¡Ey! Saben, escribir este fic se me hace particularmente fácil. Digo, no me bloqueo o quedo parado mucho tiempo, tal vez pueda actualizar cada semana los lunes n_n

Además, gracias a todos los que se molestaron en dejarme su pequeño review de apoyo. ¡Arigato! Hehehe por eso casi me duele decirles que aun no habrá el tan ansiado encuentro entre Eric y Aladdin XP

Hahaha por ahora tengo que asentar bien a Aladdin, espero que el cap les guste n_n


Capitulo 2

-¡Ey, muchachos vengan a ver lo que encontré!-

-Mmm…-Era muy temprano y Aladdin no quería abrir los ojos. Habían estado nadando en la playa hasta tarde y se sentía realmente cansado, y sediento-Abu… No molestes…-Murmuro mientras se giraba para ocultar su rostro de la luz. Aunque no estaba muy cómodo. Como había estado oscuro y no conocía el lugar, opto por dormirse dentro de una balsa sobre una cuantas redes de pesca.

-Creo que sigue medio dormido-Acoto un hombre mientras lo tomaba del cuello y lo levantaba-¡Venga muchacho, despierta! El sol ya salió y los peces no esperan-

-Eh… ¡Ah!-Semejante vos fue suficiente para espabilarlo. Solo que en medio de todo se sorprendió tanto que termino cayendo para atrás-Auch…

-Oye chico, ¿que hacías durmiendo en el bote?-Por un instante Aladdin estuvo a la defensiva, listo para salir corriendo de ser necesario, pero los hombres frente a él no parecían molestos. De hecho, incluso parecían encontrar aquella situación bastante divertida.

-Eh, ¿lo ciento?-Dijo dudoso el árabe; tal vez lo mejor era comenzar el día sin peleas-Es que no tenia donde dormir, y estaba cansado.

-Ya, pero mira que quedarte a dormir aquí…-Decía uno mientras subía un par de cestos al bote-Podrías haberte enfermado.

-Nah, estoy acostumbrado al frio-Respondió con suficiencia el moreno.

-Jah, escúchenlo, el chico tiene orgullo-Acoto uno de los hombres, bastante grande, dándole unas palmadas en la espalda.

-Bueno, señores, no quiero retrasarlos más, pero-

-Tiene razón-Acoto el que parecía ser el jefe poniendo una red doblaba en los brazos del árabe-Vamos muchacho sube esto al bote, rápido.

-Pero yo-

-Ya escuchaste al jefe…-En medio de empujones y demás Aladdin término cargando redes y cestos vacios al pequeño barco-Ya nos retrasaste ¿no? Lo menos que puedes hacer es ayudarnos en la pesca.

-¿Ah?-Por su lado, Abu estaba en los hombros de su amo mientras lo miraba confundido.

-Bueno Abu, no tenemos opción-Dijo divertido mientras ayudaba con las sogas-Creo que hoy trabajaremos-Su babuino solo lo miro con escepticismo. ¿A quien quería engañar?, si quisiera podrían escapar de allí en un segundo y robar el desayuno; pero, en realidad, Aladdin se moría por salir a navegar.

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-¡Ugghhh!-Pero su estomago tenía otros planes.

-Jajaja, ¿primera vez en alta mar?-Pregunto uno de los marinos mientras le ayudaba a cargar el cesto, ahora lleno de peces.

-Jeje, ¿Qué me delato?-Pregunto Aladdin con un extraño tono verde su rostro

-Ah no lo sé; quizás fue la ropa, o el asentó, que nunca antes te había visto por acá, o que te mareaste apenas zárpanos-Bromeo el hombre viendo al capuchino tirado sobre la tapa del cesto, con cara estar viendo estrellas.

-Si, en realidad llegue apenas ayer-Respondió Aladdin, feliz de volver a pisar tierra. Ahora solo quería ir y lanzarse sobre una roca. Abajo en el muelle los esperaba una mujer de mediana edad:

-Bueno, eso es todo Carlota-Sentencio el marino dejando la cesta de pescado en frente-El mas fresco.

-Maravilloso…-La mujer parecía encantada con su pesca del día. Y Aladdin estaba encantado de ya haber terminado.

-Bien, vamos muchacho aun tenemos un par de embarques más que terminar hoy-¿O no? Ya estaba siendo arrastrado por el marino de regreso al barco cuando la mujer se aclaro la garganta llamando su atención:

-¿Andrés, y como esperas que una frágil dama como yo cargue esto, ah?-

-¿Frágil?-A su retorica recibió una palmada, bastante fuerte, en el brazo y una mirada enojada de la mujer que mantenía sus brazos en jarra-Ah, sí claro, ¡chico!-Salto de inmediato, no podía quedarse atrás del barco pero tampoco podía darse el lujo de dejar tirada a una clienta; así que saco su bolsa y puso unas monedas en la mano del moreno-Tú pago de hoy, ahora ve y ayuda a Carlota a llevar esta cesta.

-Si señor-Aladdin no pudo evitar sentirse un poco extraño de recibir un pago por trabajar.

-Si vuelves a necesitar trabajo no dudes en venir-Agrego el marino dándole un par de palmadas en el hombro.

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-¿Te sientes mejor?-

-Sí, gracias-Finalmente su estomago volvía a estar en donde pertenecía, incluso Abu tenia mejor aspecto.

-No fue nada, tenías una cara…-Decía Carlota riendo disimuladamente-Que no tuve corazón para dejarte volver a subir al barco.

-Jamás había navegado-Confirmo Aladdin mientras se acomodaba mejor la cesta de pescado en la espalda-No pensé que fuera tan… Movido-El solo recordar el balanceo, hacia que su estomago se revolviera.

-Uah…-Y Abu estaba igual.

-Por cierto, ¿A dónde vamos?-Pregunto esta vez el árabe, con bastante curiosidad de conocer aun mas de ese nuevo lugar al que habían llegado.

-Al palacio-Respondió Carlota mientras se cambiaba de brazo la cesta con verduras-Al chef le encanta cocinar pescado.

-"¿El palacio?"-

Aladdin no podía estar más entusiasmado; aquel lugar, era tan diferente del palacio del Sultán, esa construcción simétrica, llena de torres, como una mini ciudad con muros que le rodeaban; en cambio, este no era tan grande, ciertamente no era simétrico, erguido al borde del pueblo, colindando con el mar, pero lo mejor era que no parecía tener muros rodeándolo, no, todo lo contrario. Cuando la mucama entro tuvo que detenerse por su acompañante.

-¿Qué ocurre?-

-…-Pero Aladdin no respondió, tenía la mandíbula abierta mirando a su alrededor; lugar lleno de gente, rebosante de ruido y de vida; carretas, caballos, pollos; caminaba tan distraído que casi choca con un par de personas-L-lo ciento… Disculpe…

-No eres muy avispado ¿o sí?-Bromeo Carlota mientras lo tomaba de la muñeca para que no se perdiera.

-Lo ciento, es que nunca había estado en un lugar así-Aunque debía prestar atención al camino no pudo dejar de mirar a su alrededor. Adentro el castillo era hermoso; los largos pasillos, con grandes ventanas al mar a un lado, cortinas de seda, cuadros o pinturas al lado puesto, elaboradas lámparas de araña en el techo, y una muy mullida alfombra que Aladdin noto gracias a que iba descalzo.

-Ah bueno, sígueme-Cruzaron un par de pasillos mas mientras Aladdin retenía a Abu que parecía particularmente interesado en un par de candelabros de plata-Ya estamos-Carlota lo había llevado a la que parecía ser la parte trasera del castillo. Estaba lleno de ropa tendida, un pozo, algunas carretas y los establos al fondo. La mujer tomo la cesta de pescado de la espalda de Aladdin y se la acomodo en el hombro-Espérame un momento…

-V-vale-En lo que la mujer desapareció en tras una puerta Abu se subió a una de las cuerdas de ropa y miro a su alrededor-¿Ves algo que te guste amigo?

-¡Ag!-Abu se colgó de la cola y le hizo señas. Curioso, el moreno se trepo por una carreta y salto para quedar sobre el muro que separaba aquel patio del acantilado. Pero no se puso nervioso, solo se quedo mirando fascinado la playa mas allá y colindando por el bosque. El capuchino se trepo a su lado he izo mímica de dar un clavado. Aladdin rio divertido:

-Luego amigo, por ahora, exploremos un poco más el lugar-De inmediato vio como Abu empezaba a frotarse las manos y reír con picardía. De inmediato lo agarro con una mano y agito su dedo negativamente frente a él-Ah ah, ya sabes lo que acordamos, no mas robar.

-…-Su mono se cruzo de brazos y suspiro.

-Venga, no será tan malo…-Aladdin rebusco en sus pantalones y saco las monedas que le habían dado antes-Mira, trabajamos y nos pagaron, no es mucho, pero al menos no nos perseguirán.

Abu suspiro resignado dándole la razón y tomando la mitad de las monedas; así que mientras Aladdin lo fastidiaba diciéndole avaro, escucho como lo llamaban desde abajo. Bueno, ya no era un ladrón, pero seguía siendo el mismo chico travieso y bromista de siempre. Silenciosamente se trepo por el borde del muro, se lanzo detrás de Carlota y le pregunto con su mejor cara de inocente:

-¿Me llamaba?-Claro que la mujer se llevo un susto y casi tira la bandeja que llevaba, pero Aladdin se llevo un buen pisotón en el pie-¡AU!

-Muchacho irrespetuoso-Mientras Aladdin brincaba en un pie y Abu se reía de él, le extendió la bandeja donde había una copa con jugo y un sándwich-Ten, por ayudarme a cargar el pescado.

-Ah…-Era la primera vez que veía a una persona hacer algo como aquello. Ofrecerle comida como pago o agradecimiento, era raro y agradable a la vez-Muchas gracias, señora Carlota.

-No seas formal chico, solo dime Carlota-Le respondió la mujer agitando la muñeca; quiso agregar algo más, pero reparo en un pequeño detalle-Oh, cielos, perdona por no preguntar antes, pero ¿cuál es su nombre?

-No se preocupe…-No quiso hacer sentir mal a la mujer que había sido tan amable con él-Soy Aladdin, y él es Abu-El pequeño capuchino se trepo en el hombro de su amo y se quito el sombrero como saludo.

Después de eso Aladdin se dedico a compartir el sándwich con su compañero mientras Carlota se dedicaba a aprovechar para recoger la ropa seca. El chico no volvió a hablar sino hasta que tomo la copa y miro en su interior:

-¿Pasa algo?-La mujer le miraba confundida con los brazos cargados de sabanas.

-¿Qué es?-Pregunto el moreno mirando el contenido rojo, o tinto tal vez.

-Jugo de mora-Respondió la mujer-¿No te gusta?

-No tengo idea-Dijo-Jamás lo he probado…-Algo dudoso se llevo la copa a los labios y dio un pequeño sorbo. Luego otro, uno más largo, mas y mas hasta que Abu le arranco la bebida de las manos y se la acabo-¡Delicioso! ¿Pasa algo?

Carlota solo reía silenciosamente moviendo los hombros:

-Nada, solo me recordaste a alguien-A Eric también le encantaba el jugo de mora.

-Ah, bueno, entonces… Supongo que debo irme-El chico se levanto y se sacudió las rodillas; había pasado un rato agradable pero aun quería seguir explorando el lugar, y de ser posible, encontrar donde pasar la noche.

-Espera, ¿volverás al barco?-El tono verde en la cara del moreno le dio una clara respuesta-Lo imagine; sabes, aun tengo que buscar algunas cosas en el pueblo, pero tengo mucho trabajo en las habitaciones…-Se llevo la mano a la frente dramáticamente-Es mucho para una delicada flor como yo.

-¿Quiere que le ayude?-Ofreció el moreno, sabiendo que si ponía en duda lo último se llevaría otro pisotón.

-A menos que prefieras regresar a trabajar en el barco de Andrés…

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El resto de la mañana Aladdin pudo seguir con su plan de conocer mejor el pueblo mientras hacia los mandados que Carlota le había entregado en una lista. Conoció los puestos de fruta, las tiendas de queso, las panaderías:

-Así que tu eres el nuevo chico de los mandados del palacio ¿eh?-Decía el anciano mientras ponía el pan una bolsa.

-Eh, no señor, solo estoy ayudando por hoy-Respondió Aladdin llevándose la mano a la nuca apenado; pero el anciano parecía no escuchar bien:

-Es bueno ser joven y tener un buen par de piernas-Decía mientras le pasaba la bolsa. Abu y Aladdin soplaron un mechón de su frente al mismo tiempo y le siguieron la corriente al viejo panadero.

Paso por el muelle donde saludo con la mano a los hombres del barco que volvían a zarpar; Abu solo se oculto en su chaleco, no quería volver a saber nada de barcos. Se permitió el lujo de hacer la ruta un poco más larga, después de todo Carlota le dijo que debía estar de regreso para antes del medio día. Incluso compro una manzana para Abu y así evitar que las tendencias cleptómanas de su amigo emergieran de nuevo. Pero lo verdaderamente memorable fue mientras compraba el resto de la fruta:

-… y mira esta papaya-La vendedora era de tez oscura y tenía un acento divertido, con ritmo y personalidad-Niño escucha lo que digo, no encontraras fruta más dulce en ningún otro puesto del mercado.

-Bien pero quiero una prueba para comprobar si en verdad son tan dulces; y llevare dos-Le complació el moreno ganándose en pellizco cariñoso en la mejilla.

-¡Chico, así me gusta, alguien que sepa negociar!-Pero mientras Aladdin regateaba no se dio cuenta de que una pera se deslizaba fuera de la canasta y empezaba a rodar por la calle, pero Abu sí.

El capuchino se lanzo detrás de la escurridiza fruta que rodaba y rebotaba entre los pies de la gente; el pobre Abu estaba listo para lanzarse al frente y evitar que fuera a parar al camino de una rueda cuando un pie detuvo la fuga de la fruta. La persona que lo hizo se inclino y la tomo:

-Hola amiguito, ¿es tuya?-Abu se trepo en un poste de madera y se acerco al hombre frente a él. No había duda, era el mismo que él y Aladdin habían visto el día anterior desde el árbol. Asintió; entonces Eric soplo la fruta y la limpio en su camisa antes de extendérsela al capuchino-No está muy magullada.

-Uah…-El pequeño mono tomo la pera antes de extender la pata; Eric lo miro sorprendido un momento antes de comprender y estrechársela.

-… y esto para que regreses guapo-Agrego la vendedora poniendo una piña extra en la cesta. Aladdin le agradeció, pago y se dio la vuelta, notando apenas la ausencia de su compañero que venía llegando:

-¡Abu! ¿Dónde estabas?-El capuchino le mostro la pera-Abu, te dije que-

De inmediato el mono comenzó a chillar indignado, explicando por gestos como la fruta se había caído y él había ido a buscarla; Aladdin le creyó, pero no entendía porque su mono seguía moviendo los brazos histérico:

-Vale, ya te creo…-Abu se golpeo la frente antes de pasarse la pata por toda la cara; se trepo a los hombros de Aladdin y, tomándole la cabeza, le hizo girar el rostro en la dirección donde estaba Eric-Bien… ¿Qué se supone que debo ver?-Solo que el ojiazul ya se había ido.

Abu suspiro con frustración y se enfurruño en el hombro de su amo.

Por una vez intenta hacer algo bueno, y resulta que el tonto de ojos azules se pierde. Suerte de mono.

-Bueno, creo que eso es todo-Aladdin revisaba por última vez la lista que le habían dado. Si, llevaba el pan, la fruta, la verdura y un par de langostas, que para él eran algo completamente nuevo, y raro. ¡Que parecían unos insectos de mar gigantes!-Es hora de regresar.

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-¡Hola!-

-Ah, Eric, que gusto verte…-El anciano de la panadería se encontraba pasando pan fresco al exhibidor cuando vio al chico entrar.

-Sí, se que Carlota siempre viene por él pan a esta hora; por eso se me ocurrió llevarlo yo para ayudarle un poco-En realidad, quería tomarse su tiempo para regresar al palacio.

-Valla…-El anciano reía divertido-Es muy amable de tú parte, pero el nuevo muchacho ya vino por él.

-¿Nuevo muchacho?-Pregunto el príncipe rascándose la nuca confundido y levantando una ceja.

-Uno muy agradable-Prosiguió-Aunque vestía de forma extraña y llevaba un mono con él.

-Ah, vale…-No estaba muy seguro de creerle, no que quisiera ser cruel, pero el anciano panadero estaba cerca de ser considerado senil.

De regreso al palacio no pudo dejar de preguntarse durante todo el camino ¿Quién sería ese nuevo muchacho del que hablaba el anciano? No había escuchado nada, pero siempre llegaba gente de los barcos ya fuera para quedarse o solo de visita. A Eric siempre le había gustado conocer personas nuevas, de otros lugares, con los que pudiera conversar largo y tendido. A veces eran irreverentes y rebeldes, otros educados e inteligentes, ya fueran jóvenes o mayores, Eric adoraba compartir con todos.

-¿Cómo será?-Se pregunto mientras se llevaba la mano al mentón. No dejaba de sentirse especialmente intrigado por esta persona en particular. Al parecer era un hombre, joven, seguramente extranjero-Mmm…-Bueno, podía pensar en eso luego; por ahora debía pensar en una forma de evitar el sermón de su mayordomo.

Para su desgracia, o su fortuna, mientras se colaba por una de las ventanas de encontró con que su ama de llaves lo esperaba cruzada de brazos:

-Ah, hola Carlota, que hermosa estas hoy-Le dijo con dulzura.

-No empieces con zalamerías, Eric-Le reprendió la mujer, ligeramente sonrojada-Sabes que no soy fanática de Gimsby, pero tampoco puedes saltarte tus deberes todos los días.

-Are, are, lo ciento…-Se disculpo apenado el príncipe.

-Anda ya, estos jóvenes de hoy-Murmuro la mujer cruzando sus brazos y llevándose una mano a la mejilla-No tenéis ni pisca de sentido común…

-Ehehehe-Eric reía apenado, hasta que de la nada se le ocurrió algo-Oye Carlota, ¿de casualidad conoces a ese chico nuevo?

Continuara…


Hahahaha al menos ya les queda el consuelo de que al siguiente cap nuestro apuesto príncipe conocerá a Aladdin si o si XD

Por el momento, tengo una pequeña indecisión que trascenderá los siguientes capítulos. No todos los personajes pueden ser los de la sirenita, por eso quiero saber:

¿Algún personaje de "Aladdin" que quieran que incluya? En serio, ¡solo pidan! Sera un placer complacerlos y hacer este proyecto más interesante para ustedes n_n (aunque confieso que estoy muy tentado a meter a la alfombra voladora)

¿Y como les gustaría que fuera el encuentro de Aladdin y Eric?

¿Algún review?

Nos leemos luego…