Llámame Lightning

Lightning lo creía imposible, pero poco a poco se iba acostumbrando al carácter de Laguna. Llegó a confiar en él más de lo que pensaba, era como si le viese incapaz de albergar el mínimo resquicio de maldad, al final no le había quedado otra opción que aceptar que era buena gente. Decidió darle otra muestra de su confianza y le dejó liderar la marcha, así se relajaba un rato, no tardó en descubrir que, a lo mejor, no había sido una buena idea.

-¿Estás seguro de que era por aquí?

-Si… no…, espera… ¡diablos! ¡No hay quien entienda este mapa!- Dijo mientras le daba vueltas al mismo en sus manos buscando la posición correcta

-Y luego dicen que las mujeres no saben leer mapas.- Dijo Lightning hastiada

-Eso, no ayudes, quéjate, eso será más útil

-Vaya ¿tú también te cabreas?

Laguna la miró y luego resopló mirando al suelo.

-Vale me he perdido, mátame, no merezco seguir con vida.- Dijo apuntándose con una pistola a la cabeza, dramatizando en exceso.

-Demonios… -Se acercó a él airada y le arrebató el mapa de las manos.- Si quieres algo bien hecho…

-Qué… ¿no se lo mandes a Laguna?-Dijo leyendo el mapa por encima del hombro de Lightning

Ella ignoró el comentario, miraba al mapa y al paisaje de vez en cuando, tratando de ubicarse. Encontró el camino por el que habían llegado allí, pero sabía que por allí no había manera de volver, era demasiado escarpado "Maldita sea, debería haberle detenido antes de meternos en este valle". La única manera de salir del valle era por un estrecho paso entre las montañas, y aún así el rodeo que había que dar para volver al camino principal era considerable.

-En fin… será mejor que nos pongamos en marcha…

-Eso… quiere decir que no me vas a volver a dejar mandar ¿verdad?- Dijo Laguna con voz tristona llevándose la mano a la nuca.

Lightning se dio la vuelta y le miró, él puso cara de angelito, lo que provocó que ella pusiese los ojos en blanco. Esta vez empezó a caminar sin importarle de si la seguía o no. Durante un rato Laguna no dijo nada, el camino se hizo tan silencioso que hasta Lightning se preocupó ¿habría sido muy dura con él? "Se ha perdido, ha retrasado la marcha, quizá todos estén con Cosmos ya" Se dijo a sí misma, pero lo cierto era que el silencio de Laguna la perturbaba, aún así se resistió a mirar hacia atrás, oía sus pasos, eso quería decir que la seguía, con eso bastaba por el momento. Pero entonces esos pasos se detuvieron y su voz la obligó a detenerse y darse la vuelta.

-Light…

-Te he dicho que…

-… no te llame Light, lo sé, me acuerdo

Su voz sonaba más determinante de lo que estaba acostumbrada, eso hizo que se quedase sin réplica.

-¿Qué pasa?- Preguntó ella al fin

-¿Somos soldados del mismo bando verdad?

-Sí…- O al menos eso pensaba ella

-Entonces, ¿por qué no confías en mí?

Aquella pregunta la cogió desprevenida, lo cierto era que sí que confiaba en él, o eso consideraba ella, cualquier persona que ella tolerase a su lado podía decir que tenía un mínimo de su confianza.

-Sí que confío en ti

-Entonces… ¿por qué no me dices qué pasó en el portal la otra noche?

Ahí estaba, la pregunta que ella temía, sabía que tarde o temprano Laguna le preguntaría por aquella noche, no había logrado preparar una respuesta convincente para entonces, por ello, tiró de su semblante habitual.

-Son cosas mías…- Dijo dándose la vuelta de nuevo

-Ah ¡venga ya!

Escuchó a Laguna acercarse a ella a paso decidido, no le dio tiempo a darse la vuelta, él la obligó, de repente estuvieron frente a frente, Laguna la miraba a los ojos con firmeza, ella estuvo a punto de apartar la mirada, pero se contuvo.

-Si no eres capaz de confiar en mí de verdad, entonces a lo mejor me va mejor continuar solo

-No seas ridículo, te perderías.- Dijo ella zafándose

-No lo sabes

-Sí que lo sé, lo he podido comprobar hace un rato

-Aún así estaré mejor que contigo, todo son miradas asesinas y malas contestaciones, estoy un poco harto

Eso la enfadó, su mirada se endureció.

-Pues lárgate, llevo rato considerando lo bien que se estaría sola

Laguna se quedó en silencio, cerró los ojos pero no dio muestras de que su dureza lo hubiese afectado. Se dio la vuelta.

-Como quieras, que te vaya bien Light…- Dijo ligeramente preocupado

Entonces se puso a caminar en dirección contraria, Lightning se quedó congelada en su sitio, no se dio cuenta de cuando le perdió de vista, su mente vagaba por un cúmulo de pensamientos que giraban en torno a lo que acababa de suceder.

"Debes seguir, ya da igual" Se dijo.

Sin darse cuenta, dejó caer el mapa y siguió andando en la dirección en la que iba antes de que todo ocurriese.

La culpabilidad viajaba con ella, y no era una compañera tan agradable como su predecesor. No supo decir cuánto tiempo caminó, se le antojó una eternidad, entonces fue cuando se percató, no llevaba el mapa.

"Mierda, debí dejarlo caer donde…"

Podría seguir andando, pero recordaba que más adelante había una encrucijada, y no se acordaba de cuál era el camino correcto. Su única esperanza era darse la vuelta y rezar porque el mapa siguiese allí. Se giró y echó a correr maldiciendo su estupidez.

Cuando llegó al punto de partida, efectivamente el mapa no estaba por ningún sitio.

"¿Y ahora qué?"

-¿Buscas algo?- Dijo una voz conocida a su espalda.

Lightning se dio la vuelta desenvainando su espada y allí estaba, aquel extraño espadachín de melena plateada, mirándola con esa expresión indescifrable.

-¿Otra vez tú? ¿Qué quieres esta vez?- Preguntó ella intentando no parecer nerviosa, él estaba tranquilo, tal vez demasiado, a pesar de tener su arma desenvainada.

-Despiertas mi curiosidad Claire

-No me llames así…

-Pero es tu nombre ¿verdad?

-Eso no te concierne.- Tras un breve silencio, le preguntó algo que llevaba reconcomiendo su mente desde que lo vio la primera vez.- ¿Por qué me dejaste con vida?

-Ya te lo he dicho… despiertas mi curiosidad

-A mí también me despiertan curiosidad esos fantasmas perdidos que me encuentro en el camino, pero si intentan matarme los elimino…

-Un método tan bueno como otro cualquiera

Lightning empezaba a estar harta de sus evasivas, entornó la mirada sin dejar de amenazarle con la espada.

-Devuélveme mi mapa

El espadachín se rió con ganas

-Así que era eso… pues siento decepcionarte, no lo tengo yo

-A otro con ese cuento, dame mi mapa, no te lo diré más veces

-No me creas si no quieres

Era perfectamente plausible que no la estuviese mintiendo, pero entonces ¿a qué venía lo de acercarse a ella? ¿Es que sólo quería hablar? No imaginaba que él fuese ese tipo de gente, algo debía de llevarse entre manos, pero el qué…

-Está bien ya empiezo a estar harta… dime de una vez qué demonios quieres

-A ti…

Lightning se quedó congelada, su espada bajó son apenas darse cuenta, no podía significar lo que ella creía. Él sonrió, como si le divirtiese su reacción.

-Sabía que lo interpretarías mal

-¡Deja de una vez de jugar conmigo!- Soltó ella con ira, su espada se transformó en pistola mientras le apuntaba con ella, tuvo ganas de dispararle allí mismo, pero algo se lo impedía.

-Sí que hay algo que me interesa de ti, pero es demasiado complejo para que lo entiendas…

-¿Me estás llamando estúpida?

-Te llamo humana

-¿Y tú no lo eres?- La verdad era que no estaba segura

Él se limitó a sonreír de manera siniestra sin decirle nada

-No esperarás que te revele nada de mí sin esperar algo a cambio…- Dijo ella, estaba tratando de llegar a un acuerdo con él, estaba segura de que su curiosidad le obligaría a aceptar, parecía saber cosas de ella, pero si lo supiese todo no estaría allí haciendo averiguaciones.

"Mi nombre no es nada, no tiene ni idea de cómo soy, por eso estoy viva todavía" Pensó como leyéndole los pensamientos.

-No te confíes, mi curiosidad puede irse tan deprisa como ha venido guerrera

-Puede… pero ahora te pesa demasiado ¿verdad?

Él la miró ligeramente airado, Lightning supuso que acababa de dar en blanco.

-¿Qué quieres saber?- Le preguntó

-Todo… todo lo que tú quieras saber de mí, para empezar tu nombre, y además quiero que me lleves hasta mi mapa, sé que sabes dónde está, si haces eso por mí… soy un libro abierto.- Dijo envainando su arma y cruzándose de brazos

El espadachín lo reflexionó durante unos segundos, como sopesando sus opciones, Lightning se arriesgaba a que su curiosidad no fuese suficiente para aceptar su petición, lo que supondría un problema, no estaba segura de poder vencerle en una pelea en estos momentos. Tras unos segundos que se le hicieron eternos, el espadachín habló.

-Me llamo Sephiroth…- Extendió el brazo, ofreciéndole su mano

Lightning no se lo esperaba, había llegado a creer firmemente que le tocaría luchar, pero no fue así, en lugar de eso tenía delante a aquel espadachín, ofreciéndole su mano. De repente, sin saber por qué, pensó en Laguna y sintió un escalofrío, el no habría estado de acuerdo con lo que estaba a punto de hacer.

"Lo siento Laguna…" Pensó mientras caminaba hacia Sephiroth

Ella estrechó su mano con cierta inseguridad y sintió de nuevo un escalofrío. Luego se atrevió a mirarle a los ojos, era más alto que ella, durante unos segundos se quedó perdida en ellos, azules como el cielo, pero ligeramente verdosos alrededor de las pupilas. Soltó su mano sin apartar la vista de su mirada felina.

-Claire Farron… pero llámame Lightning

De nuevo se esbozó esa siniestra y enigmática sonrisa, Lightning no estaba segura de dónde se estaba metiendo, pero aún así, empezó a caminar a su lado, sin saber a dónde la llevaría, estaba completamente en sus manos. De repente… sintió miedo.