-Ramo de flores?-

-Listo- exclamo orgullosa Lauren, las corte del jardín de mama, yo misma ayude a podarlas y todo-

- Excelente y el pastel como va?-

-De chocolate y fresa, Esme me ayudo-

-Bien hecho Alice, ese pastel tiene muy buena pinta. Y la canasta?-

-Aquí la decore con cintas de papel arroz y forre el interior de terciopelo rosa, le va a encantar- medio chillo Jessica

-Muy bien entonces tenemos, las flores, el pastel y la canasta- enumero junto con sus dedos, tres perfectos dedos con manicure perfecta de color rosa chicle y uno de ellos adornado con un llamativo anillo de castidad, un anillo de oro grueso con una incrustación de piedra en forma de corazón, todas las jóvenes del pueblo llevaban uno, en sus 15 cumpleaños, las madres llevaban a sus hijas en busca del compañero que solo se retiraría el día de su boda, anillos que muchas guardaban como recuerdo de su juventud en el rincón escondido del joyero.

-Bueno chicas, creo que lo tenemos todo, así que cuando llegue esta tarde la familia Swan, entregaremos nuestra canasta de bienvenida a la futura integrante del club de jóvenes señoritas de Forks, mama me dijo que también tienen todo listo para la señora y el señor Swan junto con las invitaciones para los clubes.

-¿Crees que a Isabella acepte?- Pregunto Alice, hace días que andaba con un extraño presentimiento pero no era malo mas bien, era excitante, sentía a la adrenalina recorrer todo su pequeño cuerpo.

-Claro que aceptara, que podría ser mejor que unirse a nosotras- otra vez Alice la volvía ah exasperar, pero respiro profundo y le lanzo una gran sonrisa.

- Que mas una puede desear una chica?- Tanya no lograba entender a Alice, puede que fuera más joven y mas ingenua, pero a veces pecaba de tonta, solamente estaba en el club por que era la hermanita de Emment y aun así, no cuidaba la preciada membrecía, como presidenta del club tenía cierta autoridad pero aun así tubo que regalar unos cuantos vestidos y zapatos para meterla.

Pero y con todo la chica no reaccionaba, sino se adaptaba pronto terminaría igual que el perdedor de Edward Masen.