Buenoo con ustedes el segundo capitulo de mi imaginación, producto de marihuana, analgésicos y pays de manzana y de limón TToTT saben muy rico, delicioso pay de limón…baba seehh bueno en fin.
Debo agradecerles sus reviews, me da mucho gusto que pidan la continuación…con respecto a alguien que me hizo la exhortación de describir más esta bien…lo intentare -o- gracias por el consejo ….Enserio creen que él capitulo pasado fue muy corto….Que opinan… no lo sé, según yo fue suficiente para un primer capitulo, oigan 5 o 6 hojas no bastan? Bueno ahí como el cliente pida si quieren mas les daré mas jojojo n.n tendré que fumar mas marihuana, tomar mas analgésicos y pays….Muchos pays….
Bueno en fin espero que les guste, y les vuelvo a decir que para mí es un honor que lean. Dejen reviews para mejora en lo que ustedes quiera y para que sugieran cosas nn .
(NOTA IMPORTANTE: aquí Kagura cantara….así que imagínense la voz de Koda Kumi…y si no la conocen…pues busquen su música…ta chida…en especial la de "YOU" bueno es la que mas me gusta a mí.
Otra cosa las canciones no me pertenecen… una es de "t.A.T.u" hey ….Tengo gustos raros.
Gackts girl 4 ever /
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Los personajes no me pertenecen
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Capitulo 2 – Los árboles sin hojas.
Los vapores corporales, son visibles al salir del cuerpo…siempre y cuando el ambiente a su alrededor sea frió…así se podía observar los vapores cálidos salir del cuerpo de Kagura mientras frotaba un poco sus manos contra sus bíceps, para así mantener un poco el calor, la luz de una lámpara de alumbrado publico hacia que su cabello azabache brillara, dando pasos firmes caminaba apresuradamente por las calles frías de la ciudad, sin algún lugar donde ir, vestida con ropa demasiada ligera, y para su maldita suerte, estaba descalza.
"Maldita sea...me lleva..." Su piel sé estremecida , tratando de mantener algo de calor, se abrazo así misma al mismo tiempo que miraba de un lado a otro, tratando de buscar alguna cara conocida que le pudiera socorrer…aunque lo dudaba de gran manera, ya que prácticamente no tenia amigo…o siquiera algún conocido. Estaba sola. No había nadie quien le ayudara.
No se percato cuanto tiempo había pasado en realidad, desde que había, puesto un pie fuera de casa, se detuvo unos momentos en la esquina de alguna calle de la ciudad, el tiempo parecía acelerarse a su alrededor, todo daba vueltas y era borroso.
"Que es lo que voy ha hacer…. no tengo a donde ir….Y no hay nada en este mundo que me haga regresar a ese maldito infierno…." Bajo la cabeza, se recargo contra la pared de un edificio, tan grande que tu cuello que se torcería si intentases ver su cima.
La gente iba y venia…de aquí para aya, todos parecían zombis, esperando que alguien más controlara sus vidas.
"Yo no permitiré que alguien me controle…no más…." Kagura respiro hondamente y siguió caminado sin rumbo, hasta que llego a un parque. Había árboles ya casi sin hojas que adornaban aquel parque, era una vista bastante triste…con los árboles sin hojas, el cielo negro, las ráfagas de aire azotando todo lo que se encontraba a su paso y a una chica abrazándose a sí misma para evitar perder mas calor, se podría decir que los dioses se habían puesto de acuerdo para hacerle la vida imposible a la chica.
Dio unos pasos más hasta encontrarse una banca de madera con soportes de metal, que seguramente le daban una linda vista al parque…por supuesto de día. Se sentó sobre la madera helada, este movimiento hizo que un dolor agudo se alojara sobre la pierna con la que había caído sobre algunas esferas.
"¡¡Mierda….ese maldito bastardo….!" Con su mano derecha acarició la cara externa de su muslo izquierdo, pero se detuvo….al sentir como si unas agujas se clavaran en sus manos debido a la carne expuesta.
El silencio reino, y lo único que podía escuchar era su respiración y la melodía que el viento producía al pasar por huecos. Fue entonces que una idea paso por su mente… "¿Y….si vuelvo….?" Sacudió la cabeza y agudizo su mirada hacia su mano herida, podría decirse que Kagura era una chica atrevida en cuanto a no medir consecuencias, pero en esta ocasión, estaba meditando su situación, sin embargo era obvio pensar cuales iban a ser las consecuencias, Mas maltrato físico y lo que más le desagradaría a la chica. La burla de los seres que más detestaba en su existencia.
"No me daré por vencida…no le daré gusto a Naraku…de verme derrotada, y no voy a volver aquel maldito infierno…"
Una ráfaga de aire helado hizo que su piel se estremeciera, su mirada se perdió en lo oscuro del cielo…como si esperase que viniera un milagro del mismo…de nueva cuenta se perdió en el tiempo, hundida en un mar de pensamientos…que solo ella se podía aventurar a cruzar. Y fue entonces que la gente comenzó a desaparecer…era lógico ya era muy tarde como para estar paseando, Kagura miro hacia los lados…como si el hecho que la gente desapareciera, le sacara de su transe, miro hacia un lado y hacia otro para cerciorarse que no hubiera mas respiros mas que los de ella. Y…
Comenzó a cantar.
" out sight…out of mind… out of time to decide… do we run…should I hide for the rest of my life…Can we fly?... Do I stay?... We could lose… we could fail… and the moment that takes… to make plans… or mistakes…
30 minutes to blink on an eye… 30 minutes to author ours lives… 30 minutes to make up my mind… 30 minutes to finally decide… 30 minutes to whisper your name… 30 minutes to shouter de blame…30 minutes to bliss 30 lies… 30 minutes to finally decide…
Carrousels in the sky that we shaped with our eyes…under shade silhouettes casting shade…crying rain… Can we fly?... Do I stay?... We could lose… we could fail…In the way option changes…chances failed…trace the rode…
30 minutes to blink on an eye… 30 minutes to author ours lives… 30 minutes to make up my mind… 30 minutes to finally decide… 30 minutes to whisper your name… 30 minutes to shouter de blame…30 minutes to bliss 30 lies… 30 minutes to finally decide…to decide...to decide…to decide...to decide…to decide...to decide…to decide...to decide…to decide..."
Se quedo en silencio por unos instantes mas, hasta que sintió algo en la nariz, fue como si el cielo le quisiera sacar de su trance.
"ah? Que diablos…" paso una mano sobre su nariz, esta estaba fría, con una gota de agua. La gota que se encontraba en su nariz, era un copo de nieve, que ya se había derretido. Viro su vista hacia el oscuro cielo, solo para ver que el cielo amenazaba con cubrir a la ciudad con una sabana blanca. Las cosas no parecían mejorar, todo lo contrario, parece como si todo estuviera en su contra, pues que más se puede pensar en esa situación, estas eran las opciones, morir congelada…o….regresar a su supuesto hogar, ninguna de las dos opciones eran agradables.
Ahora las ráfagas de viento tomaban cada vez mas fuerza, y la caída de los copos de nieve se volvía cada vez mas frecuente, que pasaría ahora….tomaría, el camino de regreso a casa, o se quedaría ahí…
"ya imagino, el día de mañana….en todos los periódicos, y en todos los noticieros…." Hizo una pausa y una sonrisa triste se poso sobre su rostro, su piel estremecida, daba cuenta clara que él frió se había apoderado de su cuerpo y que esta misma rogaba por sé protegida del cruel clima...
"Chica de 17 años muere congelada tras la tormenta de anoche….que vida la mía…nunca…podré saber lo que es la felicidad….." frunció el ceño y sacudió la cabeza…cayendo así unos copos que se habían posado sobre su cabello azabache...que hacia un gran contraste con su piel ahora más pálida de lo normal.
"pero que estoy diciendo….? La felicidad no sirve de nada, la felicidad solo acarrea mas problemas….la felicidad…la felicidad….es para los débiles…" Esto ultimo, lo dijo en voz baja. Se puso de pie rápidamente, dispuesta a seguir su travesía, bajo el cielo oscuro, que al parecer se divertía cubriéndola con su manto frió.
Dio un primer paso sobre la capa de nieve…pero algo andaba mal. No sentía sus pies. Él frió los había entumecido por completo, y por ende al no sentir alguna extremidad, tampoco se tiene control sobre ella, así que …en solo un segundo, Kagura pudo apreciar mas de cerca la nieve que cubría el suelo, sus mismos pies le habían traicionado, era lógico, tanto sus pies y sus pantorrillas habían colapsado... sus manos sirvieron de amortiguador, este movimiento brusco evito que su rostro golpeara e suelo frió...pero sus heridas de nueva cuenta comenzaron a sangrar, dejando pintada la nieve del mismo tono carmesí que poseen sus ojos.
"Mierda...mis...manos..." se mordió los labios para evitar salir alguna otra expresión que demostraba el dolor que sentía.
"No es apropiado que una dama diga sarta de maldiciones" Dijo una voz masculina perteneciente aun hombre vestido en un traje negro, poseedor de una cabellera plateada, que hacia contraste con la negrura de su traje.
"¿ah, de donde salio…?" sus ojos se abrieron mas de lo habitual, alzo la cabeza para ver a la persona que le hacia tal reclamo.
"yo hago lo que quería…no necesito que nadie venga y me diga que decir…ni como actuar…" Sus ojos color escarlata se clavaban en aquel hombre…que según ella no tenia por que cuestionarle.
"Y supongo…que estas aquí afuera exponiéndote al frió por tu propia indicativa y… con…" Examino la vestimenta de Kagura. "…ese atuendo no apto para salir…"
"Pues…yo…" La chica yaciente en el suelo, bajo la mirada tratando de formar un argumento, para su retórica, a demás de que él frió había entumecido sus piernas, también cabía comenzado a aturdir su mente.
"yo…yo…no tengo que darle ninguna explicación a nadie…" el tono de su voz se escuchaba mas irritado, de hecho estaba enojada con ella misma por no poder, coordinar bien.
El hombre en traje negro, se le quedo viendo sin decir nada.
Kagura reunió la fuerza restante para obligar a sus piernas a ponerse de pie y caminar, había logrado satisfactoriamente dar unos cuantos pasos, sobre la fría nieve...
Todo se volvió negro.
Kagura había sufrido un desmayo, y caía al suelo como un ave recién disparada, antes de estamparse en el suelo, unas manos firmes, detuvieron el cuerpo desfallido de la chica.
Una ráfaga de viento hizo que el cabello de ambos se moviera en dirección del mismo, el hombre de ojos ambarinos que se encontraba con una rodilla en él frió suelo cubierto de nieve, su posición a decir verdad era como la de un príncipe que se arrodilla ante una doncella, pero en este caso, no había ninguna doncella delicada y refinada la cual él pudiera postrar esa posición
Unos ojos color ámbar observaron detenidamente lo que sus manos habían salvado de caer al suelo, agudizo su mirada hacia la herida del labio inferior, era difícil de apreciar ya que sus labios habían tomado un color púrpura.
"Dudo que aya sido elección de tu parte, estar aquí…" La fue recostando lentamente sobre el suelo, eso le dejo las manos libres para poder despojarse de su saco. Puso el saco abierto sobre la nieve, después se dirigió hacia el cuerpo de Kagura.
"¿Qué es esto….?" Al querer levantarla para ponerla sobre el saco, descubrió sus piernas y sus manos heridas. La sangre molida de sus piernas se hacían demasiado viables, como si alguien pusiera una mancha negra sobre un liso y suave mantel blanco. Por la cabeza del hombre que sostenía a Kagura en brazos envuelta en su saco, pasaron muchas teorías, la razón de esas marcas y magulladuras, a decir verdad se olvido pronto de ello ya que ahora se dirigía hacia unos departamentos en la zona a alta de la ciudad.
"No es justo…yo quiero escuchar mi musica... tu tienes el estero todo el santo día..." La voz irritada de un joven, vestido en unos jeans deslavados y rotos. Una camiseta sin mangas color rojo, que al igual que el pantalón... estaba rota y deslavada.
"El hecho de que el único estero del departamento este en mi estudio, y agregando que paso la mayoría del día en él, no significa que lo use"Una masculina voz, firme y fría contesto desde un cuarto que al parecer todo indicaba que era el estudio, cerrado bajo llave.
Golpeo la puerta de deslizable del estudio, como si eso le ayudara ha persuadir a quien se encontraba del otro lado de la puerta. "¡¡Pues mas a mi favor... si no lo estas utilizando... déjame a mí. !" El joven de nombre Inuyasha tomaba con fuerza la manija de la puerta y se aferraba a ella como si fuera su vida misma.
Del otro lado de la puerta, el ambiente estaba impregnado con el olor de cigarro y del óleo, en el centro de la habitación un caballete con un cuadro en blanco, solo con unos trazos muy finos a lápiz, una figura sombría sostenía una paleta en la cual estaban vertidos unos colores, negro... azul marino... gris...y colores similares.
"¡¡Si no abres esta puerta en este instante... yo... yo... juro que la derrumbare...!" Inuyasha espero unos segundos que parecían eternos...pero no hubo respuesta...solo el silencio aturdidor que tanto odiaba... "Esta bien ...tú lo quisiste así..." Se alejo unos pasos para agarrar impulso y estampar su hombro contra la puesta de madera.
"Mierda..." Dijo entre dientes. Un dolor agudo se alojo en su hombro izquierdo, con el cual había estampado, sabia que haciendo eso no ayudaría en su meta de escuchar el disco compacto recién adquirido esa misma tarde...
"Vamos….que te cuesta abrir…y dejarme poner mi disco…oye…¿sigues ahí ...o ya te moriste…?...contesta…"
De nuevo el silencio invadió el momento…hasta que el sonido de un timbre hizo que las cabezas de ambos voltearan hacia la dirección del sonido, Inuyasha se quedo estático, dentro del estudio el humo del cigarrillo impregno con mas fuerza el lugar, el hombre apoderado del lugar, había tomado esa mala afición según él para desestresarse, esta misma persona abrió sin previo aviso la puerta , haciendo a Inuyasha presa de la gravedad y al ser presa de esta misma, pudo apreciar muy de cerca el piso de madera.
"ahhg...maldita sea...no te hubiera costado trabajo avisar que abrirías esta endemoniada puerta" Le grito Inuyasha desde el lugar donde había aterrizado.
Por el otro lado la hilera de humo ya se había encabezado hacia la puerta principal, no tardo mucho para alcanzar aquella puerta , el hombre volvió a aspirar el cigarrillo, mantuvo el humo unos segundos y lo dejo salir por entre sus dientes.
Abrió la puerta.
"Vaya...pensé que nunca me abrirías...Sesshoumaru"
"Padre..." Ambos pares de ojos ambarinos se posaron sobre los otros, ninguno de los dos mostraba expresión. Pasaron unos largos segundos hasta que la vista del fumador se poso en el aparente bulto que estaba envuelto con el saco negro de su padre.
Sesshoumaru se dio la vuelta dejando la puerta abierta, para que su padre pudiera pasar, el humo del cigarro inundo la entrada y a medida que Sesshoumaru iba avanzando, se iba impregnado el olor.
"No tienes que esperar que yo te abra...¿acaso perdiste la llave que te di?" Sesshoumaru dijo en su inmocional tono de voz.
"Sesshoumaru...cuida de esta persona hasta que recobre su conciencia" Dijo su padre, mirándolo fijamente. No hubo reclamo de parte de Sesshoumaru, él respetaba a su padre y nunca lo había desobedecido...y no iba a comenzar hacerlo ahora por una simple petición fuera de lo común.
Sesshoumaru se quedo en silencio y al mismo tiempo que aspiraba de nuevo el cigarrillo, asintió con la cabeza. "No es común en ti que te preocupes por gente desmayada...padre...y también quisiera saber...él por que de traer aquí a alguien desconocido" Inu-taisho miro con el rabillo del ojo a su hijo mientras, dejaba su encargo sobre el sillón color caoba que adornaba el recibidor.
"Digamos...que hice mi buena acción del día..." Esto en vez de una respuesta sensata, sonó como un sarcasmo.
"Eso no contesta mi pregunta"
Hubo un prolongado silencio, ambos se miraban, como si trataran de ver las debilidades del otro, para poder atacar por ahí. Solo se podía escuchar el imparable sonido del péndulo de un gran reloj que se encontraba en el recibidor, ese gran reloj hecho de la mejor madera que se pudiera encontrar, adornada con algunos detalles en plata y por su puesto la gran barrera de cristal que encarcelaba al gran péndulo plateado, ese gran reloj era el único que se dignaba a producir ruido alguno.
De repente...
Se escucho un estruendo, acompañado de guitarras eléctricas endemoniadas, parecía el sonido del mismo Apocalipsis, unos gritos de gargantas poseídas, no se hicieron esperar...
"Supongo...que tu hermano se encuentra aquí...y por lo visto..." viro su mirada hacia el sonido, proveniente de lo mas profundo del departamento "...esta disfrutando de esa música que tanto le gusta"
"Acaso no piensas contestarme"
" Tu departamento era el lugar mas cerca de donde me encontraba...eso es todo" Así de simple era la respuesta, Sesshoumaru frunció él ciño, ligeramente molesto por la situación. Aspiro de nueva cuenta su cigarrillo y miro de reojo a su padre, mientras se daba la vuelta.
"No tengo tiempo ni interés de cuidar de alguien"
El hombre mayor sonrió levemente. Al mismo tiempo que Sesshoumaru ya había comenzado a retirarse, de vuelta a su estudio, y tratar ahora de sacar a su hermano. Iba a ser un completo infierno tratar de sacarlo... y su padre lo sabia.
"Te propongo algo Sesshoumaru..."
Sesshoumaru se detuvo, viro su cabeza para poder ver a su padre de reojo, directo a los ojos.
"Yo me llevo a tu hermano y tu te encargas de la chica"
"¿Chica?" Alzo la ceja, meditando las cosas un momento, miro hacia el bulto en su sillón y des pues miro hacia su estudio, donde el sonido de guitarras, gritos y por demás estaban hallando lugar.
"No pienso soportar esa música... quiero silencio" pensó Sesshoumaru y después miro de nuevo a su padre, que es encontraba esperando su respuesta con una media sonrisa, su padre sabia que había dado en el clavo.
"No tardes en sacar a Inuyasha"
Sesshoumaru se dio la vuelta, ahora dirigiéndose a la cocina, probablemente pensó que una copa le caería bien, o quizás iría solo para perderse el espectáculo de ver a su medio hermano discutir con su padre, por haberlo interrumpido en su sesión de música.
Por otro lado, la música había penetrado en los oídos de la única chica en el departamento, aun así no despertaba, pero en su subconsciente ya había comenzado a trabajar.
"Esa...música...esa...música..."
Comenzó a sentir un poco de miedo.
Su subconsciente sabia perfectamente que esa música era la que acostumbraba a escuchar una persona que le había hecho tanto daño.
"Hakudoshi..."
Susurro entre conciencia e inconsciencia, dentro de ella todo era negro...de repente se proyecta la figura de Hakudoshi , esbozando una sonrisa maligna.
Al igual que sus oídos fueron llenados con la música, su sentido del olfato, ayo algo peculiar en el
ambiente, algo que también le hacia recordar a un ser despreciable.
El humo del cigarro.
Ese maldito humo le recordaba al ser que mas odiaba en su existencia, ese humo hizo despertar en su inconsciente los mas horribles recuerdos, ese humo…
"Naraku…"
Con toda su alma intento despertar, rogando al cielo que al abrir los ojos no estuviera la figura de Naraku, pero…el humo del cigarro y la música, le daban a entender a la chica que se encontraba de nuevo en ese lugar, en ese hoyo de perdición, que algunos llamaban hogar.
"oh…no…estoy de vuelta en este miserable lugar…" Aunque su subconsciente estaba lidiando con esta paranoia, su cuerpo ya había comenzado a responder, sudor frió…temblores… expresiones llenas de miedo y dolor… "Que es lo que me…" Trago saliva. "me…me…hirán a hacer…"
En su mente se proyectaban imágenes…recuerdos…imaginación misma…todo lo que le harían….
Sus abominables rostros…sonriendo y deleitándose en su dolor…pidiendo mas de su sufrimiento…solo para satisfacerse…
Llego el pánico. Y se levanto gritando.
Ho que les pareció…este segundo capitulo…espero que haya cumplido sus expectativas…bueno como sea no s vemos en el tercer capitulo…no se lo pierdan…jojojo Pays….muchos pays… X3
Hey de pasada….dejen sus reviews…porfaaa. Es lo que me motiva a escribir…¬¬ y además el hecho de no tener nada que hacer…lo bueno que traigo a la chikis (mi laptop) a todas partes últimamente…y también Leonore (mi computadora de escritorio) me ayuda mucho…aunque luego me distrae con unos videos que tiene escondidos…ah creo que me desvié… dejen sus Reviews…. .
