se dirigieron a su destino.
—Me acabo de dar cuenta que…—Sakura miró hacia abajo para ver su vestimenta. —Sigo con el uniforme. —Susurró.
—Eso no importa, te ver hermosa así. —La prima la jaló y salieron completamente del edificio tomando el camino izquierdo, caminaron varias calles hasta que miraron que en una esquita había una cafetería, afuera del lugar había mesas y sillas, había más alumnos en la cafetería pero era evidente que había más mujeres que hombres en aquel negocio y casi todas afuera del servicio.
La de ojos violetas saludó desde lejos a sus amigos y Eriol regresó el saludo con un saludo de mano y una encantadora sonrisa causando reacción de algunas de las jóvenes que estaban ahí, mirando a ambas chicas con envidia. Tomoyo observó a Sakura y con una sonrisa le aclaró que no pasaría nada malo y no debía ponerse nerviosa por lo que le contó de Syaoran. Recordando que ella casi toda su vida había estado en una escuela de mujeres y cuando estuvo en una mixta no hablaba con ningún hombre y rara vez hablaba con sus compañeras así que no estaba muy acostumbrada a estar con hombres y a convivir con mujeres.
—Vamos. —Dieron los pasos suficientes para quedar paradas frente a la mesa de los chicos, se sentaron en el par de lugares que tenían reservadas por Hiragizawa, la esmeralda se sonrojó a más no poder cuando vio la acción de Daidouji, estaba besando a su compañero que se sentaba detrás de ella en clases, la oji-violeta cortó el beso y miró a su pariente. —Por cierto, Eriol es mi novio. —Ambos rieron un poco al ver que su nueva amiga estaba del color de una manzana. Una de las meseras se acercó y preguntó si iban a ordenar algo, Tomoyo pidió un frappe Orio y la flor de cerezo un Mocha Frappe, Syaoran le pidió a la mesera que se acercara y le susurró unas cuantas palabras que nadie, solo ella, pudo escuchar. La empleada sonrió traviesamente y le contestó de igual manera al castaño, se alejó y dejó a los clientes para seguir conversando.
—Por cierto ¿Cómo supieron que había un café aquí cercas? —Preguntó la castaña.
—La escuela está a unas cuantas cuadras de aquí — Informó el peli-azul. —Y nosotros vivimos en el mismo edificio que ustedes. —Sakura se sorprendió, su prima no le había comentado nada. —Syaoran y yo vivimos juntos, en el mismo edificio que ustedes solo que en el piso cuatro, de hecho en ese edificio solo viven puros estudiantes adinerados.
—¿Ustedes vienen de familias de la alta sociedad? —Muchas dudas y preguntas le llegaron a la cabeza.
—Mi padre es de Inglaterra y mi madre es japonesa, mi padre es dueño de una gran empresa que se especializa en medicamentos en Gran Bretaña. —Hiragizawa bebió de su frappe negro y la observó. —En realidad, todos los que están en nuestro salón vienen de familias que poseen grandes cantidades de dinero y propiedades.
—Mi madre es propietaria de dos de las grandes empresas de cosméticos de toda Asia. —Cortante habló Li, mirando a otra parte.
Sakura estaba sorprendida, nunca había estado con los "Hijos de los ricos", ellos tenían más poder que su padre. Bajó la cabeza, sus cabellos invadieron su rostro, se sentía insegura, quería salir de ahí corriendo, se sintió desesperada, se sentía menos –mucha veces se sintió así, pero esta vez no había porque, según sus pensamientos.
—Mi familia ya la conocen así que…—Rió nerviosa, tranquilizándose.
Syaoran se paró y dejó dinero en la mesa, todos lo miraron y el sonrió, Eriol movió su cabeza de un lado a otro en signo de negatividad y su amigo sonrió pícaramente mirando a la mesera que al parecer había terminado su turno. Se despidió con un "Bye" y se alejó de la mesa para acercarse a la que le había susurrado cosas anteriormente. Sínicamente le tocó el trasero a la joven empleada y esta no hizo nada más que soltar un leve gemido, la chica le susurró unas cuantas cosas y el volvió a sonreír traviesamente. Tomoyo suspiró y Eriol observó como otra mesera llegaba y daba las bebidas que habían pedido su novia y su amiga. Kinomoto miraba sin entender la escena ¿La mesera y él se conocían? Y en ese mismo instante recordó las palabras de su compañera de piso "no toma a las mujeres enserio" "las seduce y después las abandona", había comprendido todo.
Espero que les halla gustado, faltas de ortografía avisen por favor~
Respuesta a comentarios:
chii tsuki hime: Bueno, la personalidad de la Sakura de este fic es bastante olvidadesa xD así que...perdonala xD
Sari-Natsuki: Que bueno que te gusto la historia (sniff sniff ;_;). A mi tambien me dio risa esa parte xDD, la maestra si me agrada a mí, hace que Syaoran saque diferentes actitudes.
Anais-Lovely-Angel: ¿Te enrededó? Lo siento! ;O;! La profe es genial ._.U y bueno el por qué está en esa escuela ya sabrás por que~
Nanitayi-Li: La profe es genial! *-* yo la amé u.u
Bueno, eso es todo por hoy, espero actualizar lo más pronto posible! antes de entrar a la escuela ;_; sin más que decir me retiro,
Bye Bye~ x3 espero que les halla gustado, comentarios, criticas, cualquier cosa allá abajito en el globito~ :A
