Las pervierto! Las pervierto, esta es la 2nd parte de VELA+18

y Bueno solo les dijo que no me hago responsable si tienen que salir directo a la ducha! Eeh…

Les dejo a mis protagonistas… TODOS MEXICANOS! :twisted: :twisted: [/b]

Carlos Vela

Rafael Márquez

Javier Hernández

¡VIVA MEXICO!

Hoy venía a Los Angeles a nuestro encuentro. El lugar quedaba lejos de mi casa, no conocía el lugar, así que llegué algo tarde. Toque al timbre, hecha un mar de nervios. Una voz masculina me contestó:

-¿Quién?

Me quedé callada, ¿Y ahora que le respondía?

-Soy yo… Eh… ClauYanet.

No sabía si aquel chico iba a recordar o reconocer mi nombre. Ya que no era la voz de Vela

Sin decir nada, apretó el botón y la puerta soltó algo así como un quejido grave. Empujé, y entré.

Cuarto piso. Mi primera intención era subir por las escaleras, pero lo mejor era no llegar sudando y casi sin aliento, así que tomé el ascensor. Mientras subía, me mire en el espejo. Nunca he sido muy coqueta, es cierto, por tenía que dar una buena impresión. Me deshice mi peinado, para volvérmelo a hacer, y me sequé el sudor. Acomode mi camiseta roja y lista. Cuarto piso allá voy.

Salí del ascensor mirando a ambos lados. Una de las puertas estaba abierta, número 2, esa era.

Toque despacio, con mi puño tembloroso, y una voz desde el interior, me invitó a entrar.

Pasé precavida, a fin de cuentas no conocía a aquella persona.

Cerré la puerta tras de mí, y busqué con la mirada al dueño de esa voz.

-Hola –escuché.

Venía del pasillo. Me aproximé, y de las sombras salió.

Era Rafa Márquez! No lo podía creer! Yo le había comentado que Márquez era otro de mis favoritos de la selección! Pero nunca me imaginé conocerlo. No había comparación! Verlo de cerca me dejo sin palabras. Márquez tiene ese toque de madures y coqueto a la vez.

-Mi compañero está en el baño… Carlos sale ahora mismo- dijo, acercándose más a mí.

-Soy Rafael, encantado –.

-Yo soy Claudia–contesté educada. Pero solo pensaba en lanzarme y abrazarlo! Por dios era Rafa Márquez!

Una puerta se abrió y se cerró de golpe, de nuevo, del pasillo apareció alguien.

-Hola –apareció Carlos con su esa sonrisa que había visto tantas veces por la cámara.

Carlos acababa de salir de la ducha, e iba sin camiseta. Su torso estaba aún húmedo. No me perturbo demasiado. Ya lo había visto por la cámara pero la imagen de mi misma lamiendo aquel torso mojado me vino a la cabeza.

Me miraban de arriba abajo, no parecía disgustarles por lo menos, así que me sentí algo aliviada.

-Siéntate –me dijo Rafa- iré por algo de beber.

Tomé asiento, y Carlos se sentó a mi lado. Mirábamos la pantalla de la televisión. Estaba muerta de la vergüenza y muy incómoda. De repente, una mano acarició mi cabello, me giré de golpe y me encontré con su cara muy cerca de mí. Me acerqué aún más y dejé que mis labios sintieran los suyos, mientras deslizaba mi mano por el torso que momentos antes había deseado lamer.

Escuché pasos, y cubitos de hielo golpeando el cristal de las copas. Márquez dejó los vasos en la mesa, y se unió a nosotros sin decir nada.

Se sentó detrás de mí y sin quitarme la camiseta, intentaba desabrocharme el sostén, mientras yo seguía disfrutando de los labios de Carlos, tan carnosos, tan suaves… Una vez que Rafa me quito el sostén, Carlos introdujo sus grandes manos bajo mi camiseta, acariciándome los pechos, agarrándomelos con fuerza, y lamiendo mi cuello.

Giré mi cabeza y empecé a besar a Rafa, mientras con mi mano derecha buscaba el paquete de Carlos.

De repente, el timbre de la puerta sonó.

Los dos se miraron y Rafa salió a abrir la puerta. Poco después entró con otro chico, y no podía creerlo Javier Hernández. Vaya esto se ponía cada vez más interesante, no recordaba y ni me importaba que esto no fuera tan sólo un trio.

Estaba a apunto de convertir mi fantasía en realidad, que claro nunca la había tenido. Esto lo superaba. No solo tenía a MI Vela. si no que también Márquez y

Hernández estaban a mi disposición.

Yo esperaba escuchar algo como: "eh, como empezaron sin mí", cosa que me hubiera dejado en shock, pero, quizás basándose en su experiencia, no dijo nada, y se unió a nosotros, como si no acabara de llegar. Javier el recién llegado me miró, hizo un gesto de desaprobación y me obligó a sentarme en el sofá, para luego bajarme los pantalones, quedándome sólo con el panties y mi camiseta.

Tanto Rafa como Carlos se lanzaron a mis pechos, levantándome la camiseta, y quitándomela con cierta brusquedad. Yo, tomando un poco el control, aparté a Carlos, y me dispuse a recorrer su torso con mi lengua, no quería quedarme con las ganas de hacerlo.

Él estaba recostado, yo, en cuatro sobre él, recorría su pecho con mi lengua, mientras Javier el recién llegado, agarraba con fuerza mi trasero y me dio unas nalgadas.

Rafael se estaba empezando a desnudar.

Fui bajando hasta dar con la cremallera de su pantalón de Carlos, el cual no tardó mucho en bajar el mismo. Posó su mano en mi cabeza, y me guió hasta su sexo. Era larga y estaba muy dura. Me metí su miembro en la boca y empecé a juguetear, creando en él una mueca de placer.

Rafa, me bajaba mis panties, y Javier deslizaba sus dedos por mi sexo, haciendo que me excitara enseguida. Javier empezó a tocarme los pechos, mientras yo seguía acariciando a Vela con mi lengua. De golpe, noté una lengua en mi sexo, esto me hizo gemir. Rafa, ya desnudo del todo, se puso de pie, apuntándome con su miembro.

Poniéndome cómoda, alargué mi mano y empecé a tocarlo, al mismo ritmo que chupaba su compañero.

Estaba increíblemente excitada, tres hombres estaban disfrutando de mí, y yo de ellos. Vela cambió de sitio, y se dispuso a penetrarme, mientras Javier se sentó, y me agarró fuerte del cabello, metiéndome de golpe su sexo en la boca, con fuerza, el ritmo que quería que llevara.

Javier me decía cosas como "sigue, que bien lo haces", consiguiendo que me excitara aún más, y hacia que siguiera con más ganas. De golpe, noté a Vela entrar en mí, de manera directa. No necesitaba más juegos, ya estaba más que lista. Su sexo salía y entraba con rapidez.

Rafa se había apartado de mi lado, y se masturbaba mientras miraba la escena.

Vela sujetaba mi cintura, y de vez en cuando, me besaba el cabello, haciéndome gemir de placer y dolor a la vez, mientras su duro sexo no dejaba de penetrarme, a una velocidad que, de haber seguido así, hubiera conseguido que terminara enseguida.

Rafa, cansado de masturbarse, agarró y me puso de pie, besándome salvajemente en la boca, y sentándose él en el sofá. Entonces me subió encima de él, para que le cabalgara. Me acomodé y me metí su sexo poco a poco.

Sentándome primero su capullo, y luego bajando. Me ponía muy excitada notar como iba entrando. Con una de mis manos libres empecé a masturbar a Vela, que me besaba de vez en cuando, girando mi cara hacia él.

Javier me acariciaba, mientras lamía mis pechos, que subían y bajaban al ritmo que me tenía Rafa.

De repente, noté las manos de Rafael agarrándome con fuerza de la cintura, clavándome las uñas.

-"me vengo"- repetía. Sus manos me soltaron y se dejó caer hacia atrás. Me bajé, me arrodille frente de Javier, y puse su sexo entre mis pechos, haciéndolas ir arriba y abajo. Rafa se había retirado a la ducha, y Vela me estimulaba desde detrás, mientras se masturbaba a la vez.

Javier no tardó mucho en terminar, llenando mis pechos.

Sólo quedaba Carlos, el cual me sujetó con fuerza, me tiró encima del sofá, abrió mis piernas y colocándose encima de mí, me cogió, yo sin dejar de gritar Vela cada vez que salía de mí.

-nada como la vida real, moría de ganas de tocar tu cuerpo

-me encanta que toques mi cuerpo. Soy tuya.

Él acabó en poco tiempo, y volví a sentir explotar y llegar a un clímax nunca antes llegado. Estaba satisfecha ¿Qué más podía pedir?

Rafa salió del baño, y viéndome en esa situación, se arrodilló ante mí, y me beso apasionadamente.

Le pedí permiso para ir al baño.

Me di una ducha rápida y me cambie. Me dolía el cuerpo. El ejercicio cansaba.

Ahora no sabía qué hacer, la calentura había acabo. La vergüenza regreso a mí.

Abrí la puerta lentamente y ahí está Javier que me sonreía abiertamente.

Me tomo de la mano y me llevo hasta Carlos que estaba sentado en el sofá. Me tendió la mano y me recosté en su pecho.

Márquez y Hernández se despidieron dándome un beso y dándome las gracias. Pero la que agradecía era yo.

Carlos y yo nos quedamos solos. Hablando como si nos conociéramos de toda la vida. Y como si lo que pasó fue de lo más normal.

Cuando me despierte y lo vi a mi lado, con los ojos cerrados y los labios entre abiertos, tentadores. Me consume por dentro no poder besarlos. Giro en la cama dándole la espalda. Mis movimientos lo despiertan. Pasa una mano por mi cintura y se acerca a mí. El contacto de sí que deseaba…

Noto su cálida y lenta respiración en mi nuca, demasiado cerca. Cierro los ojos para inundarme de esa sensación. Respiro hondo. Suspiro. Pongo mi mano sobre la suya y la acaricio, la siento suave y protectora. Me abraza. Me giro hacia él. Sus brazos me rodean y me cobijan bajo las sábanas.

-Te quiero- me susurra aún medio dormido. Apoyo mi cabeza sobre su pecho.

Su mano acaricia mi pelo. Nos quedamos en silencio. Acariciándonos…

-leí tu historia… la que publicaste hace meses y no me la habías enseñado.-yo no recordaba cual era. Volteo a verlo algo confusa- VIVA MEXICO

Enseguida recuerdo ese relato, me escondo en su pecho.

-en mi defensa nunca pensé que lo leerías-digo abrazándolo.- y tampoco espere conocerte.

Me obliga a verlo y me besa, y me pierdo en la suavidad y esas descargas que me dan sus labios.

-solo hay un PERO.-

-¿el final?... lose a mí tampoco me gusto.

-no, eso no.-me acerca más a él. Y recuerdo que estamos completamente desnudos.- nunca te compartiría con nadie. Eres mía...

Me besa lentamente hasta llegar a mi cuello. Y yo le doy la bienvenida a su cuerpo.

Muchas gracias por leer! Se los agradezco de todo corazón! :)

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^^, BeSoS.