Primera parte del capítulo 2
Largas charlasEl día antes del cumpleaños de Harry, los tres se dispusieron para el viaje a la madriguera. Debido a la cantidad de cosas que deberían llevar, no podrían aparecerse, y en la casa de los Dursley no había red Flu, por lo cual deberían volar. La madriguera quedaba un poco lejos, pero esperaban no tener problemas.
Prepararon sus baúles temprano ya que saldrían antes de media noche, para no ser vistos volando y salir mientras aun estaban protegidos. Luego de preparar el equipaje, ayudaron a Dobby a limpiar la carpa ya que esperaban no usarla por algún tiempo, luego se fueron a dormir ya exhaustos durante la tarde, para no tener mucho sueño en la noche.
Pese a lo cansado que se hallaban, a Harry le costo dormirse, no podía dejar de pensar en Ginny. Ya no sabía que estaba bien, solo sabía que no soportaría que le sucediera algo malo por su culpa. Aunque una vocecita le decía "ya se encuentra en peligro" y si la mantenía alejada, tal vez también le hiciera daño por alejarse y además, el no estaría ahí para protegerla.
La resolución que sentía hace tan poco, luego del funeral de Dumbledore comenzaba a disiparse. Se decía que ya Voldemort, debería saber quienes eran cercanos a el. Sobre todo Ginny, Malfoy se lo debió contar todo, su noviazgo con Ginny, su amistad con Ron y Hermione. Su estancia repetida en la casa de los Weasley. Era tonto pensar que podría más en peligro de lo que ya estaba por su causa. Talvez la única forma era que se halle oculta en un lugar seguro…
Con ese pensamiento se quedó dormido.
Se levantaron luego de anochecer y tomaron una cena rápida y se apresuraron a desarmar la carpa, lo cual no costó demasiado tiempo, ya que emplearon la magia y guardarla junto a las últimas cosas que restaba guardar.
—Dobby… —comenzó Harry —Dobby, necesito que subas al techo y mires alrededor de la casa y veas si hay alguien vigilando, no deseo que nos vean irnos.
—Señor será un placer —respondió el elfo entusiasmado.
—Luego baja y te diré lo que harás luego.
Acomodaron los baúles en una sola pila, luego Harry sacó su varita y se sirvió de ella para bajarlos sin hacer ruido por las escaleras. Ron tomó las jaulas de las lechuzas (que fueron enviadas volando por delante) y Hermione con la jaula de viaje de Crookshanks, que bufaba nerviosa dentro. Antes de salir deshizo el encantamiento que agrandaba la el cuarto y bajo tras sus amigos a la sala.
Esperaron un momento hasta que Dobby finalmente regresó y les dijo:
—Señor, solo una persona salió de una casa, pero ya se alejó.
—Bien hecho Dobby —lo felicitó Harry —nosotros ahora iremos a casa de Ron. Lo que quiero saber es si tú podrás llegar, si sabrás llegar.
—Claro que si señor, Harry Potter señor, no habrá ninguna dificultad. El señor Harry Potter es muy amable de preocuparse por Dobby señor.
—Eso me alegra Dobby, así podrás hacerme otro pequeño trabajo. Es decir, si es que quieres.
—Dobby estará encantadote ayudar al señor Harry Potter —chilló Dobby alegre.
—Bien. Dobby, lo que quiero es que vuelvas al techo a vigilar si hay alguien observando, y te quedes vigilando hasta diez minutos después de que ya no seamos visibles y veas si había alguien observando. Tal vez, si hay alguien que se encuentra invisible aparezca luego de que ya no nos vean. Luego ve a la madriguera, esa es la casa de Ron y lleva nuestras cosas con tigo —le aclaró Harry —y espéranos ahí.
»Toma esta carta, es para Molly —dijo Harry dándole un pedazo de pergamino doblado —ella es la madre de Ron, ahí le explica quien eres y que llegaremos durante la madrugada.
Por toda respuesta, Dobby tomó la carta de Harry la metió bajo su gorro y desapareció, reapareciendo en el techo de una casa vecina
—Bien, creo que es hora de irnos —dijo Harry al ver la señal del elfo sobre la casa vecina —hermione, cuando hayamos montado en las escobas tu nos desilusionas a ron y a mi, pero debes dejar una pequeña porción sin desilusionar en mi, para que puedan seguirme. Luego ron te lo hará a ti, así será más difícil que nos vean.
»Cerca de la madriguera si no nos sigue nadie descendemos y revertimos el hechizo desilusionador a si cuando nos vean llegar no se asustaran —dijo mirándolos serio —volaremos tan rápido como podamos —dijo pensativo —no estoy tan seguro que sea lo mejor volar en lugar de aparecernos. Pero creo que si preparan algún ataque para después de media noche es posible que hayan puesto algún escudo antiaparición. Pero como no se en que momento finaliza la protección es mejor que nos vallamos ahora que estamos seguros que todavía esta y que nadie espera que todavía nos vallamos. Como una vez escuche, para engañar a tus enemigos, también debes engañar a tus amigos, por eso no le dije a nadie que íbamos a volar esta noche hacia la madriguera. Si lo hubiéramos hecho si lo hubiéramos hecho tendríamos aquí a la mitad de la orden del fénix y seguramente varios mortifagos.
»No les había dicho antes para no preocuparlos, pero le mande un mensaje a Remus diciendo que la protección finalizaba mañana a las dos de la tarde, según me había dicho Dumbledor, y el me respondió diciendo que estarían aquí para protegerme hasta llegar a destino que sería el número doce de Grimmauld place. Espero que si alguien intercepto a Hedwig no este esperando que emprendamos el viaje ahora. Eso lo hice para despistar. —Luego de un minuto dijo. —Bueno salgamos y esperemos que todo salga bien.
Cuando salieron al patio trasero, Dobby les hizo una señal de que estaba todo bien.
—Montemos las escobas —les susurro —ya saben que hacer.
Estaba oscuro, ya que estaba nublado, lo que ocultaría su viaje. En ese momento los tres patearon el suelo y se elevaron velozmente. Hasta superar la capa de nubes que se encontraba bastante baja. Una vez superada, vieron el cielo tachonado de estrellas, aunque estaban un poco húmedos estaban bien abrigados, a instancias de Harry, que ya había tenido esa experiencia dos años atrás.
Harry estaba puramente feliz, su capa ondeaba a su espalda, el viento azotaba su cara y pronto vería a Ginny…
Ginny, no veía la hora de llegar a la madriguera, aunque disfrutaba enormemente este vuelo junto a sus mejores amigos luego de casi dos meses de tener los pies en el suelo.
Cuando aun faltaba como una hora de viaje y al no notar que nadie los siguiera descendieron y quitaron el encantamiento desilusionador ya que a Hermione y ron les costaba seguirlo en la oscuridad.
La luna apenas se elevaba en el horizonte cuando divisaron a lo lejos la madriguera, por lo cual, comenzaron a descender lentamente. Era ya pasada las dos de mañana cuando tocaron tierra en el patio de la madriguera. Junto a la puerta estaba esperándolos Dobby y una mujer bajita y rolliza, era la madre de Ron.
—Ron cariño, como has estado —decía al tiempo que abrazaba a su hijo y lo llenaba de besos. Luego mirando a Harry y Hermione dijo —como han estado Harry, Hermione —y les dio un caluroso abrazo también a ellos, no los esperaba aquí, Remus me mando una lechuza ayer diciendo que los iban a acompañar mañana a Grimmauld place, no que vendrían aquí.
—Hemos estado bien mamá —respondió Ron mientras se limpiaba un poco la cara con la manga —pero eso que mañana iríamos a Grimmauld fue una táctica de harry para que nadie supiera que estábamos por irnos y nadie estuviera en peligro.
La Sra. Weasley los miró a los tres de arriba abajo apreciando su estado y terminó diciendo:
—No deberían haber hecho eso, fue peligroso e imprudente — les dijo con el seño fruncido, pero luego sonrió y dijo —pero ya están aquí y a salvo, ya le mandaré a Remus una lechuza avisándole. Por otro lado, creí que los vería delgados, como llega Harry cuando pasa una temporada en casa de sus tíos, pero creo que han aumentado algún que otro kilo —dijo con una amplia sonrisa —no creo que hayan aumentado de peso comiendo la comida de los tíos de Harry, ¿verdad?
—No mamá, Dobby llego hace un par de semanas, quería trabajar para Harry y el accedió.
—Harry Potter ha sido muy amable con Dobby señora —chilló Dobby con vos aguda a los pies de la señora Weasley.
—Llegó hace un par de horas Harry —dijo la señora Weasley mirando al elfo —traía una carta tuya, me dio un susto horrible. Se apareció con sus baúles, justo delante de mí aunque se supone que ahora nadie puede aparecerse aquí.
—Creo que se debe a que es un elfo domestico —le dijo Harry —en Hogwartz nadie puede aparecerse, pero sin embargo el puede aparecerse sin mas. ¿Pero que hacía despierta? ¿Nos estaba esperando?
—No, esperaba a Arthur que llegó hace como una hora. Tuvo una larga noche. Pero pasen chicos, está haciendo un esfuerzo por esperarlos despiertos antes de irse a dormir unas horas antes de volver al ministerio —dijo mientras se hacía a un lado para dejarlos pasar. Mientras entraban agregó —pero volverá temprano para el cumpleaños de Harry.
Cuando entraron, se encontraron con un mago flaco, calvo y de pelo rojizo. Se le notaba el cansancio en los ojos detrás de las gafas.
Los recibió con una enorme sonrisa y cara de sueño diciendo:
—Como haaaan estaaaado —dijo en medio de un bostezo, que parecía le iba a desencajar la mandíbula y agregó —¿Les gusto la carpa que les compré? No costó muy cara, pero era bastante amplia, me pareció que con ella podrían estar cómodos en cualquier sitio, incluso entre muggles, por fuera no la diferenciarías.
—Si, estuvo muy bien papá, es cómoda.
—Me alegro de verlos chicos —dijo el Sr. Weasley mientras daba otro bostezo —pero mejor, me voy a dormir, a la tarde los veo.
—Adiós señor Weasley —dijo Harry estrechando su mano. Luego cuando el Sr. Weasley se marchaba, se dio vuelta buscando a Dobby que se hallaba tras el y le preguntó:
—Dobby, ¿alguien vio nuestra partida?
—No señor, Dobby cree que nadie ha visto partir al señor Harry Potter y sus amigos de la casa de sus tíos.
—¿Que sucedió Dobby? Por que dices que crees que nadie nos vio.
—Dobby oyó un ruido señor, pero luego solo vio un gato que corría señor.
—Bien Dobby, has hecho bien tu trabajo —dijo sonriéndole —aquí no tendrás mucho trabajo, pero puedes ayudar a la señora Weasley en lo que ella te pida.
Luego subieron a sus respectivos cuartos a dejar los baúles y bajaron a tomar una cena tardía más sustanciosa. Cuando regresaron a la cocina, ya los esperaba un plato lleno de salchichas, tostadas, huevos y jugo. Mientras bajaban se oyó que alguien bajaba por las escaleras, era Ginny que aun tenía cara de sueño. Al ver a Harry sonrió y bajo de un salto los últimos escalones para abrazarlo.
—¿Como has estado? —pregunto Harry.
—Bien, pero bastante aburrida, no he tenido mucho que hacer —respondió con una sonrisa luego saludó a Ron y a Hermione.
—Vamos a dormir un rato —dijo Hermione que aunque hubieran dormido algo durante la tarde tenia sueño —luego de levantarnos veremos que hacer.
Se levantaron tarde, el sol estaba alto. La señora Weasley ya los esperaba con el desayuno, que se apresuraron a disfrutar. Luego de desayunar se fueron al campo cercano a jugar Quidditch. Jugaron varias horas, cambiando los equipos frecuentemente ya que Hermione era pésima y no parecía que fuera a mejorar en un futuro cercano.
Aun faltaba una hora para el momento en que la Sra. Weasley les había dicho que debían regresar para el almuerzo. Dobby les había traído una jarra de limonada. Como siempre que se hallaba cerca de Ginny, Harry olvidaba su resolución, que además, en el último tiempo era menos firme. Descansaban bajo un frondoso árbol pensando en que hacer.
—Ginny, ¿Qué tan bien te defiendes? —preguntó Ron.
—No lo se… no he tenido muchas oportunidades de practicar con alguien. En el colegio los duelos están prohibidos y como aun soy menor…
—Pero si puedes hacer magia fuera del colegio —la corrigió Harry —por lo menos estando con nosotros puedes hacerlo. El ministerio puede detectar la magia, pero no quien la realiza —dijo mirándola con cariño —lo dejan a cuidado de los padres, no pueden saber si la magia la realizó un mago adulto o uno menor de edad. Recuerdas lo que pasó en el ministerio, creo que deberíamos haber tenido parvadas de lechuza, estábamos haciendo magia fuera del colegio. Hace dos años me detectaron porque estaba en un barrio muggle rodeado de muggles y antes Dobby hizo el hechizo "levitador" y me lo achacaron a mí, porque no había ningún mago. Todo el verano hice magia, y los lleve en aparición conjunta —dijo señalando a Ron y Hermione que asentían a lo que decía Harry.
La indignación de Ginny era evidente. No podía creer que todos esos años podría haber hecho magia, siempre que sus padres no la vieran… Miraba a uno y a otro con cara de incredulidad.
Entonces Harry dijo:
—Prueba, toma mi varita, siempre podemos decir que ellos cometieron un error si no es cierto.
Ginny tomó la varita de Harry dubitativa, pero al ver la sonrisa de Harry, ella también sonrió y exclamó «¡Especto patronum!» y un animal de forma plateada salió de la varia, era un reluciente Fénix plateado. Dio un par de vueltas alrededor del árbol antes de disolverse en una nube de humo plateado.
—Te felicito —dijo Harry radiante —cuando lo intentaste en el E.D., no lo habías logrado.
—Es que tengo un "pensamiento muy, muy feliz" en este momento —y luego de decir esto lo besó.
Ron miró para otro lado, no le gustaba a su hermana ver a su hermana besarse, pero hizo lo propio con Hermione.
Regresaron lentamente a la casa para el almuerzo. Luego se pusieron a preparar la casa para la fiesta de cumpleaños. Sacaron las mesas y muchas sillas, vendrían muchos, los hermanos de Ginny y Ron, Lupin y Tonks y otros de la orden del fénix. También llegaría desde Rumania Charlie el mayor de los hermanos Weasley, vendría de vacaciones por unas semanas para el cumpleaños de Harry y la boda de Bill.
Por la tarde comenzaron a llegar los invitados que charlaban en el patio animadamente bajo los carteles de "feliz cumpleaños Harry Potter" colgados por Dobby.
El último en llegar fue el Sr. Weasley, retrasado por su trabajo. Se sentó a la mesa y comenzó la cena, el clima era muy alegre, todos charlaban y reían. Al finalizar la cena la Sra. Weasley trajo el enorme pastel que había preparado ayudada por Dobby.
Harry estaba feliz, junto con el pastel comenzaron a entregarle los regalos. Lupin y Tonks le regalaron un mapa mágico. En el cual, le dijo aparecían todos los lugares que conocía Lupin y aparecerían todos los lugares que no estaban y que Harry conociera.
—Espero que te sea útil —dijo Lupin —a mi me ha prestado buenos servicios.
—Gracias Remus, me será muy útil.
Luego fue el turno de Charlie de entregarle el obsequio a Harry. Cuando Harry lo abrió se encontró con una enorme garra de dragón, que tenía tallado en uno de sus lados un colacuerno que movía su cabeza de un lado a otro siguiendo una diminuta imagen de Harry volando sobre su saeta de fuego.
Bill y Fleur le regalaron una bolsa para las monedas, que era poco más grande que un puño, pero que por dentro era muy grande. Cuando Fleur se la entregó, le dijo:
—Toma Haggy… para que el dinego no te ocupe espacio. Podgas teneg una gesegva de dinego con tigo y nadie lo sabga.
—Muchas gracias dijo Harry —será útil, no tener que ir seguido a Gringotts.
Luego le toco el turno a Ojoloco, cuando se acercó le dijo:
—Chico, veo que aun llevas la varita en el bolsillo trasero —gruñó Moody, luego metiendo la mano en el bolsillo sacó un cinturón de cuero negro de dragón —toma esto —dijo tendiéndole el cinturón —tiene un lugar para la varita, queda oculta.
—¡Gracias Ojoloco! Pero no era necesario.
—Créeme, era necesario —gruñó —estarás mejor con ese cinturón.
Luego se fue a charlar con el Sr. Weasley. Los gemelos, le dieron un fuerte apretón de manos y una preciosa chaqueta de piel de dragón.
—Esperamos que sea de tu talle Harry, le preguntamos a mamá, la pedimos especialmente, es piel de colacuerno húngaro, hará juego con ese cinturón que nos dijo Ojoloco te regalaría.
Harry se la probó, le quedaba bien, de hecho muy bien parecía hacer resaltar el color verde de sus ojos.
—Que hermosa chaqueta —dijo Ron, que se acercó para ver que le regalaban sus hermanos —¡te queda muy bien! —Exclamó viéndolo con envidia.
—Papá y mamá tienen algo especial para ti —dijo Fred con una sonrisa señalándolos con la cabeza.
Los padres de Ron se aproximaron y le tendieron una pequeña caja.
—Esperamos que te guste Harry —dijo el señor Weasley —has hecho mucho por nuestra familia, además te consideramos como a un hijo.
Harry abrió el paquete, era un reloj plateado, parecido al que habían regalado a Ron, pero en lugar de estrellas tenía unas pequeñas Snichs doradas para marcar la hora.
—Muchas gracias Sr. Weasley —agradeció Harry con los ojos húmedos y le tendió la mano. La Sra. Weasley le dio un abrazo y un beso húmedo. Harry agregó —y a usted también Sra. Weasley, los quiero mucho.
Luego le tocó el turno a Ginny que traía un pequeño paquetito con un pequeño moño rosa.
—Toma Harry, esto es para que siempre me lleves con tigo.
Harry se apresuró a abrir el paquetito, que era un pequeño cubo de cristal que cabía en la palma de la mano.
—Apóyalo en tu mano —aconsejo Ginny.
Cuando Harry lo hizo, apareció la sonriente imagen de Ginny que lo miraba desde el cubo, parecía una foto en movimiento, pero era tridimensional.
—Ahora dalo vuelta.
Al hacerlo apareció otra foto de ella que lo saludaba. Harry probó las diferentes caras y una a una fueron apareciendo diferentes imágenes de Ginny en diferentes lugares sonriéndole.
Luego Ginny le dijo con una sonrisa:
—Ahora apóyalo en la mesa y toca la parte superior con la varita.
Así lo hizo Harry, y desde el cubo se proyectó una imagen de Ginny a tamaño real igual a la que se hallaba en el cubo y a la que se hallaba frente a el.
Harry no sabía que decir, unos cuantos invitados curiosos miraban la escena sonriendo. No sabía que decir, pero estuvo a punto de darle un beso, pero se contuvo a último momento debido a toda la gente que se hallaba mirando. Se daba cuenta de que el regalo era muy comprometedor y que tal vez no empeorara nada dándole un beso. Pero solo le dio un beso en la mejilla prometiéndole en un susurro agradecerle luego como era debido.
Kingsley le entregó un reflector de enemigos de bolsillo diciéndole con voz grave:
—No queremos que los Mortifagos te sorprendan.
Otros le regalaron detectores de tenebrismo, golosinas, medias y otras cosas que Harry fue agradeciendo uno por uno con la voz un poco tomada por la emoción. Dobby le había obsequiado unos guantes de color púrpura y blanco para el invierno.
Los últimos en entregar sus regalos fueron Ron y Hermione que le dieron un paquetito.
—¿Es de los dos? —preguntó Harry suponiendo correctamente.
—Por supuesto —respondió Hermione —ábrelo.
Así lo hizo Harry, descubriendo en su interior una navaja.
—Pensamos que como se te estropeó la que te regaló Sirius, te vendría bien otra —respondió Ron a la mirada de Harry.
—Además de poder abrir puertas y desatar nudos —agregó Hermione —esta puede proyectar una imagen tuya en movimiento hasta a diez metros de distancia de la navaja, esperamos que te guste.
—Si, me encanta —respondió Harry —y además es pequeña y fácil de llevar oculta, creo que será muy útil.
Luego Harry mandó a Dobby a traer las botellas de hidromiel añejadas en barriles de roble que le había comprado a madame Rosmerta, que libre ya del hechizo imperius, se hallaba nuevamente en las tres escobas en Hogsmeade.
Todos disfrutaron de esa deliciosa bebida, mientras charlaban amenamente o discutían en susurros sobre las últimas desapariciones.
Como ya era tarde, varios de los magos poco a poco se fueron marchando luego de saludar a Harry y a los Weasley. Finalmente, solo quedaron los Weasley, Lupin, Tonks, Fleur con Bill, Harry y Hermione. Entre todos se ocuparon de guardar las cosas y limpiar lo que hacía falta. Luego de acomodar todo, los últimos en marcharse fueron Lupin y Tonks que dieron un fuerte abrazo a Harry en el patio antes de desaparecer.
Como eran muchos, Harry decidió que se hallarían todos mucho más cómodos si armaban la carpa y así lo hicieron tras sacar la mesa y los carteles colgados por Dobby. Los padres de Ron, trataron de insistir en que era mejor en que se quedaran en la casa, pero no lo decían muy convencidos, sobre todo el señor Weasley, que la había comprado y sabía que era grande y cómoda.
Ésta vez, como ocurrió otras veces este verano, Hermione y Ron pasaron la noche juntos en la misma habitación, hablaban hasta altas horas de la noche.
Harry ya había dejado de oír el murmullo de sus voces y se encontraba recostado viendo por la ventana cuando oyó que alguien entraba en la carpa, por lo que tomó su varita, se puso los anteojos y se aproximó a la puerta. Para su sorpresa, vio a Ginny que se aproximaba llevando su escoba.
—Buen cumpleaños, ¿verdad Harry? —dijo como si no fuera extraño que llegara escoba en mano a esas horas de la noche.
—Si muy bueno —dijo Harry conteniéndose de expresar la alegría que sentía. Para luego agregar —me agradó mucho tu regalo, lo tengo junto a mi cama —dijo señalando.
En una pequeña mesita junto a la cama de Harry podía verse el pequeño cubo con una imagen de Ginny sonriendo y saludando.
Ginny cambió de expresión, lo que sorprendió a Harry, de verla tan sería, antes de que pudiera decirle nada, ella le dijo:
—Harry, se que no quieres que me suceda nada —dijo aproximándose —pero no me interesa, te necesito, necesito estar con tigo —terminó abrazándolo.
Harry pensaba a toda prisa, era cierto que alejándose de ella lo que pretendía era que no recibiera daño —«"pero igual que Lupin, lo único que logro es dañarla"» pensó. No sabía que responder. De pronto se le ocurrió una idea «"Tal vez, si lo mantenemos en estricto secreto"», «"Pero primero le debo contar todo, debe saber todo lo que sucede"» y le dijo:
—Ginny, tal vez podamos estar juntos —dijo en voz baja —pero antes debes saber unas cosas, que confío en que no se las dirás a nadie. Nadie puede saberlo.
—Está bien —dijo Ginny mirándolo a los ojos —pero digas lo que digas no conseguirás que me aleje de ti.
—No quiero que te alejes, nunca quise realmente alejarte, quiero que estés segura. Pero quiero que sepas en la situación en que me encuentro. Temo por ti, temo que Voldemort te use para llegar a mí —Ginny permaneció tranquila al oír ese nombre, lo que sorprendió un poco a Harry —ya una vez lo hizo —agregó Harry a modo de explicación.
—Si es cierto, pero de todos modos no tengo miedo —respondió firmemente —solo deseo que aprovechemos todo el tiempo que podamos juntos —dijo y le dio un beso —Además el innombrable ya debe saber que somos novios y que pasas mucho tiempo en nuestra casa. Recuerda que Malfoy resultó ser un mortifago… el innombrable ya le debe haber sacado todo lo que sabía sobre ti —continuó imperturbable siguiendo los pensamientos de Harry —además, Snape también debe haberle contado sobre nosotros.
—Eso también lo he pensado, pero primero te contaré lo que sé y luego decidirás —Harry reflexionó un momento y empezó —¿recuerdas lo que el año pasado dijo el profeta sobre mí?
—¿Eso de que eres el elegido? Pero inventaba ¿no? Quiero decir la profecía nunca la escucharon.
—No, la profecía que se hallaba guardada en el ministerio se rompió, pero fue realizada en presencia de Dumbledore y el me la mostró el año pasado. Decía que… Decía que nacería alguien destinado a destruir a Voldemort o algo así, y que ninguno de los dos podrá vivir mientras el otro exista —dijo sin mirarla.
Cuando Harry alzó la vista y no vio la cara de horror o miedo que esperaba ver, si no que encontró que Ginny tenía una mirada decidida.
—Harry ¡yo estaré contigo siempre! No tengo miedo, no importa lo que me ocurra si puedo estar con tigo. Si quieres mantenerlo en secreto que así sea, pero correré a ayudarte cuando sea necesario —terminó con vos desafiante.
—Si, pero eso no es todo, durante el año pasado, Dumbledore, me contó algunas otras cosas. Pero esto es realmente importante y por eso te lo contare, pero deberás evitar ponerte en peligro innecesario. Voldemort no debe enterarse de lo que sé.
—Si, lo entiendo, haré lo necesario para no ponerme en peligro, pero solo para que tú no estés en peligro.
—Si… bueno, te contaré —dijo al fin —Dumbledore durante este año, me mostró pruebas de que Voldemort hizo horcruxes para no morir, eso quiere decir que dividió su alma y la selló en objetos. Por eso… por eso no murió, cuando el Avada Kedabra con el que intento matarme se le regresó. Para que muera se deben destruir primero esos horcruxes —al decir esto Harry sintió un alivio que no esperaba, sabía que Ginny entendía lo que debía hacer y lo aceptaba.
—Ron…Ron y Hermione saben eso, ¿se los contaste a ellos?
—Si, Dumbledore dijo que sería bueno, pero no quería que se lo diga a nadie más, no lo sabe nadie más que ellos y ahora tú. No se lo iba a contar a nadie, pero hago una excepción con tigo.
Luego se abrazaron y se besaron largamente.
—Gracias por contarme esto Harry, te prometo que no me expondré a peligros innecesarios, pero si necesitas ayudas iré corriendo, aunque sea al otro lado del mundo —terminó con una sonrisa besándolo nuevamente.
Permanecieron juntos abrasados bastante tiempo, luego Ginny tomó nuevamente su escoba, para volar hasta la ventana de su cuarto. Harry la acompañó hasta la puerta de la carpa. Cuando salieron por la puerta, Harry escucho un ruido, saco rápidamente su varita y exclamó «¡Lumos!» y recorrió con la luz el patio pero lo único que hallo fue un gnomo de jardín, que se hallaba junto a una de las latas viejas buscando un aperitivo nocturno.
—Parece que solo era un gnomo —dijo riendo, pero se alegró de no haberla besado como pensaba.
—Nos vemos en un rato Harry —dijo Ginny pero antes de que ella pudiera darle un beso, Harry salio hacia un lado de la carpa aun con la varita en alto. Ginny viendo, que el no se iba a despedir, un poco molesta pateo el suelo y se elevó suavemente hasta su ventana. Antes de que penetrara en su habitación, Harry la saludo desde el suelo.
Harry volvió a dar una vuelta alrededor de la carpa con su varita en alto, pues no estaba seguro que solo fuera el gnomo, pero no halló nada nuevo. Por lo que volvió a su cama y ya no se preocupó. Se durmió pronto, y durmió mejor de lo que había dormido el último mes.
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Thorio2002: Espero que le haya Gustado, y dejen reviews. La segunda parte de este capítulo la subiré dentro de unas 3 semanas, ya que el ciber amigo (no tengo internet) cierra por vacaciones. Hasta pronto y gracias por ller. Nuevamente, espero que les haya gustado.
: Burro de mi Parte pensaba que El reino unodo pertenecia a la comunidad europea y por lo tanto usaban euros. Para poder empezar a escribir me tuve que indormar de muchas cosas sobre Inglaterra,pero algunas que creía saber las pasé por alto y e ahí el error. Trataré de que no vuelva a suceder.
Percy: Lamento decepcionarte, pero es una continuación sobre la base de los 6 primeros libros de Rowling y si, podría sacar alguna cosa de la galera para que Harry estuviera con Hermione, Pero sería para mi entender tergiversar demasiado la historia. Otra sería La historia Si tomara solo en consideracíon solo los primeros cinco libros. Pero ahun así, espero que te guste.
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