Aclaración: Este Fanfiction lo hise con todo mi amor, ya que junto a Naruto, Itazura na kiss es uno de mis favoritos anime, ya que es preciosa su historia de amor, además de ser bastante facil de adaptación a un SasuSaku. Mis fines no es nada más que se diviertan leyendo y entren a esta hermosa historia, además de recomendarles que vean este precioso anime si no lo han hecho.

Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto, como Itazura na kiss le pertenece Kaoru Tada.

Itazura na kiss

I: "La Carta"

La iglesia concentraba una armonía de completo amor.

Se complementaba con los colores puros y las rosas que deliñaban cada espacio.

Los invitados soltaban lágrimas de emoción o hermosas sonrisas, mientras contemplaban concentrados y en completo silencio la hermosa escena que se presentaba en esos instantes junto al altar.

Se escucharon sollozos impacientes cuando el padre juntó tiernamente sus manos, mientras ellos, se miraban intensamente a los ojos, descifrando su amor.

—Tú, Sasuke Uchiha —El pelinegro desvió la mirada orgulloso hacia el frente— ¿Aceptarías a Sakura Haruno como tu esposa, para amarla y cuidarla tanto en la salud como en la enfermedad, hasta que la muerte los separe?

Todos los ojos del lugar se concentraron en el azabache, quien deslizaba lentamente un anillo en uno de los finos dedos de la pelirosa con una tierna sonrisa.

—Sí, acepto –profundizo sus penetrantes ojos negros, en los jades de ella- Sakura…

La chica lo miro embelesada mientras sentía sus mejillas teñirse de rojo.

— ¿Si Sasuke-Kun? –respondió nerviosa ante su cautivadora mirada.

—Te amo…

Sintió como se paraba el tiempo mientras sentía la música cautivadora de las campanas.

Sus labios se comenzaron a acercar de manera dulce, mientras él, posaba una mano en su cintura, atrayéndola completamente, para al fin… poderla besar.

-Ah… Sasuke-kun.

El murmullo se dejo escuchar por toda la habitación mientras abría lentamente los ojos, encontrándose de puntillas y con toda su boca alzada hacía el viento.

Rio lentamente ante su estúpida situación mientras pasaba una mano por su rosa cabellera.

-Oh valla –recito divertida- Creo que mi imaginación comenzó a correr intensamente esta mañana.

Sin perder más tiempo levanto enérgicamente un papel que antes reposaba en su bolsillo.

Su sonrisa volvió a acentuarse mientras concentraba sus ojos verdes en el.

-¡Sin errores ortográficos y tampoco semánticos!

Abrazo con total entusiasmo el papel, mientras sus mejillas se colocaban completamente rojizas.

-La perfecta carta y solo para…él.

"No la quiero."

Camino derrotada con la cabeza totalmente agachada. Lagrimas comenzaron a adornar sus verdes ojos mientras sostenía sin esfuerzos la rechazada carta.

—Ni siquiera la aceptó —Murmuro casi quebrada mientras procuraba caminar sin rumbo por la escuela, pareciendo una completa vagabunda.

Había puesto tantos esfuerzos, tanto amor y él, la rechazaba sin escrúpulos entre los pasillos.

— ¿Vez a esa chica? —Se sintió un murmuro por su espalda— Se le confesó a Sasuke-kun.

—No me diga —le respondió la otra sorprendida— ¿Sakura-san hizo eso?

—Sí… y al parecer fue rechazada instantáneamente —Rió levemente— y aún peor, frente a todos.

— ¡No puede ser, que vergonzoso!

La pelirosa volvió a derramar lágrimas, mientras sentía como todos la apuntaban y comentaban divertidos su patética situación.

—Ella está en la clase F, así que tuvo que tener muchas agallas para confesarse a él, sabiendo que su clase es la A.

Apretó los pullos fuertemente, no lo podía aguantar, con tanto amor que había preparado todo y al final, solo se había convertido en el hazme reír de toda la escuela y de seguro ahora también el pelinegro la aborrecía.

— ¡Ya basta! —Gritó dándose la vuelta mientras otras lagrimas corrían por su mejillas- ¡Métanse en sus propios asuntos!

Dicho esto, corrió con todas sus fuerzas hacía su Clase, llevándose empujas o reclamos de personas, pero aun así, no le importo. Solo quería desaparecer de aquel lugar, pero sabía de ante mano que era imposible.

Luego de unos minutos se adentro en la puerta y sin detenerse en ningún momento se recostó en su pupitre con la cabeza completamente escondida entre sus brazos en un intento inútil de poder esconderse de la gente.

—Tonta, Tonta, eres una Tonta—pensó en sus adentros mientras sentía su cuerpo temblar- Nunca debiste haberlo hecho.

No podía sentir su alrededor y tampoco le importaba, solo se encontraba centrada en sus emociones, en completo silencio, con pequeños sollozos, pero que eran significativos para ella.

—Y tuviste las esperanzas que en algún momento podría fijarse en ti… ¡pues que tonta fuiste Sakura!

Un movimiento le hiso despertar de su inconsciente, para luego sentir como la tomaban de los hombros con brusquedad y la obligaban a mirar hacia el frente con todos los ojos rojos e hinchados.

—Escuche lo que hiciste, Sakura —Se encontró con los ojos zafiros de su mejor amiga, Ino.

— ¿No crees que fue un poco descuidado de tu parte? —Esta vez la que hablaba era la castaña Tenten, quien llevaba una cara totalmente preocupada.

Sakura llevo su vista apenada hacía el suelo y luego la subió lentamente hacia ella.

—Tan solo pensé…—Su voz se escuchaba rasposa— ¿Qué pasaría si hubiese una leve oportunidad de qué pudiera fijarse en mí?

— ¡Oh por favor —Rio divertida la castaña mientras revolvía su pelo— tu sabes que eso es imposible!

La rubia dibujo también una sonrisa de broma en su rostro.

—Para eso deberías ser una mujer completamente bendecida, cerda.

Cobijo nuevamente su rostro entre sus brazos y comenzó a soltar lagrimas nuevamente, totalmente quebrantada ante las últimas palabras escuchadas.

-Es verdad-Cerró sus ojos con fuerza- es imposible… El está en la cima de su clase y yo, ubicada al fondo de la mía.

Sintió como sus amigas se marchaba lentamente. Una excelente reacción ante los sentimientos de la dueña de los ojos jades, quien necesitaba estar completamente sola.

-Aun así –Continuo en sus adentros- Me enamore de él.

Cerró los ojos con más fuerza… mientras dejaba su mente vagar en los recuerdos más dulces que le hacían recordar a él azabache.

Flashback.

El silenció rendía completamente en la sala central de la preparatoria. Aquella era la ceremonia de inauguración a todos los estudiantes de primero.

—A continuación —Se escucho una voz gravé del escenario, quien provenía del director— el discurso de bienvenida para todos los nuevos estudiantes.

Pensando en dos años atrás, yo tontamente creía que él chico de nuestra nueva generación se trataría de un completo nerd realmente inteligente y de grandes gafas.

—Por lo que he escuchado –Murmuro una voz chillona a sus espaldas— el más inteligente de la nación en sus pasados tres años de escuela media.

— ¡Eso quiere decir que es el numero uno de Japón! —Su acompañante habló asombrada.

Sintió cientos de murmurios por todo su alrededor, y casi todos, hablaban del el asombroso chico genio. Resopló mientras jugaba con un largo cabello rosa. Aun así, en cosa de segundos as voces volvieron a callar ya que se había vuelto a escuchar el director por el gran micrófono del frente.

—Pues nos orgullece presentar este año, a este nuevo alumno destacado, Sasuke Uchiha.

Y en ese instante sus ojos verdes lo vieron pasar por primera vez.

Caminaba totalmente apacible por el escenario, mientras sus negros cabellos bailaban suavemente con el viento, era como la vista de la perfección, con sus finos rasgos y su penetrante vista azabache.

—Hermoso –murmuro inaudible totalmente embelesada.

Se dejo volar cuando escucho la melodía de sus labios. Su voz tan masculina y a la vez tan naturalmente sensual y sus finos labios abrirse y cerrar en un vaivén de palabras totalmente sin sentido para ella en esos momentos.

En aquellos momentos me encontraba completamente sorprendida en tantos aspectos además de su exuberante hermosura, pero también valía destacar la forma de poder dirigir su complicado discurso tan suavemente.

Fin Flashback.

Y así, me enamore de Sasuke Uchiha a primera vista.

—Oh vamos Sakura —Nuevamente escucho la voz de su mejor amiga tratándola de animar— es verdad que Sasuke es muy atractivo, pero tiene algunos problemas humanos con los sentimientos.

—Así es –Tenten volvió a revolver amistosamente sus cabellos rosas—. Parece que no está interesado en chicas, a pesar de tener diecisiete años.

—Sí, no te desanimes –La rubia tomo su mentón haciéndola mirar nuevamente hacia el frente y luego le sonrió— Hay miles de chicos normales aquí y también guapos.

— ¡Sakura-chan! —Un grito alocado y fuerte se dejo escuchar por todo el salón, dejándose ver a un rubio de ojos azulados, con una sonrisa de lado a lado.

La pelirosa no contesto, solo se dedico a mirarlo destrozada.

—He escuchado —Apretó sus manos con fuerzas mientras miraba hacia abajo— que te confesaste a Sasuke Uchiha… ¿es eso verdad?

Siguió en un completo silencio mientras miraba como el rubio se controlaba para no golpear al estúpido de ese pelinegro y a la vez, el hecho que le partía el corazón, ya que su amada Sakura, nunca correspondería su amor.

— ¿Te gusta mucho ese maldito nerd, verdad? —La miro a los ojos directamente— ¡y eso que me puedes tener a mi, dattebayo!

—Lo siento Naruto —Se disculpo la ojiverde desviándole la vista— y tampoco es como si te perteneciera, me puede gustar quien me plazca, ¿no?

El rubio no supo como contestarle, así que solo se sentó arriba de su banco en completo silencio, cual quedaba exactamente en el lado derecho de ella.

—Que frías palabras, Sakura-chan –El rubio le dedico una sonrisa radiante- Y eso que llevamos sentados al lado hace ya dos años.

La pelirosa río ante el comentario de su hiperactivo amigo, mientras se corría un mechón de su pelo. Al parecer, aquel rubio le subía el ánimo de alguna forma y en ese día, era algo que necesitaba en sobremanera.

— ¡Aun así nunca perdonare que ese bastardo Uchiha te hubiera rechazado!

—Sí, si —Comento aburrida Ino- ya lo sabemos, tonto, no lo tienes que gritar.

—¡Es que me saca de mis casillas! –Le respondió enojado mientras miraba hacia otro lado— está bien que sea inteligente, ¡pero no es para ser tan engreído!, rechazando a todas las chicas del lugar y también a Sakura-chan, ¿Qué se cree?

—Sí… eso es verdad —Murmuro apenada la pelirosa, quien en sus ojos jades se aproximaban lagrimas— Ahora que lo pienso, sabía que podía ser rechazada. Además, no puede ser una persona muy agradable, ya que ni siquiera leyó la carta.

Caminaba apaciblemente junto a sus amigos a la salida de la escuela. Había sido un día horroroso, pero aun así, aun que fuera muy difícil, lo pudo sobrellevar.

—Oh Sakura —Ino paso una mano por su hombro— ¿Ya terminaste de mudarte a tu nueva casa?

—Sí –sonrió suavemente—, hace ya dos días.

—¡Genial! –Hablo enérgicamente el ojiazul— Una nueva casa, deberíamos conocerla.

—Eso suena bien —apoyo Tenten.

La pelirosa se sonrojo completamente y miro hacia abajo mientras pasaba una mano por su cabellera avergonzada.

—Creo que mejor no —Respondió con la mirada todavía gacha- Es una típica casa antigua japonesa…

—Cierto —Ino llevo un dedo hacia su labio— Tu papá es Chef, ¿no?

—Sí—le respondió con una sonrisa—. Y eso que yo esperaba una casa más moderna…

Llevo su vista al frente mientras caminaba unos pasos detrás de Tenten, ella era más alta por apenas unos centímetros. Pero eso no era lo que le interesaba en aquellos momentos, ya que se había encontrado con un Sasuke Uchiha a unos cuantos metros.

Hablaba tranquilamente con uno de sus mejores amigos, Neji, cual por lo que sabía, era el amor platónico de su compañera castaña. Las dos quedaron completamente estáticas y Sakura intento esconderse detrás de ella, pero aun así sintió la mirada del ojiperla sobre ella.

—Hey Sasuke —El pelinegro bajo la vista hacia él, ya que era unos cuantos centímetros más bajo— ¿Aquella no era la chica de esta mañana?

Desvió sus azabaches ojos hacía su dirección, clavando su mirada directamente en la pelirosa quien ya no tenía escapatorias de salir desapercibida.

Sintió su corazón latir frenéticamente en aquel instante, era verdad, las veces que los dos habían intercambiado miradas, eran relativamente nulas.

—Vamos —Le respondió fríamente mientras desviaba totalmente la vista de ella.

El chico solo asintió desganado ante la frialdad que siempre caracterizaba su amigo ante las mujeres y tan solo se dedico a seguirlo apaciblemente.

—Ese maldito —Murmuro Naruto totalmente enojado.

-Bueno –Ino se poso a su lado- esa es la verdadera realidad… Aun así, no dejes que te deprima.

Naruto escucho atentamente las palabras de la rubia, mientras trataba de controlar sus ganas de ganarle a puñetazos.

—Ag, ¡Espera! —Grito con todas sus fuerzas hacia el pelinegro.

— ¡Naruto! —La pelirosa intento retenerlo, pero aun así, el se desfaso de su desesperante agarrante y camino con autoridad hacia el Uchiha.

— ¡No creas que puedes actuar así, solo por ser de la clase A! –Naruto se puso frente a frente mirándolo desafiante, tenían las mismas alturas, relativamente bastante altas— ¡Rechazaste a Sakura-chan, ¿No es así?

— Ya basta Naruto…—La pelirosa tiro de su brazo cuando hubo llegando a su lado.

— ¿Tienes aun que sea sangre fluyendo por tus venas? —Frunció el ceño enfadado— ¿Qué no te das cuenta lo que ella sufre?

—Odio a las chicas estúpidas —Respondió el pelinegro simplemente mientras daba nuevamente la vuelta- Vamos.

Neji contemplo por última vez como la chica se iba destrozando por dentro y miraba hacia abajo, tratando de esconder su debilidad. Sintió pena, pero nada podía hacer. Dio la vuelta y siguió a él pelinegro quien marchaba unos pasos hacia adelante.

Sakura escucho muchos gritos de Naruto se escucharon, pero no tomo atención, solo se concentro en cerrar los ojos con fuerza y dejar caer algunas lágrimas hacia la vereda gris.

—Me siento tan desconhortada —Murmuro para sí misma—, ¿Cómo me pude enamorar de él por dos años.

Una sonrisa se dibujo completamente en los ojos de su padre.

—Una nueva casa, Sakura —Sirvió lentamente los te sobre la mesa— Un nuevo comienzo, para los dos, como padre e hija.

Ella asintió con una sonrisa totalmente desganada, cual el malinterpreto de mala manera.

—Hija —Suspiró apenado— Se que no es la mejor casa del mundo y que es antigua, pero todavía no puedo pagar más con el dinero que gano.

—Oh no papa —Respondió enseguida con una sonrisa— créeme no hay problema, estoy bien aquí, gracias…

Se quedaron en completo silencio mientras cada uno realizada lo suyo, para cuando se dejo escuchar el timbre a los pocos minutos, rompiendo el ambiente tensó, cual ella agradeció.

Se levanto de la mesa y pudo percibir como todas las tablas crujían de manera poco usual, enarco una ceja y quedo mirando hacia el piso.

— ¿No crees… —Intentaba preguntar de la manera más suave, para que él no se sintiera mal, mientras pisaba intensivamente uno de los tablones haciendo ruido.

—No te preocupes —La interrumpió comprendiendo donde deseaba llegar— esta casa está bien construida.

Asintió mientras quedaba mirando la tabla, luego recordó el timbre, ya que volvió a sonar y salto una pequeña risa.

—Oh verdad, los invitados —Camino lentamente— ¿Quién podrá ser a estas horas?

Iba llegando a la entrada, cuando vio la puerta abrirse sola y mirar directamente a sus amigos.

Estaban llenos de bolsa para la comida y sus sonrisas se esparcían por toda la cara, intentando alegrarla a la vez, pero ese día era bastante difícil.

—Chicos —Murmuro sorprendida— están aquí…

—Hola —Respondió Ino mientras comenzaba a pasar, dejándole un pastel en las manos— hemos venido a saludarte y estar en este calor de hogar, ¿cierto, chicos?

—Si —Respondieron alegremente Tenten y Naruto, mientras se adentraban a la casa con total naturalidad.

El tiempo comenzó a pasar realmente volando mientras comían todos juntos en el comedor.

Ella platicaba animada con Ino y Tenten, mientras Naruto le ofrecía más Sake al padre de Sakura, ya se le notaban las mejillas un poco rojas, así que lo dejo por un rato para hablar de cosas de hombres.

—Sabes —Tenten levanto la vista con un poco de picardía—, Naruto ha venido especialmente para consolarte.

Sakura se puso completamente roja y rio ante el comentario. No, la verdad es que lo menos que necesitaba ahora, eran consuelos y hombres.

—Pues yo creo que está completamente enamorado de ti —Agrego la Rubia mientras miraba un vaso de sake que estaba servido, odiaba admitirlo, pero le encantaba el alcohol.

Le resulto realmente extraño el hecho de encontrarse con el vaso inclinado, lo observo de cerca.

— ¿No crees que este vaso está un poco inclinado?

—Imposible —Respondió Tenten— Para eso la casa debería estar inclinada…

Se sintió un leve vaivén a sus pies y un tiritón que se podía sentir por todo su cuerpo.

—Bueno —Tenten no hiso caso— la cosa es que debes olvidarte rápidamente de Sasuke.

—Ya no digas ese nombre –Saltó Naruto— me molesta de sobremanera.

Se levanto de su asiento con un poco de Sake en sus venas y comenzó a pegar puñetazo a una pared.

—Maldición, Maldición —Cerró los ojos con fuerza- ese bastardo…

—Ya basta Naruto –Lo acusó la rubia- Romperás la casa si sigues así…

El vaivén comenzó a ser realmente fuerte y las cosas comenzaron a caerse de de los muebles, todos se miraron horrorizados, debía tratarse de un terremoto.

—Oh no un terremoto –Tenten se aferro de las dos chicas— y al parecer uno bastante grande…

—Tenemos que salir de aquí —Afirmo Naruto en voz alta mientras ayudaba las chicas a salir huyendo a grandes pasos de la casa-

—No se preocupen —El papa de Sakura alzo la voz— esta casa podrá resistirlo…

La pelirosa volvió de los brazos de Naruto mientras todo comenzaba a caerse y sin prestar atención a los gritos, a fuertes sacadas lo tiró del lugar, dejándolo totalmente fuera luego de unos minutos de resistencia.

Y ahí, ante los ojos de todos, la casa cayo totalmente destruida desde el techo hasta llegar a solo pies de madera destruida.

Todos miraron sorprendidos la escena sin más nada que hacer, mientras el padre de Sakura sollozaba apenado ante su alta adquisición que quedaba totalmente arruinada.

Llevaba unos cuantos minutos en el auto de su padre, mirando la ventana totalmente entristecida.

Aquel día había sido el peor de su vida…

Él la había rechazado, sí, Sasuke Uchiha y para rematar las cosas, su casa había caído en pedazos dejándola sin hogar.

—Pero dime —Rompió el hielo Sakura sin dejar de ver la ventana— ¿Esta realmente bien todo esto?, Aun siendo tu amigo, estaremos abusando si llegamos así a su casa.

—No tienes por qué preocuparte —le sonrió— Él fue quien nos invito, además éramos buenos amigos en la secundaria y cuando vio las noticias de hace unos momentos respecto a los desastre de nuestra casa, el se ofreció a ayudarnos con un hospedaje para ti.

—Suena una buena persona —le respondió tiernamente.

—Sí, el es realmente una muy buena persona, aun que sea un poco difícil comprenderlo al principio.

Sakura asintió mientras volvía la vista a la ventana, pero solo fue por unos segundos ya que su padre la interrumpió cuando paro el automóvil secamente. No emitió ningún sonido, se sentía un poco abusadora, así que se bajo despacio y sin preguntas saco un bolso donde tenía algunas pertenencias salvadas.

—Sabes… —Su padre hablo a sus espaldas cargando otro bolso de ella— su hijo también tiene tu edad, así que espero que se puedan llevar muy bien.

-Oh dios mío es como una mansión, totalmente gigante —murmuro sorprendida.

-Bueno, bueno –la interrumpió- mejor apurémonos antes de que se haga más tarde para acostarse, no queremos molestar, así qué toca el timbre.

-Si –respondió enseguida mientras sus cabellos bailaban con el viento que se volvía cada vez más invernal.

Cuando toco el botón dorado con una leve presión, se dio cuenta que a su lado llevaba impreso el nombre de los residentes. Sonrió mientras llevaba un mechón rebelde de su cabello rosa hacia atrás. Concentro la vista y ahí pudo ver, gravado en letras doradas "Uchiha".

Su corazón comenzó a latir con fuerzas y sus rodillas a temblar.

No, No podía serpensó completamente petrificada mientras sus mejillas se teñían levemente de rojo- De todas las casas debía quedarse justamente en esa. ¿Pero, podía ser una coincidencia, una gran coincidencia?

La puerta se dejo abrir lentamente, dejado ver a un hombre de altura alta, cabello largo y azabache. Las arrugas se marcaban en los puntos críticos de su rostro, reflejando el paso de los años.

—Oh Haruno-san —Sonrío ampliamente— ¡Bienvenido!

Apunto a brazo abierto hacia el interior, en un gentil gesto para adentrarse en la mansión.

—Disculpa esto Fugaku —El castaño bajo levemente la cabeza mostrando gratitud— No sé cómo puedo agradecértelo…

—¿Qué cosas dices? –Entono nuevamente su sonrisa— No seas tan reservado, sabes que somos amigos, esto no es nada.

El castaño rio levemente mientras llevaba una mano hacia su pelo revolviéndolo con amistad, tal cual como solía hacerlo su hija.

-No me digas…—El pelinegro habló sorprendido mientras llevaba los ojos hacía la pelirosa—, ¿esta hermosa señorita es tu hija?

—Así es —Asintió orgulloso su padre mientras la abrazaba por la cintura— ¿cierto que es muy guapa?

—Claramente, ya no es la misma pequeñita —Rió levemente con picardía— espero que mi hijo no pierda la compostura.

La pelirosa sintió arder sus mejillas quienes se teñían de rojo.

—Bueno creo que ya es hora que entremos, no estaremos toda la noche en la puerta —Los Harunos asintieron en silencio.

A pasos lentos comenzaron a entrar en la sala de la mansión. Sus paredes se teñían de blanco invierno, poseía sillones de cuero marrones y sus adornos favoritos eran las cosas antiguas.

— ¡Sasuke hijo, ven a saludar! —Gritó el pelinegro con emoción-

Y en ese instante, el tiempo se paro para Sakura.

Quiso correr, sí, huir lo más lejos posible. Aun así, sus pies se encontraban estáticos, al igual que sus facciones. Llevo la vista hacía los pasillos, ya que se sentían pasos firmes. Su corazón comenzó a latir frenéticamente y su respiración comenzó a ser entrecortada.