Título: Recuerdas cuando

Autor: Chun-chun123

Parejas: Nalu

Género: Romance/Aventura /Humor

Disclamer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen. La historia, en cambio, si es de mi creación.


2ndo Recuerdo: Recuerdos de... ¿Cuándo nos conocimos?

El centro recreativo de Hoosenka estaba repleto de gente, los ninos corrían de allí para allá, las mujeres estaban recostadas en las sillas para tomar el sol que habían colocadas a lo largo de todas las piscinas que habían, los hombres estaban tomando cerveza mientras veían las curvas de las chicas que pasaban por ahí, Natsu y Gray estaban compitiendo por quien llegaba mas rápido de un lado de la piscina a la otra orilla sacando toda la gente que estaba nadando por allí. Al otro lado, saliendo de los camerinos para cambiarse, estaban Lucy y Erza que se acaban de poner sus trajes de bano atrayendo las miradas de gran parte del publico masculino.

Pocas horas antes, Natsu, Gray y Erza habían estado buscando al responsable de los asesinatos y fue entonces cuando se encontrado con el supuesto responsable, que al final no había sido nadie mas que la Ex-novia de Natsu, Lucy, que no era la responsable pero si sabía quienes eran.

"-¿Cómo es que lo sabes?- le había preguntado Erza-

-Fácil, yo soy de ese gremio- Le había respondido levantándose la blusa para mostrarles la marca morada que tenía en la cintura"

Eso no había ayudado a que Erza y Gray le cogieran confianza porque esa no era una marca cualquiera, era la de un gremio oscuro y aparte de eso, el hecho de que ella y Natsu alguna vez hubieran tenido una historia, por lo que habían visto era un punto a favor de ella, ya que Natsu se había puesto de su lado en las dos ocasiones que habían tenido: Cuando Gray iba a lanzar el Ice-Maker y cuando Erza estaba culpándola de los asesinatos. Y viendo esto no era fácil confiar en la palabra de alguien así.

Si bien después de que Lucy les habia contado acerca de su marca, los tres la bombardearon con tantas preguntas que terminaron decidiendo reunirse después con más tranquilidad y hablar en mejor lugar que un callejón lleno de cuerpos entirando al estado de descomposición. Ese lugar era un café que quedaba en el centro recreativo que estaban ahora gracias a los pases que Lucy les había dado.

Erza y Lucy caminaban hacia la piscina en donde ya sólo estaban Natsu y Gray.

-¡Yo llegare primero!

-¡Ya quisieras, ese seré yo!

Los dos daban brazadas como locos y sacaban toda el agua de la piscina e incluso a la gente que estaba en ella. Los que ya habían sido botados, los miraban con terror y comentaban por ahí "Esos son de Fairy Tail ¿verdad?" "¡No puede ser! Estamos en peligro ¡Corran!" "¡Es Fairy Tail, corran, corran!"

Erza apenas los escucho camino hacia Gray y Natsu que ya habían llegado a la orilla y debatían entre quien era el que había llegado primero, una vez que llego los miro con los ojos en forma de estrella, los dos sintieron el peso de su mirada y giraron la cabeza con temor para ver a Erza

-Erza.. -lloraron como perros mientras ella hacia sonar los puños-

-¿Sus últimas palabras?

~•~•~

Una vez en el café sentados en una de las tantas mesas pidieron algo de tomar y unos bocaditos para comer mientras hablaban, cuando se fue el mesero, Erza fue la primera en tomar la palabra.

-Bien, entonces empecemos -Lucy afirmo con la cabeza dando a conocer su opinión- ¿Conoces los responsables de los asesinatos, no?

-Si, ya les dije. Son la gente de mi gremio.

-¿Por que es que están haciendo eso?

-Necesitan las almas de los cuerpos.

-¿Por qué?

-Para abrir las puertas a Tártaros.

-¡¿Tártaros?! -exclamó Gray- ¿Te refieres a..?

-Tártaros, uno de los reinos del inframundo.

-Eso sería lo mismo que el infierno

-Así es -asintió Lucy-.

-¿Y para que necesitan las almas?

-Tienes que hacer un trueque. Almas humanas a cambio de las almas condenadas de los magos oscuros que hay en Tártaros.

-¿Para qué necesitan hacer eso? ¡¿Para qué necesitan matar tantos humanos?! -Exclamo Natsu enojado-.

-Oe, cálmate Natsu

-Por mi culpa -dijo Lucy en voz baja, los tres giraron a mirarla.

-¿Eh? -exclamo Natsu asombrado.

-¿Cómo que tu culpa? -pregunto Erza.

-Fui yo la que hizo que recurrieran a ese método.

-Es decir, ¿Qué había otra manera?

-Así es -asintió en voz baja-

-¡¿Por qué tuvieron que recurrir a matar a gente inocente entonces?! -le grito Gray-.

-Porque yo me robe la magia que era capaz de abrir la puerta del Tártaros.

-¿Magia?

-Si, magia. Hay una magia oculta demasiado poderosa que aquel que la descubra y llegue hasta ella primero es capaz de hacerle tomar la forma que quiera. El maestro de mi gremio deseaba encontrarla para poder tomarla y hacerla tomar la forma necesaria para abrir la puerta. Yo estaba en contra de que la puerta se abriera, así que una vez que encontramos la magia, no permití que el maestro la tuviera y la magia me la quede yo y no hice que tuviera la forma que necesitaban. El maestro me hecho del gremio por eso y recurrieron a la segunda manera, negociar almas.

-¿Estas... Expulsada del gremio?

-Así es...

-Pero... ¿Por qué un gremio quisiera...?

En ese momento llego el mesero, sirvió los platos, se perdió el hilo de la conversación y nadie más dijo nada.

-Bueno y cambiando de tema... -dijo Erza sonriendo cuando terminó de comer- ¿Cómo se conocieron?

-En un café -dijo Lucy-.

-En la estación de tren -respondio Natsu al mismo tiempo que Lucy. Los dos giraron el rostro para mirarse.

-Fue en un café -le dijo Lucy con desdén.

-No, fue en la estación de tren, yo lo recuerdo -replico Natsu.

-Tu ni siquiera recuerdas tu nombre, no me jodas

-¡Eso no es verdad! ¡Si me acuerdo de mi nombre!

-Ya quisieras

-Estas demente

-Nadie te pregunto

-Bueno, bueno -dijo Erza nerviosa agitando una mano nerviosa- De seguro tuvieron momentos románticos en su relación ¿verdad?

-¡Ja! ¡¿Con este?! ¡Debes estar bromeando! -gritaron los dos al mismo tiempo mirando a Erza y luego volvieron a mirarse.

-¡¿Que dijiste?! -se gritaron.

-¡No digas lo mismo que yo dijo! -se respondieron.

-¡Para de una vez! -siguieron diciendo los dos al mismo tiempo.

-¡No me jodas!

-¡Para de repetir lo que yo digo!

-¡No lo estoy haciendo a propósito!

Y así se quedaron diciendo lo mismo que el otro pensaba por un buen rato, Erza y Gray los miraban pelear sin decir nada mientras que, en frente suyo los dos por poco y se tiraban la comida y de hecho lo habrían hecho de no ser que Gray aparta la comida de Lucy a tiempo, sin embargo, el verlos pelear de esa forma era la única manera en la que Erza y Gray podían pensar que alguna vez estuvieron juntos, de hecho hasta que todavía siguieran juntos y esta sólo fuera una de esas típicas peleas entre parejas en las que de un momento a otro iban a terminar besándose, Erza y Gray se volvieron Ya habían parado de hablar al mismo tiempo para comenzar a insultarse mutuamente.

-¡Maldito!

-¡¿Yo?! ¡Eres tu la que me esta insultando a mi!

-¡Cállate!

-Vaya, vaya -dijo un voz cantarina interrumpiendo la pelea, todos voltearon a ver quien era, una chica de pelo rojo atado en trenzas que le cruzaban la espalda y ataviada en un vestido del mismo color que a duras penas le cubría algo, la chica iba acompañada de un chico, era rubio y alto y miraba a Lucy con una expresión divertida.

-Flare, Sting -dijo con la voz igual de fría que su mirada.

-La traidora y... -la chica giró su cabeza para mirar las marcas que tenian Erza, Natsu y Gray- Las hadas... Ji ji -dijo soltando una risita nerviosa- Vaya la compañía que tienes, Ru~bia ji ji.

-¿Que ha de importante eso a ti, Flaire?

-¿A mi? -la chica volvió a retorcerse esta vez hacia el otro lado- A mi, no me importa, del que quiero saber la opinión es del maestro, primero nos traicionas y ahora te vas con tus pequeñas amigas hadas que tanto odia el maestro -volvió a retorcerse- Va a ser divertido cuando recibas tu castigo, Ru~bia.

-¿Qué castigo? Ya no pertenezco al gremio ¿Recuerdas? -Lucy trato de mantener la voz firme pero sólo consiguió sonar más nerviosa.

-¿Y eso importa, Ru~bia? Eres una traidora, todos los del gremio te seguirán y te seguirán hasta encontrarte y hacerte pagar por lo que nos has hecho -Flaire se inclinó un poco e hizo que su cabello acariciaría una de las mejillas de Lucy- Incluyéndome a mi, quiero verte retorcerte y sufrir entre mis cabellos, quiero escuchar tus gritos Ru~bia.

-Vamos, déjala de una vez Flaire -interrumpió el chico agarrando el mechón que acariciaba el rostro de Lucy-. No la molestes ahora que está con sus hadas ¿Quien sabe que podrían hacer?

El chico enfrentaba las miradas asesinas que le mandaban Erza, Natsu y Gray, el sólo mirarlos hizo que soltara una pequeña risa divertida al igual que su mirada y aparto la vista para mirar a Lucy que estaba temblando sin decir nada.

-Nos vemos luego, Lu~cy -dijo Sting mirándola retadoramente antes de girarse y alejarse como diva en alfombra roja.

Una vez que se alejaron los tres voltearon a ver a Lucy que se había quedado sin habla mirándolos mientras se alejaban.

-Lucy... -empezó Natsu-.

-No -lo corto apenas empezó- No quiero hablar de eso, me voy por ahora. Supongo que mañana los veré ¿No es así? - Lucy se paró de la mesa sin mirar a ninguno- Entonces mañana los veo, hasta entonces -Y se fue.

-Oe Lucy... -Natsu hizo un ademan de pararse pero Gray lo detuvo.

-Déjala sola por un rato, Natsu -le dijo Erza, Natsu la miro sin decir nada y volvió a sentarse sin decir nada. Si les contradecía luego no podría ir a buscarla.

~•~•~

Al final la encontró recostada contra la pared de la caseta de bebidas que estaba en la playa, mirando las estrellas en silencio. Tenía la mirada –al igual que sus pensamientos– perdidos en otro planeta quizá hasta ya estuvieran en otra galaxia. Natsu caminó hasta ella.

-¡Yo, Lucy! -la saludó una vez que llego dándole una sonrisa de lado a lado, ella volvió a mirarlo sin devolverle la sonrisa-

-Hpmh... -dijo con una seña de la cabeza, aparto la mirada de él nuevamente para volver a fijarse en las estrellas y hubo un silencio incomodo. Natsu nunca había llegado a pensar que llegaría el día en el que estuviera bajo estas condiciones con ella, siempre pensó que estarían juntos, que ella siempre le sonreiría cada vez que lo viera, que siempre le dedicaría esas miradas tiernas, que siempre estaría ahí para ayudarlo, que siempre lo amaría. Siempre pensó eso, y por estar tan seguro de eso fue que ella termino con él. Si no hubiera estado tan seguro de si mismo de ella lo amaría incondicionalmente pasara lo que pasara, si, tal solo no hubiera estado tan seguro, quizá no la habría engañado.

-¿Te preocupa algo? -le preguntó sin mirarla a ella, sino mirando al horizonte al igual que ella.

-No tiene porque importarte -dijo sin fuerzas.

-No es justo que no me lo cuentes

-Puff.. Y eres tu él que dice eso? -se burlo de él- Nunca llegaste a contarme nada cuando todavía estábamos juntos Recuerdas?

-Lo recuerdo -dijo Natsu tranquilamente, Lucy lo miró sorprendida- Pero no deberías hacer lo mismo, guardarse las cosas para ti no es siempre lo mejor, luchar con todas la cosas que te preocupan o que te molestan por ti sola, no siempre vas a poder, es por eso que estamos en un gremio, Erza, Gray y yo. No podemos hacer las cosas por nosotros mismos, es un fastidio realmente pero asi es. Fairy Tail va a estar ahí para nosotros, y puede que para ti también -Natsu volteo a mirarla a los ojos sonriendo y le tendió una mano- ¿Qué dices? ¿Vienes?

Lucy lo miro en silencio y luego le dedicó la tierna sonrisa que antes le daba siempre que lo veía.

-Esta bien -aceptó- Pero no pienso coger tu mano -dijo en son de burla cruzando se de brazos.

Natsu le devolvió la sonrisa, este era un comienzo ya que quizá ahora podrían empezar desde cero.

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Quien diría que luego de eso, Lucy nos traiconaría. Irónico ¿No crees, Natsu?

~•~•~

Extra: Cuando de verdad nos conocimos

El sol brillaba en lo alto de Magnolia, iluminaba todo lo que podía a su paso. Lucy estaba sentada a orillas del río jugando con el agua junto Plue –su pequeño hombre de nieve– disfrutando de uno de los pocos momentos en los que podía relajarse. Estar en un gremio no era fácil, y menos si el gremio era uno oscuro. Nunca pensó que terminaría uniéndose a uno, cuando era pequeña los aborrecía y se preguntaba como es que la gente podría terminar ahí, ahora que las circunstancias se habían dado y se convirtió en una de ellas, ya sabía la respuesta.

Era mediodía y el sol brillaba con todas sus fuerzas, no era nada nuevo de hecho era lo más normal que podía pasar, como todo lo que le pasaba últimamente ya no se tenía que sorprender de nada, después de estar en el gremio podía decir con seguridad que las cosas siempre eran las mismas, nunca cambiaban, necesitaba un cambio, pero... ¿Cuál?

Un sonido la hizo sobresaltarse, el del agua chisporroteando junto con unos gritos como de alegría. Lucy volteo para mirar que donde venía, un poco más río abajo estaba un chico pelirrojo –no, su pelo era más como un rosado más claro, quizá cereza– estaba pescando a la otra orilla del río y gritaba como loco agitando la caña de pescar, hasta que esta se rompió y empezó a maldecir, Lucy no fue capaz de retener la risa. El chico la escucho y se volvió a verla., primero con una cara de "¿Quien mierda eres?" Pero luego su expresión cambió.

-¡Yo! -le dijo a modo de saludo con una sonrisa de lado a lado en el rostro. Lucy ladeo la cabeza mirándolo con curiosidad. Quizá el podría ser lo "diferente" que necesitaba en su vida... Quizá...


Notas de la autora: Y... ¿Qué tal? ¿Les gusto? En verdad espero que sí (=^ω^)ノ Ya saben, amo escuchar sus opiniones así que déjenme reviews por favor ¿si? Díganme que corregir, que quitar o poner, o si así esta bien ¿Ok? ;)