OBSECION

DiMe QuE nO

(Parte dos)

Ahí estaba como siempre, en el pasillo de las habitaciones para huésped limpiando los todos los muebles que se encontraban a su pasa y, como siempre concentrado en su trabajo. Se acerco a este cuidadosamente asegurándose que no estuviese nadie por el lugar; estaba detrás suyo y este aun no lo había notado ¿en donde carajos estaba metida su cabeza que no se daba cuenta de su presencia? Pero no importaba era el momento perfecto para hacer su jugada. Cuando este se volteo para seguir su recorrido se topo con la sonriente cara del rubio.

-¿majestad?

Este le tomo de las muñecas moviéndolo contra la pared.

-¡En nombre de la corona y de los poderes que se me otorgan es mi deber notificarte que estas arrestado…

-¿arrestado?- dijo este arqueando una ceja- ¿y cuales son mis cargos?

-Se le acusa de robarle sin piedad alguna el corazón del rey….

Shun como pudo retuvo la risa con dificultad casi al punto de hacer que lagrimas salieran de sus ojos, respiro profundamente calmándose un poca para no reírse delante del Rey.

-¿de donde saco eso, su majestad?

-¿eh¿No es bueno?- le soltó colocándose en posición pensativa- Se lo escuche el otro día a Camus y pensé usarlo con tigo para ver si funcionaba dime… ¿funciono?

-Lo siento pero no, esos piropos solo funcionan con las mujeres…

-Mm…. Ya veo, eso significa que… Bueno tengo que irme.- dijo apresuradamente como si una idea cruzara por su camino.- nos vemos luego!

Shun le miro irse, ese día aquel joven rey se comportaba de una manera extraña y tenía medio descubrir el porque. Lo mejor en aquel momento era dejarlo con sus extrañas ideas y seguir trabajando. Shun comenzó a reír al recordar aquel piropo de tan escasa imaginación (¬¬).

-¿Shun¿Estas bien?- June salió del cuarto que se encontraba frente a el.

-No es nada… es que acabo de oír algo muy gracioso.

-Se ve que te divertido mucho.- dijo la chica sonriente- cuando te calmes, cuéntamelo ¿quieres?-Shun asintió tratando de recuperándose.

- Por cierto… ¿ya terminaste tan rápido?

-Si, pensé que iba a tardar más pero termine justo a tiempo.

-Si, "Un poco mas y me hubiera desabierto con el rey- pensó – menos mal que todo salió bien"

-Vamos a la cocina, ya casi es la hora de la comida y no hemos preparado nada.-

Shun asintió y camino al lado de la chica hacía la cocina, June se acerco un poco mas a el tomándose tímidamente del brazo acercándose cada vez mas a el, Shun sonrió sintiendo un fuerte arrebato de emociones al contacto.

Hyoga inspecciono cada lugar en el cual pensó encontrar a su tutor, pero al parecer este no se encontraba en el castillo o al menos dentro de el. Se acerco a una de las sirvientas que se encontraban limpiando la estancia de la sala de estudios.

-disculpen señoritas…- estas al ver al rey rápidamente hicieron reverencia y se limitaron a verle la cara.- esto… ¿han visto a Camus por aquí?

-No, majestad discúlpenos.

-No se preocupen no hay nada que disculpar…mm... ¿Dónde rayos se metió ese tipo? Ya se ¡, quizás ustedes me puedan ayudar.- dijo el chico sonriente dándoles una extraña seguridad a las mujeres presentes.- ¿Qué palabras puedo usar para conquistar a alguien?

- ¿conquistar, dice?

- bueno pues…- se acerco la chica mas joven con timidez atrayendo la atención de Hyoga.- yo pienso que para conquistar a alguien debe demostrárselo, es decir demuéstrele a esa persona que ara todo para estar a su lado. Demuéstrele cuanto le interesa y…

- dígaselo con mucho cariño.- interrumpió otra- como si su vida dependiera de ello.

- Dígale que nada tiene sentido si ella no esta con usted.

Poco a poco las pocas sirvientas de la sala se fueron acercando dándole una que otra frase y concejo sobre que debería hacer, este por supuesto presto atención a cada palabra que las mujeres decían. Una campana sonó haciendo que todas las sirvientas se despidieran de el con una sonrisa.

Hyoga salió del lugar satisfecho con la información que había sacado, abrió las puertas de la estancia topándose a una pareja de enamorados que iban entrando a la cocina, este miro a la chica con un extraño desdén y sonrió de lado como si hubiera o estuviera apunto de ganar algo.

-Disfrútalo todo lo que puedas, por que el será mío.

Continuo su recorrido sin ser visto por aquel par que se adentro en la casina.

Cuando Shun y June entraron la sirvientas presentes no dejaban de hablar atrayendo el curioso oído de Shun a la platica.

-¿Por qué tanto alboroto, señoritas?- dijo este con una sonrisa arrancando uno que otro suspiro de las presentes.

- es que, nos acabamos de dar cuenta de algo muy interesante- dijo la mas joven.- al parecer el Rey esta profundamente enamorado.

- ¿enamorado dice?

- si, hoy nos pidió a todas nosotras que le diéramos concejos para conquistar a alguien… ¿me pregunto quien será la afortunada?

-¡ah, como quisiera ser yo!-

-Lo mas probable es que trate de conquistar a la duquesa que va a visitar este fin de semana.- dijo June- escuche que es muy probable que contraiga nupcias con la condesa.

- Tienes razón…- dijo una en tono de desilusión- que emocionante sería que fuera uno de sus empleados… imagínate… ¡Amor a escondidas¡Que romántico!

- June… ven, vamos con Seiya- dijo este de manera seria

- si, nos vemos chicas.

La pareja se alejo del lugar seguidas por las miradas de estas.

-¿no te pareció que Shun se pudo muy serio?

- si, se me a figuro ver eso.

- Quizás fue por que su novia se encontraba hablando del rey y se puso celoso.

- ¡Ah pero que afortunada es June! Yo quiero tener un novio como el.

Shun y June se acercaron a Seiya el cual se encontraba rebanando las zanahorias.

-deja te ayudo- dijo Shun sentándose en la mesa y tomando un cuchillo y una zanahoria.

- yo también.- June repitió los pasos de Shun con aparente felicidad.

- Que milagro verlos a los dos por aquí… ¿a que se debe?

- vamos a servir los platos hoy al rey y al señor Camus.- respondió Shun con una extraña seriedad.

- ¿estas bien Shun?- pregunto el moreno- Te veo muy serio.

- no es nada es solo tu imaginación. Por cierto hay me asignaron limpiar la biblioteca y la zona de archiveros… ¿Qué te parece?- Seiya sonrió ampliamente.

- Sabía que lo conseguirías.

- ¿de que están hablando?- dijo June- ¿Por qué es tan importante limpiar ahí¡Que extraños son!

- no es nada, no prestes atención- Shun le sonrió para después depositar un tierno beso en su mejilla.

Llego la ora de la comida y todo ya estaba listo, Shun tomo la bandeja que llevaba la comida del rey y June la de Camus, ambos caminaron hacia el comedor abriendo las puertas con cuidado para no tirar el contenido de las bandejas. Como ya estaba previsto Hyoga y Camus ya se encontraban sentados esperando con paciencia la comida. En cuanto Shun entro Hyoga no aparto su vita de el.

Poco a poco fue acomodando los cubiertos frente a el sin mirarlo.

-así que te toco servirme a mi…- dijo en voz baja para no ser descubierto por los presentes.- ¿Tu la hiciste?

- No, majestad.

- Que lastimas, pero de igual manera me la comeré.- Shun se acerco mas a el colocándole la servilleta en el cuello de la camisa- necesito hablar con tigo, hoy en la noche en los jardines.

Shun asintió alejándose de el, había terminado al mismo tiempo que June para su fortuna, paso una hora para que el comedor fuera desocupado, pero en aquellos sesenta minutos dentro el rey no había dejado de mirarle temiendo que alguien se haya percatado de ello.

Hyoga y Camus caminaron hacia la oficina, estaba seguro que Camus le aria ponerse a trabajar sin descanso hasta que terminara de firmar y leer todas las demandas de aquel mes.

-sabe que mañana partimos ¿cierto?

-¡¿Qué¿ya es mañana?

- si, no me diga que se le fue la noción del tiempo, no puedo creer que sea rey.

- pero eso no puede ser, estaba seguro que faltaban mas días.

- si dejara de beber cada noche se daría cuenta de cuantas veces sale el sol.

- rayos, y perdí tanto tiempo ¡no puede ser!

- bueno por el momento no aremos nada, solo descanse majestad, yo saldré por unos momentos.

- me parece perfecto, nos vemos.

Hyoga salió corriendo sin dirección alguna apartándose de con Camus, dejando a es ultimo con incognitas dentro de su cabeza.

Shun entro a la gran biblioteca, sabía de buena fuente que aquí se ocultaban los archivos mas viejos e importantes del reino, estaba seguro que si buscaba con detenimiento encontraría información valiosa, el lugar estaba enorme y dudaba mucho poder terminar ese mismo día.

Mientras limpiaba cada estante revisaba discretamente cada archivo o cada libro, ya casi completaba tres horas en aquel lugar y aun faltaba mucho por examinar y limpiar, ya eran casi las siete y el sol se estaba ocultando, eso le recordó lo que le había dicho el rey en la comida. Pero estaba seguro que lo que le tenía que decir no era tan importante como lo que estaba haciendo.

Poco a poco las horas fueron pasando viéndose forzado a prender las luces, ya llevaba casi la mitad y no había encontrado información relevante. Llego hasta el octavo estante, en ese momento una extraña carpeta en medio de los libros atrajo su atención. La tomo y la abrió sacando su contenido.

-Esto es…

Analizo cada pedazo renglón escrito en las hojas, no podía creerlo, lo había encontrado, sería mejor ser cuidadoso, saco dos hojas las cuales a su parecer tenían la información mas importante, guardo la carpeta en el mismo lugar colocándola en la misma posición descuidada.

En aquel momento las puertas se abrieron haciendo eco en todo el salón, Shun se volteo rápidamente mientras que una figura alta y esbelta se adentraba al lugar caminando hacia el, coloco las hojas detrás suyo ocultando las hojas.

-¿Shun¿Qué haces aquí?

- estoy trabajando…- Hyoga noto que este tenía las manos hacia atrás tratando de ocultar algo.- ¿Qué tienes en las manos?

Se acerco mas a el arqueando la cabeza tratando de ver lo que este ocultaba.

-No es nada… ¿por cierto que hace aquí?- cambio de tema con una sonrisa despistada

- bueno, te estaba esperando desde hace ya muchas horas y pensé que se te había olvidado y decidí salir a buscarte.

- a eso… lo siento me encontré busca… digo limpiando todo esto y se me fue la noción del tiempo.- Hyoga continuo acercando haciendo que este retrocediera, poco a poco Shun fue metiendo las hojas en su pantalón.

- ¿Qué es condes?- dijo este más curioso.

Shun había llegado al tope chocando contra los libros, si llegaba a ver los documentos que había tomado se daría cuenta que era un espía mandado por la princesa Saori y si lo descubría comenzaría la guerra, la misma guerra que había destruido a sus padres y amigos.

-Ya le dije que no es nada.

- Mm… déjame darle solo un vistazo.- Le tomo por la mano tratando de garla al descubierto y ver lo que ocultaba.

-Acepto…- dijo Shun rápidamente haciendo que este se detuviera al instante.

- ¿aceptas?- le soltó dejándolo sin palabras.- ¿quieres decir que si serás mi amante¿lo dices en serio?- Shun trago saliva

- si…

Hyoga sonrió como nunca antes y le abrazo fuertemente.

-te prometo que no te arrepentirás….

Tomo su rostro delicadamente acercando su rostro a los labios del joven, Shun no podía creer lo que había pasado, le había dicho si para salvarse y ahora estaba apunto de besarle. Podía sentir su respiración sobre sus labios acercándose cada vez mas a ellos hasta que por fin, pudo sentir los labios del rey sobre los suyos haciendo ligeros movimientos humedeciendo sus labios, su cuerpo se fue acercando a el de Shun invadiendo su espacio personal, el beso termino por la falta de aire y ambos abrieron los ojos entrándose uno al otro.

-Quiero aclararle algo majestad, yo acepte ser su amante, mas sin embargo no le amo, ni siento nada por usted y... – Hyoga selló sus labios con su dedo índice.

-Lo se, no te preocupes… eso no me molesta por ahora. Lastima que me diste un si un día antes de irme de viaje, pero cuando regrese are que cambies de opinión.

Hyoga sonrió ampliamente depositando otro beso en sus labios para disgusto del peliverde.