Disclaimer: Ninguno de estos me personajes me pertenece, todos son de J.K Rowling, bla, bla, bla... mejor lo pongo que así me curo en salud...
Este capítulo se lo dedico a Laura y a Diego, amigos incondicionales de los que pocos quedan.
CAPITULO 2: Lo que importa es lo que sentimos mientras bailamos
-Malfoy… -dijo la chica tapándose la boca con la mano a causa del desconcierto y la sorpresa – yo… a ti… te he…
-He besado a una sangre sucia – dijo Malfoy con sus habitual gesto de asco- es imposible… totalmente inconcebible… que yo… un…
Malfoy jamás terminó esa frase., simplemente se limitó a examinarla de arriba abajo como intentando ver a través de ella, sin llegar a creerse que aquella chica que conoció en un local una noche y que tanto le había fascinado fuese la misma a la que había atormentando durante años con sus continuos ataques verbales. Tras unos segundos que a Hermione le parecieron horas dijo con un tono cruel y asqueado…
-No quiero volver a verte por el "Avada Kedavra", eres una aberración a la sangre…
Y así, sin esperar siquiera una contestación por parte de la chica salió de allí con sus habituales andares de superioridad al tiempo que a Hermione les resbalaban unas silenciosas lágrimas por el rostro.
Esa misma noche, a la hora de siempre, Hermione se encontraba en la misma barra de siempre, con su copa de siempre y Malfoy se acercaba de la misma manera de siempre.
-Creí haberte dicho que no volvieses por aquí… -le dijo él al oído.
-¿Y que me dices de ti? – alegó ella – sabes perfectamente que estamos en bandos contrarios… que podría haber venido aquí acompañada de aurores, que podría hacer que te lleven preso a Azkaban por mortífago antes de que te des cuenta – la chica se relajó mínimamente y añadió con una mueca molesta – yo he venido a bailar contigo ¿A que has venido tú?
-Sabes perfectamente la razón por la que he venido… - dijo Malfoy agarrándola por la cintura y llevándola a la pista de baile.
Bailaron como lo hacían siempre, provocándose mutuamente, disfrutando el uno del cuerpo del otro, con una perfecta sincronización y armonía… era el mejor baile que había llevado a cabo juntos, era todo perfecto hasta que Hermione dio un respingo asustado mirando para la puerta.
Draco nada más dirigir la mirada al mismo lugar en el que estaba posada la de Hermione supo el porqué de esa extraña reacción de pánico: Harry, Ron, Luna y Ginny entraban en ese preciso momento en el local, reconocería esos cabellos característicos de los Weasley en cualquier lugar.
-¡Ven aquí!-dijo él arrastrándola hacía la zona oscura- como te vean vas a tener que dar muchas explicaciones…
-Y como te vean a ti te van a intentar atacarte… - respondió Hermione- y estás en bastante desventaja… son cuatro contra uno, bueno… dos… tampoco quiero que haya una masacre. Tenemos que encontrar una manera de salir de aquí, ¿Por qué me habré dejado la capa de invisibilidad en casa?
-Buena idea… -dijo Malfoy y con un toque de varita hizo aparecer una capa de invisibilidad con la cual los tapó a ambos.
Salieron rápidamente del lugar sin llegar a ser vistos por el recién llegado grupo. En el exterior, una vez se hubieron desprendido de la cama Hermione dijo:
-Gracias… me has librado de una buena…
-Siendo quienes somos esto resulta muy raro, se supone que somos enemigos declarados –respondió Malfoy con indiferencia guardando la capa.
-Lo que importa no es quien somos –dijo Hermione imitando las sonrisas burlescas de Malfoy – lo que importa es lo que sentimos mientras bailamos.
-Mañana… -comenzó Malfoy.
-Misma hora, mismo sitio… - concluyó Hermione para después perderse de vista.
-No sabes lo que te perdiste Hermione… -decía Ron muy emocionado a la mañana siguiente- había marcaras, y te cambiaba la voz y…
-Ron… -dijo Hermione haciendo acopio de toda su paciencia- hace una hora que nos hemos levantado y ya me lo has contado cinco veces…
Hermione estaba muy irritable ese día, notaba que algo le faltaba, que no había hecho algo y eso la inquietaba, tenía esa sensación desde que había salido del "Avada Kedavra" con Malfoy.
-Harry… -dijo Hermione de pronto soltando la silla en la que se iba a sentar- te invito a desayunar a la cafetería muggle que hay aquí en frente… hay algo que me gustaría que me aclarases…
El chico miró a Ginny quien se encogió de hombros, por lo que asintió y echó a andar detrás de Hermione quien ya se encontraba en la puerta.
-Seguro que le va a preguntar algo sobre mí – dijo Ron con una sonrisa de autosuficiencia en la cara.
-Yo no me haría ilusiones Ron… -dijo Ginny seriamente.
El chico puso mala cara y no le dirigió la palabra a la hermana en todo el desayuno, por lo que esta se dedicó a hablar con Luna sobre trivialidades.
-Gracias… -le dijo Hermione al camarero de la cafetería cuando le hubo servido un café y un croissant.
-¿Y bien? –preguntó Harry cuando Hermione comenzó a comer el croissant con cuchillo y tenedor-¿Qué es lo que quieres saber?
-Háblame de Malfoy- dijo Hermione dejando los cubiertos en la mesa y mirándolo fijamente- ¿Qué sabes de él?
-Pues que es un hurón, egocéntrico y egoísta que…
-¡Harry! – lo cortó Hermione con un gesto severo en el rostro- es en serio… cuéntame de nuevo que ocurrió esa noche…
-Malfoy tenía la misión de matar a Dumbledore… – comenzó a decir revolviéndose incómodo en su asiento a causa de tener que recordar aquella terrible escena de nuevo – pero no quería hacerlo. "Myrtle la Llorona" me contó que lo veía a menudo en el lavabo de los chicos llorando. Cuando llegó el momento de la verdad… -Harry hizo una pausa y bebió un sorbo de su café mientras que Hermione lo miraba sin pestañear, tanto que le comenzaban a llorar los ojos- él… no pudo hacerlo… le relató a Dumbledore todo su plan y le confesó que si no lo mataba Voldemort lo mataría a él y a toda su familia…
-Y entonces fue cuando… -dijo Hermione pestañeando por fin y consiguiendo que una lágrima fugitiva recorriese su rosada mejilla izquierda.
-Sí… -dijo Harry corroborándolo con la cabeza – aparecieron más mortífagos y comenzaron a atosigarlo para que lo matase. Pero como no lo daba echo fue cuando llegó Snape y mató a Dumbledore. Sigo sin creerme que tuviese que suplicarle a Snape para que lo matase… Se sacrificó por todos nosotros…
-Entonces… - dijo Hermione de pronto- Malfoy estaba asustado ¿No? Hizo todo aquello por las amenazas de Voldemort… para proteger a su familia…
-Sí… -dijo Harry pensativo- parece ser que fue un castigo por el desastre que Lucius Malfoy organizó en el ministerio cuando le desbaratamos los planes en quinto curso…
Hermione no sabía porqué pero una casi efímera punzada de compasión acudió a su interior… Malfoy se vio obligado a entrar a formar parte de todo aquello por culpa de un error de su padre…
-¿Y para que querías saber todo esto? – preguntó Harry extrañado.
-Pues… porque aún no tenía del todo claro esa parte de la historia… -dijo Hermione- ya sabes… conoce a tu enemigo… el tema me interesaba y no quería preguntártelo delante de Ron, sabes tan bien como yo que se pondría histérico…
Harry asintió no del todo convencido y ambos terminaron de desayunar tranquilamente, hablando de cosas trascendentales.
Todo ese día lo dedicaron a ir a hacerle una visita a los gemelos, de donde salieron con montones de nuevos productos y a pasear por el Londres muggle, puesto que el callejón Diagón resultaba muy sombrío a causa del tiempo de terror instaurado por Voldemort.
Todos se divertían y hablaban unos con otros, excepto Hermione que iba en las nubes, tropezó con varias personas y estuvo a punto de ser atropellada salvándose por la rápida intervención de Harry, tan sumida iba en sus pensamientos que prácticamente no sabía ni por donde caminaba.
No pudo hacerlo… pensaba la chica no fue capaz de cumplir una orden directa de Voldemort a pesar de que estaba amenazado de muerte
-Hermione… despierta… -dijo entonces Ron-que parece que estás en la luna… nos vamos para casa.
Cuando llegaron a la casa que todos compartían, Ginny le enseñó a Luna su nueva habitación mientras que Hermione entraba directamente en la suya.
-Vale… -dijo Ron una vez que Luna y Ginny hubieron bajado- me llamareis paranoico… pero yo creo que le pasa algo…
-Claro… -dijo Luna - ¿no te habías dado cuenta hasta ahora? Tiene el típico comportamiento de…
Luna dejó la frase a medias tras ver la cara que le puso Ginny.
-¿De qué Luna? –preguntó Harry a la chica -¿Comportamiento de qué…? Acaba la frase por favor…
-De final de adolescencia –dijo Luna para salir del paso- vivir sola con hombres durante tanto tiempo ha hecho que crezca más rápido…
Ambos chicos asintieron ante la explicación de la chica, pero con un ligero matiz de diferencia: Ron estaba convencido de que la razón era la expuesta por Luna, Harry no se creía ni una sola palabra.
Ambas chicas fueron a la habitación de Hermione y llamaron a la puerta, nadie les contestó por lo que decidieron abrir la puerta y se encontraron la habitación desierta y la ventana abierta.
-Ni siquiera sé para que nos molestamos en subir… -dijo Ginny- estaba totalmente claro que no iba a estar…
-¿Porqué no me dejaste acabar la frase? –preguntó Luna- Hermione tiene el comportamiento de chica enamorada y lo sabes…
-Pues por Ron… -dijo Ginny con gesto de abatimiento- cuanto más tarde en enterarse… más tarde tendremos que enfrentarnos a la tormenta…
Volvieron a dirigirse al piso inferior, cuando llegaron las dos solas, Ron preguntó:
-¿Hermione se quedó arriba?
-Hermione no está… -dijo Ginny.
-Se ha escapado por la ventana de su habitación… -puntualizó Luna.
-¡¿CÓMO! –exclamó Ron levantándose como si fuese impulsado por un resorte y dirigiéndose a las escaleras-se acabó…
-¿Qué vas a hacer?-preguntó Ginny alarmada.
-Encontrarla… -dijo Ron- Pig lo hará por mí, yo solo tengo que seguirla con mi escoba.
Ginny se interpuso en el paso de su hermano con los brazos en jarras, en ese preciso momento parecía una copia joven y esbelta de la señora Weasley.
-¡Eres un imbécil!-le espetó Ginny furiosa- déjala en paz de una vez, tiene derecho a vivir tu vida lejos de ti, tú no eres el ombligo del mundo Ron, si a ella le da la gana ya os contará que es lo que sucede, y en caso de que no lo haga… pues tendrás que aguantarte. Todo el mundo tiene secretos y problemas Ron, incluso tú…
Ron agachó el colorado rostro y se fue a sentar en el sofá, Harry también bajó el suyo, después de todo él tenía pensado hacer lo mismo y se merecía parte de la riña.
Hermione miraba su reloj de pulsera de manera frenética.
Media hora tarde pensaba la chica nunca ha llegado ni un solo minuto tarde hasta ahora… esto no es normal…
Otra media hora y dos copas después, Hermione salía del "Avada Kedavra" decepcionada y… ¿Por qué no decirlo? dolida…
Ya se cansó de mí pensaba la chica con un sabor agrio en la boca Solo fui un entretenimiento para él
Una voz que más que una voz parecía un susurro por lo débil que era llegó hasta sus oídos sacándola de sus pensamientos.
-Granger… por favor…
Se dio la vuelta y vio a Malfoy intentando, en vano, apoyarse en la pared con su brazo derecho, pues instantes después cayó desplomado al suelo.
-Malfoy… -dijo ella corriendo a su lado y ayudándole a incorporarse- ¿Qué te ha pasado? ¿Quién te ha hecho esto?
-Vamos a Hogwarts… -dijo él- allí no podrá encontrarnos…
-¿Quién? ¿Quién no podrá encontrarnos? –preguntó Hermione sin saber que hacer en esa situación.
-El señor Oscuro… -respondió Malfoy con aprensión.
Hermione no necesitó oírlo dos veces, rápidamente cerró los ojos y ambos se desaparecieron.
Estaban en la mansión de los gritos, avanzar por el estrello pasillo fue una tarea realmente complicada para Hermione y no quería arriesgarse a llevarlo flotando por si le causaba más daño del que tenía, el cual, parecía ser bastante elevado. Cuando por fin el tortuoso camino hubo finalizado, Malfoy se desplomó en el suelo.
-No, Malfoy, por favor, resiste.
-Tenemos que llegar a la "Sala de los Menesteres" – dijo el chico con un hilo de voz.
Hermione asintió, ser amiga de Harry tenía sus ventajas desde luego, conocía todos los pasillos habidos y por haber en el colegio. A medida que avanzaban Hermione miraba a su alrededor, todo estaba vacío y en sombras, ni siquiera estaba Hagrid, al cual no le habían permitido quedarse a vivir en Hogwarts, no parecía en absoluto el lugar en el que había vivido durante seis largos años. Pero lo peor fue cuando entraron en el castillo, no había luz, no había fantasmas, no había pinturas en las paredes, no había absolutamente nada, y el silencio… era totalmente sepulcral.
Cuando por fin llegaron a la "Sala de los Menesteres", Hermione dejó a Malfoy sentado en el suelo mientras ella hacía la petición, en cuanto apareció la puerta, llevo a Draco al interior de aquella sala. A su alrededor había muchísimos libros y pociones destinadas a la curación, todo aquello que necesitaba.
Tumbo a Malfoy en una de las dos camas y le quito toda la ropa a excepción de la interior, lo que vio la dejo horrorizada: El chico tenía todo el cuerpo lleno de magulladuras, unas costillas rotas, ahora que veía la cara del muchacho con luz pudo apreciar que tenía los dos labios partidos, el ojo derecho hinchado y la nariz rota, pero lo peor… era su brazo izquierdo… absolutamente todos los huesos estaban rotos, y el lugar donde debería estar la marca tenebrosa, estaba en carne viva, le habían arrancado la piel…
-Malfoy… -dijo Hermione mirándole y temblando- esto es demasiado… no creo poder curar esto, tenemos que ir a San Murgo…
-No… me relacionarían con mi padre… -dijo Malfoy – me mandarían a Azkaban. Por favor Granger… ayúdame, yo no soy como él… eres la única a quien puedo recurrir ahora…
El tono de Malfoy era más una súplica que otra cosa, así que Hermione tomó aire y comenzó a coger libros y pociones de la estantería al tiempo que decía en voz baja:
-Sé que no eres como él…
-Creo que no va a venir a dormir… -decía Harry mirando el reloj- me estoy empezando a preocupar.
-No te preocupes… -dijo Ginny dándole un beso en la cabeza- ya sabes como es Hermione, mañana recibiremos una lechuza en la que no nos explicará nada de lo que pasa, se disculpará y nos dirá que está bien.
-Tienes razón –dijo Harry sonriendo y levantándose del sofá- esa chica es incombustible… nada puede con ella… Buenas noches Ginny.
Y dándole un beso en los labios, el chico emprendió el camino hacía su habitación.
A la mañana siguiente, una lechuza se posaba en la ventana de Ginny, esa lechuza decía lo siguiente:
Querida Ginny:
Estoy bien, no os preocupeis, tardaré unos días en volver a casa, por favor, no intenteis buscarme pues es muy peligroso en estos tiempos que corren. Díselo a todos de mi parte.
Besos de
Hermione
Espero que valga la pena Hermione pensaba Ginny tras leer la carta Espero que realmente la valga…
Cuando a la mañana siguiente Malfoy despertó, notó dos cosas: la primera que prácticamente todo su cuerpo estaba cubierto de vendas, y la segunda, que Hermione se había quedado dormida sobre su estómago con un libro en las manos.
Me ha estado cuidando toda la noche... pensó el chico.
En ese momento se le vinieron a la mente la cantidad de veces que había insultado a la chica sin ningún tipo de remordimiento y una punzada de culpabilidad sacudió su estómago.
Decidió no despertarla, ahora era su turno de descansar, simplemente no se movería, vigilaría su sueño como ella vigiló el suyo.
Finalmente, Hermione despertó, y lo primero que vio fueron dos ojos grises clavados en ella.
-¡Malfoy! –dijo levantándose de un salto- ¿Cómo te encuentras? ¿Estás mejor?
-Sí… -dijo él- estoy mucho mejor, gracias por cuidarme, creo que te debo la vida… aunque se podría conmigo un estudio del antiguo Egipto, daría el pego de momia…
Hermione soltó una carcajada clara y sincera, igual que antaño, no había vuelto a reír tan sinceramente desde que abandonó ese castillo.
-Nunca te había escuchado reír así… -dijo Malfoy extrañado – y te he escuchado reír bastantes veces…
-Es que nunca me había reído contigo – dijo Hermione sinceramente- solo de ti…
-Ya… Hurón Malfoy ¿No? – dijo Malfoy.
Ambos se echaron a reír, y Malfoy a causa del esfuerzo comenzó a toser.
-Bueno… demasiadas emociones fuertes por hoy… -dijo Hermione cogiendo un par de pociones de las estanterías.
-Estar contigo ya es una emoción fuerte… -susurró Malfoy sin que Hermione llegase a escucharlo.
-¿Pero que le pasa por la cabeza a esta niña? –preguntaba Ron por la mañana histérico- ¿Es qué no sabe como está todo por ahí fuera? ¿El caos que reina? ¿Se volvió loca de repente acaso?
-Ron… en primer lugar… Hermione ya no es ninguna niña – dijo Harry pacientemente - en segundo lugar… es muy poderosa, sabe hechizos y Maldiciones que muy probablemente nosotros no sabremos que existen en toda nuestra vida, y en tercer lugar… - Harry dudó unos instantes antes de decir la siguiente frase- seguramente no esté sola.
El color de la cara de Ron fue cambiando poco a poco, primero se puso blanco, luego azul y por último de un color tan rojo que no se distinguía donde comenzaba a nacer el cabello.
-¿A qué te refieres? –prácticamente escupió él- ¿A que está con un chico?
Luna, Ginny y Harry intercambiaron una mirada sombría… pero algún día tendrían que pasar por eso ¿no?
-Nadie ha dicho nada de eso Ron… -dijo Harry calmadamente.
-Puede estar con una chica… -agregó Luna en tono conciliador.
-El mundo no se reduce a nosotros… -dijo Ginny- hay más personas allá fuera.
El tono de voz que utilizaban, le recordó a Harry a una ocasión en la que su tía Petunia, le enseñaba a su primo Dudley que no se debe tocar el horno porque quema, y al igual que estaba haciendo Ron en ese momento, Dudley no hizo caso, con la consecuencia de que se hizo una quemadura del tamaño de una bludger en el brazo.
-Esperad un segundo… ¿Estáis insinuando… –comenzó Ron abriendo mucho los ojos en señal de espanto - … que a Hermione le van las chicas? Porque Krum no se parecía en nada a una chica, creo recordar…
-¡No se puede hablar contigo Ron! –dijo Ginny moviendo los brazos exasperada – siempre lo sacas todo de contexto… a parte de eso, Hermione no ha vuelto a ver a Krum, así que… deja de hablar de él de una vez por todas por todas, nos harías un increíble favor a todos.
-No lo entiendo… A Hermione… ¿le gustan las chicas o los chicos? –preguntó Ron con cara de estupefacción total.
Por raro que parezca… incluso Luna comenzó a perder la paciencia, Ginny quería matar a Ron y Harry meter la cabeza en el horno hasta perder el sentido.
-A Hermione le gustan los chicos Ron… -dijo Harry en mal tono- deja de montarte una película…
-¿Una qué…?-dijeron sus tres amigos a la vez mirándolo con una cara que revelaba la más absoluta ignorancia del cine muggle.
-Olvidadlo… -dijo Harry moviendo la cabeza y la mano derecha como para darle más énfasis- la cuestión es…
-La cuestión es… -cortó Ginny- que no sabemos con quien está… no sabemos si es un chico, si es una chica o incluso si está sola… y en caso de estar con un chico… lo siento Ron, eres mi hermano y te quiero, pero a veces eres un verdadero capullo, tú precisamente no puedes decir nada… tú menos que nadie…
-¿Y porqué razón? –preguntó Ron cruzando los brazos en señal de enfado-¿Por qué yo menos que nadie?
-Porque comer, pero no dejas comer… -dijo Harry moviendo la cabeza de un lado a otro en señal de disgusto.
-¿Se puede saber a que os referís?-dijo Ron que para variar no se enteraba de nada.
-Te enfadaste con ella por ir al baile de navidad del "Torneo de los Tres Magos" con otro cuando tú a ella la dejaste como último recurso… -dijo Ginny – te enfadaste con ella en sexto curso cuando te enteraste de que había besado Krum y de eso hacía ya dos años. Ella te quería y tú te pusiste a salir con Lavender, te pasabas el día besuqueándote con ella por todos lados sin importarte quien estuviese delante, y créeme… lo pasó muy mal por aquello. Después de eso, ella te siguió esperando… y tú simplemente no hiciste nada… no quieres que se acerque a nadie pero tú tampoco te acercas a ella… y las veces que ella intentó acercarse a ti… tú reaccionaste como un estúpido alejándola… ¿Y sabes qué? No todo el mundo hace como tú… tal vez haya encontrado a alguien que no la trate así, tal vez encontró a alguien que quiere tenerla a su lado y que la trata como se merece… así que discúlpame Ron… pero no tienes ningún derecho a cuestionar lo que ella haga o deje de hacer con su vida privada…
-Pero ella me quiere a mí… -dijo Ron sentándose en el sofá y hablando más para auto convencerse que otra cosa- ella me espera, tú lo hiciste con Harry…
-Yo abandoné… -dijo Ginny mirando para otro lado- salí con Michael y con Dean para olvidarme de él… pero a Hermione eso no le vale…así que si está con otro, que repito… no lo sabemos… lo siento Ron… pero has perdido… y no hay nada que puedas hacer o decir en tu defensa…
-Voy a descansar… -dijo Ron subiendo las escaleras hacía el piso superior al tiempo que se tambaleaba.
-¿Creéis que me he pasado?-preguntó Ginny cuando su hermano hubo desaparecido de su vista- se le veía muy afectado…
-Alguien tenía que decírselo… -dijo Luna-aunque no es seguro… lo más probable es que esté en compañía masculina… no tenéis más que ver las miradas que le echan cuando sale a la calle…
Harry no dijo nada, estaba absorto en sus pensamientos y realmente esperaba que la chica no estuviese con Malfoy…
-Malfoy…¿Por qué… por qué te hicieron eso…?-preguntó Hermione no muy segura de hacer la pregunta…
-Si te lo dijese no me creerías… -respondió él con una sonrisa triste- sería imposible…
-Te he curado y estoy aquí contigo… -respondió hermione con una media sonrisa amistosa -¿Por qué no haces la prueba?
-Yo… -comenzó Malfoy parándose largamente después de comenzar- recibí una misión… me encomendaron matar a un muggle… pero… no pude… no fui capaz…
-Como te pasó con Dumbledore… .dijo Hermione sin pensar.
Malfoy levantó la cabeza extrañado y dijo:
-¿Cómo es posible que sepas eso? Solo estábamos los mortífagos y yo en esa torre aparte de Dumbledore…
-En eso te equivocas… -dijo Hermione sentándose a los pies de la cama de Malfoy y mirándole- Harry también estaba allí… invisible y paralizado, pero lo estaba…
-¿Y cual es tu opinión al respecto?-preguntó Malfoy seriamente.
-Si he de ser sincera… me sorprendió mucho, la verdad.-dijo ella también seria.- Siempre te vi como un perfecto mortífago en potencia, siguiendo la oscura estela criminal de tu padre…
-Yo no soy como él… -dijo Malfoy – ahora que te conozco… puedo afirmar que eres incluso mejor que cualquier sangre pura a pesar de ser hija de muggles.
-Me lo tomaré como un cumplido… -dijo Hermione con una sonrisa.
-Es que es un cumplido… -dijo Malfot sonriendo también- lo que pasa es que no se me dan muy bien… estoy acostumbrado a que me los hagan a mí, lo contrario se me da muy mal…
-Ya lo veo… -respondió ella cogiendo la varita-¡Bueno! ¿Qué te apetece comer?
-Me da igual lo que me digan…-decía Ron- tienen que estar en un error… Hermione está loca por mí y solo por mí… quien diga lo contrario, se equivoca…
Y poniendo una carta en la pata de su lechuza la dejó volar.
A la mañana siguiente, Malfoy ya se encontraba libre de las vendas, por lo que él y Hermione salieron a los jardines para que les diese un poco el sol, estaban conociéndose un poco mejor, hablando cada uno un poco de su vida, pero de pronto Malfoy elevó la vista, señaló algo en el cielo y dijo:
-¡Mira! Es una lechuza.
-Es la lechuza de Ron… -dijo Hermione cuando la tuvo delante.
-Seguramente piense que te han secuestrado… -dijo Malfoy con sorna en la voz.
-Pues más bien no… -dijo Hermione pasándole la carta con los ojos en blanco.
Malfoy leyó en voz alta:
Hermione:
¡Te ordeno que vuelvas!¡AHORA MISMO! ¡Eres mía y nadie te va a apartar de mi lado!¡Me perteneces! Y sé que me quieres, así que vuelve enseguida… el plazo de arrepentimiento por tu parte es limitado.
Te quiere
Ronald Weasley
-¿Esto es una declaración o una amenaza?-preguntó Draco con las cejas levantadas- porque a mi no me ha quedado muy claro.
-Eso no importa… -dijo Hermione conjurando tinta y una pluma.
Cogió el pergamino y escribió por la cara adversa a la que había escrito Ron. Escribió seis simples palabras, la colocó de nuevo en la cara de Pig y la lechuza partió con destino a su dueño.
-¿Qué le pusiste? –preguntó Draco interesado-si es que se puede saber, claro…
-Pues lo que le puse fue… -comenzó Hermione.
FIN DE CAPÍTULO
Hola todo el mundo:
Lo primero es que os propongo el juego, la contestación de Hermione(como ya digo en el fic) consta de 6 palabras "Ron, Hermione" la primera persona que me envíe un correo a con las cuatro palabras que faltan. Podrá preguntarme absolutamente todo lo que quiera sobre esta historia y las preguntas serán contestadas. Realmente esto hago para comprobar si leéis las notas finales xD, pero lo que digo es totalmente cierto. La primera persona que lo haga tendrá las repuesta… eso sí… como se le ocurra desperdigarlas de algún modo… mi ira recaerá sobre él/ella. La respuesta es MUY MUY MUY fácil… de hecho… cae de cajón.
Espero que este capítulo os haya gustado jeje, mi asesor personal (Diego eres un ángel) me ha dicho que este fic me ha quedado bastante bien, puesto que él ya lo ha leído entero… Respecto a lo de contestar Reviews, hay gente que dice que no hace falta pero se que hay gente a la que le gusta que lo hagan, por lo que por favor… dejadme vuestras opiniones al respecto de este tema…
Tal vez notéis a Ron un poco… agresivo… no se ha vuelto loco… su comportamiento tiene una explicación que será dada dentro del fic a su debido tiempo.
Por favor seguid leyendo, y ponedme reviews que me animan a seguir escribiendo.
Muchos besos y abrazos de
Marta Rivas López
MzDaRkGirL
