Buenas estoy aquí de nuevo, quería haberlo subido ayer pero tengo la extraña manía de repasar las cosas 100 veces. Me alegra ver que a alguien le ha gustado la historia, os puedo asegurar que mejorara mucho o eso es lo que quiero yo :D.
Ya sabéis si tenéis alguna crítica, comentario, sugerencia, etc... adelante os escucho y estoy que lo puedo meter dentro de la historia.
Alex se parece de verdad a alguien que conozco, seguirá dentro de la historia hasta el final y ayudara mucho a las dos protagonistas.
CAPITULO 2
Bueno señorita Mills donde tengo el placer de llevarla….
Al 65 West 13th Street en el Greenwich Village.
Guau Mills , impresionante– dijo Emma aun sorprendida- vives en una de las zonas más caras de Nueva York. Aunque claro, no sé que me puedo esperar vistiendo como vistes y lo estirada que eres al hablar - Término de contestar recibiendo una patada en su asiento de su hermana.
Que Alex a la que conozco de hace 9 horas no se atreva a juzgarme, y su hermana que me conoce de hace unos minutos se atreva a hacerlo, deja mucho que desear de Emma y parecía normal, supongo que el mundo siempre me sorprende pensó Regina.
–Solo para su información Señorita Swam lo que tenga o no tenga yo, no es cosa suya… así como mi forma de vestir. Puede pensar y hacer las presunciones que quiera, pero quiero que sepa ante todo que estoy en este coche por Alexia, que pese a que es menor que usted, tiene mejores modales-
Regina había dejado a Emma planchada, en el fondo la morena tenía razón Emma se había comportado como un animal, las tres lo sabían y cuando Emma se volvió para contestarla, recibió otra patada en su asiento para que se callara.
Las tres permanecieron calladas durante el resto del trayecto, el silencio incomodo que se instauró en el coche tras el cruce de palabras entre la rubia y la morena se rompió cuando llegaron a su destino. Emma permaneció callada y avergonzada bajando el equipaje de la morena, Regina lo notaba en sus ojos sabía que las palabras que le había dicho a Emma le habían calado hondo, pero estaba harta de la gente se dedicara a juzgarla por como vestía o por como hablaba, porque si tenía dinero pero no dependía de nadie y todo lo que tenía l había conseguido por cuenta propia.
Alex se bajo del coche y le dio un gran abrazo a Regina, mientras que Emma que ya había sacado el equipaje de la morena, susurro un inaudito lo siento y se subió de nuevo en el coche. Cuando la pequeña comprobó que su hermana estaba dentro del coche y que no podía oírla, le dijo a la morena: siento mucho lo que Emma dijo antes, normalmente no suele ser así no se que le ha pasado…-sabía que su hermana la había cagado con la morena, y no quería perder su breve amistad con ella por eso- yo te he obligado prácticamente a que te trajéramos y encima mi hermana se comporta así, lo siento de verdad Regina, no se si hay algo que pueda hacer… no te mereces lo que te ha dicho.
Regina que no sabía si achuchar a la pequeña o comérsela a besos, la gran Alexia siempre con su palabrería interminable le había sacado un sonrisa por primera vez desde el comienzo del trayecto - tú no te preocupes Alexia, no tengo ningún problema contigo, todavía me pregunto cómo he podido estar enfadada contigo en algún momento de mi vida- sonrió tras decirle esto y Alex le contesto con una nueva sonrisa subiéndose al coche. Regina esperó inmóvil siguiendo el coche con la mirada, hasta que este giro en la calle siguiente.
Una vez cerrada la puerta de su casa, Regina comprobó lo cansada que estaba… De nuevo sola era lo único que podía pensar Regina.
Se encaminó a su habitación y empezó a recoger todas sus maletas y se dio una buena ducha después del largo viaje, se puso uno de sus trajes y por último se adentro en su gran cocina y comprobó que no tenía nada ni en los armarios, ni en la nevera, ni en la pequeña despensa que tenía, nada salvo por una botella de Cloudy Bay Sauvignon Blanc, la cogió y la metió a la nevera.
Ya tengo la bebida ahora me tocará salir a por la comida pensó la morena. Antes de irse la morena se sirvió un buen vaso de agua sentía que la necesitaba y cuando iba a salir por la puerta su móvil la saco de la monotonía.
Regina no pudo evitar su cara de felicidad cuando vio de quien era el mensaje:
Alexia Swam: holiii! Acabo de llegar a casa no veas que contento esta mi padre! Tenía una megapancarta, por la zopenca de mi hermana no te preocupes la eche la bronca en el camino de vuelta a casa. Te escribo para avisarte que estas más que invitada a mi fiesta de regreso a casa, será mañana en el restaurante Swam Bistro a las 8! No faltes por favor! :*
Regina: Buenas Pequeña! Me siento muy alagada por tu invitación, creía que a este paso ya te habrías aburrido de mi :P! Te veré mañana Alexia, espero que tengas un buen primer día de vuelta a Nueva York.
Tras contestar a Alex, Regina recibió la llamada que menos se esperaba
Sr. Mills: Buenas tardes cariño, que tal tu vuelta a casa?
Regina: Buenas padre, bien sobretodo porque me he tenido que buscar la vida para poder llegar hasta ella, ya que la persona que tenía que buscarme no ha aparecido…
Sr. Mills : Lo siento mucho cariño, se me olvido comentarle la hora en la que regresabas, y tuvo que ir a hacer unos recados de última hora y por lo que parece no le dio tiempo.
Regina: por lo menos podías haberme llamado igual que lo estás haciendo ahora…
Sr. Mills: Cariño ya te he dicho que lo siento, si quieres mañana quedamos para cenar, tengo cosas importantes que debemos tratar y así de paso me cuentas como te ha ido en tu viaje…
Regina: No puedo padre, tengo la noche ocupada pero podemos quedar para comer si quieres..
Sr. Mills: Entonces nos vemos en la comida, un beso cariño.
Regina: un beso padre.
La llamada había sido más corta de lo que esperaba, aunque en verdad no le apetecía hablar con su padre, ni con nadie a decir verdad, no tenía ganas de estar de vuelta. Cogió su bolso y un abrigo, y se encamino al supermercado con el fin de surtir su cocina.
Emma
Tras haber dejado a Regina en su casa su viaje con Alex había sido un infierno, su hermana no paraba de repetirla lo mal que se había comportado y como había podido meter tanto la pata
-En serio Em, no sé cómo puedes ser tan metepatas- seguía repitiendo Alex de forma repetitiva- Regina no te había dicho nada, ni siquiera te había dirigido la palabra y tu solo tenías que llevarla a casa y permanecer calladita…pero no como siempre cuando se trata de mis amigos metes la pata, te acuerdas cuando pillaste a Erick en mi cuarto? Casi le rompes una oreja al sacarle- Emma se estaba poniendo de los nervios
-Basta ya Alex! Lo siento vale, me he pasado si…y no sé porque lo he hecho- Emma afirmo a la desesperada, Alex la miró y supo que estaba diciendo la verdad – Ya hemos llegado, por favor te pido que no le digas nada a papa, está muy contento por poder verte y no quiero cagarla.
A la entrada del restaurante familiar ya esperaba David Swam con una gran pancarta de Bienvenida para Alex, la péqueña salió corriendo del coche al verlo y se fundió en un gran abrazo con su padre, que la introducía dentro del restaurante saludando con la mano a Emma que bajaba tranquilamente del Jeep.
-Por cierto Emma ha llamado Ruby, ha dicho que la llames en cuanto tuvieras un rato libre- Emma se quedo pensativa: porque narices no me ha llamado al móvil?
Se dispuso a llamar a Ruby, pero antes de que pudiera hacerlo un coche patrulla apareció dando la vuelta a la esquina:
-Eh Rubia!- Emma se sonrió al reconocer la voz de Ruby a través de la ventanilla- se que es tu día libre, pero te necesito con unos papeleos en la comisaria… Subes?
-Ni un día y ya me estas echando de menos peliroja?… eres única Rubs! Voy a avisar a mi padre y a Alex y nos vamos- dijo Emma Adentrándose en el restaurante.
Tras avisar a su padre y a su hermana, Emma se encamino junto a Ruby a la comisaria, una vez allí y tras poner en orden todo el papeleo, la Rubia se quedo un poco más con un solo pensamiento: Regina Mills. Iba a descubrir todo lo que se escondía detrás de esos ojos color chocolate que la habían vuelto loca desde el primer momento en que había posado sus ojos en ella.
SWAM BISTRO 14 DICIEMBRE 2014- FIESTA DE BIENVENIDA
La fiesta que el Sr. Swam había preparado para su hija era increíble, un montón de amigos y conocidos de la familia, bebidas y comida. Eran ya las 20:15 y todo el mundo se lo estaba pasando bien. En ese momento se abrió la puerta del restaurante:
-Lo siento joven, hoy el restaurante está cerrado hay una fiesta privada- se apresuro a decir David siendo interrumpido por Alex
- No papa, es mi amiga Regina… por cierto Guau! Estas guapísima- contesto Alex dándola un pequeño abrazo, la morena llevaba un ceñido vestido negro que le quedaba a la altura de las rodillas acompañados de unos taconazos negros y un pañuelo rojo colocado al cuello que conjuntaba con sus labios, todo ello cubierto por una ceñida gabardina negra.
-Buenas noches a ti también Alexia- contesto con una sonrisa, luego se giro hacia David- es un placer conocerle a usted también Sr. Swam, Alexia me habló mucho de usted.
Tras las presentaciones la morena se encontraba con Alex, la cual no paraba de hablarla sobre el recibimiento de su padre del día anterior. Estaban las dos tan enfrascadas en la conversación que no se percataron de los ojos que al otro lado de la sala no paraban de analizar a la morena, y tras muchos rodeos.
-Buenas noches Srta Mills está usted estupenda hoy - saludo Emma con una tímida sonrisa
-Buenas noches Srta Swam parece que hoy hemos recuperado los modales, usted tampoco esta tan mal- dijo Regina cortando con su mirada todo intento de conversación con la rubia.
-Alex puedes dejarnos a la Srta. Mills y a mí un momento a solas por favor- dijo Emma dirigiéndose a su hermana.
