N/A: Bueno aquí está ya mi segundo cap de estos drabbles. La otra semana es el último (siempre situado en la misma línea de tiempo del primer y segundo cap) jeje.
Gracias a quien me ha leído que es…
Irlandas: aww me halaga que te gusten mis historias, aunque sean estas cortitas, pero intento adaptarme a esto de los drabbles. Por cierto, nop, no tengo twitter, por increíble que parezca jeje lo cerre porque me envicie con eso XD. Espero este cap te guste.
"Eran amantes eternos, buscarse y encontrarse una y otra vez era su karma" - Isabel Allende.
"Nosotros"
Cap. 2: Cita.
Se miraba una y otra vez frente al espejo esperando estar lo suficientemente linda para aquel día.
No era su estilo, pero había decidido colocarse un vestido color verde oscuro ceñido a su cintura que llegaba hasta sus rodillas, sin mangas, colocándose una diadema para acomodar sus cortos cabellos rosas.
Presionó sus manos una y otra vez llevándolas hacía su rostro con nerviosismo.
Sentía sus mejillas tibias al recordar las palabras del Tao hace unos días.
"- ¿No te parece increíble? – preguntó una chica de trenzas a otra sentada a su lado."
"- Es muy veloz… - exclamó la otra mirando al joven corredor frente a ellas."
Tamao escuchó aquello y volvió su vista rápidamente a la pista frente a ella. Abrazó sus piernas tratando de cubrirlas inútilmente debido al diminuto short del traje de gimnasia.
No le gustaba destacar, pero solo por aquel día haría una excepción acercándose un poco más y notar a Ren correr.
Le inspeccionó, fijándose en cada una de sus facciones. Sonrió con cierta ternura al saber que él había aceptado su sugerencia de meterse en aquel club de atletismo y artes marciales.
Pensar en que todo se debía a ella le hacía sentirse orgullosa, y no era para menos, después de todo el hecho que él gastase sus fuerzas de aquella forma hacía que buscase menos problemas en aquella escuela.
Ya había pasado un mes sin darse a golpes con algún sujeto lo cual le hacía muy feliz.
Ren Tao era un sujeto frío, solitario pero inteligente y hábil en actividades físicas.
Incluso cuando solo era un buscapleitos tenía admiradoras, pero ahora parecían esparcirse más.
Claro que aquello le trajo ciertos problemas debido a su timidez y pacifismo, pero el Tao prácticamente había amenazado a todos si alguien le hacía daño.
Mordió su labio inferior al ver como al terminar, Ren Tao era rodeado por demasiadas chicas de aquella escuela.
Muy en su interior, ansiaba ser un poco más agresiva pero la timidez solía ganarle partido. Esperaba que Ren hiciese algún desplante común para acercarse.
Así sucedió veinte minutos después.
Tomó su pequeño maletín y corrió hasta darle alcance por los jardines de aquella escuela.
"- L-Lo hiciste bien – sonrió extendiéndole una toalla."
Ren la observó en silencio de arriba abajo haciéndola sonrojar y cubrirse un poco más con su maletín.
"- Tardaste demasiado – soltó con frialdad sin decir nada de cómo se veía. Él jamás decía algo de su apariencia."
"- E-Es que… tenías cerca a muchas chicas… - murmuró sonriendo con cierta dificultad. Muy en el fondo le desagradaba toda aquella actitud."
Ren guardó silencio haciendo que Tamao suspirase mirando al piso pensando que el comentario pudo haberlo molestado.
Era extraño, se dijo, no se atrevía a exigirle que se alejara de ellas, por su timidez, pero… ansiaba hacerlo, ansiaba dejar claro que él estaba con ella.
Cerró fuertemente sus ojos armándose de valor para poder expresar aquello. Abrió sus labios solo para dejar salir un gemido de frustración cuando sintió como el Tao la halaba del brazo hasta acercarla a él.
"- ¿Qué ocurre? – exigió."
"-¡Nada! – dijo con tanta rapidez y nerviosismo haciéndolo suspirar y provocando en ella un enojo interno hacía sí misma."
"- Por cierto… - murmuró con total indiferencia – quiero que mañana salgas conmigo."
"- ¿Sa-Salir? – repitió sintiéndose sorprendida y emocionada interiormente por aquella idea."
"- Yo necesito…"
"-¡Si! – dijo ella rápidamente cerrando sus ojos con fuerza - ¡Claro que iré contigo! – exclamó no dejándole explicarse y alejándose de ahí con timidez."
Al recordar aquello se sentía una boba, siempre terminaba corriendo a esconderse incluso cuando el Tao intentaba intimar con ella, pero aquella sería la primera vez que tendrían una cita, la primera en su vida.
No tenía la más mínima idea de cómo debía comportarse, pero debía hacerlo.
Con una expresión decidida salió de su habitación.
"- ¿Lista? – preguntó una voz en el pasillo haciéndola gritar del susto - ¿Qué ocurre? – dijo de mal humor."
"- R-Ren… - llamó sintiendo nuevamente aquel nerviosismo- lo siento… es solo que… - sacudió su cabeza recordándose sus propias palabras - ¿Esperaste demasiado?"
"- No – respondió adelantando el paso – vámonos."
Tamao asintió y se apresuró. Le parecía extraño que él no hubiese dicho nada de su apariencia y sobre todo que él estuviese vestido de manera común.
Aun así, no podía dejar de observarlo con aquel traje oscuro de cuello mao. Realmente era un sujeto apuesto.
Debía recordar que Ren Tao era de pocas palabras y desde que vivía en la pensión con todos ellos, nada en él parecía cambiar.
Pensó que ella esperaba demasiado deseando que el Tao fuese un poco más cariñoso; sin embargo, debía aceptarlo tal cual era.
Pensó también que debía ser más compresiva, pero al pasar el día nada mejoró. Notó como el Tao le llevaba a una librería mientras elegía algún libro y como después pasaba por el supermercado por un frasco con leche.
Tamao intentaba razonar aquella actitud parpadeando confusa. ¿Es que acaso aquello no era una cita?
"- Tamao… - escuchó que el Tao la llamaba deteniéndose justo frente a ella – hay algo en lo que eh pensado en todo el día – murmuró haciéndola ruborizar - ¿Por qué estas vestida así? – preguntó con seriedad mirándola de reojo."
Tamao sintió que su garganta se secó. Parecía que ella había entendido mal la invitación del Tao.
Sintió ganas de salir huyendo pero intentó sonreír con tranquilidad.
"-Pues… quería… vestirme de manera diferente – exclamó sabiendo que era una excusa boba. Desvió su mirada sin querer delatar la tristeza que la embargaba- H-Hay algo que olvidé comprar en el supermercado – dijo al mirarlo como una escapatoria rápida – ya regreso- murmuró alejándose y metiéndose al establecimiento."
Sintió sus mejillas tibias una vez hubo entrado al lugar. Camino para no levantar sospechas, pero por dentro estaba avergonzada. ¿Qué había esperado realmente? Aquel sujeto era demasiado frío…
Habían tenido tantos problemas para estar juntos y justo cuando él le pidió ser su novia pensó que aquello cambiaría, pero en realidad… Ren no parecía atraído hacía ella.
¿y si se había equivocado? Las dudas comenzaron a asaltarle de presto por lo que tomó una lata de refresco del mostrador, pagando por ella y luego saliendo de ahí.
Sus pensamientos ahora eran su peor arma. Sentía que algo no estaba bien.
Levantó su rostro para buscar al Tao que de seguro le esperaría en la cercanía, giró hacia todas las direcciones y se sorprendió al visualizar a una chica de pie junto a él.
Tamao parpadeó reconociéndola de inmediato. Era la chica que admiraba al Tao desde la clase de gimnasia.
Sintió algo extraño, un sentimiento de tristeza mezclado con enojo ¿Qué era aquello? pensó extrañada. Era una molestia que crecía y ahora le obligaba a caminar hacía ellos.
Se acercó lo suficiente a la espalda del Tao que estaba frente a la chica. Tamao con mano temblorosa extendió su mano y tomó de la camisa al Tao halándolo levemente.
Pudo sentir que el Ren se sorprendía y que ahora le miraba de reojo. Solo podía percibirlo ya que su cabeza estaba mirando al piso comprendiendo al fin aquel sentimiento que le embargaba cada vez que una chica intentaba coquetearle.
"- Parece que no podremos hablar – soltó la voz fría del Tao soltándose del agarre de la joven y rodeando con un brazo la cintura de la pelirosa para colocarla a su lado – Estoy en una cita con mi novia."
Tamao se sorprendió y levantó su rostro a él . Era la primera vez que lo admitía con tanta naturalidad.
"- Bueno… lo siento… creo que sí podremos hablar otro día – sonrió con incomodad la chica de trenzado cabello y se giró huyendo de ahí."
"- ¿E-Es una cita? – preguntó débilmente sin salir de la sorpresa."
"- Ahora lo es – la estudió de reojo haciéndola contener el aliento -ella quería decirme algo personal… - comenzó el Tao mirando hacia el frente captando toda la atención de la pelirosa."
"-¿S-Sabias lo que quería decirte?"
"- me lo imaginaba – murmuró encogiéndose de hombros sin importancia. - además… - agregó mirándole de reojo – es algo que te molesta."
"-Y-Yo…. – Tamao sintió sus mejillas ruborizadas. Quería ocultar aquello inútilmente, pero se engañaba a sí misma – yo no quiero…que…"
Le detuvo solo los tibios labios de Ren sobre los suyos. Aquella intimidad era tan extraña que al terminar el roce escondió su rostro en el pecho del joven, abrazándole.
Se presionó a él sintiéndolo más tenso por lo que se separó un poco para observarlo. Ren parecía incomodo con un leve tono rojo en sus mejillas mientras desviaba su mirada.
Ren se separó lentamente de aquel agarre mientras tomaba la mano de la pelirosa con delicadeza.
Tamao sabía que aquel gesto significaba mucho viendo de alguien tan frío como Ren por lo que sonrió con cariño hacia él poniéndolo más nervioso al notar aquello.
Ahora era oficial su primera cita junto al Tao. Nada podría salir mal.
"- ¿Traes a mi hermana a esta hora? – preguntó Yoh una vez les vio frente a la pensión. El viento soplaba con fuerza debido a una tormenta inesperada."
"- Comenzó a llover – se justificó el Tao limpiando su chaqueta mientras ayudaba a entrar a la pelirosa."
"- Tamao… ¿no será que han estado retozando en el pasto? – preguntó Yoh bromeando al notar resto de ramas en el cabello de la pelirosa sin pensar que aquellas palabras evocarían algo en aquellos dos chicos frente a él."
Ren desvió su mirada ruborizado mientras Tamao carraspeaba y se disculpaba entrando rápidamente para huir de aquella escena.
Yoh parpadeó sin entender aquella actitud. Al final suspiró.
Después de todo aquellos dos eran demasiado extraños.
FIN.
