La suave brisa arrastro un sin fin de pétalos de cerezo, fue testigo de ellos en muchas ocasiones pero en ninguna estos quedaron atrapados en su cabello, como ahora lo estaban.
-Llegaste en el mejor momento, justo ayer comenzaron a florecer- dijo Yuuri Katsuki, mientras le retiraba esas pequeñas hojas de color rosado del cabello, quiso detenerlo pero justo cuando se animo, el mayor había terminado. -ya no tienes ninguno-
Aun después de escuchar eso, Haruka se revolvió un poco el pelo, aunque este volvió a como estaba siempre aun después de haberlo revuelto. Yuuri comenzó a caminar sin avisarle al pelinegro, aunque no lo perdió de vista completamente, sin embargo... detestaba que hicieran eso con él, más en lugares que el no conocía. Era lo mismo que Rin le había hecho, corrió un poco hasta alcanzar al más bajo.
Era increíble que este tuviese 23 y midiera menos que él, no tanto, pero si al menos un poco.
Caminaron con calma, charlando sobre lo que todavía les falto en aquella conversación antes de dormir. El ambiente entre ellos era el mismo de siempre, nada había cambiado en esos años.
Haruka seguía siendo el mismo chico inexpresivo de siempre y Yuuri mantenía su personalidad intacta, aunque no del todo, Haru pudo detectar que había algo diferente.
-Yuuri.
El mencionado se giro tras escuchar su nombre.
-¿Que pasa?- pregunto, con una ligera sonrisa adornando sus pequeños labios.
Tal vez no era visible para cualquiera, pero si para Haru.
Movió su cabeza en negación y comenzó a caminar de nuevo.
-Nada.
[...]
Tras la parida de Viktor Nikiforov, la pista de hielo se había vaciado considerablemente, no lo suficiente para que los dueños de estas pudieran tomar un respiro por completo.
-Buenos días- saludo como d costumbre, haciendo que su amiga de la infancia, Yuko Nishigori quien ahora con orgullo presumía el apellido de su familia, de solo recordarlo una pequeña risa se le escapaba de los labios.
-¡Yuuri-kun!- la castaña se levanto de donde estaba sentada y fue enseguida a saludar a su buen amigo, pero había una cara nueva que lo acompañaba.
-Buenos días- saludo Haru, inclinándose levemente frente a la fémina, quien lo tuvo oportunidad de hablar cuando Yuuri se adelanto.
-El es Haruka Nanase, un amigo mio- presento al pelinegro a la castaña, este se mantuvo inclinado hasta que vio necesario en volver a levantarse. -ella es Yuko Nishigori-
-¡Oh! Es el amigo del que hablabas- comento antes de también inclinarse delante del contrario, Haruka recordó lo que Yuuri le había contado por un mensaje de texto, ella era Yuko. La Yuuri reconocía como: La Madonna del Ice Castle.
Después de presentarse con ella fue el turno de su esposo y las trillizas, con nombres bastante peculiares, estas de inmediato comenzaron a inspeccionarlo y preguntar si era algún tipo de nuevo patinador. Yuuri no permitió que esas tres siguieran con su no sana obsesión por grabar cada cosa que se presenciaba en la pista de hielo y por supuesto que tampoco dejaría que acosarán a uno de sus "pocos" amigos.
Con ayuda de Yuko y Nishigori pudieron llegar perfectamente a la pista de hielo, la cual Haruka miro con una expresión sorprendida.
-Agua...- murmuro y casi instintivamente tomo el cuello de su camisa, estaba listo para retirarlas pero Yuuri lo detuvo de inmediato.
-¡N-No! Es agua pero esta completamente congelada.
Yuuri llego a Haruka hasta los vestidores, donde le entrego unos patines que estaba seguro, eran de su numero.
Haru no emitió palabra alguna, se calzo los patines y los abrocho bien, tal y como Yuuri dijo ya que podía ser peligroso que se le zafara uno cuando estuviera en la pista. Una vez puesto todo, se dirigieron a la larga capa de hielo que había en el lugar. Nanase aun no entendía como es que era posible que toda esa agua estuviese congelada, imaginaba lo inmensa que esa "piscina" era cuando estaba descongelada, claro si había algún momento en el que estaba así.
-Ven- dijo el aludido, entrando por fin a la gran pista de hielo, Haru lo vio ponerse de pie de forma tan natural que se sintió extraño, pocas veces presenció a Yuuri patinando, las veces que lo vio en televisión en nada contaban con las que pudo verlo en vivo.
Sintió que habían regresado varios años atrás, cuando Yuuri tenía 11 y Haruka apenas los 6 cumplía. Ese fugaz recuerdo, fue lo que le ayudo en ese momento.
Por primera vez las cuchillas de sus patines tocaron la gruesa capa de hielo, se deslizo con cierta inseguridad sobre esta, pero no la suficiente para hacerlo quedarse solo como espectador, como otras veces.
-Cuando eramos pequeños nunca hiciste el intento por entrar a la pista- comento con un toque gracioso en su voz el simple hecho de recordar como Haruka miraba con desconfianza el hielo le hizo reír suavemente.
-No es gracioso- espeto el pelinegro con un ligero sonrojo en las mejillas, eso solo hizo que Yuuri una vez más le recordara cuando pequeño.
Haruka no había cambiado en nada.
-Lo siento, lo siento.
[...]
El viaje duro justo lo que Rei había dicho, quien se mofo en cuanto aterrizaron, era obvio que sus cálculos no habían fallado en nada.
-Ah~ nada mejor que un tranquilo viaje en avión- comento Nagisa, estirando sus músculos un poco, estar sentado por tanto tiempo nunca fue de su agrado. Justo cuando quiso decir algo más, la tienda de regalos se le presento delante de sus narices, tenía que comprar algo si o si.
No tardo en desaparecer de la vista de sus amigos a excepción de Rei que como de costumbre, prefirió acompañarlo por si alguna razón, a este se le daba por irse a otro lugar.
-Haru contesto mi mensaje- aviso el de cabellos rojizos sin dejar de ver la pantalla de su teléfono, había dos razones por las que no había dejado de verla.
Uno: Tenía que leer varias veces el mensaje para cerciorarse que fuese de Haru.
Dos: No entendía bien lo que este decía, Haru era malo con su teléfono, eso lo entendía pero dios... el mensaje era complicado de entender.
-Ahí dice... Yu-Topia Katsuki- Makoto fue la salvación de Rin para lograr descifrar lo que el simple mensaje de Haru decía. Así que ese era el lugar donde Haru se encontraba, tenía un nombre extraño.
-Deberíamos buscar una guía de turismo- comento Sousuke, sin poder decir nada más cuando un fuerte grito se escucho proveniente de donde había ido Nagisa.
La tienda de regalos que había cerca.
Se dirigieron hasta ahí, encontrándose con Nagisa casi peleando a muerte con un chico de cabello rubio y largo. Ambos jalaban lo que parecía ser una libreta con la imagen de un león en ella.
-¡Suéltala, Идиот!- grito el chico de cabellos largos y rubios sin aflojar su agarre de aquella libreta.
-¡Yo la vi primero!- se defendió Nagisa del que parece fue un insulto, no supo bien que había dicho o mejor dicho no lo entendió, pero no prestó su atención en ella si no en ganarle a aquel chico de piel clara.
Los pasajeros que se detuvieron a comprar algo en aquella tienda salieron de ahí enseguida, parecía que una pelea más allá que solo forcejeos comenzaría en cualquier momento una en la cual no tardaría en involucrarse la policía.
Makoto suspiro con cansancio, ahora acercándose adonde estaban los dos varones, aunque no fue el único que se acerco.
-Ya basta, Nagisa.
-Ya basta, Yurio.
El líder de Iwatobi parpadeo confundido, al igual que el numero uno del patinaje artístico. Las miradas de Tachibana Makoto y Viktor Nikiforov se encontraron luego de decir las mismas palabras.
Makoto se coloco detrás del de orbes rosados mientras que Viktor lo hizo con el de ojos azules.
-¡Ya basta, Nagisa!- Rin rugió y hizo estremecer cada rincón del pequeño establecimiento, Nagisa se asusto ligeramente provocando que soltará a libreta por la que lucho tanto.
Yuri Plisetsky se la arrebato apenas y este aflojo un poco el agarre, luego sonrió triunfante.
-Te descuidaste- comento con una sonrisa satisfactoria, Nagisa lo miro fijamente antes de soltar un suspiro decepcionado.
-Aquí Nagisa, esta tiene un pinguino- Rei acerco una nueva libreta a las manos del chico rubio, ahí estaba la hermosa fotografía de un pinguino, su rostro se ilumino apenas y la tuvo entre sus dedos.
-¡Muchas gracias, Rei-chan!- exclamo el rubio casi olvidando al instante que estuvo al punto de los golpes con otra persona solo por una libreta con la imagen de un tigre en ella.
El pequeño grupo soltó un largo suspiro.
-Lamento mucho el comportamiento de Nagisa- se disculpo Makoto con Viktor, en nombre del pequeño rubio que ahora lucía encantado con esa libreta.
-No hace falta, Yurio también lo siente- dijo el de cabellos platinados empujando un poco al más bajo quien no parecía prestar atención a lo que dijera, de igual forma que el rubio, el estaba encantado con su libreta.
Makoto y Viktor emitieron una ligera risa.
-Soy Tachibana Makoto- se presentó el de cabellos castaño/semi verdoso, se inclino un poco también.
-¡Oh! Yo...-
-Lo encontramos- interrumpió Sousuke sin retirar la vista de tu teléfono celular. -Yu-Topia Katsuki esta a 15 minutos de aquí- agrego.
Makoto sintió un verdadero alivio con la información de Sousuke, aunque no fue el único aliviado, Rin también lo estaba, pero por la expresión de pocos amigos que había tenido al principio y transcurso del viaje era un poco imposible de notar que ahora se sentía por fin tranquilo.
-¿Que estamos esperando? Entre más pronto nos vayamos más rápido nos cercioraremos de que ese idiota no termine en la punta de un acantilado- declaro el chico de dientes afilados dando un paso hacía la salida del lugar, en señal de que debían irse ya.
El líder de Iwatobi le dio la razón, no en parte a lo ultimo pero si en que entre más rápido llegaran a ese lugar, mejor se enterarían si Haru estaba bien o no.
Aquel pequeño grupito conformado por Iwatobi y Samezuka se dirigió a la salida de la tienda de regalos, Makoto sentía que algo se le olvidaba, pero no recordaba que.
-¡Oigan!- la voz de aquel hombre que al parecer acompañaba al chico con quien Nagisa peleaba irrumpió en los pensamientos de los cinco chicos, quienes se dieron vuelta para encararlo. -¿van a Yu-Topia Katsuki?-
Los cinco parpadearon un poco confundidos, pero asintieron, Makoto dio un paso hacía adelante.
-Si, vamos hacía allá- contesto Makoto.
Una sonrisa apareció en los labios de Viktor.
-¡Nosotros también!- emitió con emoción, Yurio lo ignoro, prefirió hacerlo por el simple hecho de que no quería involucrarse en algo que le diera demasiados problemas.
-¿Uh?- emitieron tanto Sousuke como Rin... y el resto de Iwatobi.
Yu-Topia estaba apunto de recibir una tormenta de nieve y pétalos de cerezo, todo en un solo día.
[...]
Chicas, estoy actualizando cuando debería estar haciendo tarea, porque mañana son mis evaluaciones.
Osea de verdad las quiero como para arriesgar a que mañana me rompan el culo los profesores, espero que lo aprecien x'DDD
¡Iwatobi/Samezuka se encuentran con los hermosos rusos!
El siguiente capítulo llegará pronto~
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Идиот = Idiota.
