CAPITULO2:

Twilight había salido presurosamente tras la pista de aquella bestia. Había nevado toda la noche y el gélido aire de la mañana pintaba el aliento de Twilight mientras corría agitada por fuera de la biblioteca hasta llegar debajo de la ventana rota,ahí pudo observar las huellas que este había dejado a su paso. Spike pronto la alcanzó mientras sus pequeñas garras temblaban por los nervios.
-¡Twilight, esto es peligroso!, ¡no puedes ir sola tras de aquella cosa!
-Tienes razón, pero no tenemos mucho tiempo, avísale a las chicas y diles lo que viste, mientras le seguiré el paso- Spike no le pudo decir nada mas, Twilight había salido disparada al encuentro con "eso".

"necesito buscar un lugar donde esconderme. Creo que me estoy volviendo loco" pensaba Canek una y otra vez. "¿acaso estoy alucinando?". Canek siguió su recorrido sin saber a donde se dirigía con exactitud, pronto encontró cobijo en un callejón detrás de un barril, desde ese lugar podía ver la plaza central de Ponyville. Su mente no tardo mucho en tratar de digerir lo que veía. Unos cuantos ponis de varios colores y tamaños en las calles yendo de un lado hacia otro, sin embargo, lo que más lo sorprendió fue el hecho de que hablaban. "como es posible que estas cosas hablen, no es posible, los animales no pueden hablar".
Las manos comenzaron repentinamente a temblarle, los pies le hormigueaban, por un instante sintió que se iba a desmayar, tal vez era consecuencia del la impresión de hace un momento, o tal vez al hecho de que no había comido los últimos 3 días. Se recargo en la pared para no caer, pero pronto se reincorporo al oler algo delicioso, era un olor que se le hacia familiar, al husmear sobre el barril vio a lo lejos una colorida tienda con un letrero a un lado de su puerta principal que tenia el dibujo de un pastelillo. "puede que ahí consiga algo de comer" pensó Canek alentado por la idea de clavar sus dientes en un trozo de pan dulce, hacia mucho que no probaba algo así. Los ponis que había visto Canek habían pasado de largo sin verlo, la calle estaba desierta, esta era su oportunidad, y sin ojos que lo mirasen cruzo sigilosamente la calle hasta aquella tienda. Se asomó por una de las ventanas y fue grande su sorpresa al encontrarse con un festín en golosinas y pasteles ante sus ojos. Aquella fantasía era increíble, Canek no recordaba haber visto algo así, sin embargo, aquella burbuja de ensueño reventó al escuchar una voz a sus espadas.
-¡quédate quieto!, no permitiré que le hagas daño a nadie- grito una vocecilla.

Al volver su mirada vio aquel unicornio quien estaba en una posición defensiva apuntando su cuerno hacia él. "será mejor que me largue, no puedo arriesgarme a que me embista en estas condiciones". Canek corrió, pero no llego muy lejos, pues a los pocos metros sintió que algo le sujetaba el tobillo haciéndolo caer de lleno sobre la nieve. Al volver su mirada hacia su tobillo logro observaruna pequeña aura violetaen su tobillo. Twilight se acerco lentamente hacia él.
-¡Te dije que te detuvieras!- le dijo Twilight con una voz un tanto insegura.

"¿Magia?, debes estar bromeando" pensó Canek al ver el cuerno de Twilight se dio cuenta de que brillaba con la misma aura violácea que su tobillo. "sea o no, tengo que liberarme, seguramente deben venir mas de ellos en camino".
Twilight observo que la creatura abrió un poco su manto y tomo algo de un pequeño cinturón. Antes de que siquiera pudiera reaccionar, Twilight sintió como algo a un costado de su cabeza pasó velozmente. Un hilo fino de sangre comenzó a deslizarse sobre su mejilla, al percatarse de esto, Twilight volvió su mirada en dirección de lo que había pasado rozándola. Empalideció al ver que lo que había pasando silbando era un pequeño cuchillo que se había clavado en uno de los muros de madera de una casa. Se estremeció al punto de que su magia se desvaneció.

-¡solo aléjate de mi!- gritó Canek desesperado. No sabia por donde huir, ni siquiera sabía dónde estaba. No podía arriesgarse a caer preso de aquellos caballos parlantes. Necesitaba un lugar para esconderse y poder así evaluar tranquilamente su situación.

Twilight incrédula, y aun atemorizada por el cuchillo le dijo -¿puedes hablar? ¿De donde vienes? ¿Que es lo que quieres?

Canek no pudo responder puesto que en ese momento un estruendo partió el cielo y cayó entre él y Twilight levantando nieve a su alrededor y dejando una neblina fría. Cuando se disipo la neblina surgió la imagen de Rainbow Dash. Un par de alas se desplego ante Canek quien quedo anonadado al ver un pegaso por primera vez. Dash se sintió molesta de no haber alcanzado a evitar que su amiga fuera herida.

-¡¿Cómo te atreves? Te has ganado una paliza que nunca olvidaras- gritó Dash enfadada mientras inclinaba su cuerpo preparándose para atacar.

Cuatro pequeñas dagas se clavaron en la nieve creando una línea divisoria entre Dash y Canek en forma de advertencia.
-Detente, no planeo hacerles daño, solo quiero salir de aquí- dijo Canek con voz calmada intentando no alterar mas a la pegaso.
-Díselo a alguien que te crea- le contesto Dash.

Cuando Canek buscó el ultimo cuchillo arrojadizo, no lo encontró
-¿Buscabas esto?- dijo Twilight mientras hacía levitar el pequeño cuchillo a un lado de ella. Mientras hablaba con la pegaso, la unicornio había usado su magia para desprenderlo de su cinturón.
-de acuerdo, hagámoslo a tu modo- dijo Canek tranquilamente al mismo tiempo dejaba caer sus brazos y cerraba sus ojos, comenzó a respirar y exhalar fuerte y profundamente, mientras su aliento se dibujaba en el frio aire. Después adopto una posición, muy curiosa desde el punto de vista de Dash, quien mostro una pequeña sonrisa burlona al verlo, y con la misma voz tranquila que había adoptado desde que llego Dash, pronuncio suavemente -nekoashidachi- abrió sus ojos y los poso sobre la pegaso.
-¡basta de juegos!- grito Dash y se abalanzó velozmente volando contra Canek, sin embargo, cuando estuvo a punto de derribarlo, este la esquivo velozmente girando sobre uno de sus pies al mismo tiempo que le propinaba un suave golpe en el lomo de la pegaso, haciendo de esta forma que callera de lleno sobre la nieve.
-¡solo ha sido suerte!- gruño Dash arremetiendo de nuevo contra el. Canek simplemente la esquivo una vez más. Dash intento muchas veces derribarlo pero el siempre esquivaba con mucha facilidad. La respiración calmada de Canek se escuchaba entre cada esquiva que realizaba. "es suficiente, no hay tiempo y ella no se detendrá" pensó Canek. Una vez mas Rainbow Dash intento derribarlo, pero este la esquivo nuevamente y, en un movimiento suave, asestó un golpe con el filo de su mano cerca del cuello de Dash. Esta cayocon el cuerpo entumecido sin poder ponerse en pie.

-¡Quieto ahí sabandija!, no te atrevas a volver a tocar a mis amigas- cuando Canek volvió su vista para ver quien hablaba, sintió que algo se aferro de su cuello. Applejack lo había lazado sujetando su cuello. Este inmediatamente desenfundo la daga que su padre le había dado y cortó la cuerda de un tajo. La daga tenía un diseño sencillo. Una hoja curva de un acero negroformaban su cuerpo junto con una empuñadura de hueso tallado que emulaba una espiral, similar a la broca de un taladro. De repente unas bolas de nieves comenzaron a caer sobre Canek.
-¡¿necesitan ayuda?- gritaron Rarity y Pinkypie a lo lejos mientras arrojaban otra tanda de bolas de nieve. Canek, distraído por aquellos proyectiles helados, no se percato de que Applejack se había abalanzado contra de él. Aprovechando la oportunidad, cual si fuera un árbol de manzanas, lo pateo en un costado con ambas patas. Su tórax crujió de una manera sorda, como cuando se rompe una madera vieja. Canek salió volando hasta estrellarse contra la pared de la tienda que había visto, que se encontraba a escasos metros haciendo retumbar el edificio, este intento levantarse, pero el dolor solo le permitió sentarse recargado contra la tienda con una mano sujetando firmemente su daga y con la otra su adolorido costado. La respiración se le comenzaba a dificultar, Canek había quedado fuera de combate, le comenzaba a costar trabajo el respirar. El letrero de la tienda comenzó a chirriar, la mala reparación del cartel por parte de las cutiemarkcrusader, aunado a la sacudida que le había dado el cuerpo de Canek a la tienda, habían debilitado la argolla del pesado letrero, el cual se comenzaba a vencer poco a poco.

A lo lejos Applebloom había visto todo. Una vez derrotada la bestia Applebloom se decidió a observarla de cerca, corriendo hasta quedar cerca de Canek, este solo se limito a observar la con una fría mirada.
¿Qué es esta cosa hermana?-dijo la curiosa poni mientras estaba a poca distancia del magullado Canek.
-¡aléjate de ahí, es peligroso!- grito Applejack mientras se acercaba cautelosamente.
En ese momento Canek salto sobre Appleblom sorpresivamente haciendo estremecer a Applejack. En cuanto él y Applebloom rodaron sobre el suelo el letrero cayó pesadamente detrás de ellos.

-¡Applebloom!– grito desesperada applejack mientras corria hacia donde habían rodado. Al llegar ahí, se percató que la nieve estaba manchada de un rojo brillante. Saco a su hermana debajo del cuerpo de canek.

-¡¿estas bien, no te paso nada?- dijo mientras la inspeccionaba sin encontrar ningún rasguño
-creo que si, si no me hubiera derribado el letrero me habría aplastado -dijo la pequeña temblorosa señalando el pesado cartel de madera.

Applejack inspecciono a Canek, quien acaba de salvar a su hermana. Este tenia aquella daga de metal negro hundida en su hombroizquierdo, el se había lanzado sin pensar siquiera que tenia la daga en la mano con tal de salvar a la pequeña criatura, sin embargo al caer, esta se clavo al momento envolverla con su brazo para que al rodar no se hiciera daño.
Canek no podía mas, su vista comenzaba a nublarse mientras veía a aquellas criaturas que comenzaban a rodearlo.

-¡no podemos dejarlo aquí, tenemos que llevarlo con un medico!- dijo Applejack mientras le remordía la conciencia.
-tienes razón, llevémoslo al hospital lo mas rápido posible- le contesto Twilight.

-tenemos que quitarle eso rápido- les indico Rarity quien se había acercado al lugar –déjenme esto a mi- dijo mientras con su magia retiraba la daga de su hombro haciendo a Canek gemir sordamente, después ató con la bufanda que llevaba la herida, apretándola para controlar la hemorragia.
-Quédate con nosotros, la ayuda viene en camino… ¡¿me escuchas?…¡hey!...- Canek ya no pudo escuchar más, pues había quedado inconsciente entre gritos de aquellas criaturas que ahora se preocupaban por él.

Canek recobró la conciencia en la cama de un hospital. Al tocar su hombro se percato de que este había sido vendado, también le habían colocado un suero luz del atardecer se filtraba a través de unas finas cortinas iluminando tenuemente su débil cuerpo. Alguien le había quitado la ropa dejándolo con solo una especie de bata que parecía no haber sido hecha para humanos, intento levantarse pero un dolor lo freno, al ver con detenimiento se dio cuenta de que su torso también había sido vendado. Se sentó sobre la cama para observar mejor el lugar, este era un cuarto de hospital común y corriente, aunque un poco más pequeño de lo normal, paredes y pisos blancos, instrumentos médicos a un costado de su cama.

Mientras Canek observaba el lugar, la puerta de su cuarto se abrió y una poni de pelaje claro con una cofia blanca y una cruz roja estampada al frente aprecio ante el temerosa. –tienesvisita… - dicho esto salió velozmente de la habitación.

"¿Visita?, entonces hay mas humanos en este lugar" pensó esperanzado Canek, sin embargo, grande fue la desilusión al ver a Twilight.

-hola, creo que comenzamos mal, me gustaría presentarme esta vez como es debido, mi nombre es Twilight Sparkle, ¿Cuál es tu nombre?- le pregunto amigablemente

-Canek…- contesto receloso, mientras se cubría el cuerpo con la sabana.

-Mucho gusto Canek, espero estesdis...-

-Déjate de rodeos, se que vienes a hacerme preguntas- la interrumpió Canek con una mirada fría.

-Lo siento no era mi intención molestarte- Twilight agacho su cabeza y orejas

- descuida, no seria la primera vez que alguien me interroga, además, no creo estar en condiciones de negarme a responder algunas preguntas.

-de acuerdo Canek. que eres y de donde vienes, he investigado sobre ti, perono encuentro dato alguno referente a ti, y al parecer no hay registro alguno sobre un ser como tu, ¿acaso vienes a destruir nuestro mundo?.

-vengo de un mundo llamado "tierra", soy un "humano"

-¿Humano?- pregunto inquieta Twilight pues jamás había escuchado ese nombre.

-Sí, es el nombre de mi especie. Sobre lo de destruir tu mundo, ¿yo?... jajajajajajajaj- se rió sarcásticamente.

-¿de qué te ríes?, esto es algo serio, será mejor que respondas, o si no…-gimoteo Twilight intentando aparentar que era dura

-¿o si no que?-contesto desafiante Canek, sin embargo Twilight no le quitaba de encima la mirada.- descuida, creo que estas sobrestimándome, hace falta mas que un simple humano para destruir todo un mundo. Además No tienes idea del tiempo que he estado huyendo de la guerra y los combates…- Canek clavo la mirada en el suelo mientras recordaba como escapaba de centinelas, en más de una ocasión herido, entre otros recuerdos penosos.

-¡pero si nos atacaste!- se escucho una tercera voz. Era Dash quien entraba por la puerta.

-Dash, no creo que deb…-comenzaba a decir Twilight, pero Dash solo la ignoro y continúo diciendo.

-¿acaso ya olvidaste la herida de Twilight?- señalo con su casco la mejilla de Twilight sobre la cual descansaba una bandita. Canek solo se limito a mirar el suelo sin decir una sola palabra.

-¡¿Quien te crees que eres? Acaso er…

-¡Dash!, suficiente, esto solo fue un mal entendido- dijo Twilight firmemente mientras se interponía entre Canek y ella.

-¡un mal entendido que pudo costarte la vida!- le grito Dash a Twilight antes de salir volando por la puerta.

-lo siento Canek, ella es un poco impulsiva.

-descuida, ella solo decía la verdad…. – Twilight se sorprendió al escuchar la respuesta de Canek- pero cambiando de tema, ¿Donde estoy y donde están mis cosas?

-maña contestare todas las preguntas que tengas referente a donde estas, tus cosas están guardadas en el almacén del hospital, descuida te las entregaremos ya que te recuperes, por el momento creo que es suficiente por hoy- el cielo ya había oscurecido y las estrellas comenzaban a plagar el cielo poco a poco.- espero puedas contarme mas sobre tu mundo mañana- dicho esto, salió sigilosamente por la puerta no sin antes apagar las luces de la habitación.

Canek simplemente se dispuso a dormir, después de todo, no podía hacer otra cosa.

Tras el incidente con Canek, Twilight había enviado un mensaje urgente a Celestia, donde reportaba lo sucedido y pedía ayuda sobre cómo proceder, Twilight esperaba que mandaran un ejercito de guardias para custodiar a la extraña criatura, mas sin embargo, la respuesta de la princesa fue algo desconcertante.

"querida Twilight, estoy muy intrigada por el informe que me has enviado. Me gustaría estar ahí en estos momentos, mas sin embargo no puedo por algunos asuntos diplomáticos que demandan mi total atención, enviare un grupo de soldados a vigilar la zona y a resguardar la paz hasta que pueda llegar, tardare aproximadamente 3 días en arribar a Ponyville, hasta entonces estas a cargo de dicha creatura. Si de verdad puede hablar y razonar como nosotros, confió en que sabrás darle la "bienvenida" y pedirle explicaciones, así como también resolver su preguntas"

Esa noche Twilight reunió a todas las chicas para hablar con ellas sobre lo sucedido mientras cenaban en la biblioteca.

-su majestad nos encomendó la tarea de cuidar a Canek hasta nuevo aviso, ¡creo que es una gran oportunidad para poder investigar una especie aun no conocida por los ponis!- comentaba Twilight emocionada por la simple idea de poder ser la primera en investigar a Canek.

-no se tu Twilight, pero yo sigo sin confiar en esa cosa, no creas que olvido lo que te hizo, y como me paralizo de un golpe- refunfuño Dash quien volaba lentamente sobre ellas dando pequeños círculos, recordando aquellos extraños movimientos.

-creo que deberíamos darle una oportunidad, después de todo, es Canek quien está en el hospital y no mi hermana- dijo Applejack mientras agachaba la mirada, después de todo, la mayor lesión se la proporciono ella.

-Pinky Flutter y Rarity solo se quedaron calladas mientras asentían con un gesto de aprobación las palabras de Applejack.

La junta de las seis ponis fue corta, llegando al a cuerdo de vigilar a Canek de cerca y observar su comportamiento, además de ayudarlo en todo lo que pudieran. Todas ya se habían ido a sus casas, y Twilight se recostaba en su cama.

-En verdad piensas que puedes confiar en lo que dice esa creatura?- gimoteo Spike- no creo que deberías correr tantos riesgos, aun si la misma princesa te lo pide, ¡qué tal y si solo esta usando un truco para poder acercarse y después comernos!

-Basta Spike, he podido dialogar con el y es obvio que es un ser racional, además, todavía me intriga el hecho de que haya ayudado a Applebloom.

-Solo intentaba comérsela

- Descuida, si algo sucede, los guardias estarán aquí para protegernos, creo que ya es momento de dormir.

Pese a sus últimas palabras, Twilight no pudo dormir aquella noche. Pensaba en Canek, en su extraño cuerpo, en su ropa, en su manera de andar, pero sobre todo, en las palabras que había usado para responderle sus preguntas.