Capítulo 2:

-¿Vosotras? – Preguntó Lise asombrada.

Todos en la sala las miraban interrogantes y con una ceja alzada, no entendían nada.

-Es decir, ¿Profesora? ¿Alex? ¿Qué hacéis aquí? – Preguntó otra vez. Ella sí que no entendía nada.

-Alice, es decir tu tía, nos invitó esta noche a cenar aquí. – Explicó la chica morena. Jasper se había levantado de su asiento, por lo que Lise aprovechó para sentarse al lado de Alex. Edward se sentó en el reposabrazos del sofá, al lado de Lise.

La chica era alta, pero no tan alta como él. Tenía el cabello marrón, suelto alrededor de toda su espalda. Sus ojos, profundos y algo atormentados, color café. Su labio inferior sobresalía. Con algunas pecas en su tez blanca.

La chica que la acompañaba, era un poco alta para su edad. Cabello chocolate, que hacían juego con su pelo. Pequitas, con rostro tierno y amoroso.

-Ya veo que os conocéis. – Un carraspeo interrumpió a Alice, proveniente de Edward. Alice le mandó una mirada, que se lo dijo todo. – Bella, Alex, este es el padre de Lise, Edward. Edward, estas son Bella y su hija Alex.

Edward se levantó de donde estaba sentado y se acercó a Bella y a Alex.

-Encantado, Bella. – Edward le dio un beso en la, ahora sonrojada mejilla de Bella. Ella no estaba acostumbrada a tratar con personas… mucho menos con hombres, excepto por sus alumnos, claro.

-I-Igualmente, Edward. – Respondió Bella y Edward le sonrió.

-Un gusto, Señor Cullen. – Edward se sorprendió por cómo lo llamó. Alex era muy educada y siempre lo aplicaba con toda la gente. Edward se acercó y le dio dos besos.

-Llámame Edward, Alex. – Le dijo Edward.

-Claro, Edward. – Respondió con una risita.

-Y… ¿Cómo es que vosotras tres os conocéis? – Preguntó Alice señalando a las tres chicas, con curiosidad.

-Verás, Tía Alice. Bella es la tutora de mi clase. Así que, como que la tengo que conocer. – Empezó a explicar Lise.

-Elizabeth. – La reprendió Edward, ante el tono de su hija. Ella rodó los ojos.

-Y bueno, a Alex a la conozco porque se me acercó junto con Agatha, Martha y Bianca, cuando yo estaba en el recreo, sola. – Terminó de explicar.

Las chicas empezaron a hablar. Edward no tenía ni idea de qué estaban hablando, por lo que se dedicó a observar a Bella. Para él, Bella era otra amiga de Alice. Pero Bella tenía algo que tenía cautivado a Edward. Simplemente, se limitó a observar todo movimiento que hacía.

-Edward, Jasper, Emmett, ¿podríais poner la mesa? La cena estará lista dentro de cinco minutos. – Anunció Esme con voz maternal.

-Claro. – Respondieron.

Jasper, Edward y Emmett, cogieron el mantel, los vasos, cubierto y demás para poner la mesa. Mientras tanto, hablaban de cualquier cosa.

-Venga, chicas, ya está la cena. – Volvió a anunciar Esme. Las chicas se levantaron y se acomodaron entre la mesa. Carlisle en el extremo izquierdo de la mesa, con Esme a su derecha, Rose a su izquierda y en frente a Edward. A la izquierda de Esme, se encontraba Bella, a su lado Alex con Lise. Emmett estaba frente a Bella, Alice frente a Alex y Jasper frente a Lise. Edward estaba en el otro extremo de la mesa.

-Y bien, Bella. ¿A qué te dedicas? – Preguntó Esme dulcemente.

-Me dedico a la enseñanza. Ahora mismo soy la tutora de la clase de Lise. – Sonrió con un poco de sonrojo. Esto pasaba cuando se avergonzaba o cuando era el centro de atención, como ahora.

-Espero, Lise, que no le des mucho la lata. – Bromeó Carlisle.

-¡Abuelo, por favor! ¡Yo no doy la lata! – Respondió Lise.

-Ejem. Solo cuando quieres conseguir algo, cariño. – Le dijo suavemente su padre.

-¡JUM! – Se enfurruñó. – Bueno, me da igual lo que penséis. Yo no doy la lata. – Y todos dejaron el tema de conversación correr. Sacaron otro.

-Y papá, ¿Qué tal el trabajo? - Preguntó Alice dulcemente.

-Muy pesado, pero me encanta. Hoy me ha llamado la atención un caso de embarazo. Ha llegado una chica de unos quince o dieciséis años embarazada. – Ante esto, Bella se tensó. Sólo Edward lo notó, que la estaba observando minutos atrás. – La verdad, es que venía a hacerse una ecografía, pero como no es mi especialización, no supe más de aquella chica. – Terminó de contar Carlisle.

Después de este tema, que puso en tensión a Bella, todo pasó sin grandes acontecimientos. Lise llevó a Alex a que viese la habitación que tenía en la casa de sus abuelos, cuando se quedaban. Mientras tanto, Esme y Carlisle estaban en la cocina, terminando de lavar todos los utensilios y platos que fueron sido utilizados en la apacible cena. Alice y Jasper, estaban sentados juntos, Emmett con Rose y Edward con Bella. No había otro sitio.

Bella odiaba tener que sentarse al lado de un chico tan guapo, sabiendo que no podrían ser ni amigos. Alice hablaba con Bella, tratando que se distrajese. Edward prestaba atención a la conversación a medias.

Cuando ya fueron las once menos veinte, Alice y Jasper junto con Emmett y Rose, se tuvieron que ir, puesto que les quedaba un largo camino hasta llegar a sus respectivas casas.

Rosalie Hale estaba con Emmett desde la adolescencia. Rosalie era alta, rubia y con ojos azules. Su mellizo, Jasper, era igualito a ella. Él estaba con Alice, desde la misma edad que Emmett y Rose.

Por lo tanto, Bella se quedó a solas con Edward. Cosa que la ponía nerviosa y ansiosa. Nerviosa porque pensaba en lo posesivo y celoso que era Mike y ansiosa, porque Edward la atraía de alguna manera, que ni ella podía explicar lo que sentía, mientras que estaba a su lado.

Edward intentó averiguar más sobre ella. Él, al igual que ella, se sentía atraído hacia ella. Y no era atracción la típica atracción hacia su físico, aunque Bella fuese muy guapa. Para Edward eso era lo de menos. Era algo mucho más fuerte que eso, algo que ninguno de los dos, podía explicar.

-Y… ¿Qué color es tu favorito? – Preguntó Edward, intentando sacar tema de conversación, fallando en el intento.

-Azul. – Se limitó a responder Bella. A Edward le inquietaba que Bella solo se limitase a responder por ser educada. Trataba de contestar con monosílabos. Cuando Edward iba a hacerle otra pregunta a Bella, a ésta le sonó el teléfono.

Sabiendo lo que se le venía encima, Bella sacó el teléfono de su bolso y se alejó un poco de donde se encontraba Edward. Cuando le dio al botón verde, no pudo ni preguntar quién era.

-¿!DÓNDE MIERDA ESTÁS, ISABELLA! ¿¡Y DÓNDE ESTÁ ALEX! – Preguntó histérico Mike.

-Tranquilízate, Mike. Estamos en la casa de los padres de una de mis amigas. – Respondió Bella, intentando sonar segura, pero fallando estrepitosamente.

-¿¡QUE ME TRANQUILICE! ¿¡Y QUIÉN ES ESA AMIGA TUYA, EH, ISABELLA! ¿¡HAY HOMBRES! YA TE ESTÁS VOLVIENDO A CASA SI NO QUIERES QUE TE HAGA LO QUE YO SÉ. ADIÓS, ISABELLA. – Colgó Mike, dejando con la palabra en la boca a Bella.

¿Y ahora cómo me voy? Cogeré un taxi, es lo mejor que puedo hacer, pensó Bella. Todo el show que le había montado Mike a Bella por teléfono, lo había estado escuchando Edward. Y ¿quién no? Los gritos de Mike se podrían escuchar hasta en Marte.

-¿Todo bien, Bella? – Preguntó Edward. El "Si no quieres que te haga lo que yo sé" que le dijo Mike a Bella, todavía rondaba por la cabeza de Edward.

-Claro, Edward. Gracias por preguntar. – Sonrió falsamente Bella.

No tenía ganas de nada. Ni de sonreír, ni de comer, ni de hablar, no tenía ganas de seguir con vida. Pero todo esto lo soportaba por la pequeña luz que había en su vida: Alex. Su mejor regalo a pesar de todo lo pasado con Mike.

Bella subió corriendo las escaleras, sin tropezar, raro, ¿verdad? Se dirigió a la habitación de Lise y tocó antes de entrar.

-Adelante. – Respondió Lise desde dentro. Bella abrió la puerta y se dirigió hacia el interior de la habitación.

-Cariño, nos tenemos que ir. – Le dijo dulcemente a su pequeña.

-Yo no me quiero ir, mamá. – Le respondió Alex. Bella le dio una mirada, que le decía todo aquello que le quería decir, pero no podía ya que estaba Lise en la habitación. – Vale. – Se levantó del suelo, donde Lise tenía algunos recortables de actores famosos. – Nos vemos mañana, Lise.

-Por supuesto, Alex. – Se levantó y salió por la puerta de su habitación junto con Bella y Alex.

~Mientras que Bella estaba en la habitación de Lise ~

Edward todavía estaba en el salón extático. Carlisle y Esme salieron de la cocina.

-Hijo, ¿Te molestaría llevar a Bella y a Alex a su casa? Ellas vinieron con Jasper y Alice. No se trajo su coche. – Le preguntó Carlisle a su hijo.

-Para nada, papá. – Contestó. Cogió las llaves de su Volvo y esperó a que Bella bajara junto con Alex y Lise.

-¿Nos vamos ya, papá? – Preguntó Lise a su padre.

-Sí, pero antes tenemos que llevar a estas dos señoritas a su casa. – Respondió Edward. Bella se quedó en tensa. ¿Cómo que Edward iba a llevarlas a su casa? No paraba se repetirse una y otra vez Bella.

Si Mike lo ve, lo mata, pensaba intranquila.

-No es necesario, Edward. De verdad. No hace falta. Podemos coger un taxi. – Protestó.

-Deja de decir tonterías, Bella. Os llevo y punto. – Salió empujando levemente a Bella junto con Alex y Lise. Cuando llegaron al Volvo, Edward le abrió la puerta a Bella. Alex iba tras Bella y Lise tras Edward.

El camino se basó en un incomodo silencio, que pronto Lise y Alex, llenaron de risas y conversaciones un poco estúpidas. Lo que tiene la edad.

Cuando llegaron, Edward se iba a bajar, pero Bella le paró. Si salía, era hombre muerto.

-No te preocupes. Ya has hecho mucho por nosotras. Adiós y otra vez gracias.

-Para nada, Bella. – Dijo Edward. Lise y Alex se dieron un fuerte y confortable abrazo. Bella salió del coche, diciendo un leve "Adiós". Sabiendo que Mike estaba espiando por la ventana y que si veía que besaba a alguien, en la mejilla se enfurecía.

A Mike no le importaba el sexo de la persona con la que se relacionaba Bella. Todos y cada uno de las personas que frecuentaban con Bella, los tomaba como un enemigo.

Bella, antes de abrir la puerta de la casa, abrazó a Alex.

-Ahora quiero que subas a tu cuarto y pongas música de Green Day o de Paramore, cualquiera, me da igual con tal de que sea música fuerte. La pones al máximo volumen. ¿Entendido? – Le ordenó Bella.

-Vale, mamá. Te quiero. No lo olvides. – Alex estaba al borde de las lágrimas.

-Tú tampoco, cielo. – Y abrió la puerta, suspirando. Sabiendo lo que venía.

-¡ISABELLA MARIE SWAN! ¿DÓNDE ESTABAS? – Explotó Mike. Alex subió a toda pastilla a su cuarto e inmediatamente se escuchó ¡Viva la Gloria! De Green Day. - ¡RESPONDEME, ISABELLA!


holaaaaaaaa! :D

estoy poor aquii, aunque por motivos personales, estoy muy decaida u.u

Graciias a toodas las que dejaroon Review! (L) o agregaron el Fic a favoritos o demás ^^

Aquí no se resuelve mucho que digamos, pero hay algo entre Bella y Mike que NO va bien xD

Obvio, ¿verdad? xD

bueno, espero que os porteis igual de biien que en el capítulo anterior ^^

Quiero aclarar que Edward solo esta, por así decirlo, como imnotizado por Bella. Pero no es tonto o algo parecido! xD

Solo quiere saber más sobre Bella. Le intriga y hasta que no sepa que es lo que pasa, no va a parar! xD

Y bueno, a aquéllas que leáis "Mi Querido Vecino", no sé cuando voy a poder actualizar y tal u.u

No os aburro más! :D

Besoos!

Robert Ashley Cullen Swan (: