Un día terriblemente malo
¡Buenos días Sakura-chan!- Oigo la voz de Tomoyo llamándome a mis espaldas. Estoy andando en dirección al edificio de la secundaria Tomoeda y ya he aparcado mi bicicleta, o al menos eso creo pues no recuerdo tan siquiera haber salido hoy de casa. Simplemente he hecho todo mecánicamente sin pensar en lo que hacía. Ahora que lo pienso, creo que le he preparado un desayuno horrible hoy al pobre Toya, aunque no se ha quejado... que raro...
Buenos días Tomoyo...- Soy conciente de que mi voz suena completamente desanimada, pero no tengo fuerzas ni tan siquiera para fingir que no me ocurre nada. Tomoyo ha parecido notarlo pues se acerca a mí y se me queda mirando con preocupación. Pero rápidamente cambia y me muestra una radiante sonrisa.
¡Has logrado levantarte temprano hoy también Saku-chan! Eso solo puede significar que estas madurando amiga.- Si ella supiera que no he dormido en toda la noche y que por eso he llegado temprano. Pero no quiero preocuparla. ¿Qué le diría? "Hola Tomoyo, mira he llegado temprano por qué no he pegado ojo en toda la noche pensando en que "mi Shaoran" esta colgado de una chica que ni tan siquiera conoce desde hace más de 24 horas, y para colmo me lo ha contado solo a mí con una sonrisa tan sumamente gigante que pensaba que se le iba a desmontar la mandíbula." No puedo decirle eso... primero, por qué no quiero que se preocupe y me trate de una forma diferente y segundo, por qué le prometí a Shaoran que no se lo contaría a nadie, aunque sea la misma Tomoyo. Así que solo me queda hacer un esfuerzo e intentar sonreír cuando no este a solas.
¡Sí! Aunque me ha costado no creas...- Bien, parece que funciona. Ella me ha sonreído y me ha cogido suavemente de la mano arrastrándome hasta el salón.- ¿Qué nos toca a primera hora Tomoyo-chan?- He estado tan inmersa en mis pensamientos que ni he mirado el horario. Suerte que hice la maleta antes de irme ayer por la noche con Shao que sino...
Hay Saku que despistada eres... nos tocan dos horas de matemáticas. Luego tenemos una hora de ingles y si no recuerdo mal las tres últimas horas son historia, y dos horas de educación física. – Genial, ahora si que ni fuerzas de sonreír tengo... Matemáticas... dos horas nada menos... – Te ha cambiado la cara Sakura-chan, sé que odias las matemáticas pero míralo de este modo, las dos últimas horas toca educación física.
Claro... hay que mirarlo así...- Con los hombros agachados voy hacia mi nuevo pupitre, el de Tomoyo queda en segunda fila pero el mío esta bastante más atrás. Me siento pesadamente y dejo mis cosas encima de la mesa sin ningún cuidado y causando un ruido estrepitoso. Toda la clase se ha girado a mirarme. Lo que me faltaba. Me siento y dejo descansar mi cabeza sobre la mesa con un suspiro.
Estoy completamente seguro de que una sonrisa luciría mucho más hermosa en tu rostro que esa cara tan larga. – Una voz masculina muy suave resuena muy cerca de mí, demasiado en realidad. Levanto mi vista con desgana y lo que veo ante mis ojos me sorprende. Los abro inmensamente y un rubor cubre mis mejillas. El chico que esta sentado frente a mi mesa esta girado hacia mí y tiene apoyados sus codos en mi pupitre. En sus manos tiene una pequeña margarita de color blanco y sonrosado. Mis ojos pasan de la flor a él, y de él otra vez a la flor. – ¿No piensas cogerla? Mira que la he cogido del jarrón solo para ti.- Parpadeo confundida pero la tomo con cuidado.
Gra..Gracias...- Él me sonríe. La verdad es que no había reparado en él hasta ahora, debe ser uno de los muchos alumnos nuevos de este año.
De nada... me llamo Eriol Hiraguisawa.
Yo Kinomoto, Sakura Kinomoto.- Vuelve a sonreírme. ¿Es que tiene que tener permanentemente esa sonrisa en su cara? Aunque parece muy amable...
¿Por qué estas triste?- Vale... ahora sí que estoy a cuadros. ¿Tanto se me nota que un completo desconocido tiene que enterarse?
No...no estoy triste. ¿Por qué lo dices?
Por qué has entrado sin mirar tan siquiera por donde ibas, has dejado caer descuidadamente tus cosas sobre la mesa y te has sentado pesadamente y dejando un gran suspiro sobre la silla. No hay que ser un experto para saber que algo te preocupa.- Miro sus ojos algo intrigada. Los tiene de un azul mar precioso. Un momento...¿he pensado yo eso?
Es que las matemáticas no son de mi agrado...- Se ha tirado hacia atrás con una cara que parece decir "ya, claro" pero no le hago demasiado caso y empiezo a acomodar mis cosas bajo su atenta mirada. Me siento algo incomoda pero no comento nada, no quiero ser grosera, al fin y al cabo, el chico parece muy atento.
¿Y por qué?- Ahora si que me ha sobresaltado.
¿Y por qué? ¿Y por qué qué?- Él deja ir una carcajada mientras se tapa la boca intentando disimular un poco su diversión. Mis cejas se curvan formando una mueca dubitativa que parece resultarle aún más graciosa.
¿Eres muy despistada lo sabías? Pregunto que por qué no te gustan las matemáticas.- Ah, era eso. Sé que se esta burlando de mí al reírse de esa forma pero intento hacer ver que no me he dado cuenta y sólo me limito a contestar mientras veo a Tomoyo reírse con un grupo de chicos al otro lado del aula.
Por que soy un desastre con ellas. No se me dan bien.- Hiraguisawa, que ya ha dejado de reírse parece atento a lo que le digo, como si mis palabras le interesaran mucho.
Vaya... oye.. pues si quieres yo te ayudo. Se me dan muy bien las matemáticas, en serio.- Vaya, este chico si que es extraño. ¿Me esta proponiendo enseñarme los ejercicios?¿Por qué?
No quiero molestarte, seguro que tienes actividades tras la escuela y además, no me conoces de nada, no hace falta que te molestes Hiraguisawa, en serio.
Pero si no es molestia y por favor llámame Eriol, no soporto la costumbre que tenéis los japoneses de ser tan formales.- Vaya, un muchacho sincero, así que no es de aquí. Sus rasgos no son demasiado diferentes a los de un japonés, aunque es poco frecuente ver esos ojos en Japón... otra vez con esas... ¿por qué pienso en sus ojos?
No eres Japonés entonces... pues lo hablas perfectamente y sin ningún acento.- Ya vuelve a sonreír, aunque en realidad creo que en ningún momento ha dejado de hacerlo.- ¿De donde eres... Eriol?
Soy de Inglaterra. Mi padre es inglés y mi madre japonesa por eso hablo perfectamente ambos idiomas.- Así que es inglés... interesante.
Entonces me podrás ayudar también con las clases de inglés... tampoco soy demasiado buena en eso...- Le sonrío intentando bromear un poco. Él parece seguirme la corriente.
¡Claro! Siempre que no entiendas un problema o algo al final del día nos quedamos un rato después de clase y te lo explico.- Suelto una carcajada. ¿Soy yo o ha logrado animarme?
Pues entonces deberás quedarte todos los días después de clase... por qué siempre hay cosas que no entiendo.- Ambos reímos pero el profesor ha llegado al aula y todos los alumnos están tomando asiento.- Ya ha venido el profesor.
Sí. Me caes muy bien Sakura, creo que nacerá una bonita amistad entre nosotros.- ¿Por qué me mira de esa forma tan afable? Noto el color subir a mis mejillas y solo atino a sonreír y a asentir con la cabeza. En cuanto se gira y empieza la clase noto como todo el peso que parecía haberse ido vuelve a mis espaldas y la imagen de Shaoran sonriendo mientras me explicaba sobre esa tal "Rika" vuelve a mi mente. Intento despejar las ideas y parar atención a la clase... ¿pero por qué las matemáticas tienen que ser tan aburridamente complicadas?
Las cuatro primeras horas han sido insufribles. La hora de matemáticas se me ha hecho eternamente larga, el profesor de ingles es un hombre de unos cien años que habla tan monótonamente que provoca somnolencia y para colmo en la clase de historia me han preguntado el tema uno, el cual ni tan siquiera me he ojeado, dejándome en completo ridículo frente a toda la clase. Jamás había notado tantas risas a mí alrededor, en concreto la de un chaval en tercera fila que se reía de mí descaradamente ante la mirada de mofa de la profesora. No sé el nombre de ese muchacho, pero en tan solo una hora le he pillado una manía insufrible...
¿Vaya día eh Sakura?- Es Eriol. Ya esta cambiado para la clase de Educación física. Ahora que me fijo bien no es feo el muchacho, sino todo lo contrario. Tiene un pelo perfectamente liso y le cae sobre la frente en mechones azulados cuidadosamente alineados. Tiene una piel muy pálida pero eso no lo hace ver delicado. Sus brazos y piernas están perfectamente musculados y el conjunto de gimnasia que es también azul celeste combina con sus ojos color mar, que se ven tan profundos como el mismo océano. Suspiro lentamente y no disimulo mi fastidio.
¡Horrible! Parece que todo el mundo esta conspirando en mi contra.- Eriol pasa un brazo por mis hombros amistosamente mientras sonríe.
Tranquila, ya vendrán mejores. Además lo de historia no es tan malo, ya verás como el próximo día le pasan la pelota a otro. Sólo has tenido mala suerte en ser la primera. – Esta tan cerca de mí que siento el aroma de su colonia impregnado en mi nariz. Huele de maravilla. He hecho buenas amistades con muchos de los compañeros que he tenido en clase pero jamás había estado en tanta confianza con ninguno a parte de Shaoran.
¡Sakura-chan!- Es Tomoyo que viene corriendo hacia nosotros. Se para y me mira con una sonrisa.- ¿Estas ya mejor? En clase se te veía de un humor de perros.- Cruzo mis brazos con enfado y levanto la vista en dirección contraria a ambos.
¡Y no es para menos!¡Después de esto no voy a levantar cabeza en al menos un mes! Es solo el primer día y ya me he ganado las bromas de todos los compañeros y la desaprobación de la profesora de historia. Y ese niñato de tercera fila me ha puesto de los nervios con sus mofas.- Tomoyo solo sonríe y Eriol me aprieta más a él tras una carcajada.
¡Vamos! No será para tanto Sakura.- Le miro reprobadoramente, pero eso solo le provoca otra carcajada.
Claro... como a ti no te ha pasado...- Entonces me doy cuenta de que Tomoyo y Eriol no se conocen, así que me separo del muchacho y les presento.
Eriol, esta es mi mejor amiga, Tomoyo Daidouji.- Miro a Tomoyo que esta sonriendo amablemente y prosigo.- Tomoyo, él es Eriol Hiraguisawa, viene de Inglaterra sabes?
Encantada Hiraguisawa. Vaya... ¿de Inglaterra? Que hermoso debe ser todo aquello.
Sin lugar a dudas, pero por favor, llámame Eriol.- Tomoyo sonríe coquetamente.
Entonces tu puedes llamarme Tomoyo.- Ambos sonríen. ¿Hay un brillo especial en los ojos de Tomo o me lo parece a mí? Soy despistada, lo sé, pero creo que incluso yo puedo darme cuenta del interés de mi amiga por el nuevo compañero.
¡Alumnos de primero de Bachillerato! Vamos apresúrense, que la clase dará comienzo.
Las veo luego chicas.- Eriol va corriendo hacía el entrenador y toma asiento junto a algunos compañeros.
¿Vamos?- La voz dulce de Tomoyo me devuelve a la realidad que había abandonado mientras observaba correr al muchacho inglés.
Ah, sí.
La clase transcurre sin mucho interés. El profesor nos esta presentando el programa y aún no hemos hecho ni el calentamiento. En el primer trimestre realizaremos seis pruebas. Resistencia, elasticidad, velocidad, salto corto, salto largo y fuerza de brazos. No es la primera vez que realizamos estas pruebas, pero siguen causando el mismo temor en los alumnos todos los años. La segunda parte del primer trimestre la dedicaremos a practicar un deporte en concreto, el béisbol. Yo no me quejo, aunque es un deporte típicamente americano me encanta practicarlo. Y ahora ya por fin, tras una hora de explicación nos disponemos a calentar. Nos ponemos por parejas y Tomoyo y yo vamos juntas como siempre.
¡Aish!- Tomoyo me ha cogido por la espalda para levantarme y al rozar un poco mi pecho he notado un dolor agudo. Que extraño...
Perdona Saku, ¿te he hecho daño?
No es nada... es solo que me ha dolido un poco el pecho... no sé...me habré dado algún golpe.- Tomoyo me mira dubitativa y con uno de sus dedos presiona levemente uno de mis diminutos pechos causando otra punzada.- ¡Aish! ¡Tomoyo!
¿Te ha dolido eso?
¡Pues claro! ¿No te he dicho que me duele?- ¿Que le ha dado a Tomoyo? Ahora me mira con cara ilusionada. ¿Y esto? ¿Acaso esta feliz por qué me ha hecho daño o que?
Saku-chan, ¡eso es porque te esta creciendo el pecho!- Mis ojos se abren desmesuradamente y parpadeo un par de veces.
Anda ya Tomo, no digas más tonterías y continuemos calentando.
No, no Sakura. No son tonterías, a las chicas nos duele el pecho cuando crece, es en serio. A lo mejor ahora te empieza a crecer de verdad.
Tomoyo, mi pecho se ha quedado en la talla 70 A y de ahí no pasa. No hay diferencia entre mi pecho y mi espalda así que no empieces con tus paranoias. Seré tetiplana toda la vida. No tiene solución. Así que sigamos con el calentamiento y sencillamente evita acercarte demasiado a esa zona.- Lo que me faltaba en el día de hoy, las paranoias de mi amiga. Tomoyo intenta decir algo pero no la dejo continuar mientras prosigo con los ejercicios. Que me crece el pecho... anda ya...
¡Por fin! Ha terminado el día. Ahora solo cojo mi maleta y me voy para mi casita. Que ganas tenía de poder salir de este condenado edificio. Si el primer día fue fatigado este ha sido sin lugar a dudas insufrible.
¡Sakura!- Mi corazón da un bote. Es la voz de Shaoran, no hace falta que me gire para comprobarlo.- ¡Sakura espera!- Ahí esta él. Ahora que va a la universidad no tiene que usar uniforme y aún esta más guapo vestido con ropa casual. Lleva unos téjanos azul claro y una camisa de manga corta en rojo intenso. La cartera cuelga de su hombro descuidadamente. Me paro y le saludo con la mano sin muchos ánimos. Siempre es bueno verle, en realidad normalmente me paso el día esperando verle un solo instante. Pero verlo solo me ha hecho recordar lo que me contó ayer y que hoy ha vuelto a estar con esa chica. Corre hacia mí pero lo noto tan lejos...
Buenas tardes Shaoran.- Mi voz debe haber sonado más floja de lo normal pero no puedo evitarlo. Gracias a dios él no parece haber notado nada.
¿No tienes actividades después de las clases?
No. Empiezo mañana. Sólo tengo entreno los lunes, miércoles y viernes.
Ah...- Se ha quedado callado frente a mí. Parece nervioso. Un nudo aprieta mi garganta al suponer el motivo. "Rika".- Bueno... pues...¿te acompaño a casa?- ¿Acompañarme? Otro día cualquiera hubiera aceptado gustosa y con mi más lujosa sonrisa, pero hoy no... estar con él me duele demasiado. No puedo evitar pensar en todo lo que pasó ayer, no puedo quitarme de la cabeza que a Shaoran, mi Shaoran, le gusta una chica, una que no soy yo... y como iba a serlo con estas pintas...
Ah... es que me dejado algo en clase y tengo que subir a por ello... soy un desastre...jeje.- Él me mira extrañado pero sonríe.
Vale, te acompaño.- No, no, no. ¿No lo entiendes? Si paso un segundo más contigo romperé a llorar y no podré evitar confesarte todo lo que siento.
¡No! Es decir... no hace falta... de seguro que me tardo... ves tirando Shaoran, nos vemos mañana. Adiós...- Como odio esa palabra, adiós... y más cuando se la digo a él. No le doy tiempo a responder y salgo corriendo hacia el aula. No puedo mirar atrás así que no sé la cara que se le ha quedado a Shaoran, pero de seguro no puede ser buena.
Ya he llegado a clase, no sé para qué sino me he dejado nada. Sólo ha sido un pretexto para no verle, para evitar que pueda empezar a hablarme otra vez de la muchacha y que pueda decirme que aún le gusta más que ayer... No lo soportaría... ahora no... Entro en la clase jadeando por la carrera y lentamente me siento en mi lugar. Todo está oscuro y solo unos pocos rayos de sol logran filtrarse por entre las cerradas persianas. Ya no puedo aguantar más y me pongo a llorar. Es tanto el dolor que no puedo describirlo con palabras. Jamás creí poder sentirme tan miserable, tan insignificante, pero sobretodo jamás creí poder sentirme tan sola.
No me he dado cuenta y me he quedado dormida mientras lloraba. ¿Qué hora debe ser? Me duele la espalda por la forma en la que me he quedado dormida y tengo uno de mis brazos dormidos pues tenía mi cabeza apoyada en él. Noto aún húmedas mis mejillas y el pelo se me ha quedado pegado a la cara. Siempre llevo el pelo recogido en una cola de caballo alta pero dos mechones gruesos tapan mi rostro. Entonces noto alguien delante de mí. Me sobresalto y me tiro hacía atrás con la mala suerte de hacer resbalar las patas de la silla y caerme de espaldas al suelo. El sonido de la caída hace eco en la silenciosa clase y noto como mi cabeza va a explotar por el golpe que me he dado. Unas manos se apresuran a levantarme hasta estar sentada en el suelo. Levanto la vista con una mueca de dolor en mi rostro y veo dos hermosos ojos acuosos ante mí. Es Eriol, luce preocupado.
¡¿Estas bien!- Vaya, que grito. Realmente le he preocupado.
Sí... sí... sólo ha sido una caída tonta...- Él me sonríe aliviado y sus dientes relucen en la oscuridad. Apenas puedo ver bien su figura pero los ojos brillan hasta en esta negrura. - ¿Qué haces aquí Eriol?
He subido a limpiar la pizarra y a poner agua fresca a las flores y te he visto durmiendo. Soy el encargado esta semana...
Ah...- Los dos estamos sentados en el suelo. Todas mis cosas se han esparcido pues al caerme también he tirado la bolsa. Pero ni me había fijado en el desastre.- ¿Por qué no me has despertado?
Has tenido un día agotador. He creído que era mejor dejarte descansar un rato. Pero te has pasado de dormilona... ya son las seis de la tarde.- ¡Ay dios! Es tardísimo.
¡Hay mi madre! ¡Toya me matará!- Me levanto bruscamente y ahora mi cabeza golpea contra la estantería de encima. Vale... otro más... Eriol se levanta riendo levemente y coge mi mano para llevarme hasta su silla y sentarme en ella.
Eres tan despistada Sakura... tranquila... déjame ver esa cabecita. Va hacia la puerta del aula y enciende las luces. La luz entra en mis ojos causando un poco de dolor. Se acerca a mí nuevamente. Y pasa sus manos por mi frente apartando los mechones de mi rostro.- Es curioso que con todo el ajetreo no se te hayan caído las gafas.- Es verdad... están en su sitio, menos mal... por qué si se llegan a romper...- ¿Has pensado en llevar lentes de contacto Sakura?
¿Por qué?- Las manos de Eriol abandonan mi frente por un instante y toman entre sus dedos mis gafas. Me sobresalto un poco. Excepto mi hermano creo que nadie más me ha visto sin ellas... y es que tengo una miopía tan bestia que no veo ni un burro a tres pasos sin ellas.
Por qué tienes los ojos más hermosos que he visto nunca.- Un sonrojo inmenso se apodera de mí. Lo ha dicho con una voz tan suave y una mirada tan afable que me ha temblado todo el cuerpo, de la cabeza a los pies.
No... no es para tanto... mi madre los tenía mucho más bonitos que yo. Además son lo único bonito que tengo...- Eriol sonríe dulcemente aumentando el color rojo en mi rostro. Deja las gafas sobre la mesa y vuelve a mirarme la cabeza.
Te has dado un golpecito, pero no es nada. ¿Te sientes mareada?
Un poco pero se me pasará. Soy una patosa... que debes pensar de mí.- Con una de sus manos acaricia mi mejilla y me muestra otra sonrisa.
Que eres adorable. ¿Qué otra cosa podría pensar? Y ¡ah! Tienes cosas muy hermosas a pesar de tus ojos Sakura- Allí vamos otra vez, ¿Se puede estar más roja? Creo que si estoy mareada es por la acumulación de sangre en mi cabeza.
Eres demasiado bueno conmigo Eriol...
¿Has estado llorando?- Eso sí que me ha sorprendido.
¿Por... por qué lo dices?
Tienes las mejillas húmedas, y puedo ver las marcas de las lágrimas en tu rostro.- Me levanto bruscamente y cojo mis gafas como puedo. Corro hasta un espejo que hay detrás de la clase. Hay dios, luzco más espantosa de lo normal. Tengo la cola toda despeinada y el rostro manchado de haber llorado. Mis ojos lucen rojos y las gafas sucias por las lágrimas. Tengo la camisa toda arrugada y la falda subida dejando ver mis pantaloncitos. Me apresuro a limpiar mi rostro y arreglarme la ropa y el pelo como puedo. Eriol se ríe tras de mí.- Dime...¿ por qué llorabas Sakura?
Na... nada... una tontería... no es nada...- Él solo asiente sin preguntar más y se acerca otra vez a mí.
Déjame a mí.- Para sorpresa mía coge mis hombros y me gira dejándome frente al espejo. Deshace con sus manos la maltrecha cola y deja caer el pelo por mi espalda. Lo tengo muy largo y castaño. Me llega hasta casi la cintura, quise dejármelo así por el mismo motivo que Tomoyo lo lleva tan largo, para que se pareciera al de mamá, pero siempre lo llevo recogido por qué me molesta.- Tienes un pelo precioso. ¿Lo sabías? ¿Por qué no te lo dejas suelto?
Me... me molesta...
Pues estaría bien que te acostumbraras... por que luce hermoso así... pareces una princesa...- Ya no puedo más. Es tan amable. Parece que sepa que estoy acomplejada por ser tan larguirucha y poca cosa. Me hace sentir especial.
De... debo irme Eriol. Gracias por ayudarme, en verdad que soy una patosa...
De nada... te acompaño a casa ¿Vale?
No es necesario... en serio...
No, pero si me apetece. Así sé donde vives.
¿Es que quieres saber donde vivo para tenerme bajo vigilancia por si me hago daño?- Él sonríe.
Eso mismo.- Así que sin discutirlo más entre ambos recogemos mis cosas y salimos de allí.
Estamos de camino a mi casa. Vamos caminando hablando de cosas triviales. Las clases... los compañeros... el tiempo... no sé... cosas normales... Me siento cómoda en su compañía y aún no sé por qué. Quizá por su voz apaciguadora o su mirada suave. Desborda confianza por todos lados y la amabilidad sale de cada uno de sus poros. También hay que decir que tiene una mirada muy misteriosa, como si ocultara un secreto. Noto mi pelo jugueteando por mi espalda y acariciando levemente mi rostro. Realmente no estoy acostumbrada a la sensación.
¿Tienes alguna duda con los problemas de hoy Sakura-chan? ¿Puedo llamarte así?
Claro. Pues la verdad es que sí... hay una cosa sobre las matrices que no he entendido demasiado bien...
Vale, pues mañana después de los entrenamientos te lo explico.
Me sabe mal que te molestes tanto Eriol...
No es molestia... en realidad me apetece.- Le sonrío dulcemente, algo muy poco frecuente en mí ya que carezco de la suavidad suficiente como para sonreír así.- ¿Qué actividad realizas tu después de clase?
Atletismo. ¿Y tu?
Baloncesto.- Ambos nos quedamos callados durante el resto del trayecto a mi casa.
Es aquí.- Señaló la entrada a mi hogar mientras paro nuestros pasos. Eriol levanta la cabeza y mira todo alrededor.
Es muy bonita.
Sí... lo es. Muchas gracias por acompañarme, en serio creo que eres demasiado bueno conmigo.
Nunca se es demasiado bueno, y menos con una princesita en apuros.
¿Princesita en apuros? ¿Yo?
Sí, tú. Nos vemos mañana Sakura-chan.
Sí... gracias Eriol.- Él me sonríe y se despide con un par de golpes de su mano.- ¡Hasta mañana!
Miro mi reloj, dios es taradísimo. Toya debe estar que se sube por las paredes. Entro silenciosamente en casa y cierro la puerta aún con mucho cuidado rezando para que mi hermano aún no este en casa. Y mis deseos se hacen realidad. En vez de a mi hermano encuentro una nota en la mesa.
"Monstruo, hoy tengo doble turno así que no vendré a cenar. Recoge todo lo que ensucies y no te preocupes por limpiar el segundo piso, ya lo haremos los dos mañana. No te acuestes tarde que sino mañana no habrá quien te levante"
Este hermano mío... dejó todas mis cosas en el suelo y me dejo caer al sofá. Por fin un poco de descanso. Me recojo otra vez el pelo en una cola, vale, será bonito suelto, pero es realmente incomodo para alguien tan movida como yo. Y lista para descansar al menos una hora entera. Riiiiing... vaya... siempre hablo antes de hora... Me levanto con desgana y voy hacia la puerta. ¿Quién será a estas horas? ¿Será Eriol que ha olvidado decirme algo?- Abro la puerta y asomo mi cabeza. Cual es mi sorpresa al ver a Shaoran mirándome con una cara muy poco amistosa.
¿Se puede saber por qué has tardado tanto en llegar? Me tenías preocupado. Acabo de verte entrar por la puerta desde mi ventana...- Es cierto, creo que no lo comenté. Shaoran vive en la casa del al lado, es mi vecino. Así es... lo veo hasta en la sopa.
¿Desde cuando me tienes controlada Shao?
No te estaba controlando... solo que no había luz en tu casa y... y bueno... ¡yo que sé! Pero ahora dime ¿Dónde estabas?
Ya te he dicho que tenía que recoger unas cosas Shaoran...
Claro y has estado dos horas para recogerlas.- ¿Qué le pasa?
Es que me he encontrado un compañero y hemos estado hablando... ¿A qué viene este interrogatorio Shaoran?
Pues... pues no lo sé... sólo me preocupe, como no has querido volver conmigo y...- Que dulce... ¿En verdad estaba preocupado? ¿Por qué tiene que hacer siempre lo mismo? Es imposible no caer enamorada de él si se comporta así...
No digas eso, es solo que no quería retrasarte. Anda para compensarlo te invito a cenar. ¿Quieres?- Él me sonríe.
Si haces algo comestible...- Puede que hace unas horas no pudiera ni verle, pero la compañía de Eriol ha logrado darme un poco de confianza. Al fin y al cabo Shao es mi mejor amigo y tarde o temprano tendré que enfrentarme a él. ¿Por qué no ahora?- ¿Estas bien gatita?
¿Por qué lo preguntas?- Él se acerca a mí y fija sus hermosos ojos con los míos.- Te ves agotada y pareces...no sé... triste... No es muy habitual en alguien tan alegre como tú.- Siento acelerarse mi corazón, sólo su cercanía provoca tal efecto en mí.- ¿Sabes que haremos? ¿Por que no vas a lavarte esa cara tan cansada y feúcha que llevas hoy mientras yo preparo la cena? Así al menos podremos comer sin sufrir indigestión. Anda... corre y ve a ducharte.
¡Yo no cocino mal! ¡Y tampoco soy tan fea!- Shaoran me sonríe y se dirige sin decir nada más a la cocina. No me esta preguntando si quiero ducharme, me esta exigiendo que lo haga.
Como es mejor no llevarle la contraria y además necesito en serio un buen baño, subo sin rechistar la escalera. Cojo la ropa que uso normalmente para llevar por casa, es decir, unos pantalones de chándal de color negro y una camiseta de tirantes amarilla que se me arrapa al cuerpo. Es realmente cómoda y de las pocas cosas que puedo comprar sin que me quede ancha de pecho. Ahora que lo pienso... lo que ha dicho Tomo esta mañana me ha sorprendido. ¿Podría ser verdad? Mientras me desnudo me miro al espejo un momento. Me pongo levemente de perfil, pero no veo ninguna diferencia en mi pecho, además como nunca llevo sujetador no puedo comprobar si ha cambiado mi talla. No es que no me guste la ropa interior femenina, pero verdaderamente no la necesito. Aunque si es cierto que hoy ha sido bastante molesta la gimnasia. Me dolía al saltar y a la que lo presionaba un poco con algo, ya sea con mi brazo o que chocaba durante el partido con alguien. Me vuelvo a mirar al espejo. No... son paranoias... no puede haberme crecido... pero de todos modos cojo una cinta métrica que tengo siempre en el cajón y tomo medidas. Para mi sorpresa parece que he pasado de los setenta centímetros, ahora marca setenta-y-tres, no es mucha la diferencia, pero algo es algo. Aún así se ve igual, pequeño. No pienso más en ello y me meto en la ducha. El agua resbala suavemente por mi pelo y espalda. Me lavé el pelo ayer, pero en verdad sentía la necesidad de un buen momento de relajación, y no hay nada que me calme más que notar el agua caliente cayendo por mi rostro... es apaciguador... Tras lo que debieron ser veinte minutos salgo del cuarto de baño sintiendo que el agotador día queda atrás. Llevo el pelo mojado recogido en mi cola de caballo y algunas gotas aún resbalan por mi camisa de tirantes. Bajo la escalera con solo mis calcetines e intentando no hacer mucho ruido. Se oye el agua hervir y el sonido del aceite friendo algo. Me asomo a la puerta y veo a Shaoran con el delantal de mi hermano puesto mientras remueve muy atento algo que esta en la olla. Un aroma a frito me llega a la nariz y despierta una sonrisa en mi rostro.
Huele bien...- Shaoran se gira y me sonríe.
Claro, lo estoy preparando yo.- Le saco la lengua y voy a coger unos platos.
Mientras terminas pongo la mesa.
Ok.- Me ha respondido sin mirarme. Ahora veo su perfil mientras cojo también los cubiertos y un par de vasos. El pelo le cae suavemente tapando su frente y tiene la mirada fija en la comida. Una sonrisa esta pintada permanentemente en su cara y eso es completamente inusual en él. Un eje de tristeza vuelve a cruzar mi rostro pues sé que sonríe así por ella, no por mí.- ¿Cómo ha ido tu segundo día gatita?- Su voz me saca de mis pensamientos e intento fingir alegría otra vez. Pero no hace falta fingir demasiado, pues mi día ha sido tan horrible que la mueca de molestia que se dibuja en mi rostro es del todo comprensible.
¡Espantoso!- Él me mira con curiosidad y riéndose de mi gesto de fastidio.- ¿A qué no adivinas que tenía las dos primeras horas?
Seguro que tenías matemáticas...
¡Exacto! Y no sabes lo complicado que es este año el temario Shao... y además luego ha tocado inglés, dios, ese profesor tiene un tono de voz tan aburrido... no altera su palabrerío para nada, y no parece que en las palabras haya sílabas tónicas, todas suenan de la misma forma, aburridamente monótonas.- Oigo la risa de Shaoran mientras gira lo que parecen ser croquetas.- Ah, pero eso no es lo peor... ¡no! Luego ha tocado historia y con ella una profesora insoportable que ha dedicado nuestra primera clase a preguntarme todo el primer tema como si yo pudiera haberlo estudiado en tan sólo un día. Me ha puesto en ridículo delante de toda la clase... cuando nos la presentaron el primer día junto a los otros profesores no parecía tan... tan... bruja! – Shaoran sonrío abiertamente.
Ya veo, pero tranquila, la profesora Kimiko no es tan mala... mañana cogerá a otro alumno y le hará lo mismo, pero sólo lo hace al principio para que os pongáis las pilas, ya verás como luego pone unos exámenes muy fáciles.
¿Cómo has sabido que me ha tocado la profesora Kimiko?
Fácil, sólo ella podría hacer algo así. A mí también me lo hizo mi primer día.
No recuerdo que me lo contaras...
¡Claro! ¿Cómo iba a contar algo tan vergonzoso? ¡Me puso en ridículo ante toda la clase!- Ahora era yo la que me reía a carcajadas. No me imaginaba a Shaoran todo rojito por la vergüenza ante toda su clase.
Pues tuvo que ser divertido... la mesa ya esta puesta. ¿Te ayudo con la cena?
Nop. Esto ya esta. ¿Puedes acercarme una bandeja para poner las croquetas?
Claro... así que croquetas... ¿Y en la olla que hay?
Tu plato favorito.
¡Espaguetis! ¡Gracias!- ¿No es adorable?- Por cierto Shao... ese delantal te queda muy sexy...- Plaff... por hablar... Me ha estrellado el gracioso delantal a la cara. Me río fuerte mientras le ayudo a disponerlo todo para la cena.
Shaoran y yo estamos acomodados ya en el sofá. Él esta sentado con las piernas apoyadas en la mesita del centro, yo estoy recostada contra su pecho con mis pies tumbados en el sofá. Siempre que se queda a cenar luego vemos una película así acomodados y con un gran bol de palomitas, hoy no era la excepción.
Me encanta esta película... es tan bonita...
Sakura... la hemos visto mil veces...
Pero eso no significa que sea menos linda... siempre me hace llorar...- Shaoran deja escapar una risa sarcástica.
¡Anda ya! ¡Si tú nunca lloras! "Llorar es cosa de niñas pequeñas, las chicas mayores no lloran" ¿No era ese tu lema?
Así es, pero me refería a la sensación. Que no llore no significa que no lo sienta.- Shaoran coge mi cabeza entre sus manos y empieza a frotarla de forma juguetona.- Aish... me haces daño... suelta...- Le sigo el juego y me pongo encima de él haciéndole cosquillas. Nos reímos a carcajadas cuando caemos los dos al suelo, pero eso no impide que él siga jugando con mi pelo.- Ya vale... jajaja, por favor... ya Shao... – pero el no parece querer parar así que me tiro otra vez contra él ahora despeinándolo también. Él se defiende con uñas y dientes y me coge desde la espalda para levantarme y tirarme al sofá.- ¡Aish!- Dejó escapar un quejido y al instante Shao me deja libre.
¿Te he hecho daño?- Otra vez ese dolor agudo en mi pecho.
No... no es nada... solo me he golpeado un poco. Tranquilo.
Perdona... no quería hacerte daño gatita.- Le sonrío con cariño.
No es nada.- los dos nos sentamos en el suelo algo cansados. Ya es muy tarde. Shaoran se ha quedado algo serio y callado. No le tomo mucha atención, él es así.
¿Quién era el chico que te ha acompañado a casa Sakura-chan?- La pregunta me coge por sorpresa así que le miro con los ojos muy abiertos.- Te he visto llegar con un chico esta tarde, un muchacho de pelo negro-azulado.- Así que lo ha visto... ¿pero eso a qué viene ahora?
Era Eriol, un compañero de clase.- Su mirada se ha vuelto seria de golpe.
¿Por eso no querías volver conmigo? ¿Habías quedado con ese chico?- Si la primera pregunta me había sorprendido esta aún más.
¿Pero que dices Shao? Al subir a la clase me lo he encontrado, nos hemos puesto a hablar y luego me ha acompañado hasta casa. ¿Por qué lo preguntas? ¿Acaso estas celoso? ¿Crees que puedo haber sustituido a mi mejor amigo tan rápido por otro?- Shaoran deja escapar una sonrisa y luego me coge la cabeza otra vez entre sus manos
¡Claro que no! Solo estaba pensando si la pequeña gatita no tenía ideas románticas pasando por esa cabezota.
Aish... ya déjame Shao... ya te dije que no pienso en esas cosas, no como tú que desde ayer me vienes con esa pinta de tonto enamorado.- ¿he dicho yo eso? Ya me hago daño yo misma con mis propias palabras. Shaoran me ha soltado de repente y se ha puesto otra vez serio, más serio aún. Una vez más ese rubor en su rostro.
No es verdad... no tengo cara de tonto enamorado.
Anda que no.- ¿por qué digo estas cosas? ¿Soy masoquista o qué?- Se te nota en la mirada... jejeje...
¡No es cierto!- Su cara se ha puesto aún más roja y parece incluso algo enfadado.
Sí... sí lo es... shaoran esta colgado por una chica... Shaoran se nos ha enamorado...- Aún no sé por qué actúo así pero me sale natural, como si hacer ver que no me duele nada aliviara mi dolor. Pero a Shao no parece haberle sentado demasiado bien.
¿No bromees con eso entiendes?- vaya... pues sí que se ha enfadado...
Vamos Shao... no te enfades... solo bromeaba...
Pues deja ya de comportarte como una cría, te cuento algo muy importante para mí y te ríes de mis sentimientos.- ¿Se ha ofendido?
No me río... yo sólo...
Déjalo, es igual... me voy a casa. Ya es muy tarde.
¿Qué te vas? Un momento... no te vayas enfadado... Shaoran por favor, en serio... solo bromeaba... sabes que no hablaba en serio... además solo hace dos días que la conoces... sé que uno no se puede enamorar solo en dos días...
Tal vez sí Sakura.- ¿Por qué ha dicho eso?- Pero aunque así fuera no tienes por qué reírte de la gente por qué esta enamorada, no tiene nada de malo ni ridículo. ¿Vale?
Shaoran...
Déjalo ya Sakura, tengo que irme. Buenas noches.
No tengo tiempo ni de responder. Ha salido por la puerta. Se ha enfadado en serio, y mucho. ¿Pero por qué? Sólo jugaba un poco... además que no sé por qué he dicho todas esas cosas... si me duele más a mí que a él mencionar a esa chica. ¿Y por qué ha dicho que tal vez sea posible enamorarse en dos días? Acaso él esta... ya... no, es decir... no puede ser... ¿O sí? Dios... otra vez ese dolor en mi pecho, esas lágrimas en mis ojos. ¿Por qué te has ido así Shaoran?
Continuará...
Comentarios de la autora: Bueno... aquí esta un nuevo e importante personaje de este fic, ¡Eriol! ¿No es adorable? (creo que esta frase tendría que ser el titulo de la historia... por qué anda que no la repito veces...jejeje) Bueno...no hace falta decir que este cuarteto, Sakura, Shaoran, Eriol y Tomoyo, traerán muchos conflictos... ¿pero no es el amor adolescente un conflicto en sí? Además... ese chico de la tercera fila que se reía de Saku irá también tomando protagonismo... ¿será tan insufrible como parece? ¿Y Rika? No os perdáis el próximo capitulo pues Rika hará aparición y... ¡Primer encuentro Eriol-Shaoran! Esto se pone interesante...
Pst: A aquellos que no les guste Eriol (que supongo son pocos pues repito "es adorable") temo decirles que junto a Shaoran y Tomoyo, formará parte importante en la vida de Saku, y mucho... jejeje. Pero tranquilas... soy una fan de S+S, aunque un S+E...jejeje, ya se verá. Un beso!
A todas aquellas que me han dejado reviews, muchas gracias y les respondo con mucho cariño esperando que les haya gustado también mi segundo capitulo. Espero sus comentarios, dudas, tomatazos... jejeje, lo que sea para mejorar esta historia
Moonshaoran: Hola! Gracias por tu review! Pero yo no he dicho que Sakura sea fea... solo que no esta desarrollada, y sí, lleva gafas... pero tranquila...tiene 16 años... aún puede crecer... no te preocupes que no veo a Sakura como una chica fea... solo no quería hacerla igual que todo el mundo, una chica perfecta... por qué ¿eh? Cuantas chicas hay perfectas en la vida real? Así veo el personaje más humano, es infantil, no tiene pecho y tiene que llevar gafas. ¿Qué adolescente de 16 años no tiene complejos eh?
Serenity-princess: Muchas gracias por dejar un review! No sabes cuanto te lo agradezco. Sí, Rika, ¿por qué no? Es un personaje como cualquier otro, y yo la encuentro mona. Además ¿Quién lo iba a esperar? Se tiene que ser original hoy en día... y en cuanto a lo de S+S... bueno... será duro...muy duro... es un amor destinado a luchar...jejejeGabyhyatt: Gracias por dejar un review... sé que cuesta imaginarse a Saku con gafas, pero oye, yo las llevo y no es tan malo (aunque el mayor tiempo uso lentillas). No es te preocupes, no pienso dejar a Sakura de patito fe demasiado tiempo...jeje
Estef: Hola! Gracias por tu comentario! Pues en realidad es un poco de todo, Sakura no es fea, repito, solo no esta desarrollada aún. Y sí, tiene mucho complejo pues a ver... Tomoyo es hermosa y ya se ha desarrollado por completo, ella piensa que se quedará delgada, larguirucha y tetiplana el resto de su vida. Comparada con ella, se ve insignificante. Pero muy pronto pelearan por ella... tranquila... no todo es el físico y además... ¿quién ha dicho que no tenga que desarrollarse más:P
Queen of night: Hola! Gracias por leer mi fic y dejar tu comentario. Me alegro muchísimo de que te guste y espero que el segundo capitulo también te haya gustado. Espero tus comentarios. Muchas gracias!
Lady-esmeralda: lamento que no te guste el fic... pero aún así espero que sigas leyendo para poder cambiar de opinión. Pero debo decir que tendrá momentos tristes... son adolescentes incomprendidos... habrá momentos de todo... y claro que tendremos S+S y momentos dulces, buenos y agradables...pero tristes, injustos y dolorosos también... Espero con ansias tu comentario del segundo capitulo si lo lees. Un beso.
Aska ishida: No sabes cuanto te agradezco tu comentario, me hace mucha ilusión que te guste y ya ves, actualizo pronto, jejeje. Deseo que te haya gustado este nuevo capitulo y que en adelante sigas dejándome tus opiniones, no sabes cuanto me ayudan para mejorar la historia vuestros comentarios. Un beso y gracias de nuevo.
Undine: Gracias por tu comentario, me alegro de que te guste. Y bueno... no todo tiene que ser S+S tranquila... aunque debo decir que Sakura es el personaje principal así que... siempre será S+ alguien... aunque Tomoyo también tendrá sus líos no creas... Un beso y espero tus comentarios con ganas. Cuídate.
Koteotaku: Hola! Gracias por tu review... no sabes cuanto me alegra que te guste la historia! Tus palabras me han animado mucho, en serio gracias... y a que sí? Yo también he sentido polillas en mi estomago! ¿a qué es una sensación indescriptible? Diós... jejejeje aunque es también una sensación maravillosa... única... jejeje. Espero leer más comentarios tuyos. Cuídate mucho y gracias de nuevo guapa
Verdedragonyo: Hola! Que mi fic esta lindo? Tu si que eres linda! Jejeje, gracias por tus palabras de ánimo y tranquila que ya vendrán capítulos con momentos S+S... pero eh! No será fácil... gracias de nuevo por tus comentarios y espero leer más en adelante para saber si te siga agradando. Un beso.
Arinayed: No sabes que ilusión me ha hecho leer tu comentario. Me alegro muchísimo que te guste la historia y los personajes (aunque creo que con el cariño que tenemos todas a los personajes no es difícil enamorarse de ellos). Te agradezco profundamente tus palabras amables y no te preocupes, Sakura tiene muchos encantos que nos irá demostrando. En cuanto a lo de la nacionalidad, soy Catalana, si tienes dudas sobre algunas palabras estaré encantada en traducírtelas si me dices cuales son, yo es que no me doy cuenta... jejeje, me salen naturales... Te vuelvo a dar las gracias por tus dulces palabras y espero que te haya gustado también el segundo capitulo. Ojalá me escribas pronto para saber tu opinión. Un beso guapa.
Princes of light: Hola! Muchas gracias por tus palabras! ¿En serio te gusta la redacción? Que ilusión! Es la primera vez que redacto una historia en presente y mucho menos desde el punto de vista de la protagonista... pero leí una historia que usaba ese tipo de redacción y me gustó la idea, jeje. Y sí... Sakura tiene la autoestima por los suelos.. pero ¿eh? Mejor eso que una niña arrogantemente guapa no? Tiene 16 años... quién no tiene complejos a esa edad? Y más teniendo a una amiga tan guapa como Tomo... Espero tus comentarios con ansias. Un beso reina.
MyBabyGirl: Gracias por tu comentario. No sabes cuanto me alegra saber que te gusta. Espero que sigas leyendo mi historia para recibir más comentarios y sinceramente... yo no sé que haría en una situación así... pero ella valora mucho su amistad y sabe que puede perderlo si le dice la verdad... que su relación jamás sería la misma... ¿Cómo saber que hacer cuanto hay tanto que perder? Un beso muy grande y espero saber de ti pronto. Cuídate.
Adiós y hasta la próxima actualización!
