Escenas pequeño titán

By: Askarsha

Segunda escena

"La bañera"


Rivaille sintió como su ceja derecha se levantaba una vez, dos veces, tres veces, y así consecutivamente cada segundo hasta que comenzó a causarle calambre. Y es que ese mocoso le estaba sacando de sus casillas, ni sus mejores miradas que podían intimidar a los mismísimos titanes parecían hacer efectos en aquel niño.

-¡no!

Estaba seguro de que ya tenía una contusión de tanto elevar una y otra vez la ceja en ese tic de mierda que ya parecía quedar como secuela permanente.

-si

-¡nooo!

Suspiró y trató de acordarse de las clases de respiración que una vez le había dado Erwin. Inhala, exhala, inhala, exhala, piensa en cosas bonitas, inhala, exhala…

-¡no quiero!

Que la respiración se fuera a la mismísima mierda.

-¡te dije adentro!

-¡aaaahhhh!

Si es que alguien hubiera entrado en ese mismo momento al baño de los cuarteles, hubiera pasado los vestidores, las duchas, y los lavamanos, y llegado al final de los baños donde tras una cortina estaba la única tina del lugar, no hubiera creído lo que estaba viendo.

Y es que Rivaille sabía que estaba dando un espectáculo, él, con su típico pañuelo de limpieza sobre la cabeza, hincado en el suelo, con las manos a cada costado de ese mocoso que pataleaba y se aferraba como si la vida se le fuera en ello a los bordes de la tina.

-metete demonio cochino- gruño empujando por la espalda a Eren quien tenía sus cuatro extremidades en los bordes de la bañera tratando de resistir.

Suspiró irritado, ¿de dónde sacaba tanta fuerza para resistir ese mocoso?

-no quiero- gimoteo Eren, mirándole con cara de cordera degollado.

-debes bañarte- le gruñó, su paciencia estaba al límite, estaba a punto de delegarle la tarea a sus subordinados. De seguro Petra tendría alguna técnica maternal para subyugar al mocoso.

-¿necesitas ayuda?

Giró su mirada molesta a la figura de Hanji que se asomaba por la cortina, sonriendo vilmente y sus ojos brillando tras las gafas.

-¿tú qué crees?

-que eres un pésimo niñero.

La ignoró y volvió a poner presión sobre la espalda de Eren tratando de hundirlo en la bañera llena de agua.

-así le quebraras la espalda

-mejor, así deja de moverse

En un descuido Eren logro zafarse de las manos del sargento y cayó al piso de piedra. Solo bastó que levantara la cabeza lentamente con los ojos verdes abiertos a mas no poder y con las lagrimas contenidas ellos.

Rivaille apenas tuvo tiempo para taparse los oídos

-¡wwuuuuuuaaaaaaaaaa!

Lo que le faltaba, que el mocoso se pusiera a llorar a mares. Miro irritado al niño que aún estaba tirado en el piso, desnudo y llorando a todo lo que daban sus pequeños pulmones. Hanji sonrió de lado y se acercó al pequeño para acunarlo en los brazos, no paro de llorar, pero por lo menos bajaron de tono.

-ya, ya, Eren. Tienes que ser un niñito fuerte- le decía la mujer mientras que lo abrazaba contra su pecho dándole pequeños saltitos para que parara de llorar- mira que Rivaille no le gustan los llantos.

-pe-pe… pero yoo… ¡no quiero!- balbuceaba el pequeño haciéndole pucheros a la científica.

-¡eres una ternura!- no lo pudo resistir y comenzó a llenarle las mejillas húmedas de besos.

-oye, deja de hacer eso- gruño Rivaille- se va a acostumbrar a llorar.

-que amargado- Hanji volvió a enfocar que la vista en el pequeño Eren que la miraba hipando- ¿por qué no te quieres bañar?

-porque… por… es muy grande

-¿la bañera?- el pequeño asintió con pena sobándose los mocos- ohh no te preocupes, yo sé que hay que hacer.

Rivaille recibió con reticencia el cuerpo desnudo del pequeño y acurruco igual a como lo estaba haciendo Hanji, por su parte la mujer se paró frente a él con una mirada seria.

-¿Qué…?

¡PLASH!

-¡que mierda mujer loca!

-no se dicen garabatos frente a menores- canturreo Zoe antes de ponerse a reír a carcajada limpia, y es que ver a Rivaille metido en la tina todo empapado, con los pies hacia fuera y un emocionado Eren sentado en su pecho era todo un panorama digno de recordar para el día de su muerte.

-tu…. Demonio- gruño con odio puro. Hanji sólo le guiño un ojo

-ahora podrás bañar a Eren- dijo, y antes de que Rivaille le pudiera responder, salió rápidamente del baño.

-Rivaille juguemos a los patitos, cuack cuack

El hombre miro como el mocoso ese le abrazaba por el cuello mientras imitaba el sonido de un pato, sin importarle que más de la mitad de su cuerpo estuviera metido bajo el agua.

Suspiro irritado, se sacó las botas y se acomodó en la bañera con Eren sentado en su regazo.

-mira lo que me haces hacer, mocoso

-¡cuack!

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Segunda escena en la bañera, ¿que les pareció? Eren es todo un pequeño mañoso jeje ojalá que les haya gustado, ésta me la imagine mientras estaba en clases y me dio tanta risa que me comencé a reír sola, así es, como toda una loca.

Nos vemos en otra escena!