Vuelvo a repetirlo, siento haber tardado en poner un capítlo nuevo, pero es por temas de estudio y eh, si suspendo no me vais a leer en meses xD.
Bueno, dicho esto, ahí va el segundo capítulo de "Los 10 años perdidos".
Hay yaoi y todo eso, así que si no te gusta, vete a escuchar a los grillos reproducirse.
Eddy abrió los ojos sin saber qué había pasado en un primer momento. Pero en cuanto pudo ver ese pelo naranja desordenado, recordó todo lo ocurrido y se levantó de golpe quedándose luego paralizado. No quería despertar a Kevin. Pero de pronto sintió un dolor que le hizo quejarse y doblar un poco sobre sí mismo. Un dolor en el trasero más intenso que cualquier golpe recibido en mucho tiempo.
-Ah... Por dios... - Se quejó de nuevo con murmuros y se levantó despacio de la cama mirando todo el rato de reojo a Kevin para descubrir otra cosa, estaba totalmente desnudo. Lo peor llegó al mirarse en un gran espejo mientras se acercaba al baño despacio. Todo su cuerpo estaba alleno de marcas que iban desde rojo suave hasta morado enegrecido. Sus mejillas cobraron un color aún más rojo que el de las marcas de los besos del mayor por un año.
Suspiró un poco y se lavó la cara tratando así de que el agua fría le quitase esos horribles recuerdos que iban de un lado a otro de la cabeza. Se podía escuchar a sí mismo gemir, no se había visto la cara, pero tampoco le hubiese agradado. Solo con ver la cara de perversión de Kevin... No necesitaba más, esa mueca ya le había perturbado demasiado.
Miró de nuevo en el espejo viendo como sus ojeras blanquecinas estaban más marcadas de lo normal. El cansancio, pensó él. No podría ser otra cosa.
Escuchó un ruido en la habitación detrás suya y cerró la puerta a toda prisa mientras a unos metros de él Kevin se levantaba más fresco que una lechuga.
El pelirrojo miró a su lado en la cama, pero no encontró a su bajito compañero.
-¿Eddy? ¿Donde andas, bobo?- Dijo aún adormilado y no necesitó respuesta pues Eddy fue tan torpe que había tirado el toallero de un codazo.
-Oh mierda...- Murmuró Eddy escuchando los pasos del mayor hacia la puerta y justo cuando Kevin iba a intentar abrir, echó el pestillo soltando un suspiro de alivio al ver que la puerta no abría.
El pelirrojo suspiró pesadamente. -Acaba rápido, quiero ducharme.-
En cuanto escuchó que se alejaba, abrió el pestillo y se puso una toalla a la cintura para poder salir, vestirse e irse corriendo. No pensaba estar un fin de semana entero con ese... -Ese... Ese macarra niño pijo- dijo en bajo Eddy y no se dio apenas cuenta cuando Kevin le agarró y le metió de nuevo en el baño llevándole hasta la bañera y practicamente tirándole dentro de ésta haciendo que la toalla cayese al suelo y Eddy se cubriese con las manos justo antes de caer de culo.
-¡Auh!- Gritó dolorido ya que bueno, le acaban de dar de nuevo, por así decirlo.
-¡Más cuidado, cara pala!- Dijo el bajito y a levantar vio el miembro de Kevin de frente, por lo cual apartó la cabeza corriendo mirando a otro lado más rojo que el día que su madre le vistió de niña. Esa expresión de preocupació y vergüenza provocó en el pelirrojo una fuerte risotada. Le agarró del brazo y le levantó mordiendo sus labios de una forma un tanto tierna.
-Tranquilo enano, no estoy de humor de momento... Primero tendré que ducharme, ¿no?- Dijo relamiéndose mirando como la cara de Eddy empezaba a cambiar a una un poco más como de disgusto y enfado, pero le ignoró y abrió el grifo dejando salir el agua primero fría provocando que Eddy se encojiese sobre sí mismo murmurando a saber qué cosas, insultos posiblemente.
Pero no le quedaba otra, sabía que si intentaba salir Kevin iba a molestarle, y encima iba a quedarse helado y bueno... No quería ni pensar en lo que habría sudado por culpa de la clase intensiva de sexo con el gran profesor Kevi. No pudo evitar sacar el doble sentido a "gran" y se sonrojó de nuevo, pero apartó esos pensamientos.
Iba a cojer una esponja cuando se dio centa de que el agua ya estaba caliente y de que el pelirrojo estaba duchándose, dejando el agua correr por ese trabajado cuerpo de atleta que siempre le había carcterizado. Aunque claro, ahora era mucho más ancho de espalda. Los hombros hacían una forma hermosa y agresiva a la vez cuando movía los brazos, los cuales tenían unos musculos perfectos... Eso junto con los abdominales-rallador de queso, las piernas de corredor de maratón y lo que iba entre medias, solo se le venía a Eddy una palabra a la cabeza "Perfecto". Sencillamente, era perfecto. Y se había pasado demasiado tiempo admirando en silencio al mayor, tanto que Kevin llegó a darse cuenta y, con una sonrisilla, le quitó la esponja y empezó a enjabonarle por el pecho.
-¿Ya no sabes como se usa o qué?- Dijo riendo y Eddy agitó la cabeza quitándole la esponja y girándose.-¡Pues claro que lo se!- Gruñó por lo bajo y empezó a limpiarse él solo.
Pero Kevin había acabado.
Enseguida estaba el pelirrojo abrazando a Eddy contra su perfecto cuerpo para aprovechar la escusa de que no sabía ducharse para manosearle pues empezó a limpiarle demasiado cerca de su miembro.
-Kevin, ¡que te he dicho que se ducharme!- Decía el moreno tratando de soltarse de su agarre pero pronto la esponja calló al suelo y fue entonces la mano la que le limpiaba con tanto ímpetu la que empezó a frotar el miembro del prisionero.
El tener a Eddy así, sufriendo de vergüenza, y puede que frío, se le hacía tan delicioso que era incapaz de frenar su mano. Se relamió, se acercó a su oído y con un seductor susurro le dijo -he acabdo de ducharme...- provocando una mayor vergüenza en Eddy que ya no pudo soportar más y soltó un suspiro de satisfacción y puro placer cuando los frotes se transformaron en una lenta masturbación.
A Kevin se le daba demasiado bien tocar a hombre, a saber con cuantos habría estado antes, auqnue Eddy volvía a sentirse de nuevo como la chica, y más se reavivó esa sensación cuando notó el miembro del mayor frotarse dificultosamente contra su trasero. Agradecía en ese momento el ser más bajito, así no tendría que sentirlo del todo... Hasta que Kevin le giró de golpe, le levantó y le puso contra la pared de espaldas a ésta, mirándole a los ojos que delataban placer casi absoluto, pero Eddy la cambió frunciendo el ceño.-¡Bájame! Joder Kevin, ¡Que es una bañera, te vas a escurrir y no quiero morir en pelotas contigo!- Se quejaba, pero Kevin solo sonreía.
-Vaya, curiosa forma de pedirme que te lleve a la cama. Estás hecho todo un ligón.- Eddy volvió a su cara de niño conuso y avergonzado, pero tenía razón, podían caerse. A menos que ya estuviesen tumbados, ¿no?
La bañera era lo suficientemente grande como para que estuviesen ambos tumbados uno al lado del otro sin ser para nada incómodo y eso lo aprovechó Kevin cuando tumbó a Eddy en el suelo mojado y ligeramente resbaladizo, colándose entre sus piernas para empezar a atacar su boca. Eddy sntió que estaba cómodo al ser besado así, de una forma apasionada, acalorada pero a la vez, cuidadosa. Se sentía muy distinto a los besos de la noche pasada, esos los sentía demasiado demandantes, como si solo importase Kevin en lo que estaban haciendo. En ese momento, por el contrario, Eddy tenía más libertad, y sin saber cómo acabó abrazando al mayor por los hombros y besándole él, siendo él quién llevaba el ritmo, notando que era bastante acelerado por culpa de la masturbación recibida. Y lo mejor fue descubrir su propia mano en el miembro de Kevin, el cual gemía suavemente mientras seguía con el beso, dejando un poco de lado la idea de hacer que se avergonzase, ahora le tocaba disfrutar de las manos del moreno.
Pronto la mano de Kevin estaba en la entrada del moreno casi arañando su trasero, pero eso parecía gustarle a Eddy pues gemía de cuando en cuando. Ya estaba claro, acababa de rendirse del todo. Ya poco le importaba lo que le hiciese, no podía seguir frenando esa admiración que le hacía sentir deliciosa y placentera cada acción del mayor hacia su cuerpo.
-Ah, ¡ah! Dios...- Gimió Eddy al sentirse demasiado cerca del orgasmo, pero sabía que Kevin no iba a dejarle acabar, o eso creía, ya que se sorprendión incluso al gemir por última vez, manchando la mano del mayor con la esencia del placer.
Su voz temblaba suavemente y sus ojos estaban llorosos del placer. Cuando miró a Kevin, vio que sonreía, levantó la mano manchada y la lamió con una expresión propia del mejor actor porno de la historia.
Eddy no pudo apartar la mirada pues Kevin le empezó a besar de nuevo dejando que saborease su propia esencia. Un sabor francamente amargo y que no le había gustado para nada, pero así son las cosas, pensó él.
-No se si has notado que yo estoy aún a dos velas...- Dijo el pelirrojo lamiendo su cuello. Sin cuidado ni aviso, empezó a entrar en Eddy que gimió de la sorpresa pues no dolía demasiado.
No sabía porqué, auqnue Kevin lo había planeado. El agua caliente... Mantener a Eddy contento y tranquilo y sobre todo, el efecto post-orgasmo que tiene un cuerpo.
-¡Ouch! ¡Mas cuidad, me duele de anoche! ¡Aah!- Se quejaba, pero eso no detubo a Kevin que empezó a moverse en cuanto notó que su miembro estaba casi entero dentro. Y esque, a pesar de todos los alicientes, Eddy seguía siendo una persona pequeña, por lo cual, lo tenía complicado para poder moverse a sus anchas, pero ya lo lograría...
Pasaron los minutos y las quejas e insultos de Eddy cesaron para dar a lugar a unos gemidos algo tímidos y deliciosos, notando el agua caer desde el cuerpo de Kevin hasta el suyo, viendo el rostro mojado y excitado del mayor con una expresión tan pervertida como la primera vez.
Todo era genial, excitante, algo bruto de vez en cuando, pero genial, perfecto.
Kevin solo podía sentirse feliz, eliz de haber logrado tener a Eddy disfrutando de esa forma tan adorable debajo suya, sin los quejidos y duscusiones de la vez anterior. Lo recordaba perfectamente. Eddy había llorado del dolor varias veces, por lo cual tuvo que parar antes de acabar haciéndole cualquier desgarro o fisura y acabar en el hospital. Solo resoplaba cuando debía parar, pero en el fonde estaba preocupado por él, lo menos que quería era dañarle pues no es lo mismo insultarle de peqeños que desgarrarle el recto. Ni por asomo.
De sus recuerdos le despertó un arañazo en el hombro.
-¡Duele! ¡Despacio joder!- De nuevo le había dañado y paró despacio besándole por el cuello para tranquilizarle. No era bueno eso de pensar en otras cosas mientras se hace algo tan delicado, o mejor dicho, a alguien tan delicado.
Pasaron un buen rato en la bañera en esa postura, y es que Kevin no se atrevía a cambiar por si se le escapaba o le hacía daño.
Y claro, entre el calor, los recuerdos y el haber logrado ir a un ritmo bastante rápido, ambos acabaron en nada, Kevin dentro, solo para molestarle un poco más.
-Me encanta...- Murmuró Eddy, demasiado alto, pued Kevin pudo escucharlo, aunque no dijo nada, se lo guardaría para próximas oportunidades de molestarle.
Eddy no quería levantarse aún, quería tenerle abrazándole, sintiendo ese cuerpo perfecto sobre él. Pero ¿en qué estaba pensando? Se sonrojó de pronto provocando una risilla en Kevin que le empezó a besar y cumplió su petición sin haerla hecho, saliendo despacio, notando así Eddy la esencia del mayor salir despacio y tortuosa. No pudo pensar si no en una babosa derritiéndose saliendo de su... En fin, de su culo. Le dio mucho MUCHO asco, pero el beso que estaba recibiendo era demasiado bueno para querer pararlo. Esta vez no había pasión... Era un beso totalmente tierno... Incluso, con algo de ¿cariño?...
-Kevin..- Dijo en los labios del mayor, algo que le encandiló aún más. -Dime.- Contestó él mirando los ojos oscuros del menor que le miraba con una leve sonrisa de felicidad sin darse cuenta. -Ehm...¿tienes dea de que hora es?...- Kevin se esperaba otra cosa, pero suspiró y negó con la cabeza.-¿Qué más da? es sábado...-resopló un poco y se acabó levantando dejando que Eddy se acabase de duchar para ir a ponerse algo de ropa.
Cuando salió del baño, se encontró con un Kevin con solo un pantalón de pijama ancho sentado en una silla hablando por teléfono y él, en toalla y con la misma ropa de ayer doblada sobre la mesa al lado de Kevin.
-Si, creo que va a ser mejor que lo hables mañana con Sophie, el nuevo sabor debe ser algo que le guste especialmente a las mujeres.- Hablaba tranquilo, y cuando el moreno fue a por su ropa, Kevin no pudo evitar el darle una palmadita en el trasero prvocando un saltito en el golpeado que resopló. Agarró su ropa de mala gana pero debajo vio un pijama de color amarillo, paecía de su talla... Kevin le miró, le quitó la ropa y le dio el pijama mientras hablaba, dándole así a entender que se lo pusiera.
Para la sorpresa de Eddy, había hasta unos calzoncillos básicos blancos. Todo pensado, algo digno de Kevin.
Pero no le dio el lujo de verle vesitrse. Volvió al baño y allí se cambió tranquilamente.
Cuando salio Kevin ya no estaba hablando por teléfono, estaba con un portátil revisando a saber qué, parecía molesto, por ello Eddy prefirió buscar la televisión.
-Es la una y media.- -¿eh?- -La hora, bobo, que ya es la una y media.- Repitió y Eddy asintió un poco. Cuando encontró la televisión, se sentó en el sillón y la encendió esperando encontrar algo interesante, pero todo era igual de basura.-Pff...- Acabó por recostarse en el sillón aburrido, dejando un canal de música más o menos de su agrado, algo antiguo y de buen gusto. Cerró los ojos, imaginándose a sí mismo como lo que siempre había soñado, un millonario. Y uno de ellos se sentó a su lado llevando en las manos un portátil, el cual dejó en sus piernas mientras trabajaba.
Le miró abriendo un poco los ojos.-¿Trabajas ahora?- -Siempre trabajo.- Respondió de mala gana haciendo que Eddy se quedase mudo por unos segndos antes de soltar con impertinencia un "me aburro".
Kevin cerró de golpe el portátil y le miró directamente a los ojos -si tu te aburres imagina yo, teniendo que trabajar en un sábado.- Eddy levantó una ceja -ni que fuese mi culpa...- Kevin le miró aún más amenazadoramente.- Cierra la bocaza, enano.-
El día pasó algo aburrido. Kevin de mal humor y Eddy sin nada que hacer, viendo la televisión o durmiendo para matar el rato. Ni si quiera le había dejado un triste ordenador para revisar su facebook al menos... Aunque bueno, para no ver nada, casi que mejor que no le dejase usar uno.
Ya por la noche, Kevin le tiró ropa de marca a la cara con una sonrisa.
-Mueve el culo bobo, nos vamos a pasarlo bien.-
Bueno, ¿os ha gustado?
Porqué a mi hamster si~
Nos vemos
~~LadyVamp~~
