Escrito: One-shot
Pareja: Eren x Oc.
Oc: Reader.
Canción: Dreams and disasters de Owl city.
≈Dreams & Disasters ≈
La música resonaba en el aire, gritaban hasta que la garganta les quemaba, alzando los brazos y conduciendo a altas velocidades, sin importarles nada más allá del camino por delante, el medidor del gas marco la mínima cantidad de este, hasta quedarse completamente vacío, el automóvil había recorrido tantos kilómetros que estaba hasta reventar, el motor se incendió, tanto (…) como Eren saltaron del auto rápidamente, ambos riendo hasta que el estómago les empezó a doler, era una completa locura.
El cabello de (…) se ondeó con el viento, se dobló en dos y comenzó a tratar desesperadamente por respirar pero la risa era más.
—No puedo creer que hayamos llegado hasta este punto. —Comento entre risas.
—Debemos alejarnos, tal vez explote en cualquier momento. —Eren tomo a la chica del brazo y la jalo hasta que ambos empezaron a correr lejos del vehículo.
Las risas aún se mezclaban con el aire del ambiente sin detenerse, el sol estaba casi por ocultarse, el cielo se iluminaba de un tenue naranja demasiado suave, las nubes tintadas entre rosas y rojos claros, era un espectáculo hermoso.
La falta de aire les impidió seguir adelante, ambos se sostuvieron de las rodillas para tratar de inhalar un poco de oxígeno, de vez en cuando aún tenían una que otra risa que lanzar solo por mera ocurrencia, la chica se incorporó, estando segura de estar repuesta, bajo el cierre de la chamarra y estiro los brazos, la ligera briza acaricio sus mejillas, inhalo con fuerza.
—Es hermoso. —Murmuro.
—Lo sé.
Giro sobre las puntas de sus pies.
—Quiero alejarme, deseo escapar.
—Debes volver.
A pesar de que las palabras contradecían sus pensamientos, la chica no comento nada contrario, se detuvo, mirando absorta el cielo tintado, su gesto se había relajado, mostrando un semblante más serio pero a la vez tranquilo, como si su mente estuviera en blanco, aunque era totalmente lo contrario.
— ¿Recuerdas? ¿Eren? —Giro el rostro y dedico una leve sonrisa.
—Claro. —El chico le sonrió de vuelta metiendo las manos en los bolsillos de los pantalones.
Con la misma rapidez y energía con la que habían llegado a ese alejado lugar, la chica entro a los confines de la carretera, un apartado de árboles ubicados en bajada, sin decir nada, Eren la siguió.
—Algún día viviríamos lo más lejos de todo, fuera de casa, fuera de las reglas, lejos de cualquier cosa, eso me prometiste. ¿Cierto? — (…) se detuvo junto a un árbol para evitar resbalar gracias a las piedras bajo sus tenis desgastados.
—Eso dije.
Eren alzo la vista, el cielo estaba obscureciendo, debían volver pronto, ya tendrían un grave problema por escapar y posiblemente también por el coche estropeado, dejo salir aire, en realidad (…) había enloquecido por completo, dejo salir una risita divertida, parecía seguir siendo aquella misma niña hiperactiva de siempre, ambos lo eran, traviesos, metidos en problemas a cada rato, llenos de rasguños y golpes, salvados por las palabras de Armin o los golpes de Mikasa, regañados, etc, con el paso del tiempo uno de los dos debía madurar, al parecer había sido Eren, (…) parecía no querer hacerlo nunca. Pero supuso que mientras él le cuidara la espalda no importaba mucho en realidad.
Llegaron a lo más recóndito y profundo de lo que posiblemente podría llamarse como bosque.
—(…) creo que ya debemos dar media vuelta, es tarde.
La chica le ignoro y continúo caminando.
—(…) vamos.
Solo unos pasos más adelante y la chica de repente desapareció, Eren apresuro el paso, un montón de hierba, hojas y ramas hacían una cortina que le impedía ver más allá, entro, pensando que allí era donde (…) había desaparecido.
—Tal vez tú pensaste que era una promesa vaga, pero yo no, ¿Recuerdas que me salte muchas clases este año? Bueno pues he venido aquí y he construido esto, te mentí solo para que me siguieras, sabía que no ibas a dejarme sola.
Delante de Eren una pequeña casa hecha de madera se alzaba, era muy sencilla y pequeña, apenas y posiblemente cabrían ellos, dudaba que soportara más allá de una leve lluvia o brizna.
—Estás loca, ¿Cómo lo has logrado? —Contesto sonriendo divertido y sin poderlo creer, camino rápidamente, llegando hasta estar frente a la casa, la toco para verificar que fuera verdadera.
(…) Se encogió de hombros como si no le diera importancia.
—Los tres años de la secundaria estudie carpintería, ¿Lo olvidas? Fue la única cosa que realmente tome enserio.
—No lo dudo, ¿En serio lo hiciste tú sola?
—No, recibí ayuda de los animalitos del bosque. —Respondió la chica con sarcasmo, se llevó las manos a la cintura y mostro una sonrisa burlona. —Es… como nuestro pequeño club.
—Supongo.
Entonces recordó que durante todo este tiempo (…) llegaba a casa llena de rasguños en la cara, moretones en las rodillas y los dedos vendados. Sonrió sinceramente, realmente ella estaba completamente loca.
—Nuestro pequeño sueño desastroso, ¿No crees?
Gracias por leer.
"Parlev"
