Naruto e Itachi: 14 años.


Mamihlapinatapai

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Capítulo 2: 7 años

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Abrió la puerta y observo los zapatos que yacían al ingreso. Dos pares del mismo modelo y similar talla. Eso solo significaba una cosa: Itachi había llegado de la escuela con Naruto.

Como si aquellos zapatos poseyeran algún tipo de hechizo, el cuerpo de Sasuke fue tomado por un éxtasis incontrolable y pequeños trocitos de emoción. No era para menos. El tiempo que llevaba Itachi siendo amigo de Naruto, había sido suficiente para que Sasuke se incorporara a ellos como uno más del grupo. Naruto era todo sonrisas y juegos con el menor, siempre mostrando interés por sus juguetes.

Se tendió en el suelo y presuroso desato sus zapatos, jalando los pasadores al tope y enredándolos, para su mala suerte. La desesperación por jugar era directamente proporcional a su torpeza. Y es que cuando se trataba de Naruto, se volvía un poco torpe y obsesivo, a punto tal de que Itachi a veces intervenía. Solía decirle que lo estaba incomodando y solo jugaba con él por compromiso.

Sasuke entendía a su hermano. Estaba celoso de que Naruto lo prefiriera a él para jugar y no a Itachi.

Finalmente, luego de mucho tira y afloja, logró liberar sus pies de esa zapatillas y corrió a toda prisa por las escaleras hacia el segundo nivel, sin importarle lo peligroso que era subir escalones de dos en dos con piernas tan cortas.

Solo le importaba una única cosa...o persona.

– ¡Naruto! – gritó emocionado, entrando sin previo aviso a la habitación de su hermano.

Ambos jóvenes, rubio y azabache, ocultaron una de sus manos tras ellos en tanto tosían y observaban con sorpresa la presencia del menor.

– Sasuke, cuantas veces te he dicho que no entres sin avisar antes –le llamó la atención Itachi, mientras Naruto lo saludaba con una sonrisa.

Sísísí pensó moviendo su cabeza. Dio dos pasos, queriendo llegar a quien buscaba. Sin embargo, su hermano se lo impidió y se interpuso en medio con su cuerpo, bloqueándola la visual y originándose una nueva duda ante el potente olor que provenía de él.

– ¿Qué huele? – inquirió moviendo la nariz como si fuera un sabueso, a la vez que retrocedía obligado por el cuerpo de su hermano.

– Están cortando el césped afuera – sentenció cerrándole la puerta en la cara.

Pudo oír desde fuera el sonido del pestillo, Itachi le había puesto llave a su puerta. Cruzó los brazos a la altura del pecho e hizo un puchero. Era niño pero no tonto. Cuando llegó, hacia unos minutos nada más, no había visto a nadie cortando el césped, ni rastros de que lo hubieran hecho.

Ese olor venia directamente de su hermano y sea lo que fuera, era la razón por la que no lo querían dentro.

Suspiró resignado y relajó la pose. No había nada que hacer cuando Itachi lo echaba de su habitación.

Tal vez mañana podría jugar con Naruto.


Nota de la autora:

¡Hola otra vez!

Este capítulo me salió un poco más corto.

La interacción de Sasuke y Naruto no pasa de miradas, gestos o unas cuantas palabras, pero recuerden que aun es un niño y seria extraño algún acercamiento más ...intimo. Así que los primeros capítulos van a ir así, lentos.

Disfrutemos su niñez hasta que llegue la ansiada adolescencia.

¿Qué les pareció?