(Disclaimers y advertencias en el primer capítulo)
Al día siguiente se encontraron durante la hora del almuerzo, como se les había hecho costumbre en una terraza larga al lado de la biblioteca de la escuela.
Sherlock ya estaba allí, recostado en la banca con sus ojos cerrados y sus manos juntas y apoyadas en su mentón. Esa era su clásica postura la cual todos se habían acostumbrado, creyendo primero que estaba rezando.
John se le acercó sonriendo, le intrigaba inmensamente como su amigo podía llegar a ese nivel de concentración. Le colocó el libro en el vientre, sacándolo de sus pensamientos por el contacto. El pelinegro lo miró ceñudo pero al ver que era su amigo ablandó la mirada.
-"Llegas tarde"- le demandó mientras se sentaba y tomaba el libro para hojearlo. Lo analizó tomándole la medida "Es corto", pensó; revisó las hojas "Están rasgadas y huele a humedad, debe ser antiguo y lo han leído mucho", dedujo. Cuando llegó a la última página vio una dedicatoria escrita con una bella letra manuscrita y unas pequeñas manchas de humedad "lágrimas", finalizó.
-"No importa, ya estoy aquí"- sentándose junto al pelinegro. Sacó un sándwich de su mochila -"hoy es de pollo y abocado, ¿quieres?"- ofreciéndole la mitad. Sherlock le dio una mirada con desdén y siguió aún hojeando el libro.
-"No, gracias. Dame mi barra de avena"- ordenó sin levantar la mirada del libro. El castaño bufó y sacó una barra de avena y chocolate y se la extendió. Hace unas semanas su hermana había hecho y le dio al pelinegro para que las probara, desde entonces ha tenido que llevarle una barrita todos los días, pero anda trayendo más por si a su amigo se le antoja.
Así estuvieron en silencio por media hora, John disfrutando su sándwich y Sherlock mordisqueando la barra mientras leía el libro llegando hasta el capítulo 5, "Acertijos en las tinieblas", cerró el libro y bostezó. El castaño se limpió las migas del chaleco.
-"¿muy aburrido?-dijo sonriéndole.
-"Un poco."- dijo guardando el libro en su morral. -"ya debo ir a clases" - se levantó -"Hoy me recogerá mi hermano ya que tenemos 'cosas que hacer' - hizo un gesto con los dedos de entre comillas- "Si quieres te podemos pasar a dejar a tu casa"-
-"Claro"- también levantándose y acomodándose la mochila.
-"Pero esta vez no te atrases. Él es muy pesado en cuanto a la puntualidad, más que yo"- le advirtió mirándole directamente a los ojos.
-"Pasa a buscarme a mi salón si quieres que sea más puntual" - bromeó, empezando a caminar junto al moreno, este solo le miró con arrogancia y John solo rió -"Sherlock yo..."- tomándole de la manga del chaleco para detenerlo, este se volteó y le observo intrigado -"Quiero que cuides mucho ese libro... significa mucho para mí". Musitó soltándole. Sintió esa mirada penetrar en su mente, ahora estaban grises como el cielo de esa tarde.
-"Descuida, lo haré. Entiendo"- brindándole una sonrisa tranquilizadora de medio lado. Luego siguió su camino.
Ambos se retiraron a sus respectivas clases.
Unas horas más tarde se encontraban en la portería esperando el automóvil de Mycroft.
-"Entonces ¿tu hermano está en la Universidad?"-preguntó nervioso, Sherlock asintió. John solo le había visto tres veces durante sus visitas continuas a la casa de su amigo, y esta sería la primera vez que pasarían más de 20 minutos juntos.
Un auto negro se estacionó frente a ellos y el moreno se subió con toda confianza seguido por un ansioso rubio.
-"Buenas Tardes, hermanito. Buenas tardes, John"- Dijo Mycroft desde el asiento del conductor mirando por el retrovisor- "¿Que tal la tarde?" - preguntó pero el menor no contestó nada, solo miró por la ventana, el rubio le miró extrañado pero contestó.
-"Bien, gracias joven Mycroft. ¿Seguro no es molestia que me vaya a dejar?" -preguntó jugando con sus manos
-"Para nada, todo lo contrario. Y no te preocupes, ya tengo las coordenadas de tu hogar. Llegaremos en un rato"- Dijo haciendo andar el auto.
La tarde transcurrió más callada de lo normal. Dejaron al rubio en su casa y se retiraron.
-"Hermano..."-habló dudoso el pelinegro. Su hermano le prestó atención por el retrovisor -"Cuando eras más pequeño ¿leíste 'El Hobbit'?" -
-"Si, lo hice. Pero es una historia fantástica, no me agradó mucho. ¿Porqué preguntas?"- Su mirada estaba puesta en el camino, doblaron y continuaron un una extensa calle, del cielo empezaban a caer diminutas gotitas.
-"John me lo ha prestado, para él significa mucho"- dijo sacando el libro para retomar su lectura.
-"Veo que ese amigo significa mucho también para ti, de otra forma no leerías algo de ese contexto"- dijo medio sonriendo. Le pareció interesante que su hermanito tuviera un amigo, un confidente, una persona en la que depositara su confianza. Sherlock abrió un poco los ojos dándose cuenta de las palabras de su hermano.
-"Si, creo que tienes razón"- se sonrojó levente y continuó su lectura.
Quince minutos más tarde, el auto entraba al Palacio de Bunckingham.
Gracias por leer :)
