Hola a todos, ya sé que tarde mil años en subir el siguiente capítulo que se suponía ser el segundo para terminar esta historia, y escribí 8mil palabras, listo a casi nada para subirlo el archivo se corrompe… fue horrible me afecto un tanto emocionalmente, estaba en una mala racha en serio lo siento mucho, además tengo mucha tarea en fin parece ser a muchas personas les gusto este fic y no quería ser más cruel, así que a pesar de que falta para terminar la historia creo que lo que llevo escrito después de volverlo a recuperar puede ser material suficiente para un capítulo, por fin sabrán donde estuvo Demencia y los intentos de Black Ha para recuperarla… súper fuera de personaje pero pues es un fanfic, así que pueden pasar muchas cosas locas… en fin espero les guste
UN TOQUE DE DEMENCIA.
Era un día soleado en Hatsville, gruesas nubes color blanco eran lo único que interrumpía el inmenso azul del cielo, la ciudad poblada y ruidosa con cientos de voces normales o alegres llegando por todos lados.
Si Black Hat no se sentía ya humillado, con su malévolo honor o más bien deshonor por los suelos, esto sin duda termino por matarlo. Salía con sus inútiles secuaces de una heladería cargando uno de esos helados color negro que estaban tan de moda, mientras los otros dos cargaban cualquier otro postre o bebida. El villano con el orgullo herido se enfrentaba a esa imagen: afuera de su mansión, atendiendo honestamente al infantil capricho de una criatura terriblemente tierna y defectuosa, con Flug a su lado más calmado y radiante de lo que lo hubiera visto nunca. Pero sobre todo con el vacío interno que le generaba Demencia, entender que cosas tan grandes como el orden, la paz y el contento que le rodeaban parecían ser ocasionadas por su ausencia; hasta cosas más pequeñas como los cuadros abstractos y los verdes dentro de ellos, todo porque la extrañaba.
No podía haber cosa más atroz y patética ¿Cuándo? ¿Cuándo la maldad en persona, el villano más grande del mundo sentiría que extrañaba a alguien? En especial alguien como Demencia, quien no causaba más que problemas que se pegaba a él como chicle y parecía no tenerle el respeto que exigía, alguien que afirmaba estar enamorada de él y aun así poca ventaja podía sacar de ello.
Pero era así, la extrañaba, sin saber realmente porque todas esas cosas molestas e inútiles, al menos cuando ella estaba no existía paz, tenían a un Flug estresado 24, 7; y con un espíritu decaído y a un 505 raramente alegre. Su locura complementaba su oscuridad para crear esa nube de desesperación y desolación.
Extrañaba la desesperación, no a ella ¿cierto? Simplemente la quería por eso… pero la quería, y no podía tolerar el pensamiento no podía haber nada peor.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por un estruendo, alzo la vista al cielo y vio otra explosión, una vez el humo se disipo rebelo al causante, uno de sus clientes más leales.
—Es El coronel Agonía…— apunto Flug, Black Hat no le presto mucha atención.
El coronel agonía recién acababa de robar el banco central que quedaba cerca de la heladería en la que estaban, reía maligna y triunfalmente alejándose de la escena, cuando de la nada aparente un rayo azul lo aturde y un grupo no muy colorido aparece a tratar de detenerlo, ni Black Hat ni el Dr. Flug tardaron en reconocerlos…
—Son La liga de las sombras— exclama el científico.
"La liga de las sombras" repitió en su mente el villano, de tantos grupos de héroes que conocía y despreciaba, la liga de las sombras era de los que más odiaba. Eran un grupo de súper héroes con orígenes o poderes oscuros así como ex-villanos que se unieron a Virgil; el líder, aparte de él eran Eris; hija de un demonio que usa sus poderes para el bien y luchaba consigo misma, Seer, quien podía ver el futuro, Struck; la fuerza bruta. El líder del grupo parecía llamarlos para pelear contra los robots del Coronel (tenían forma de pollos)
"estos payasos salen de todos lados" pensó Black Hat. Veía aparecer por aire y tierra combatiendo con los robots y causando desastres por la ciudad "¡maldito privilegio de héroes!" pensó nuevamente, pero su línea de pensamiento se vio interrumpida al notar la tapa de la alcantarilla bajo sus pies levantándose, sintiéndose extrañado y aún más al ver lo que salía de ella, o más bien quien… reptando y arrastrándose, trepando por los edificios destrozando a esos robots; se sintió impactado como si un edificio callera sobre él, era Demencia.
A pesar de neutralizar a los robots el Coronel había escapado. Así que Virgil con una expresión sombría reunió a su equipo, y Black aun perplejo tardo un momento en reaccionar.
— ¡Demencia ven aquí!— Exigió.
La chica lo noto y estaba a punto de correr a saludarlo pero alguien la detuvo.
—Demencia, no tienes que hacerlo si no quieres. — Virgil dijo calmo y sonriéndole, poniendo una mano sobre su hombro ella le devolvió la sonrisa y paro. —Oigan ¿qué tal si ahora nosotros vamos por un helado?— dijo el líder y el resto del equipo afirmo contento.
Ella y el resto de la liga entraron al establecimiento mientras Black Hat hervía de furia y seguía asqueado por la presencia de los ex-villanos al igual que un tanto extrañado y sin saber cómo sentirse respecto a Demencia; él le dirigió una fulminante mirada al líder y él le sonreía orgulloso… esteban metidos en este extraño desafío de miradas. Black Hat detestaba a todo el mundo pero este tipo Virgil sí que le repugnaba, vaya incluso Zero estaba ahora con ellos. El villano no pudo evitar señalarlo molesto y el pobre sujeto entra asustado a la heladería con sus compañeros.
— ¿A poco Zero no es un amor? Fue él quien nos diseñó los nuevos trajes. — Dijo Virgil encantado.
—No sé a qué juegas payaso ¡pero quiero que me devuelvas a Demencia!
—Señor… pero creí que quedamos en que sería mejor que ella no…— intervino Flug
—Tú cállate.
Virgil rio ligeramente y luego volvió hablar con un tono orgulloso y condescendiente.
—YO no puedo devolverte a Demencia, ella puede hacer lo que quiera e hizo su elección, la encontramos sola vagando por las calles, nos contó como su amado jefe la despidió. Yo le ofrecí un hogar y un trabajo en el que pudiera sentirse realizada. — El villano rodo los ojos y él continuaba. — es mi misión guiar aquellos que van en el camino de la oscuridad a encontrar el suyo…
A Black Hat no podía importarle menos toda esa babosada, un villano redimido era lo más asqueroso e intolerable, y era una desgracia saber que alguno de sus empleados término del lado del bien… Por otro lado.
―Además, solo imagina el honor y prestigio que es tener un ex miembro de Black Hat Organization con nosotros― Continuaba Virgil con pleno conocimiento de la opinión y reacción de Black Hat. Río ligeramente para sí, mirando al villano directo a los ojos sonriéndole mientras se acercaba más a él…
―Ahora ella es mía, galán.― le susurró y sorprendentemente Black no reaccionó, parecía una estatua. Virgil sonriente le da un par de palmaditas en la mejilla y comienza a retirarse, dirigiéndose ahora al Dr. Flug y a 505.
―todos los viernes son casuales y tenemos un excelente plan dental.― dijo entregándoles a ambos unas pequeñas tarjetas de presentación para finalmente desaparecer con el resto de sus compañeros.
Ambos se veían sorprendidos, sobre todo el científico, más que nada, por la inexistente reacción de su jefe. Cualquiera que se hubiera acercado tanto a él, no hubiera salido vivo, Mientras el doctor revisaba la tarjeta que le habían dado, pronto tuvo una sensación tenebrosa una presencia siempre perturbadora pero ya familiar… la tarjeta de presentación en sus dedos prendió en llamas y apenas superaba la sorpresa inicial cuando se gira y nota a su jefe detrás de él, con una extraña expresión en el rostro parecía no moverse, pero un sonido ahogado salía de él y el parpado inferior del ojo sin monóculo le temblaba exageradamente, fue mucho el valor y atrevimiento que sentía Flug que necesitaba para hablar…
― ¿s-s-señor se encuentra B-b.
Sus palabras se detuvieron abruptamente y el aire ya no entraba ni salía. Black Hat en una fracción de segundo tomo el cuello de Flug, fue más rápido que un parpadeo. Y el villano apretaba y soltaba como si de un juguete anti estrés se tratara. Así lo arrastro hasta la mansión, aun con movimientos tensos…
Fue hasta que los tres llegaron, que Black dejo salir su ira contenida, el grito incluso hizo temblar el suelo. Soltaba maldiciones y rompía cualquier cosa en su camino, estaba peor de lo que cualquiera lo hubiera visto jamás. Y una vez se hizo un poco de silencio las cosas se pudieron aclarar.
―no lo puedo creer, ¿cómo es que Demencia esta con esa porquería andante…y el otro montón de retrasados?
―ay no se me sulfure jefecito, recuerde que dijimos que sería mejor que ella ya no estuviera aquí y que íbamos a superarla.
―no, no tu no entiendes imbécil, ella esta con la liga de las sombras, es la peor humillación con la que me pude topar, preferiría que estuviera muerta….
―hehehehe pues no estaría tan mal. Digo sería más conveniente, hasta le ayudó, hehehehe― El científico río nervioso, sorprendido al jefe, que hasta cierto punto le complacía oír al sujeto dispuesto a matar.
―vaya ¿eso te haría feliz no?― Black Hat respondió sonriendo en un tono casi paternal ― ¡Pues entonces no va a pasar animal!―Black Hat le grita y ruge furioso con la intención de espantarlo, había funcionado, el científico pierde el equilibrio y cae sobre su espalda.
El villano saca de su pecho una risita seca y orgullosa (desde hace tanto que no reía pero aún se sentía vacío) y le dirige una mirada a su secuaz que estaba en el suelo temblando.
―no me mires así, tu sabes que haría cualquier cosa que te haga infeliz y miserable. ― volvió a reír un poco desganado.― Ahora vamos por Demencia.
El cielo nocturno cobijaba la enorme mansión en forma de sombrero alejada de la ciudad en las colinas, nubarrones y relámpagos se hacían presentes para entonar con la escena. Dentro los tres habitantes se encontraban en el laboratorio del Dr. Flug enfrente de distintos monitores de la computadora con el científico en el centro, trabajando e investigando por órdenes de Black Hat quien lo vigilaba desde atrás
―bien señor, después de pasar 30 horas encadenado literalmente a esta computadora, porque si no usted me electrocuta, hice todo lo que pude para encontrar la información que me pidió.
―bien ¿y entonces?― dijo Black Hat y el doctor comenzó a reír nervioso y temeroso para enojo del villano.
―pues vera… no jefecito, pero nadie jamás ha sido capaz de encontrar la guarida de la liga de las sombras.― El pobre hombre se excusaba.
― ¿Entonces qué sugieres imbécil?
Flug soltó un par de ideas sin mucho entusiasmo y Black no sabía y menos le importaba si era por incompetencia o por desinterés en traer a la loca de regreso. Aun así presto atención a lo que el sujeto tenía por decir, ya que aún resentía en su personalidad y motivación la ausencia de Demencia, haber admitido que la extrañaba lo hacía sentir hasta cierto punto vulnerable y distraído, lo cual debía ser arreglado. Sus habilidades planeadoras se veían mermadas, por el estrés y el vacío que sentía. Por lo tanto se rebajó con toda la vergüenza que eso conllevaba a escuchar un plan de su subordinado.
Al día siguiente decidieron poner en acción alguno de los planes que sugirió Flug (tal vez el único al que Black Hat presto la suficiente atención) en alguna parte de la ciudad los tres colocan en algún lugar grande cientos y cientos de objetos de frágiles otros no tanto con un enorme letrero en el que decía que se podía romper las cosas de ese lugar (como para lidiar con el estrés) y llegaron una infinidad de personas… pero ni una señal de Demencia. Era evidente que el plan había fracasado terriblemente. Y el villano estaba que no cabía de la furia, tenía los dientes tan apretados que surgieron un par de grietas.
―oh diablos, parece que no funcionó muy bien.― dijo el doctor tan nervioso como siempre internamente rogando por su vida.
—No me digas…—le contesto Black Hat tan sarcástico como pudo.― grandísimo estúpido.
―Ay jefe, pues como ya ve que a Demencia le gusta romper cosas…
—Y todavía tienes el maldito descaro de llamarte "genio"— dijo el jefe tan arto de toda la situación
—Invente mini agujeros negros instantáneos, listos en 3 minutos en el microondas. — soltó Flug de la nada. No se sabía si lo dijo por defenderse o solo porque sí. — mire jefazo chulo, yo sé que toda la situación le disgusta y todo pero tal vez sea mejor que se relaje ¿Qué tal si mejor usted entra y rompe algunas cositas?
—ah sí, por qué no, podría empezar con tus piernas, luego cada una de tus costillas, para terminar con tus feos dientes y nariz de una bofetada, ¿eso te parece bien? patético insecto hijo de…
¡Baw!— gruño 505 en el momento indicado, como si solo estuviera ahí para eso. Continúo gruñendo y señalando para llamar la atención de los otros.
Al girar Black Hat y Flug notaron una sombra que se movía muy rápidamente y desaparecía de la escena, no le prestaron mucha atención y nuevamente estaban en donde empezaron, el jefe estaba harto y sentía un nudo asqueroso en su garganta y un dolor en la cabeza se sentó por un momento y su lacayo lo acompaño… Flug ni nadie jamás lo habría presenciado algún día verlo así, no sabía cómo actuar lo cual lo ponía más nervioso que de costumbre al estar cerca de él, tantos años que habían pasado trabajando juntos, habían generado cierta confianza pero lo que hiso sentía que era tal vez demasiado, simplemente lo dijo antes de que se arrepintiera de hacerlo…
—Señor ¿Por qué extraña a Demencia?— pregunto el doctor, Black Hat ni siquiera lo miro…
Sin embargo esa pregunta resonaba en su cabeza, el villano no sabía la respuesta a esa pregunta, pero no podía ignorarla, ¿Por qué extrañaba a Demencia? No lo entendía en lo absoluto y aun así su ausencia le pesaba, no le dejaba pensar claro, no podía creer que cometió el error de alejarla después de que tenía un propósito con ella; con todos sus empleados, pero se sentía abrumado por los problemas que le causo, no creía su mal cálculo, pero es que jamás espero extrañarla en absoluto, no pensó que extrañaría teniéndola corriendo y destruyendo las cosas de la mansión, riéndose de las molestias que le causaba a sus otros compañeros, oír a las víctimas que lloraban y suplicaban por sus vidas mientras ella arremetía nuevamente con los ojos tan abiertos como podía para no perder ningún detalle, como por instinto natural. Maldita sea incluso extrañaba cuando corría detrás de él, sus molestos coqueteos, encontrar que su cuarto estaba lleno de canciones dedicadas a él, peluches de él y fotos que le tomaba a escondidas, y cientos de relatos en los que de una y un millón de formas terminaban en una relación juntos, extrañaba encontrar corbatas que creía perdidas entre nidos de basura que acumulaba en ciertos lugares. Extrañaba sus muestras de afecto, ver los movimientos de su cuerpo emulando los de un reptil, y sobre todo el caos… el gozo en sus ojos al hacer una maldad, solo había visto esa clase de miradas en sí mismo. Como si nadie más en el mundo pudiera compartir ese sentimiento, el placer de la maldad solo por maldad.
Las cosas no podían continuar así, tenían que recuperarla ya, Black Hat no dijo nada cuando se levantó y continuaron su camino de regreso a la mansión para tratar de pensar en un nuevo plan, pasaron días, Flug hackeo las cámaras de seguridad de la ciudad en busca de algún indicio de la loca chica o del resto de la liga, pero nada, salían a rondar la ciudad pasando los lugares que conocían que podrían atraer la Demencia pero ni un pequeño indicio de la loca.
Nuevamente pasaron días, de rastreo y planeo de formas de atraerla de nuevo pero realmente no ocurría mucho, Flug no la quería de vuelta y no se esforzaba mucho, 505 solo iba como fluían las cosas … y Black Hat estaba tan ahogado en hastío que probaba lo que sea por mas vergüenza y coraje que sintiera por hacer estas ridiculeces. Era lo peor y sabía que solo podría terminar cuando encontrara a Demencia… quien estaba con esos payasos asquerosos de la Liga de las Sombras que vergüenza… un insulto directo pero aun así, tenía que traerla de vuelta. Todo era otra aburrida tarde plagada de nada y paz… pronto llega Flug con una idea un tanto loca, una parte de él sabía que terminaría por descartarla en cuanto pronunciara palabra…
—Estaba pensando jefe…—decía el científico tragando saliva y tratando de calmar sus nervios. —como ya ve como son un grupo de héroes, usted tal vez, ya sabe…
—ya sé a dónde vas con eso Flug… y ¡No! volver a hacer trabajo de campo es denigrante… ¿sabes cuántos de esos mal nacidos tratarían de venir por mí? Claro no lograrían nada pero aun así sería molesto. Nadie nos garantiza que la liga de las sombras siquiera lo intente. — contesto secamente.
—bueno solo era una sugerencia…
El doctor se retira, dejando a Black Hat, y causar un caos, un apocalipsis solo para ver si podían atraer la atención de la liga, la idea era terrible, simple, él no quería destruir el planeta, ni el universo ni gobernarlo… y es que sería tan fácil para él, una de las razones por la que el trataba de "ayudar" a otros villanos con eso porque le traería beneficios monetarios y el mal se expandiera a cambio de sus patéticas existencias… todo estaba calculado, salirse de esos parámetros solo terminaría por ser inconveniente y molesto. Dominar el universo, destruir a cada héroe y aniquilar toda la vida humana… era tan de novato y sonaba tan tedioso, él tenía otros planes muchísimo más grandes… más grandes de lo que se pudiera imaginar. No tenía planes de conquistar el mundo ni el universo... ni siquiera el multiverso; era demasiado fácil y había perdió la gracia hace tanto, era incluso más provechoso y hasta entretenido el trabajo que tenía actualmente Pero jamás se imaginó que deshacerse realmente de Demencia lo retrasaría tanto… lo pondría en tal estado, sin ganas de nada, no se sentía lo más mínimamente motivado ni para ser el ser de horror que era… dejo salir un rugido de frustración. ¿Qué otra opción tenia? sin Demencia, esperaba que al menos intentarlo, medio fingirlo le hiciera sentir algo de nuevo...
El cielo negro y sin luna, tenues estrellas rojas cubriéndose por grises nubes que despedían relámpagos verdes que apenas si brindaban un poco de luz. Hatsville no había visto día más oscuro en su historia. La tierra temblaba y se abría causando pánico en los civiles que gritaban y lloraban corriendo para tratar de resguardarse... las calles invadidas de hordas interminables de Hat-bots y gente zombificada; atacado a los transeúntes asustados. A Black le agradaba mucho la vista, una tarde relajada pero el vacío y aburrimiento permaneció, faltaba algo de todos modos, pues una parte de él quería ver la chispa que habría en la mirada de Demencia de estar presente.
Sabiendo de antemano lo que iba a suceder; como ya lo imaginaba todo héroe y equipo de héroes se acercaba ya sea para salvar patéticas vidas humanas. O por la osadía y pretensión de querer detenerlo; ¿como si eso fuera posible? Eran como un montón de moscas rodeándolo y fácil podía deshacerse de ellos. Pero no siempre lo fácil o entretenido es reconfortante o disfrutable… tantos héroes que contaba y veía aproximarse por todas direcciones. Era el día más atroz que esa ciudad podía contar aun cuando ya habían pasado por situaciones similares... todo héroesillo que se acercaba al lugar terminaba hecho polvo. No muerto pues si ese fuera el punto ya habría pasado. Pero no; Black Hat era como un gato con sus presas.
El jefe mantenía comunicación con su científico quien monitoreaba todo el panorama con ayuda de unos drones le confirmaba lo que temía… la liga de las sombras y por ende Demencia no estaban presentes. No estaban ahí. Todo el esfuerzo y tiempo invertido en esta payasada, fue inútil; le causo una rabia tremenda tenia tantas ganas de matar a alguien, lo que probablemente ya había pasado dado al mini apocalipsis causado. Aun así no sentía las ganas estaba harto y solo quería irse a la casa.
Comenzó a caminar en silencio tratando de alejarse de la escena, dejando continuar la calamidad que había empezado solo como paliativo de la intensa apatía que sentía… hasta que un rayo de luz se hizo, cada héroe abatido y civil escondido alzaba la mirada con cierto brillo de esperanza en los ojos, y Black Hat podía sentirlo, se giró y vio justo lo que esperaba encontrar. La liga de las Sombras.
— ¡Black Hat! Este reino de terror ha llegado a su fin. Desiste antes de que debas vértelas con nosotros. — anunciaba altamente a oídos de todos el líder Virgil.
El villano simplemente dejo salir una risita malvada y dejo que comenzara el juego. Tedioso y molesto, como ver a un escarabajo que había caído sobre su propio caparazón; a eso equivalía verles pelear contra sus hatbots y tratando de defender a otras personas de los ataques. Pronto se percató de que Virgil tenía la vista puesta en él, lo dejo creer que él era el perseguidor mientras se evaporaba en una estela de humo negro… aparecía y desaparecía en diversas zonas cercanas. Su risa hacía eco por donde pasara y trataba de desconcertarlo.
Sin embargo a pesar de su molesta presencia no se veía a Demencia por ningún lado. Paso como una hora y no había ni una pista de ella. Nuevamente todo se vuelve aburrido, no podía creerlo, simplemente otro plan fallido, un coraje tremendo aumentando la destrucción y dolor de los presentes pero no hacía nada por las sensaciones entumecidas del villano.
Comenzó a caminar en dirección a la mansión, completamente callado, solo quería irse a su casa, ignorar que toda esta ridiculez había pasado, simplemente ahogarse en su propia miseria y en la indefinición de lo que había en su interior, sin Demencia a lado como jinete de su Armagedón no tenía sentido… odiaba tanto la idea pero no hay mucho que se pueda hacer en contra de los hechos.
Paso por un callejón oscuro, habían aniquilado el alumbrado público para aumentar la sensación de desesperanza en las personas, y apenas le era reconfortante. Se sentía como si hubiera un silencio absoluto… solo por un segundo cuando de repente sintió una fuerza moverlo por completo aferrándose fuertemente a su cintura. La sensación era tan familiar que no tenía que voltear a ver para saber lo que sucedía, lo que lo tenía sujeto.
—Demencia. — pronuncio, para confirmar.
— ¡Chicos lo tengo!— Grito la chica lagarto a todo pulmón.
Black Hat se sentía tan ligero como si la energía corriera nuevamente por su cuerpo. Tenía tantas ganas de soltarse del agarre de Demencia, de alejarla y gritarle… y estaba a punto de hacerlo cuando se dio cuenta de que si lo hacía en esta ocasión, podría ser realmente la última; no sería como tantas, en las que por más que protestara ella volvería y lo abrazaría una y otra vez y otra. Se sentía tan consiente de su cuerpo y del de ella, odiaba saber que estaba temblando y no sabía que hacer… lo que daría por poder ahuyentarla con la certeza de saber que volvería. Y justo en ese momento se dio cuenta de lo mucho que le complacía ese hecho, la había dado tan por garantizada que jamás pensaba que la última vez que ella le abrazara sería la última. Añoraba hasta cierto punto el poder apartarla con la conciencia de que ella lo ignoraría y lo intentaría en otra ocasión.
A pesar de estar congelado trato de reaccionar rápido cuando ella volvió a gritar.
—Shhh ¿acaso quieres que me atrapen de verdad?— pregunto molesto. La chica saco un "hum" mientras se encogía de hombros como si fuera totalmente ignorante de lo que sucedía (y probablemente era así) sin previo aviso lo abrazó más fuerte, estrechando su cuerpo con el suyo, hundiendo su rostro en él, Black Hat podía sentirla oliéndolo, uno de sus pequeños colmillos casi desgarrando su traje. La situación era demasiado y apenas si podía tolerarlo.
—Te extrañe tanto. — pronuncio alegre la chica
—Demencia. — La voz apenas le salía, odiaba lo suave que había sonado. —ejem tú... estas recontratada, puedes volver con m... nosotros.
Apenas termino de decir cuándo sus miradas se cruzaron... Demencia apenas separo sus labios para hablar cuando un sonido abrupto la interrumpió. Ambos se voltearon a ver lo que pasaba y para desagradable sorpresa se trataba de Virgil.
—Demencia mi amor. Sabía que podíamos contar contigo. —Anunciaba contento mientras presenciaba la escena.
Black Hat apenas si podía creerlo ¿acaso todo había sido una trampa? El resto de la liga iba apareciendo. Todo esto era demasiado extraño y molesto. Era todo, estaba harto... pero estaba tan desalentado como si aunque lo intentara no pudiera... violentamente se suelta de Demencia y empieza a correr.
Hábilmente esquivaba los Shurikens de Zero y demás cuchillas, algunos rayos de Eris y el curioso equipo de Seer y Struck tratando de predecir por donde se escabulliría... era evidente que ellos eran los que más estaban trabajando, tenían toda su concentración en el objetivo. Esta sería su más grande proeza heroica, su show Down, el perfecto clímax si fuera una mediocre película de súper héroes... claro de tener alguna oportunidad. Para Black Hat era como esquivar la lluvia molesta, aunque se mojara no sufriría ningún daño.
A pesar de todo solo quería irse... irse y ya como lo esperaba todo había sido completamente inútil. Trataba constantemente de comunicarse con el doctor pero este no contestaba, sabrá lucifer en que andaría metido… mientras tanto Flug y 505 estaban en el tejado de un edificio alto comiendo papitas viendo directamente a la pantalla de una Tablet mientras todo seguía.
—No Teresa, mija, es que a veces si la riegas bastante, ¿o tu qué opinas?
—Bowr.
La situación era por demás caótica e impropia, Black Hat seguía su carrera de vuelta a la mansión pero, lo que recién había sucedido con Demencia, lo hacía sentir desorientado, pareciendo haberlos perdidos en un callejón oscuro encontró un breve momento de silencio cuando Demencia volvió a salir de la nada atrapándolo nuevamente.
— ¡argh! ¡Suéltame!— le dijo el villano a la loca mientras se zafaba de ella y corría nuevamente.
— ¡oh vamos! No es justo yo debo atraparte. — dijo fingiendo desilusión como si todo se tratara de un juego.
Ella lo vuelve a perseguir con una sonrisa en el rostro y no le molestaría más de lo normal de no ser que con ella venían todos los otros retrasados de la liga de las sombras. Esto era demasiado, no sabía que hacer estaba tan cansado hasta un punto que le daba asco. Y solo quería que las cosas fueran como antes… ¿y que si ella lo veía todo como un juego? Si eso era entonces el también jugaría. De algún modo una chispa se prendió en él, ligera pero hacía de algún modo el hastió aliviarse. Actuar de modo predatorio, cazar, tomar algo de acción con la tenue esperanza de que podía hacer algo para restaurar las cosas…
Demencia era ahora quien se encontraba en un callejón oscuro desorientada, la atmosfera del planeta parecía haberse evaporado y solo se sentía el inmenso frio y oscuridad del espacio lejano. Y una presencia… por fin como si se tratara de un rayo, cae Black Hat sobre ella, presionándola contra la pared; podía sentir su cuerpo pegado al suyo y cada pequeño movimiento que hacia para tratarse de escapar, pero no la dejaría… de algún modo el cambio de roles le hacia comprender la misma emoción que alguna vez ella había manifestado. Entendía porque era tan agradable.
—ah. — Black Hat pronuncio haciendo una pausa con su boca abierta, mientras se pegaba aún más a ella. — ¿así que ahora estas con ellos? ¿Ahora eres una heroína de verdad eh?
—…eso creo.— Demencia en un inicio no sabía que decir esta vez sonaba mucho más seria de lo que había sonado anteriormente, tenía los ojos bien abiertos tratando de adaptarlos a la oscuridad.
No podía creer lo que estaba sucediendo… pensó que estaba en algún especie de trance… algo como esto solo podía pasar en sus sueños o en alguna de esas historias sobre ambos que se la pasaba escribiendo.
—No te creo, — Dijo el villano separándose un poco de ella, comenzó a acariciarle la cabeza, colocando su mano por encima de el gorro de lagarto que llevaba, bajando enredando sus dedos en algunos de los mechones de su cabello. Para terminar rozando su mejilla y tomando su barbilla acercando su cara a la de él. — Te conozco bien, tú jamás serias una heroína, tu querida eres una villana y sé lo que quieres. — susurraba.
Demencia balbuceaba, normalmente nunca se inhibía ante él y siempre imagino que el día que lo tuviera así de cerca lo besaría y no lo dejaría escaparse… pero sentía que no podía hacer nada, aun le dolía un poco el hecho de ser despedida…él le suelta el rostro rápidamente, apenas dándole tiempo de disfrutarlo se aleja y la mira, acerca su rostro al de ella sus mejillas están pegadas y vuelve a susurrar.
—vuelve con nosotros Demencia. Vuelve conmigo.
Black Hat sentía que estaba poseído por algo que no entendía. La mira directamente a los ojos y sintió como si un cable los uniera. Como si no pudiera separarlos de ella, no había nada más que decir, Demencia estaba ahí y no hacía nada. Él tampoco… solo la veía, sentía que quería hacer algo pero de pronto un rayo azul alumbra el callejón y lo golpea, fue mas la confucion que el rayo en si, cae al suelo.
—¡Virgil!— Demencia anuncia contenta y corre hacia él.
El héroe la recibe con brazos abiertos y ambos comparten un abrazo enérgico… y correspondido. Black solo presencia aun aturdido; sintió que una enorme estaca de metal lo atravesaba, Jamás había visto a Demencia saludar con tanta energía y alegría a alguien que no fuera él… jamás había visto a Demencia querer abrazar así a alguien que no fuera él, y lo peor es que esta persona no la alejaba, Virgil le correspondía sin sentir ningún conflicto por hacerlo, la rodeaba con sus brazos mientras ambos sonreían y se sentía como si una fuerza misteriosa lo hundiera. Él jamás tuvo la oportunidad de hacer eso y ahora alguien más lo hacía.
— ¡Rápido, tenemos que irnos!— Virgil trato de ser más serio
— ¿Qué hay de Black Hat?
—No hay tiempo para eso ahora, es más importante defender la vida de los inocentes. Tenemos que resolver esto — Dijo mientras tomaba su mano y ambos partían del lugar…
Virgil, antes de irse por completo voltea a ver al villano, tenía justamente la misma mirada y sonrisa altanera y condescendiente de la primera vez. Y sin emitir sonido movió su boca diciendo "mía" mientras ambos desaparecían de la escena. El shock en el pecho de Black Hat se hizo más grande… pero las cosas no se iban a quedar así.
Bien espero les haya gustado, por lo pronto es todo de hecho creo que este será el capítulo más largo del fic, y pues bueno, no sé si seguir inmediatamente con el siguiente capítulo, aún estoy trabajando en mi fic de Undertale, que también estoy traduciendo al inglés, y que trato de escribir con lenguaje inclusivo, estoy dudando si seguirlo así o corregirlo, ya que si es un poco complicado pero aun así, una parte de mi cree que vale la pena y otra que todos lo odian y debería cambiarlo… pero bueno de momento ignoremos eso… realmente espero les haya gustado y quiero agradecer su paciencia y comentarios.
