Diego Weasley miraba Hogwarts de manera intrigada, en el pasado no habia confiado en los magos, en gran parte influenciada por la religion cristiana catolica por la que se formo pero era su nueva vida.
Habia leído bastante de Voldemort, el Señor de las Tinieblas, durante 11 años sometio el dominio del mundo magico con mano de hierro buscando exterminar a los muggles y a los hijos magos de estos. Voldemort se habia rodeado de poderosos aliados tanto humanos como criaturas magicas.
También había leído de los Aurores, policías mágicos que habían muerto en batalla contra los mortifagos. Diego sabia que para combatir la magia, tenia que aprender la magia.
De pronto una niña con color rosa de pelo se sento al lado, se llamaba Nymphadora Tonks pero prefería que le dijeran Tonks.
Diego la ignoro mientras seguia con su lectura, para enfrentarse a un poderoso enemigo no era prudente el enfrentamiento directo, como le dijo una vez a Bernardo su gran amigo y sirviente. Si no puedes vertir la piel de un leon, viste la de un Zorro.
Curiosamente su varita tenia segun Olivanders cola de zorro salvaje, el animal mas astuto de la Tierra luego de las serpientes.
"¿Mortifagos? ¿porque lees sobre ellos?"
"No es de su incumbencia señorita"
"Pero son asesinos"
"Lo se, quiero aprender de los criminales de por aqui"
"¿Para que?"
"Quiero ser un auror"
En vez de ponerse seria, sonrio.
"Yo igual"
