Capitulo dos
-Tyki Mikk.-dijo Allen sorprendido.- Aun es por la mañana…-susurro con sarcasmo.
-¡AA! ¿Sí?-dijo Tyki mientras su rostro se tornaba pensativo.-Es cierto, chaval.-dijo sonriendo al cabo de unos segundos.-Y ahora que el error está solucionado te agradecería que me dieses a la chica.
-Esa chica irá con nosotros a la orden, Noah.-dijo Kanda desafiante mientras se ponía en guardia.
Allen por su parte únicamente tenia ojos para la recién desmallada Kessha, dirigió su mano hacia el vientre de esta, lugar donde había impactado el ataque del akuma nivel 4, comprobando que no solo estaba curada, sino que ni siquiera había quedado cicatriz, sonrió con alivio. Allen salió del trance cuando un fuerte golpe en la espalda lo sacudió.
-¿Qué…?-preguntaba el, aturdido.
Tyki fue el autor del golpe, había esquivado magistralmente a Kanda dejándolo, según este último, en ridículo. Tyki aprovecho el desconcierto de Allen para coger a Kessha en brazos.
-No tengo nada contra ti, chaval, pero el Conde necesita a esta chica.-dijo Tyki sonriendo.
Allen no espero ni un segundo para reactivar su inocencia y atacar a Tyki, este esquivaba los ataques de los dos exorcistas como podía, protegiendo siempre al ''comodín''. Pasaron unos poco minutos y Tyki se arto de jugar, dio una certera patada al más cercano de los exorcistas, es decir, a Allen, lanzándolo lejos y haciendo que el cuerpo de este rompiera unos cuantos arboles debido a la fuerza con la fue lanzado. Kanda por su parte ni siquiera se inmuto al ver lo lejos que había sido lanzado Allen y siguió atacando una y otra vez al Noah.
-Eres muy molesto, exorcista.-dijo Tyki, viendo su ropa prácticamente hecha harapos.-Se acabo.
Y con esas palabras Tyki atravesó el cuerpo del samurái con una mano provocándole una herida casi mortal a Kanda, este se resistió a caer y intento seguir atacando, pero sus movimientos se ralentizaron de manera considerables, Tyki lo golpeo un par de veces más y este cayó al suelo, incapaz de moverse. El cuerpo de Kanda cayó como un peso muerto y Tyki sonrió al ver como bajo el exorcista poco a poco iba a pareciendo un charco de sangre. Se acerco al cuerpo de Allen, supuestamente desmayado, y pensó que si lo mataba ahora, el Conde no tendría ya más molestias en su camino y se dispuso a atacarlo. Entonces ocurrió algo que no esperaba. Una fuerte presencia proveniente del muchacho hizo que Tyki retrocediera, no porque se asustara, sino por precaución, ya se había llevado demasiadas sorpresas con respecto a ese chico. Pero la que presencio supero a todas las demás con creces. Allen, en su desmayo dejo resurgir por unos minutos al Noah de su interior, Neah.
-Buenos días~.-dijo el Noah peliblanco.
Acto seguido dio un fuerte puñetazo en la cara a Tyki sin que este pudiese evitarlo. Aquel puñetazo fue suficiente para que el Noah del Placer soltase a Kessha y saliese despedido hacia atrás unos pocos metros.
-Eso dolió…-dijo Tyki, quien se llevo una mano a la mejilla adolorida con una sonrisa.- De verdad… mira que puedes resultar interesante y molesto a veces…
Neah cogió a Kessha y la miro con una extraña sonrisa, ignorando por completo al Noah del Placer, el cual encarno una ceja.
-Bueno, hoy ya me he cansado de jugar.-dijo Tyki únicamente.- Me voy, volveré por ella cuando este el chaval.
Neah únicamente miro a Tyki mientras este se iba, segundos después volvió a mirar a Kessha. Esta se removió en los brazos del Noah lentamente. Un fuerte golpe la hizo despertar sobresaltada, había caído al suelo. El Noah desapareció dejando a Allen inconsciente en la tierra.
-¡Allen!-grito la chica mientras movía a Allen, aunque el intento fue inútil, el chico seguía sin dar respuesta.
Kessha levanto la vista y vio a Kanda incorporándose.
-¡Ayúdame!-le grito desde casi 300 metros de distancia.
Kanda solo se acerco.
-¿eres consciente de que todo esto es culpa tuya, estúpida pordiosera?- pregunto Kanda mirándola con su odio característico hacia todo lo que le rodeaba.
-Si… pero no sé por qué… ¿Qué es un Noah, Kanda?-pregunto ella, confusa y triste mirando el rostro herido de Allen.
-…-Kanda guardo silencio, preguntándose si sería correcto contestar a esa pregunta. Como el no encontraba una respuesta, decidió cambiar de tema.- Lleva al Moyashi a algún sitio para curarlo, yo voy a mirar si quedan akumas por aquí.-dicho esto Kanda se dio la vuelta y se fue.
-¡Tu también estas herido! ¡Espera!- grito Kessha, aquel grito fue en vano ya que Kanda se había marchado ya.- Perdóname si te me caes por el camino, Allen.
Kessha tardo más de media hora en poder llevarlo a su casa, no pudo llevarlo al hospital dado que ella no tenía dinero para pagarlo. Le quito la túnica negra a Allen, dejando su torso al descubierto, no tenía nada serio al parecer pero si tenía arañazos y grandes moratones, a pesar de esto Kessha se sonrojo. La chica le vendo las heridas lo mejor que pudo y lo dejo en reposo en su cama.
Horas después Allen despertó por el hambre, se incorporo, dándose cuenta de que estaba tumbado en una cama ubicada en un lugar que no conocía. Allen oyó el ruido de algo rompiéndose y se alarmó. Se levanto a toda prisa y recorrió la pequeña casa, en busca de alguna señal de akumas, pero lo que encontró en su lugar fue a Kessha en un pose extraña tirada en el suelo junto trozos de cristal.
-¡Allen! ¡Despertaste!-grito Kessha con alegría.- ¿tienes hambre?
-Mucha.-dijo Allen al mismo tiempo que le sonaba el estomago.
Kessha se levanto mientras le indicaba entre risas donde debía sentarse y le sirvió un plato de arroz caldoso y en menos de un minuto Allen ya estaba repitiendo. El joven exorcista acabo comiéndote todo el puchero de arroz caldoso, quedándose, sin admitirlo, con hambre.
-¡Comes muchísimo, Allen!-dijo Kessha sorprendida por la voracidad del joven.
-jajaja lose-dijo el sonriendo. La sonrisa de Allen se esfumo en cuanto por sus pensamientos apareció el nombre de Kanda.- ¿sabes donde esta BaKanda, Kessha?
-Me dijo que se iba a mirar si había mas akuma por la zona.-Allen se tranquilizo.-Por cierto Allen, ¿Qué son los akuma?
-Los akuma son maquinas creadas por el Conde Milenario que necesitan de un alma humana para moverse y matar a personas.-dijo Allen mirando a la chica, esta lo contemplaba, esperando más información, Allen pareció captar el mensaje y prosiguió con su explicación.-El Conde Milenario captura esas almas y las sella dentro de los akuma, a medida que el akuma evoluciona el alma se va corrompiendo. Hay cuatro niveles y cada nivel es más poderoso que el anterior.-era una explicación un poco escueta e inconclusa, pero Kessha de daba por satisfecha con eso.
-¿y que es un Noah?-pregunto Kessha, eso era lo que más le interesaba dado que parecía ser que eso era ella también, Allen la miro más intensamente.
-Son los descendientes directos de Noé y sus hijos. Una familia aparentemente inmortal que coopera con el Conde Milenario. Poseen habilidades sobrenaturales diferentes y tratan de destruir la inocencia. Uno de sus rasgos más distintivos es una línea de diamantes en sus frentes, ojos dorados y piel gris. Cada uno de ellos posee habilidades únicas, parece ser.
-¿y yo porque soy un Noé si no tengo nada que ver con eso? ¿Se supone que debo odiar a ese brazo tuyo y a la espada de Kanda?
-Tú pareces ser diferente de los otros Noah.-dijo Allen e iba a añadir algo más pero un grito y un enorme estrepito lo detuvo.
En medio de la casa apareció una extraña puerta y tras ella aparecieron dos personas. Una chica de no más de 13 años de edad, vestida como una muñeca gótica, con el cabello azul extrañamente peinado, ojos dorados , piel gris y los diamantes consecutivos en su frente. Era la Noah de los Deseos, Road. Detrás de ella estaba Tyki.
-¡ALLEN~ !-grito con alegría la Noah lanzándose a sus brazos, aunque Allen no la cogió Road lo abrazo.- ¡Que alegría verte!
-¡Road!
Kessha miro Road con una mueca extraña, se sentía… ¿celosa?, aquello no le hizo ninguna gracia. Pero su vista se desvió de Road para ir a parar a Tyki, este también la miro. Cuando las miradas de ambos se cruzaron fue como si no hubiese nada más que ellos dos, los gritos de la Noah de los Deseos se acallaron, cuando fue consciente de las intensas miradas que Tyki y Kessha se dirigían. Tyki se acerco a la chica de ojiesmeralda, quizá para cogerla y llevársela, quizá para matarla, el caso es que, antes de hacer nada se detuvo frente a esta. Kessha, de manera inconsciente levanto su mano, acariciando la mejilla del mayor, este cerró los ojos, sintiendo como esa suave caricia desataba cosas en su interior que nunca antes había sentido. Algo dentro del interior de Allen se removió con furia y este se levanto de manera precipitada, casi tirando a Road en el proceso y aparto a Tyki de Kessha. Esta pareció salir de su ensoñación mientras parpadeaba, confusa y turbada.
-¡Allen!, ¡ten cuidado que me tiras!-dijo Road mientras hacia un puchero. Se giro y miro a Kessha.-Tu quieres saber quién eres, porque estás aquí y por qué el Príncipe Milenario te quiere con él, yo tengo esa información, pero a cambio quiero que vengas con nosotros. – dijo con una seriedad que era muy impropia de ella mientras señalaba la extraña puerta.
-…-Kessha miro a Allen y este le devolvió una mirada furibunda.
-Tengo todo el día, pero estar aquí es muy aburrido… ¡Allen juega conmigo~!-dijo mientras se lanzaba de nuevo a los brazos de Allen.
Kessha no sabía qué hacer, por un lado, podía ir con esos Noé, en teoría sus hermanos y obtener lo único que quería: información. Pero se arriesgaba a no volver a ver a Allen y eso no le gustaba nada. Entonces se le ocurrió algo. Esta vez fue completamente consciente de su transformación en Noah, sintió aquella nueva y desconocida fuerza en su interior, sintió nueva confianza en sí misma. Miro a Allen.
-¿tú que me ofreces, Allen?-pregunto ella con su ahora particular voz juguetona. Tyki Mikk sonrió mientras Allen se tornaba serio.
Cuando Allen fue a responder, una de las paredes de la pequeña casa se rompió dejando ver a un furioso Kanda y dejando entrar a un particular golem dorado. Timcampy.
-¿¡DONDE DIABLOS ESTABAS…?-los gritos de kanda se acallaron al ver a Kessha en su forma de Noah-Tu…
Road suspiro, se le acabo la paciencia.
-Tyki, hazlo.-dijo Road mientras abría en extraño portón.
Dicho esto Tyki dirigió un certero golpe a la nuca de la Noah de la Esperanza y esta lo esquivo.
-No es necesario que me des un golpe. Voy contigo.-dijo Kessha.
Allen se quedo completamente congelado.
-¡Allen~ ! Me voy, nos veremos pronto.-dicho esto la Noah cruzo el portal.
-Adiós, chaval.-se despidió Tyki Mikk mientras tomaba a Kessha de la mano. Kessha intento ignorar las sensaciones que afloraron en su cuerpo y su mente al sentir el contacto de la mano de Tyki contra la suya.
Allen miro a la Noah, esta le sonrió con cariño, y dijo algo sin voz. Allen la leyó los labios y arqueo los suyos en una sonrisa que nadie más que la Noah advirtió. Segundos después Kessha cruzo el portal.
-Moyashi, eres idiota.-dijo Kanda mientras le daba una patada.
-Me llamo Allen.-dijo el sin quejarse, sabía que lo que decía Kanda era cierto, era un idiota.
Idiota por confiar en una Noah, idiota por sentir algo más que odio y pena por una Noah. Idiota por creer en la última palabra que los labios que Kessha formularon: Volveré.