Así como lo dijo el riquillo Scott llevó a la francesa a su casa.

-Sabes… quería donar dinero a esas pobres personas- decía la chica-

-¿Qué donarías? ¿Tu cuerpo? No me hagas reír-le iba a dar un beso pero subestimaba a Francoise ya que lo alejó con una patada- Eso me dolió –decía mientras se sobaba en donde le dolió en golpe-

-Señor ¿quiere que hagamos algo?- decían sus guardias secretos-.

-No, déjenla tarde o temprano caerá- decía el pelirrojo-

-Entendido, señor-.

-¿Y qué le donarías según tú?- Scott odiaba los silencios incómodos-.

- Qué te importa- la rubia estaba dispuesta a no tener ninguna relación con el millonario-

-Con que sí… - Scott vio auno de sus guardias- tacha de mi lista donar dinero a ése albergue-

-¿Qué?-.

-¿Ahora si piensas hablar conmigo?- el pelirrojo sabia como captar la atención incluso de una chica como la francesa-.

-Si con eso consigo que dones dinero al albergue… si-.

-¿Sabes? Ellos agradecerán a una sola persona y no vas a ser tú-.

- No me interesa- la muchacha veía a la ventana y un brillo le apareció a sus ojos-.

-Sí que eres algo interesante… pero sigues siendo igual de predecible –Scott había tomado algo de botana que siempre tenía-.

-Si tan predecible soy, entonces ¿por qué no previste el golpe que te di?- el rojo hiso un pequeño puchero y luego vio a otro lado-.

-No golpeo caritas bonitas-.

-Y yo no golpeo niños pero contigo serías el primero- la francesa provocó que el ojiverde apretara sus dientes enojado porque le siguieran diciendo niño-.

Francine veía por la ventana sorprendiéndose por la inmensa casa en que el "niño" vivía y no era de sorprenderse de parte de los Kirkland's, contaba con incluso un yacusi y un sauna, teniendo, más de 100 sirvientes para cada lugar y si se lo preguntan: ¿Exagera? La respuesta siempre será sí.

-Señor, ya llegamos- abrió la puerta donde estaba Scott y éste salió, dirigiéndose por la otra puerta y ser un "caballero" con su invitada-.

-Vaya ¿te impresionaste?- siendo más y más arrogante.

-No, ya me lo imaginaba, no me digas… tienes sirvientes-.

-Son más de los que puedes contar-.

-Además cuentas con más de 50 habitaciones-.

-Y no has contado lo que hay en el patio trasero-.

-Tienes un establo, sabes montar y haces equitación, ¿me equivoco?-.

-Si dices que no te gusto ¿por qué parece como si todos estos años me estuvieras espiando?- levantó una ceja como si estuviera hablando con un investigador-.

-Porque conociendo a un chiquillo como tú, ya me lo imaginaba-.,

-A que no te imaginas con quien vivo-.

-¿Con tus amantes?- el rojo negó- ¿con tus novias?

-Ñe… ¿te rindes? –la chica asintió y abrió la puerta- muchachos no sean maleducados y saluden a la invitada-.

-Scott dile a Rayan que deje de molestar- un chico de ojos azules, cejas pobladas cabellos cortos de color naranja y con vestimentas color verdes se quedó con la boca abierta una vez que vio a la francesa-.

-No es mi culpa que Dylan no sepa jugar croquet- se presentó un muchacho, de ojos azules y con cabellos pintados de verde, de la misma estatura que el otro- oye… ¿me haces caso? –Dylan solo pudo señalar a la francesa y el otro muchacho quedó como el primero-.

-¿Por qué el alboroto? –se presentó un chico de cabello color marrón obscuros, cortos, con ojos azules y cejas igualmente pobladas-.

-William dinos que ves lo mismo que nosotros- dijeron los muchachos que fueron con el hermano-.

-Es una chica ¿nunca vieron a una?-respondía William sin mucho afán-

-No es eso… Scott fue quien la trajo- respondió Dylan-

-Nuestro hermano dijo… "el día que traiga una chica a casa será porque me casaré con ella"- dijo Rayan-.

-O que le descesperó- iba bajando las escaleras cierto rubio inglés, de ojos verdes cuales esmeraldas parecían- i'm Arthur Kirkland el hijo menor de los Kirkland's y tengo 16 años –le besó la mano cual caballeroso-.

-William Wallace Kirkland, segundo hijo de la familia Kirkland 25 años, mucho gusto- le besó la otra mano y tanto él como Arthur se alejaron-

-Dylan Kirkland el gemelo mayor 22 años-.

-Solo fueron unos segundos, el gemelo menor 22 años Rayan Kirkland- ambos besaron a la francesa en sus mejillas-.

-Mucho gusto mi nombre es Francoise Bonnefoy tengo 25 años, espero llevarme bien con ustedes- sonrió feliz de estar allí-.

-¿Y también esperas llegarte bien conmigo?- Scott salía de una columna con una manzana en mano y la muchacha pusiera una sonrisa tan forzada que Arthur notaba que se llevaba bien con todos menos con su hermano mayor-.

-Sí, también espero llevarme bien contigo- se escuchó un tronido de manos-.

-Bien, me presento… soy Scott Allistor Kirkland, 27 años y por lo visto ya te besaron en las manos y en las mejillas, ¿entonces me toca besar tuslabios? –dicho esto la joven le dio una bofetada al engreído Scott y se sujetó del brazo de Arthur-.

-¿Me podrías mostrar el lugar?- Arthur se sonrojó, ninguna doncella le había abrazado o incluso tocado como lo hizo ella-.

-C-Cla-Claro- subieron las escaleras desapareciendo de la visión del tirado Allistor-.

-Ya vemos porque la trajiste- William agachado ve su hermano-

-Scott 0, Francoise 1 –se reían los gemelos de Scott-.

-Ya verán que al final ella vendrá a mí suplicándome- el gruñón se levantó y arrojó la manzana a una pared rompiéndola-.

-Pues hasta que ése día llegue, no partas más manzanas- William-

Los gemelos se rieron más hasta que observaron el aura negra de su hermano mayor, causando que se callaran.

-¿Quieres jugar tenis, Rayan?- hablaban de forma nerviosa-

-Claro Dylan… -se fueron y una sirvienta ya había limpiado la manzana-.

-Señor… ¿dónde se hospedará la señorita Francoise?-

-Que sea en una habitación cerca de la mía-.

-Entendido señor- se fue la chacha-

-Sí, ésas tenemos, esperaré tus lágrimas de súplica, ya lo verás-.


-¿Cómo conociste a mi hermano?-Arthur viendo la rubia arrojar piedras a una fuente larga de la inmensa mansión-

-¿Quieres saber la verdad?- el inglés asintió- No le di mi número y provocó que me quedara sin empleo y sin casa- agachó la mirada el rubio-.

-Lo siento- la moza le levantó la mirada y le sonrió-

-No fue tu culpa…no te cargues lo que no te pertenece-.

-Mi hermano siempre fundamenta que los Kirkland sean conocido por su pésima fama al tratar a las mujeres después de que se divierte-.

-¿Te llegó a afectar sus acciones?- su cara era preocupada-.

-Tenía una novia, no sé cómo mi hermano se enteró, y comenzó a salir con su hermana, todo iba bien, tenía el proyecto de casarme con ella hasta que… solo…. –tragó saliva- al final… la despedazó, no me enteré hasta que su padre me corrió de su casa diciendo: "los hijos Kirkland solo les importa ellos mismos"; luego de eso, trate de hablar con su familia, explicar que él y yo éramos mundos distintos, que solo compartíamos el apellido Kirkland… sin embargo, ellos tomaron sus cosas y se mudaron a Estados Unidos, no supe ya nada de mi dulce amada o de su familia-.

-Ése…- Arthur sujetó la mano de la muchacha enojada-

-Sólo… no caigas en sus trampas, no quisiera que otra mujer sufriera-.

-Descuida Arthur, no tienes que decirme- le dio un beso a su mejilla y siguieron el recorrido-.

A la hora de despedirse Arthur le hizo una reverencia y Francoise le pidió decir su nombre como Francine o Frani

-Te veo en la cena, Francine-.

-Hasta la cena-.


Nota: William Wallace= Wales

Dylan y Rayan= Irlanda tanto norte y del sur

Scott Allistor= Escocia

Arthur= Inglaterra

Lamento la espera, pero acabo de salir de vacaciones y apenas me actualizaré con mis fics, sus comentarios me animan a seguir gracias =D

Espero lo disfruten