Capitulo 2: Un invitado inesperado.

AHHHHHHHHH...

¡Apuesto lo que quieran a que no se lo esperaban!

Por fin me digne a seguir con mis amados Draco&Hermione... Los echaba tanto de menos.

Espero les guste esta viñeta, ha sido lindo escribirla.

Espero tambien terminar la proxima pronto para poder subirla, pero no prometo gran cosa ni mucho menos pongo fecha, ya saben que soy casi una mentira andante con eso de subir cosas rápidos.

Muchos saludos y abrazos a todas.

Disfrútenlo...

Ah y dejen sus Reviews, obviamente.

Besitos...


POV/Draco

¿Como es que después de un año de la misma rutina, llegar a casa aun se sentía de esa manera?

Dejo que el sentimiento se desplazara por su pecho mientras colgaba su abrigo en la pecha a un lado de la puerta principal. Sonrió al ver el par de tacos marrones olvidados juntos un bolso y el pañuelo que él mismo había comprado para su mujer durante la luna de miel.

Parecía que Hermione estaba en casa temprano.

Se tomo su tiempo para depositar la bufanda a un lado del abrigo, desprender un par de botones de su camisa gris y arremangar las mangas hasta los codos antes de encaminarse hacia las escaleras. No había algún ruido lo que lo llevo a pensar que, de no ser por las pertenencias de su esposa -su sonrisa se ensancho ante aquel pensamiento, seguía siendo asombroso que ella aceptara compartir su vida con él- no pensaría que alguien más estuviera en casa.

Subió los escalones de par en par, el pasillo de las habitaciones estaba igual de silencioso, la puerta al final del estaba tan solo un poco abierta, suficiente para que la luz del interior creara una franja ante la oscuridad del lugar. Draco pudo ver como una silueta cortaba la luz durante unos segundos. Hermione caminaba de lado a lado en la habitación.

En silencio, como si pretendiera asecharla, el rubio se acerco a la habitación que compartían y con todo el cuidado que pudo, empujo la puerta para abrirla lo suficiente como para asomar su rostro entre ella.

Su esposa iba de un lado a otro en la habitación vestida solo con la blusa con la que había partido de casa esa mañana y unas pequeñas bajas que le hicieron pensar en saltar dentro de la habitación y arrancarlas de sus doradas piernas. Su cabello tan rebelde como siempre rebotaba al ritmo de sus pasos, daba la impresión de ser una leona enjaulada. A su alrededor todo era un caos, varias cajas pequeñas estaban tiradas aquí y allá, indicaciones de las mismas se encontraban olvidadas sobre la colcha de su cama. El contenido mismo de las cajas se encontraba flotando en medio del cuarto.

Draco jamás había cursado estudios Muggles mientras estuvo en el colegio, tampoco era un genio con sus aparatos… pero en su interior él sabía que eran aquellos objetos de plástico.

¿Seria posible?

Bueno, solo necesitaban follar para que fuera posible… así que la respuesta, en tal caso, era un gran SI... Si era posible.

- ¿Hermione?


POV/Hermione.

No podía ser, no... Por dios ¡Pero si solo había olvidado una dosis!

Sentada en el retrete, con sus bragas en los tobillos, sosteniendo la séptima prueba de embarazo y rogando a morgana no volver a orinar sobre sus manos, la castaña maldijo su torpeza.

¿Como era que estaba pasando aquello? Ella hacia pociones para vivir, literalmente eso era lo que hacía como profesión. ¿Por qué no pensó que una poción era mucho más segura que aquellas píldoras muggles? Claro, el sabor era terrible, parecía porquería hecha liquido y además debía tomarla cada vez que Draco y ella estuvieran juntos.

Dado que tenían un año casados… bueno… serias demasiada porquería liquida en su sistema.

Malditas medicinas muggles… aunque debía aceptar que era ella quien había olvidado aquella píldora esa noche. Una sola, una pequeña píldora que había hecho la diferencia.

Dejo el último palito de plástico sobre el inodoro mientras subía sus bragas y se lavaba las manos. En su mente y utilizando la ayuda de sus dedos, volvió a hacer la cuenta y al igual que las 15 veces anteriores, llego a la conclusión de que tenía dos semanas de atraso.

Merlín la ayudara...

Salió del baño mientras hacía levitar las pruebas detrás suyo, dejándolas suspendidas en medio de la habitación, que por cierto estaba hecha un desastre. Debía acomodar todo esto antes de que el rubio llegara a casa. Miro el reloj, aun faltaban dos minutos y parecía que el tiempo se escurría lentamente, sus pasos se volvían frenéticos, recorriendo de lado a lado el lugar. Ella no era conocida por su apariencia, o quizás si, pero no en ese momento.

¿Que iba a hacer si las pruebas demostraba que estaba embarazada? ¿Que pensaría Draco? ¿Estaría molesto? ¿Feliz? Solo tenían un año de haberse casado y él parecía tan emocionado con sus planes como pareja, quería viajar, vivir, recorrer el mundo antes de que su pequeña familia se agrandara. ¿Y si no quería tenerlo?

- Bueno, vamos a calmarnos, aun no sabemos nada…- su propia voz no ayudo en nada especifico, sus pies seguían yendo y viniendo dentro del lugar. - Merlín, soy una tonta.

Dejo escapar un largo suspiro cuando sus ojos se fijaron de nuevo en el reloj, ya había pasado el tiempo necesario... Había llegado el momento.

Recorrió de nuevo el camino, parecía que su valor Griffyndor se había ido por el inodoro con su orina, porque el miedo había logrado que sus manos comenzaran a sudar.

Justo cuando había logrado armarse de coraje, la voz que menos deseaba escuchar en ese momento rompió su poca concentración.

Ante la sola mención de su nombre, sus ojos se dirigieron a la puerta de la habitación, frente a ella estaba su esposo, de pie con las manos colgando a cada lado, las mangas de su camisa dobladas sobre el pliegue de sus codos y los ojos grises alertas. Parecía que Draco se había dado cuenta de todo.

-Yo… yo… puedo explicarlo, de verdad.

El rubio no se movió, sus ojos recorrieron cada una de las muestras que ella misma no había mirado aun y después se posaron en el cuerpo ella, en su rostro, en sus ojos, cuello y al final se detuvieron en su plano abdomen.

- ¿Que dicen?

Ella negó lentamente, haciendo que su cabello se batiera de lado a lado, algo dentro de sus ojos pareció oscurecerse, algo muy parecido al dolor.

- ¿No estás… bueno… - no pudo terminar la oración, parecía que no encontraba el nombre para aquello.

- No las he visto… - inflo sus pulmones lo máximo que pudo y dio los pasos que la separaban de las muestras.

Le tomo dos segundos ver las 14 marcas bien coloreadas en las barras. Los siete positivos parecían burlarse de su ansiedad.

Sus manos cubrieron su boca, no sabía que en qué momento lagrimas habían cubierto sus ojos y empezaban a salir, corriendo en sus mejillas. De pronto sus hombros se sacudieron ligeramente y solo ahí noto que estaba llorando.

Los brazos de Draco la giraron frente a él un momento siguiente y la rodearon con fuerza mientras ella lloraba con libertad.

Para cuando la castaña fue capaz de sorber por su nariz y secarse las lagrimas, luego de mojar el hombro de su esposo, alzo el rostro para poder mirarlo. La nariz, tan blanca como todo él, estaba roja y sus ojos grises brillaban con llanto contenido.

- Yo… lo siento Draco… oh Dios - una nueva oleada de llanto la irrumpió, haciendo que sus almendrados ojos se llenaran de lagrimas otra vez- Solo fue una, una maldita píldora… la olvide y…

- Shh… Hermione, tranquila, por favor. - el acariciaba su rostro y secaba sus lagrimas con los pulgares.

- Es mi culpa, yo debí… debí decirte - estaba avergonzada con ella y más que todo con él, los había colocado en esa situación y ella sabía que él deseaba algo diferente para ellos -

- Hermione, por favor… mírame - Un delgado dedo se apoyo en su barbilla y la obligo a mirarlo, sus ojos grises aun brillaban con lagrimas, pero ahora una sonrisa brillante y blanca le hacía juego- No estoy molesto, no podría estarlo.

- Pero tu… se que quieres otras cosas y yo… lo he arruinado, tus planes...

- Mis planes, lo que quiero, mis sueños, todo, mi todo… Eres tu - sus pulgares recogieron las nuevas lagrimas y sus labios dejaron besos tras ellas sobre sus pómulos- Es hacer una familia contigo, vivir contigo el resto de mis días, es estar contigo.

- Yo… no quería… no quería apresurar las cosas… - Merlín, se sentía como una estúpida -

- Aun somos jóvenes, tienes razón… - Draco pareció cavilarlo un momento, su rostro se torno serio cuando la miro, pero solo duro un par de segundos porque la sonrisa regreso a él- Eso significa que aun estaremos jóvenes para cuando nuestro hijo tenga suficiente edad para ser echado de casa y vivir por su cuenta, es perfecto.

- Draco… - No pudo evitar sonreír ante el comentario, aunque un nuevo miedo la embargo - ¿y si es una niña?

Sus palabras parecieron llegar de sorpresa, esta vez el rubio si se torno serio*.

- Bueno, significa que estaré en buena edad para partirte la cara a cualquier idiota que trate de acercarse a ella…

La castaña se lanzo a sus brazos otra vez. Ya no lloraba, pero estaba aterrada. Había sobrevivido a tantas cosas a lo largo de toda su vida que esto no debía ser algo que la intimidara tanto, pero no era así, tenia tanto miedo que no sabía donde comenzaba el temor y donde acaba ella.

- ¿Que pasa si no soy buena madre, Draco? - el susurro casi se ahogo en el cuello de él que la había apresado otra vez entre sus brazos desnudos- ¿Que pasa si no se que hacer?

- Pues, tendrá un padre jodidamente excelente, yo lo hare genial por los dos, tu solo tendrás que sentarte y mirarnos ser el mejor dúo de la historia… - No pudo hacer otra cosa que bufar molesta, no comprendía como era que él se lo estaba tomando tan bien - Serás una madre estupenda, Hermione, mira lo que has hecho conmigo.

Se separo de su cuerpo solo lo necesario para mirar sus ojos.

- ¿a que te refieres?

- Si pudiste salvar a un jodido bastardo como yo, podrás criar a nuestro hijo como el mejor niño del mundo… si me salvaste a mí, puedes hacer todo.

Permaneció mirando sus ojos grises un momento más hasta que la sonrisa de suficiencia se planto en la cara del mago, sus ojos plata se empaparon con malicia y ella no pudo más que desconfiar, el vello de su nuca se erizo y supo que estaba en alguna clase de aprieto mas grande.

- Además… mi Madre y Molly estarán encantadas con la noticia.


Tengo grandes grandes grandes planes... si los quieren saber o tienen alguna recomendación, ya lo saben, dejes sus comentarios.