Me senté rápidamente, jadeando, cubierto en sudor, limpiándome las lágrimas que habían salido mientras dormía. Las pesadillas del accidente pasaban frecuentemente, algunas veces más de una por noche. Estaba confundido al notar que no estaba en mi habitación. Las memorias del día anterior llegaron a mi mente. Recordé que no estaba en casa. Estaba en Dalton, en mi dormitorio, a dos horas de mi cuarto.
Volteé a ver mi reloj despertador. Todavía no eran las seis pero me levanté de todos modos. No me dormiría otra vez para arriesgarme a tener una pesadilla de nuevo. Casi no dormía para evitarlas, pero claro que necesitaba dormir así que desafortunadamente las pesadillas venían.
Decidí tomar un baño para limpiarme todo el sudor que se estaba secando en mi piel. Encontré una toalla y la metí al baño junto con mi uniforme. No estaba seguro sobre si proporcionaban toallas aquí, así que había traído algunas. Resultó que si, pero las mías eran más suaves. Usaría las suyas cuando mi piel estuviera menos sensible.
Lentamente me quité la pijama dejándola arrugada en una esquina. Por error, me vi en el espejo. Lo que antes estaba en forma y saludable, ahora estaba delgado, roto, y cansado. Mi pálida piel, que antes estaba perfecta, ahora se veía como la piel de un juguete muy usado, apunto de caerse en pedazos. Mis moretones estaban en capas. Los negros, azules, morados y amarillos se notaban mucho contra los otros. También tenía una serie de cortadas y cicatrices, unas visibles entre los moretones, pero la mayoría no. Algunas habían empezado a curarse, pero la mayoría aun no tenían la oportunidad.
Retiré mí vista del espejo y prendí la regadera y esperé a que el agua estuviera a la temperatura que yo quería. Normalmente lo pondría en lo más caliente per mi piel estaba demasiado delicada para soportarlo por el momento. Me lavé el pelo lentamente, ya que mover los brazos requería de mucho esfuerzo y de ignorar el dolor, no es que a nadie le importara como me sintiera. Eran las siete cuando salí del baño, mi pelo aún se estaba secando, mi cara estaba un poco roja. El antiguo Kurt nunca hubiera salido del baño sin estar perfectamente listo y verse perfecto. Ahora no me importaba como me viera. La gente me iba a juzgar de igual manera.
Ya que aun era temprano, calculé que podría bajar a desayunar algo antes de que se despertara la masa de niños y demandaran comida. Chequé dos veces que tuviera mi llave y salí de mi cuarto con el mapa, volteando alrededor para ver si había alguien despierto.
Caminé por el pasillo hacia las escaleras mientras veía mi mapa. No podía decir cuál edificio eran los dormitorios y cual era el de la cafetería. No estaba seguro de en que edificio eran mis clases. Seguramente sería un largo día tratando de figurar donde era cada cosa.
Caminé fuera del edificio y noté un señalamiento que decía Edificio Macintyre. Bueno eso hace las cosas un poco más fáciles, pensé, viendo de nuevo el mapa. Había por lo menos siete edificios anotados en el pedazo de papel que me habían dado ayer. Encontré cual era el Edificio Macintyre y giré a la dirección en que pensé que estaba el Edificio Holston, donde estaba el comedor.
Pero claro que las cosas no podían ser tan fáciles. Habían pasado diez minutos y aún no había llegado. Supuse que el campus era lo doble de grande de lo que me imaginaba o que había ido en la dirección opuesta. Claro que no era la primera así que me di la vuelta. Después de un par de minutos, escuché que se acercaba un grupo así que me salí del camino y me escondí detrás de un árbol. Podía verse estúpido, pero no quería ser notado por el grupo mientras pasaba. No quería que se rieran de mí por estar confundido.
"Amigo, se me antoja muchísimo el tocino ahora mismo."
"Es por eso que vamos al comedor en Thompson."
Un minuto después de que pasaron salí de mi escondite. Por suerte, aún estaba a la vista. Resultó que si iba en la dirección correcta. O tal vez ellos iban a un comedor diferente. Según el mapa había cuatro.
Llegamos a un edificio que se veía igual a los otros. Pero no era Holston. Era Lancaster. Cómo recordaría cual era cual, no lo sabía. Siempre le podía preguntar al Dr. Simmons, aunque luego se riera a mis espaldas. Seguí al grupo por dos pasillos hasta unas puertas abiertas que llevaban a un cuarto con un mostrador que abarcaba todo lo largo donde una fila de estudiantes estaba ordenando sus alimentos. Genial, ahora toda la gente puede ver la carne nueva como perros hambrientos, pensé amargamente para mis adentros.
Me formé, manteniendo mis ojos firmemente sobre el suelo, no viendo quienes eran los estudiantes que había que evitar. En mis ojos, había que evitar a todos. Cuando fue mi turno, solo pedí un par de pan tostado. La mujer que servía me dio una mirada de extrañeza. La mayoría de los chicos podían desayunos más elaborados, no…pan tostado. Pero de nuevo, yo no era 'la mayoría de los chicos.' Según algunas personas yo no era ningún chico.
Cuando me dieron mi desayuno me salí de la fila. Miré alrededor de la cafetería, notando a algunos chicos viéndome curiosamente mientras lo hacía. Miré lejos de ellos rápidamente. Tal vez me dejarían solo si los ignoraba. No había mesas solas, así que decidí tratar y encontrar el camino de regreso a mi cuarto. Podía comer el en camino.
Puse la charola y el plato encima de un bote de basura y salí del comedor. Por suerte recordaba dónde estaba la salida. Mi sentido de orientación era decente, así que rápidamente encontré mi camino de regreso al edificio Macintyre. Vi a Blaine salir de su cuarto con una bolsa mensajera colgando de su hombro. Caminé un poco más rápido, moviéndome un poco más cerca a la pared esperando que no me notara. Pero claro que lo hizo.
"¡Kurt!" escuché que llamaba. "Hola, ¿cómo dormiste?" preguntó acercándose y caminando junto a mi.
Miré hacia otro lado y caminé más rápido, sin que nadie lo notara más que yo. No me gustaba que se acercara tanto. Sería muy fácil que me empujara contra la pared.
"¿Cuál es tu primera clase?" preguntó. "Te llevaré para compensarte por ayer. Perdón por eso, por cierto. David puede ser un poco altivo a veces," no escuché su explicación. Había llegado a mi cuarto y estaba tratando de quitarle el seguro a la puerta.
Cuando por fin lo hice, después de tener problemas con la llave porque estaba nervioso alrededor del chico, me metí pero no fui lo suficientemente rápido en cerrar la puerta. Blaine entró al cuarto tras de mi. No había puesto nada personal, aparte de una foto de mi mamá y yo junto a mi cama para que no fueran a aprender nada personal sobre mí.
"¿Todavía no terminas de empacar?" preguntó Blaine. No se a que se refería. Todas las cajas estaban vacías y al lado de la puerta. Él pareció sentir mi confusión lo cual me preocupó. Si podía sentir mi confusión, podría sentir otras cosas. Como el hecho de que yo era gay y sin valor, o que sería muy fácil causarme dolor justo ahora. "Puedes colgar cosas en las paredes," añadió. "La mayoría lo hace."
Yo no era la mayoría. La mayoría de la gente no era torturada por ser ellos mismos. La mayoría de la gente no había experimentado lo que era permanecer encerrado toda la noche en un casillero. La mayoría de la gente no había experimentado el ser arrojado a contenedores de basura. La mayoría de la gente nunca había sentido un granizado al ser arrojado a su cara.
Tomé mis libros, que había sacado ayer en la noche, y salí de mi cuarto, poniéndole el seguro cuando Blaine estuvo afuera. Tenía mi horario encima de mi cuaderno y llamó la atención de Blaine.
"Oh, ¿este es tu horario?" preguntó, cogiéndolo antes de que yo tuviera oportunidad de protestar. Lo revisó y sonrió. "Tenemos Literatura Inglesa y Música juntos."
Asentí lentamente. Así que tendría que lidiar con el más que solo en los pasillos. Justo lo que necesitaba. Pero todavía había oportunidad de que no me tuviera que sentar junto a él.
"Te llevaré a tu clase de historia," dijo regresándome mi horario.
"No, está bien," susurré. No hablé lo suficientemente alto como para que me escuchara.
"¿Qué estas esperando?" me preguntó mientras empezaba a caminar por el pasillo. "¡Vamos!"
Mis piernas comenzaron a moverse lentamente, a la fuerza, mientras caminaba hacia él. No me sentía cómodo a su alrededor. No tenía razón, pero sentía como si él pudiera encontrar maneras fácilmente para atormentarme simplemente estando en mi presencia, como si eso no fuera tormento suficiente. No me gustaba estar cerca de la gente desde que el acoso había aumentado.
No quería tener que lidiar con Blaine. Tan pronto como descubriera en que edificios eran mis clases podría evitar verlo. No quería preguntar, pero me ayudaría a largo plazo. Me preparé para el abuso antes de preguntarle que había en cada edificio.
Blaine sonrió cuando hable por mi propia cuenta antes de contestarme. "Ya sabes que en Macintyre están los dormitorios. Holston, ahí es donde esta tu primera clase, tiene todas las ciencias sociales, como historia y geografía. Windsor tiene todas las ciencias regulares así como las matemáticas. Luego está Tudor que tiene todos los idiomas y la oficina principal y la tienda de estudiantes. Dalton ofrece cursos de inglés, francés, italiano, español y latín y están en ese edificio. El edificio Stuart es donde todo lo atlético se lleva a cabo. Es como un gran YMCA ahí dentro, tiene una alberca y luego una zona de muchas canchas de deportes diferentes. Los estudiantes pueden ir cuando sea, ya sea antes o después de clases, así como durante el almuerzo. Lancaster tiene clases como cocina, economía del hogar, y carpintería. Y por último, mi edificio favorito, York, ahí es donde todas las clases de arte y clubs están," explicó Blaine. "Es muy fácil una vez que te acostumbras. Y no es un plano tan difícil tampoco. Solo imagina que es un círculo con Macintyre en el centro. Directamente al norte está Holston, y luego los edificios van en orden alfabético según las agujas del reloj."
Bueno, sin duda eso hacía las cosas más fáciles. A menos que estuviera adrede tratando de confundirme y hacerme llegar tarde al darme información incorrecta, tendría que llegar a mis clases a tiempo sin su ayuda. Caminamos afuera y agarré mis libros un poco más fuerte. Sería fácil que él tuviera a gente esperando a acosarme acá afuera.
"Tenemos como, cuatro comedores," continuó Blaine. ¿Así que iba a explicar eso? "Lancaster tiene desayuno, Holston tiene el almuerzo y Windsor tiene la cena. Es un poco raro, pero como sea. Algunos días Tudor tiene comida especial por celebraciones culturales y cosas así. Aparte de eso, no se usa más que para eventos con papás u otra gente importante."
Blaine me estaba guiando a otro edificio. Gracias a dios no había tratado de tocarme de nuevo. Miré el letrero de la entrada y era Holston.
"¿En qué salón es tu clase?" me preguntó Blaine.
Miré mi horario. "146."
"Okey, está justo por aquí," contestó. "Todos los edificios tienen el mismo diseño, menos los dormitorios," él dijo. "Así que si te puedes guiar en uno, puedes en todos. Es como un cuadrado, así que no te deberías de perder. En la izquierda están los números pares y a la derecha los nones. Hay muchos pasillos, pero casi todos son solo atajos. Si te mantienes en el mismo pasillo podrás encontrar todas tus clases."
¿Por qué estaba siendo tan bueno conmigo? Yo no lo entendía. No tenía razón para serlo, no tenía obligaciones para conmigo. Nadie era así de bueno. Sabía eso por experiencia. Nadie se saldría de su camino para ayudar a alguien amenos de que hubiera algo para ellos de por medio. Me preguntaba que saldría ganando Blaine, por que estaba fingiendo ser bueno. Lo más probable era que tuviera una apuesta con sus amigos.
Llegamos a mi salón pero el profesor todavía no llegaba. ¿Tan siquiera era el correcto? ¿Qué si Blaine mentía sobre los edificios y me había llevado al salón equivocado?
"El Sr. Turner casi siempre llega tarde," dijo Blaine como si estuviera leyendo mi mente. Seguro que lo es, contesté amargamente en mi mente. "Es muy estricto pero enseña bien. ¿Estas planeando en unirte a alguna actividad extracurricular?"
Negué con la cabeza. No había modo en que me uniera a nada. Estaba aquí para asistir a clases y evitar los peligros de McKinley. No sabía lo que era rechazado aquí y no había manera de que estuviera lo más bajo de la cadena alimenticia solo porque me uní al club equivocado.
"¡Deberías!" dijo Blaine emocionado. "¿Cantas? Te podría conseguir una audición con los Warblers, nuestro grupo a capela."
Negué con la cabeza. Yo no cantaba. Ya no. Renuncié al club Glee después del accidente. Había más de una razón. Le había dicho a Finn que porque el simple baile me dolía demasiado pero había mas razones que esa. La atención negativa de los deportistas populares siempre caía en el club Glee. Había pensado que dejándolo me volvería menos el objetivo, pero claro, eso no había sucedido. Los deportistas creían que me habían corrido porque el resto de los New Directions no querían que les contagiara la homosexualidad. El hecho de que no trataron mucho que regresara, con la excepción de Finn, no ayudó más que a hacerme pensar que tenían razón. El Sr. Shue nunca le daba solos a nadie más que a Finn y Rachel, y Mercedes cantaba las notas altas y agudas al final. Yo no valía nada en el club. No extrañarían a una persona más bailando en el fondo. Yo era remplazable.
"Oh, eso es malo," dijo Blaine, sonando decepcionado. Era muy buen actor, por lo que podía ver. "Tenemos un club de francés." Dijo haciéndolo sonar como una pregunta. "Noté que estás tomando francés."
Negué con la cabeza de nuevo. Tal vez al antiguo Kurt le hubiera gustado eso.
"Bueno, estoy seguro de que podemos encontrar algo para ti," dijo Blaine de manera optimista. Si, como un armario con seguro, o un contenedor.
Escuché pasos, así que me volteé. Un hombre de edad media estaba caminando por el pasillo cargando algunos libros y carpetas. Tenía pantalones lisos y negros y una camisa de vestir azul con líneas.
"Hola Sr. Turner," dijo Blaine cortésmente.
"No te quiero vagando por aquí tan temprano," le contestó a Blaine mirándonos a Blaine y a mí. Me volteé rápidamente. Me había vuelto muy sumiso cuando se me presentaban acciones de odio. "La primera campana aún no ha sonado y ninguno de ustedes tiene una detención. ¡Ni siquiera sé quien eres tú!" dijo señalándome.
"Él es Kurt Hummel," dijo Blaine. "Es su primer día. Yo solo le estaba mostrando alrededor."
El Sr. Turner comenzó a abrir su puerta. "Ah. Bueno en ese caso está bien. Yo lo ayudaré desde aquí, tú vete a la clase que sea que tengas."
"Si señor," dijo Blaine. "¡Nos vemos luego Kurt! Vendré al rato para llevarte a literatura inglesa." Añadió antes de irse.
Seguí al Sr. Turner incierto hasta el salón. Era como cualquier otro salón. Un pizarrón blanco sin ninguna mancha estaba en el frente. Había mesas alineadas en perfectas filas ocupando la mayoría del espacio del salón. No parecían tener ninguna marca ni goma de mascar en ellas, lo cual era extraño. Había un bote de basura al lado de la mesa del Sr. Turner, que era de madera como cualquier otro mueble. Había un par de mapas en la pared y posters de gente histórica famosa. Había un proyector en un lado del salón en un carrito movible con una larga carpeta en el estante de abajo.
"¿Entonces tú eres el nuevo alumno?" me preguntó.
Asentí un poco. "Sí señor," mascullé.
"¡Levanta la voz!" dijo toscamente. "No escucho lo que dices."
Me estremecí. "Sí señor." Dije más fuerte.
"¿Estás bien?" preguntó viéndome. El temblor había sido evidente en mi voz.
Asentí, sintiendo la necesidad de salir corriendo. No podía salir exactamente pero si me retiré unos pasos.
Él asintió comprensivamente. "¿Te interesa la póliza de cero acoso?" él preguntó. Yo asentí con cuidado. "Me lo imaginé," él dijo. Puso sus cosas en su escritorio y me dio uno de los libros. "Esto es tuyo." Dijo. "Ciento veinte si lo pierdes. Estas son las notas que hemos anotado, y este es el trabajo que quiero que hagas," dijo dándome dos carpetas. "La fecha de entrega está escrita en cada hoja. Entrégamelas al inicio de clase."
"Si señor." Susurré.
"Te puedes sentar aquí." Señaló. La campana sonó ruidosamente sobresaltándome y me apresuré a mi lugar asignado. Estaba por la venta, por la mitad de la fila de escritorios.
Un par de estudiantes entraron, bromeando ruidosamente mientras se sentaban en sus lugares. Mientras más entraban, más ruidoso se ponía el salón, pero aun así estaba más callado que cualquier momento en McKinley. Algunas personas se sentaron delante de mí y al lado de mí.
"Estoy emocionado por al rato," dijo el castaño que estaba delante de mí. "Lo van a hacer espectacular."
"Obviamente," dijo el chico güero sentado al lado de él. "Quiero decir, somos los Warblers." Se volteó hacia mí. "¡Hola! ¿Eres nuevo?"
Me sobresalté un poco al ser dirigido la palabra. Asentí con un pequeño gesto.
"¡Cool! Soy Jeff Sterling." Dijo ofreciéndome su mano.
Miré firmemente los libros que tenía frente a mí. Tal vez podía traer un libro para leer mañana. No me molestarían si estaba leyendo, ¿cierto? No, probablemente lo harían. Pero valía la pena intentarlo.
"Soy Nick Duval," dijo el chico frente a mí, el castaño.
La segunda campana sonó, señalando el inició de clase y todos dejaron de hablar y voltearon al pizarrón. Era como si fueran robots programados. Si estuviera en McKinley, el profesor tardaría los próximos diez minutos tratando de que se callaran todos. Era diferente, pero no mal acogido.
"Bueno," empezó el Sr. Turner. "Tenemos un nuevo estudiante," dijo señalándome. Sentí como toda la clase se volteaba para verme. Algunos estaban sonriendo, otros estaban curiosos, algunos permanecieron neutrales. Sentí como mi rostro se encendía y regresé la vista a los libros frente a mí. "Ahora, por el resto del periodo tomaremos notas sobre la Revolución Inglesa," comenzó.
Saqué una pluma mientras él prendía el proyector. Por el resto de la clase tomamos notas detalladas mientras él explicaba de qué se trataban. De esa sola clase supe que tendría que trabajar para mantener mi GPA. Aún no había ojeado las carpetas, pero si su peso indicaba algo, sería mucho trabajo.
No esperé a Blaine para que me llevara a mi siguiente clase. Caminé tan rápido y sin dolor como pude hacia mi dormitorio para dejar el libro y las carpetas porque era demasiado peso para cargar hasta inglés. Encontrar el edificio estuvo fácil, la clase no tanto. Era en uno de los pasillos laterales que Blaine había mencionado, pero entré por la puerta justo unos minutos antes de que sonara la campana y me topé con el profesor.
Él era un poco más alto que yo y vestía un chaleco gris sobre una camisa de vestir blanca con pantalones negros. Su pelo café claro estaba un poco estilizado. Parecía estar en sus últimos veintes.
"¡Hola buen chico! ¿Qué puedo hacer por ti en este agradable día?" me preguntó.
"Soy nuevo aquí," dije suavemente.
"Encantador," dijo. "Iré por tu trabajo."
"Gracias," susurré.
"Siéntate donde quieras," me dijo.
Me di la vuelta y vi que los escritorios estaban por parejas. La mayoría de los estudiantes ya estaban sentados. Vi una mesa con ambos lugares desocupados y me senté en el más alejado. El Sr. Adams, según pude ver por la placa en su escritorio, se me acercó y me dio una pila de libros y hojas. Lo miré nerviosamente.
"Termina esto para el día del examen y estarás bien," dijo.
Asentí. Eso me daría tiempo de revisar todo. Vi que Blaine entraba rápidamente viéndose preocupado. Él vio alrededor de la habitación y sonrió cuando me vio. Se me acercó y se sentó junto a mí.
"¡Aquí estas!" exclamó. "Me preocupé cuando no te vi en tu clase de historia. Te dije que traería hasta aquí. Me alegro de que hayas llegado hasta aquí sin problemas," él vio los libros que me había dado el Sr. Adams, los cuales había puesto en la mesa junto a mí, en el lugar en que Blaine estaba sentado.
"¿Eso es tu trabajo de recuperación?" me preguntó. "No está tan mal. ¿Cómo estuvo Turner? Eso costará trabajo hacerlo. Tengo algunos amigos en esa clase que te podrían ayudar, si quieres," le sugirió Blaine.
Negué con la cabeza. Podía hacerlo por mi mismo. Solo tendría que quedarme en mi habitación o en la biblioteca. Solo, por un largo tiempo cada noche. Ese era como mi plan para poder hacerlo.
"¿Estás seguro?" preguntó Blaine. "No les importaría."
Negué con la cabeza y sonó la campana. Como en la clase anterior todos dejaron de hablar y pusieron atención al profesor.
"Abran su libro en el capítulo dos de Los Juegos del Hambre," dijo el Sr. Adams. Encontré el libro en la pila de libros, moviéndolos de la mesa de Blaine y lo abrí en la página indicada. Me sorprendía estar leyendo esto, era un libro moderno, uno del que había escuchado buenas cosas.
En lugar de hacernos leer en silencio, o en voz alta por párrafos, él nos lo leyó. Era muy entretenido. Él hacía voces diferentes para cada personaje. A veces mezclaba las voces y luego las cambiaba. En circunstancias normales probablemente me hubiera reído junto con el resto de la clase, pero no lo hice. Pero si estuve a punto de sonreír. El profesor era genial, muy dramático en su lectura. Sería un buen maestro de teatro. A la mitad del capitulo vi que un pedazo de papel aparecía en mi mesa.
Él también es mi maestro de teatro. Es ASOMBROSO. Sus clases son muy divertidas Lo puedes encontrar cantando en los pasillos todo el tiempo.
No estaba sorprendido. No contesté nada, pero vi que Blaine me veía mientras lo leía. Vi que volvió a coger el papel y escribió algo después de unos minutos.
¿Cómo haz visto Dalton hasta ahora? Te llevaré a tu próxima clase. Economía del hogar, ¿cierto?
No contesté, mejor seguí escuchando al Sr. Adams leer el libro. Era muy bueno hasta ahora lo cual era bueno. Estaba acostumbrado a leer libros aburridos en McKinley. Cuando él repartió una hoja de preguntas, leí el primer capítulo en vez de contestarlas. Las contestaría esta noche. Pero primero quería ponerme al corriente en la lectura del libro. Blaine me pasó algunas notas más durante este tiempo, pero no contesté ninguna.
La campana sonó justo cuando terminé. Rápidamente junté mis cosas y salí del salón antes de que Blaine pudiera hablarme. Escuché que me llamaba, pero lo ignoré. Escuché una puerta cerrar de golpe y me sobresalté, pegándome a la pared. Se me cayeron mis libros. Cuando me di cuenta de que no había deportistas con chaquetas, los recogí y me fui corriendo.
Tener que cargar los libros hacía que extrañara mi cartera mensajera. Era buena para cargas varias cosas, pero era demasiado gay. Recordé que Blaine tenía una. Me preguntaba si otros las usaban o solo él. ¿Encajaría si tuviera una? Miré alrededor y noté que casi nadie tenía una. Oh bueno, podía vivir sin ella.
La clase fue fácil de encontrar. Las palabras de Blaine de en la mañana habían sido de ayuda.
Economía del hogar era casi básica. Tenía algunos proyectos que hacer para ponerme al corriente, pero la mayoría era coser, no tendría ningún problema con eso. Era bueno en ello de tanto tener que reparar mi propia ropa –no que tuviera que volver a hacer eso, claro.
Seguí a todos hacia donde creía que estaba el comedor para el almuerzo. No podía recordar donde estaba así que seguir a todos me pareció mi mejor opción. Salimos de un edificio y nos dirigimos a otro. Recordé que en Holston se servía el almuerzo.
Llevé mi almuerzo a mi habitación y empecé a trabajar en historia. No pude hacer mucho, pero pude empezar las lecturas de lo que tendría que entregar mañana.
Por el tiempo en que sonó la segunda campana para el cuarto periodo, yo ya estaba sentado en mi clase de francés. El profesor estaba hablando rápido en francés. Sorprendentemente, los estudiantes parecían que le entendían. Me había enseñado francés a mí mismo hace años y estaba orgulloso de hablarlo fluido. Aun así, tenía un poco de trabajo de recuperación por hacer, pero no me llevaría mucho tiempo.
Caminé hasta el edificio York. Escuché que alguien decía mi nombre así que me detuve y volteé. Blaine se me acercaba sonriendo. Me volteé de nuevo y seguí caminando. No quería que me siguiera. Pero mi paso era lento por mis lesiones asó que me alcanzó fácilmente.
"Hola Kurt," dijo caminando junto a mí. "¿Listo para ir a música?" Recordé de repente que teníamos la misma clase y me aguanté un suspiro.
No era que Blaine me hubiera hecho algo aun. Pero yo sabía que algo venía. Parecía que quisiera que fuéramos amigos, pero yo no quería amigos. A los amigos en realidad no importaban. Y la familia solo lo hacía porque era una obligación. Si no fuera porque Finn ahora era mi hermano, no hubiera notado nada de lo que estaba pasando. O tal vez lo habría hecho, sólo que él solo se hubiera sentado a observar como pasaba como todos los demás. Los New Directions no lo notaron. Había veces que si lo notaban pero no me preguntaban si estaba bien. Al principio me ayudaban a limpiarme después de que me lanzar un granizado pero pararon cuando se volvieron más frecuentes. Pero hubo una vez en que si se pararon por mí cuando se el acoso se estaba poniendo muy mal. Tal vez si les importaba, simplemente no lo demostraban.
Por estar en mis pensamientos, no me había dado cuenta de que habíamos llegado a la clase. Noté que Blaine se veía como un cachorro lastimado. ¿Había estado tratando de hablarme? Había empezado a asentir o negar con la cabeza cuando en realidad no estaba escuchando. A veces causaba problemas, como haciendo algo agotador y otras no hacía mucha diferencia. No me importaba preguntar sobre lo que estaba afirmando o negando.
Entramos al salón y Blaine fue conmigo mientras yo iba a hablar con la maestra. Era bonita. Al antiguo Kurt le hubiera encantado su atuendo. Reconocí algunas piezas de McQueen de la última Vogue que había leído. Su cabello obscuro estaba suelto alrededor de su cara. No era muy grande, tal vez estaba entrando a los 30.
"Hola Sra. Daniels," dijo Blaine contento.
"Hola Blaine," contestó la mujer. Tenía una voz amable. "¿Qué puedo hacer por ti?" preguntó, antes de voltear a verme. "Oh, tu debes ser Kurt." Dijo. "Soy la Sra. Daniels, soy tu maestra de música. Puedes ir a sentarte Blaine, gracias" dijo. "Entonces, hacemos algunas cosas diferentes en esta clase. Tenemos unidades acerca de específicos géneros musicales y un poco de su historia. Al final de cada clase se da un tiempo para quien quiera presentar alguna canción que hayan preparado. No es necesario, pero es divertido. No tienes que ser un talentoso cantante para hacerlo. Si quieres cantar, ¡hazlo! No tenemos mucho trabajo teórico porque siente que es muy aburrido. No puedo exactamente explicar la clase, pero algunos estudiantes lo disfrutan mucho. Estamos aprendiendo las diferencias entre los tipos de música y en dos semanas empezaremos un proyecto en grupo sobre un tema asignado. En realidad no tengo trabajo para que te pongas al corriente, sólo lee esto y deberías estar bien," explicó, dándome diez hojas de papel. Eso no estaba tan mal comparado a mis otras clases. Lo podía terminar esta misma noche.
"Gracias." Susurré.
"No hay problema," dijo sonriendo cariñosamente. "Ven a hablar conmigo si tienes cualquier problema."
"¿Dónde le gustaría que me sentara?" le pregunté.
"Donde quieras. Siempre y cuando no platiques y me pongas atención, no me importa," dijo.
Asentí y me volteé para mirar a la clase. Las bancas estaban alineadas en grupos de cuatro. Vi que Blaine me hacia una seña para indicarme que había un lugar vacío junto a él. Era el único lugar vacío aparte de uno con un grupo de chicos atléticos y musculosos, así que no tuve opción más que sentarme con él.
Los dos chicos de ayer, Wes y David, también estaban en esta mesa.
"Es bueno verte otra vez Kurt," dijo David.
"Espero que te esté yendo bien en tu primer día," dijo Wes. Asentí un poco dudoso.
Blaine parecía contento de que hubiera escogido este asiento. "Está clase es buena también," dijo. "Está empatada con la del Sr. Adams. De hecho no, me gusta más esta. Él viene a veces a ayudar."
No estaba seguro de que decir así que me conformé en leer las notas que me había dado la maestra. Podía sentir a Blaine viéndome y me estaba haciendo incómodo. No quería que me juzgara y se burlara de mi cuando yo no estuviera. Pero era inevitable. Cuando sonó la campana alcé la vista y escuché la clase de la Sra. Daniels. Era interesante hablar de exactamente donde salía cada género musical. Me di cuenta de que la clase se me pasó muy rápido, porque pronto era tiempo para física.
No estaba seguro porque lo encontraba tan interesante. No había tenido ningún interés musical desde que había dejado el club Glee. Nunca hacía una diferencia, nunca me ayudaba en los momentos de necesidad. Cantar mis emociones solo me deprimía más. Escucharla no hacía nada. Aun así, era una buena clase.
"¿A dónde te diriges?" preguntó Blaine mientras salía del salón. Me alejé de él porque estaba demasiado cerca para mi comodidad.
"Física," mascullé antes de detenerme y cambiar a la dirección puesta a la que iba él, para su confusión.
Me senté en física, con tanto trabajo como en historia e inglés juntos. Física no era mi materia más fuerte. Sabía esto antes de entrar al salón donde los estudiantes estaban a un nivel superior a mi comprensión. Quince minutos antes de que se acabara la clase, el profesor nos dejó salir. No estaba seguro porque, pero todas las clases estaban saliendo antes.
¿Por qué estamos viniendo hacia aquí? Pensé mientras seguía a la multitud al edificio Macintyre.
Parecía que íbamos a un salón diferente que al que yo había estado antes. Vi a los chicos que estaban en mi clase de historia platicando con otros. Wes y David estaban hablando con Blaine y otro chico. Blaine me vio a los ojos y sonrió, moviendo la mano en modo de saludo. Vi hacia otro lado, confundido. Vi que un grupo de chicos se juntaban en manera uniformada con Blaine al frente mientras una melodía empezaba.
Blaine abrió la boca, viéndome justo a mí y empezó a cantar. No podía negar que su voz era espectacular pero ya no me importaba la música así que me fui.
Tenía tarea que hacer.
