Segundo primer capitulo espero les guste

declaraciones:

Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer, esta historia es mía y de mi amiga Neko-Hale.


Capítulo 2:

Un recuerdo

Flash Black

Era una noche tranquila, podría hasta decir que como cualquier otra, pero a mis padres se les ocurrió salir a comer y celebrar mi cumpleaños número 16 con todas ante la ley. Esa noche estaba tan iluminada la luna pegaba tan bien y las luces de la calle resaltaban, estaba tan cálido, resultaba bastante agradable. Nos dirigimos al auto de policía patrulla de mi padre, lo único que me da consuelo al subirme a aquel auto es que me prometieron darme alguno una vez que saque mi licencia. Siempre me repetían que me lo merecía por mis notas y por mis esfuerzos.

Estábamos a la altura de Bogachiel Way,cuando dimos la vuelta, nos tomaron desprevenidos unas luces gigantescas que nos encandilaron a los tres. Lo único que recuerdo de aquel día (que a decir verdad son muy vagos los recuerdos), que me encontraba en el hospital para ser más específica, en una camilla con un yeso en la pierna izquierda y un torniquete en el brazo derecho. Sin mencionar los dolores musculares y de cabeza que venían como secuela.

Uno de mis mayores recuerdos era que desde niña me pasaba jugando en los pasillos del hospital, este al final en todo mi trascurso de vida se había convertido en mi segundo hogar. Como ya era común que pasara tiempo en él a nadie le llamaba la atención verme allí. Por ello aquel día que llegamos los tres en ambulancia, fue una cosa de segundos que me pareció ver a todo el hospital involucrados en atendernos, fue algo bastante escandaloso por no decir movido. Al despertar me encontraba en una habitación bastante espaciosa, de un tono beach pálido muy linda, pero con el característico olor de hospital que tanto odiaba y aborrecía.

-Bella, corazón lo lamento tanto, hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance- decía Carlisle con un tono de tristeza y cansancio… ¿qué? De qué habla, no entiendo de que se disculpa ¿Por qué Mierda se disculpa? - si necesitas cualquier cosa solo pídelo, Alice se encuentra afuera le diré que te acompañe.- y con ello salió de la habitación en un abrir y cerrar de ojos ya me encontraba en compañía de Alice quien al verme su semblante entristeció, como si toda la felicidad del mundo se hubiera desconectado de un enchufe.

-¡BELLA! Bella Bella ¿cómo estás?- preguntaba mientras sus manos tocaban mis cara con delicadeza-

-Alice- logre pronunciar y la abrase no sabía cómo y de qué lugar sacaba fuerzas pero empecé a llorar en sus brazos- Por favor Alice dime lo que está pasando no entiendo nada ayúdame- lo pedí casi a gritos, me sentía tan frustrada, el estar acostada sin saber nada y no hacer nada.

- Bella…- titubeo un momento pensando sus palabras -Se trata de tus padres- dijo bajando la cabeza. Maldita sea que no sea lo que estoy pensando, que no sea lo que estoy pensando- Con respecto a lo que paso en el accidente, ¿te acuerdas?- pregunto dolida- Esto…- y empezó a llorar como si de una magdalena se tratara-tus… padres… en… aquel…accidente…tuvieron muchas heridas…. Yo yo… no vi nada… lo único que sé es que…. Había mucha sangre- a esta altura mi corazón bombeaba sangre a una velocidad inimaginable a mi cerebro, todo me daba vueltas, empecé a sentir que me faltaba el aire y como si fuera poco estaba conectada al monitor multiparametros que empezó a indicar que se me aceleraba el ritmo y me bajaba el pulso, cada vez se me hacía más difícil el respirar-lo lamento mucho bella… ellos no sobrevivieron….- de pronto todo se fue a negro pero escuchaba como Alice gritaba por una enfermera, de pronto ya no escuche nada y al despertar de un sueño bastante raro en el que mis padres me decían que me querían mucho y que no los olvidara desperté.

-Tenemos pulso doctor- decía una enfermera-

-muy bien, ¿presión?- preguntaba-

-65 y subiendo…- decía una enfermera-

-Bella puedes oírme- sentía la voz de Carlisle hablarme, abrí mis ojos lentamente- bien, muy buena respuesta, ¿cómo te sientes?-

-Me duele el pecho, y los músculos- decía un poco adormilada-

-Bella a cabás de sufrir un infarto, pero te hemos estabilizado- me senté con cuidado en la camilla y empecé a llorar-

-Carlisle necesito verlos por favor- tras ese sueño absurdo que tuve sentía que el verlos por última vez tranquilizaría mis tormentos, se los debía-

-Bella te encuentras muy débil, no debes- su voz sonaba tan cansada y angustiada-

-Tú lo dijiste no debo, pero puedo- me observo por un momento como para poder meditarlo y le hablo a una enfermera, a la habitación entraron Alice y Esme que venían con lágrimas en los ojos, me acercaron una silla de ruedas y todos me acompañaron a la MORGUE. Era una habitación tan fría y apartada de aquella habitación en la cual me encontraba hace menos de un minuto. En el camino iba pensando que todo era un chiste, como dos personas tan amables y sanas mueren y otras tan despreciables siguen viviendo y haciéndoles el mal a personas que no se lo merecen. Este día seria el peor de toda mi larga y atrofiante vida. Una vez que nos acercamos a la sala, Esme que se encontraba justo al lado mío, me agarro de la mano -aquel apretón era demasiado fuerte, al parecer era ella la que necesitaba más consuelo que su pobre hija, irónico- La sala se hallaba pintada de un color gris, muy sutil y en su interior, poseía unos computadores y cajones en las paredes. En el centro de esta, había dos mesas que estaban cubiertas por unas matas blancas. Había algo raro de estos dos cuerpos que se posaban en la mesa. Los dos cuerpos estaban entrelazados (sus manos, estaban tomadas).

Fin del flash back!