CAPITULO 2: REENCUENTRO

Durante esa semana, la actitud de la manager del equipo fue bastante rara a vista del capitán. ¿Tanto le había afectado la charla que tuvieron frente a los lockers del Instituto? – pensaba Hiruma-kun para sí.

Mamori trabajaba como siempre, pero no podía quitar la mirada del quarterback. Ese comportamiento de Anezaki era incómodo para el capitán del equipo, así que decidió bajarla de las nubes….

-Maldita manager deja de distraerte por tonterías. Recuerda que tienes que estar más atenta a lo que se necesita aquí. No hay tiempo para otras cosas.

Esas palabras fueron como estocadas furiosas al corazón de Mamori. Se arrepentía de haberse armado de valor aquella vez para decirle lo que sentía a ese hombre. Ahora no sabía qué hacer o cómo comportarse frente a él. Ya nada era como antes.

Hubiera sido mejor callármelo…. - Pensaba para sí misma la manager de ojos azules.

Durante todo el fin de semana Mamori no hizo más que arrepentirse de lo que había hecho. Se cuestionaba que había sido lo que le había dado el valor para pararse frente a Hiruma y querer confesarle lo que sentía, a sabiendas que éste la rechazaría sin dudar.

-¡Qué tonta fui! Ahora debo arreglar esto. Evidentemente no puedo aclararlo con él pero puedo arreglarlo dentro de mi corazón. Definitivamente no iré a Saikyodai. Buscaré otras opciones en Universidades. Tal vez podría ir a la que asistirá Kari-chan y, posteriormente, Sena y Suzuna (cuando terminen la preparatoria el siguiente año, según dijeron ambos)

Así fue como el lunes a primera hora Anezaki Mamori fue a visitar la Universidad de Enma. Dio un pequeño recorrido por ella después de que le hubieran dado toda la información necesaria. En verdad le había agradado la institución, aunque todavía dudaba sobre el cambio. A pesar de que no quería ir con Hiruma a la Universidad, ya había aprobado el examen, es decir, ya era la futura estudiante de una de las mejores Universidades de la región….

Mientras Mamori paseaba cerca de la cafetería de Enma, perdida en sus pensamientos, alguien gritó su nombre….En ese momento, ella volteó para ver a la persona que la llamaba.

Su expresión cambió radicalmente a una de felicidad extrema al ver al hombre que se acercaba a ella. Era su amigo de la infancia, Akano Souji.

-¿Souji….eres tú?

-MAMORI-CHAAAAANNN! (La abrazó con tanta fuerza que parecía que ella iba a desfallecer)

-¿Qué haces aquí? ¿Cuándo regresaste de Osaka?

-Me acabo de transferir hace apenas una semana. Decidí venir a Enma porque había oído que era una de las mejores universidades de por aquí. Quería pasar a verte pero esta semana he estado como loco por mi transferencia, la mudanza y bueno…..ya sabes. Pero sí te he visto por T.V. Eres la manager del equipo de futbol americano de Deimon ¿no?

-Así es…..

Mamori, mientras veía a su querido amigo no dejaba de sorprenderse. Souji-kun había cambiado muchísimo físicamente desde que se fue. Se había vuelto mucho más hermoso de cuando vivía en la ciudad. Con su cabello castaño, sus ojos verdes afilados, su tez extremadamente blanca y esa sonrisa que podía derretirte, realmente parecía un actor de cine.

Ya habían pasado tres años de la última vez que lo vio. Cuando ella apenas iba a entrar a Deimon el padre de Souji fue transferido a Osaka por trabajo y, por supuesto, él también se fue.

Mamori recordaba que ese chico había sido su primer amor, que siempre lo había adorado y que él siempre la había tratado como una princesa.

-Mamori ¿qué haces tú por aquí? ¿Tienes planeado ingresar a esta Universidad?

-…Pues…..estoy dudando. Yo ya he aprobado el examen en la Universidad Saikyodai pero…..

-También he oído que es muy buena Universidad pero deberías ingresar a esta. Yo podría ayudarte en todo. Podríamos vernos todos los días y volver a los tiempos de antaño ¿qué te parece?

Mamori se quedó fascinada sumergida en la mirada del joven. Entre recuerdos y sentimientos en plena confusión le respondió….

-…me encantaría…

Ese mismo día, en el club de los Deimon Devil Bats…

Sena, quién entraba al club detrás de Hiruma seguido de Monta…..

-Ahhhhhh que cansado estoy….. El entrenamiento estuvo "terrible".

-Calla maldito enano. Así es como debe de ser.

Suzuna, quien llegaba después de los chicos y aproximándose por detrás de Sena, sorpresivamente lo besa en la mejilla mientras nadie la veía, lo que hace que Sena se sonroje y le haga una seña de "no lo hagas en frente de todos que van a descubrirnos", exclama….

-Buen trabajo todos!

-Waaaaa! Cansancio MAX….. Por cierto Sena ¿no has visto a Mamori-swan el día de hoy? Es raro que falte a un entrenamiento.

-La verdad…..no. ¿Y tu Suzuna?

-Sí, la vi esta mañana. Iba muy bien vestida (no con el uniforme, claro) pero no se a donde se dirigía. La llame a su celular pero parecía estar apagado.

-Eso es raro…..…..Aaahhhhhhh! ¿No habrá ido a una cita?

Hiruma, cansado de escuchar tantas sandeces comienza a disparar a los pies de ambos chicos para que se callen mientras dice…

-No es asunto suyo lo que haga o deje de hacer la maldita disciplinaria. Déjenla en paz.

Ese comentario hizo que los tres compañeros quedaran boquiabiertos. Era la primera vez que escuchaban al quarterback defender a la manager del equipo. Lo que hizo que la "antena" de Suzuna comenzara a trabajar.

En ese momento entra al club la susodicha con un montón de papeles en mano que efectivamente lucía muy bien vestida de esa manera….

-Perdón por llegar tarde….No calculé bien mis tiempos.

-Mamo-nee ¿Dónde estuviste? Te ves…..contenta?

Mamori esbozando una pequeña sonrisa….

-Es un se-cre-to.

Dicho esto, Sena y Monta se miraron entre sí. La "antena" de Suzuna volvió a trabajar mientras que Hiruma, con la fuerza de un demonio, azotó la puerta a sus espaldas después de salir de ahí.

-Mamori-neechan que bueno que estás bien. Nos preocupamos porque tú nunca faltas a un entrenamiento.

-Es verdad….te extrañamos. YoteextrañeMAX - pensaba Monta-kun sin decirlo.

-Bueno, creo que es hora de retirarnos. Vamos Monta. Suzuna?

Suzuna, con su carita de intriga les hace seña a sus compañeros de que salieran del club, que ella los alcanzaría en un momento ya que quería averiguar donde había estado su amiga.

Ya a solas…..

-Mamo-nee, puedes contármelo.

La animadora del equipo había notado un cambio en la expresión de su amiga. No estaba contenta, estaba tan distante en sus pensamientos que le preocupo un poco.

En ese momento Anezaki le enseña una hoja que tenía como título:

EXAMEN DE INGRESO – UNIVERSIDAD DE ENMA.

-¿Vas a presentar el examen de ingreso a esta Universidad? Es a la que pensamos ir nosotros al terminar el instituto.

-Así es.

-¿Qué pasó con Saikyodai? Aprobaste el examen de ingreso junto con You-nii sin ningún problema….. ¿De verdad piensas ir a la Universidad de Enma después de graduarte?

Suzuna sabía que su amiga quería asistir a la misma Universidad que Youichi porque a ella le gustaba serle útil al capitán del quipo de fútbol americano. En verdad le agradaba aquel chico demonio.

-Sí. Bueno, creo que es la mejor opción para mí. Será bueno seguir cerca de ustedes, de Kari, Sena, Riku y los demás.

-No todos los demás….. (Refiriéndose a Hiruma-kun)

-…lo sé…..pero…..está bien.

Mamori se nota triste al decirle a su amiga que no asistirá a la Universidad que fuera su primera opción. Pero era imposible. No podía asistir a la misma institución que él. Simplemente…..no podía. Sabía que sería una tortura diaria el verlo y no poder decirle lo que siente, además el encuentro con el joven de su pasado había hecho interferencia también, por lo que prefirió quedarse en Enma.

-Mamo-nee…cuéntame…. ¿Qué pasó? Sé que algo importante tuvo que haber sucedido para que cambies de opinión así como así. Te conozco y así no eres tú.

-Mmmmm…. está bien te lo diré.

Así fue como Mamori comenzó a explicarle la razón de su cambio de opinión. Del encuentro con su amigo de la infancia y lo que había ocurrido frente a los casilleros del Instituto Deimon.

-No me lo hubiera imaginado jamás….. Ese chico, Akano Souji, tengo que conocerlo….. Aaahhhh! En verdad You-nii es un tonto.

-No lo es. No se puede culpar a alguien por no corresponder los sentimientos de otra persona. Así que, en todo caso, es mi culpa.

-Bueno, yo estaré apoyándote en todo lo que decidas. Somos amigas ¿no?

-¡Claro que sí! Por eso quisiera pedirte un favor. El viernes es el examen de ingreso. ¿Me acompañarías a Enma?

-Por supuesto.