Era un One Shot pero por la gran solicitud de los lectores, haré un par de capítulos más... jaja. Dedicado especialmente a Lyra91 y Sibizgz, gracias por sus reviews y sus insistencia. Besos
Ni Bones ni X Files me pertenecen.
Confesiones
- No puedo creer que los Wizards perdieran un partido tan fácil- dijo Booth con rabia.
- Era de esperar se fueron al descanso sin saber si habían llevado cinco jugadores o cuatro, el 18 no estuvo en la cancha- le replicó Mulder mientras habría otra cerveza.
- ¿Habrá sido secuestrado por extraterrestres?- rió el otro mientras tomaba una porción de pizza.
Mulder lo miró enojado; Booth era un gran tipo pero ponía a prueba su paciencia cuando criticaba la existencia de fenómenos paranormales.
- Pasas demasiado tiempo con tu compañera y ya empiezas a hablar como ella.
- No es necesario que te enojes, puedo creer que hay "algo" en el espacio pero te dejo a ti que lo nombres. Y te equivocas, por más tiempo que pase con Bones nunca podré ser tan escéptico como es ella... A veces llega a desesperarme- dijo Booth entre dientes.
- Lo sé, me pasa lo mismo con Dana, siempre hay un pero en mi lógica, siempre tiene un hecho nuevo que contradice mis teorías.
Por un instante ambos permanecieron en silencio, tomando lentamente sus cervezas, pensando en las mujeres que tenían en sus vidas, en lo mucho que sus presencias alteraban cada hora de sus días.
- Pero no me arrepiento de tenerla a mi lado- dijo Booth mirando el televisor pero sin verlo realmente.
- Creo que me dio una nueva visión de las cosas, ha hecho más completo mi trabajo, más estimulante. El buscar que mis ideas no contradigan sus hechos, sus conocimientos... - contestó Mulder absorto en la etiqueta de su botella de cerveza.
- Lo sé, busco complementarla, intentar amoldar mis pensamientos a ella para que no se enfade porque soy demasiado intuitivo y poco concreto. No recuerdo como era mi vida antes de ella, pero sé que no podría seguir sin ella- replico Booth abstraído en el recuerdo de la sonrisa de Bones.
Con tres botellas de cerveza en una mano y una pizza caliente en la otra, Hodgins escuchaba con la boca abierta como Booth y sus nuevo amigo Mulder, hablaban de sus compañeras, sabía bien que si descubrían que estaba parado allí escuchando sus confesiones le dispararían sin pensarlo dos veces, al fin y al cabo eran agentes federales y podrían deshacerse fácilmente de su cadáver. Pero por otro lado, esto le daría una ventaja sobre Angela, él sabría algo jugoso y su prometida daría cualquier cosa por conocer los detalles, así que a sabiendas de que su vida corría un enorme peligro, decidió seguir escuchando.
- Intentaron separarnos varias veces, incluso al principio ella creyó que trabajar conmigo era una pérdida de tiempo, pero con el correr del tiempo pareció aceptar que estábamos destinados a estar juntos- dijo Mulder sin saber con exactitud si se refería a su trabajo o a algo más personal.
- Hasta acepté hacer terapia con un adolescente con tal de evitar que nos separen, es mi pareja, mi compañera, mi amiga- contestó Booth.
Hodgins podría asegurar que ninguno de los dos se percataba de que era el otro quien hablaba, quizás creían que era la voz de su conciencia o algo así.
- Amo a Dana- aseguró Mulder recostándose en el sofá.
- Amo a Temperance- afirmó Booth pasándose una mano por sus cabellos.
Como si por primera vez recordaran donde y con quien estaban, se miraron uno al otro con sorpresa, fue Booth el primero en hablar:
- Esto sonará raro pero... creo que es mejor fingir que no he dicho nada- dijo con nerviosismo.
- Te secundo- le contestó Mulder.
En ese momento un Jack que merecía el premio Oscar al Mentiroso del Año, entró a la sala anunciando:
-Pizza caliente, amigos.
Pero sus pensamientos iban más allá, Booth amaba a la Dra. B y Mulder estaba loco por Scully. "Chisme caliente también" pensó Hodgins.
A algunos kilómetros de la casa del científico, Temperance y Dana comentaban la película que acababan de ver.
- Antropológicamente hablando los concursos de belleza son tan antiguos como la humanidad, no tenían toda la pantomima de hoy en día, pero los hombres elegían a sus compañeras basándose en las actitudes y aptitudes que cada sociedad consideraba indispensable para la supervivencia de la especie: así en la edad media debían ser mujeres robustas que soportaran muchos embarazaos, en el siglo XX serían mujeres delgadas que puedan usarse como objetos de decoración- explicaba Temperance mientras comía pororó.
- Tienes razón, todas las novias o, como a él le gusta llamarlas, "amigas" de Mulder son Barbies, muñequitas frágiles que no tienen un solo pensamiento inteligente- contestó Dana.
- Booth hace lo mismo. No es que esté celosa, sólo me preocupa lo poco que se valora para salir con mujeres así.
- Te entiendo, Mulder a pesar de las ideas raras que tiene es un hombre muy inteligente, a veces su intuición me deja helada porque no se equivoca.
Temperance tomo el vaso de gaseosa que tenía delante de ella y bebió un trago mientras recordaba las novias de Booth: Tessa, la abogada sexy que lo dejó antes de un viaje por el Caribe, Rebecca, la madre de su hijo que daba mil vueltas y Cam... ella no encajaba en el perfil, pero contaba. Las demás sólo las había visto de pasada o había escuchado de ellas casi por casualidad, al fin y al cabo Booth siempre estaba con ella.
- Pese a todo disfruta mi compañía, yo soy la que está ahí cuando alguna de ellas le rompe el corazón. Odio verlo sufrir, él es un gran hombre, es un clichè pero dice la verdad sobre de él. Merece a alguien que vele por él, que lo respete, que esté ahí siempre- dijo Temperance con amargura.
- A veces me pregunto si él me mirará alguna vez y dirá: "¿Qué estuve buscando en ellas cuando te tenía a mi lado?" Pero soy realista, no me ajusto a los parámetros de él- replicó Scully con tristeza.
Angela que salía del baño se quedó estupefacta, Brennan se estaba confesando con Dana, se sentiría traicionada si no fuera porque quizás cabía la mínima posibilidad de que Temperance acepte lo que sentía por Booth. Se quedó en silencio, en las sombras escuchando.
- A veces hace florecer lo peor de mí, pero desde que lo conocí descubrí tanto de mí misma, había una parte oculta y él no se asustó cuando la vio, es más me ayudó a entender que esos recuerdos me habían convertido en la mujer que soy- dijo Temperance mirando el vacío.
- Yo pensé que lo sabía todo, que nada de lo que él dijera podría asombrarme pero ahora su sólo saludo me abruma- comentó Dana.
- Es testarudo.
- Malcriado.
- Machista.
- Egocéntrico.
- Pero sabe de lealtad, de compromiso. Nunca me dejó sola cuando lo necesitaba, hubiera dado su vida por mí y yo no hubiera podido corresponder su sacrificio porque hubiera muerto de no tenerlo junto a mí- terminó Brennan pensando en esos ojos chocolate que la derretían.
Angela temblaba de emoción, tenía que morderse los labios para no gritar de alegría, su amiga estaba a un paso de aceptar sus sentimientos por sus compañero. Imploró al cielo que lo hiciera mientras seguía escuchando.
- Lo sé, Mulder es un gran amigo, su juicio nunca se nubla, jamás deja que nada malo me pase, me hace reír con tanta facilidad.
- Me enamoré de Booth cuando cantábamos Hot blooded el día de la explosión, supe que podía protegerme y divertirme al mismo tiempo.
- Amo a Mulder desde el primer día que lo vi, porque en sus ojos había tanta tristeza que me propuse borrarla aunque en eso se me fuera la vida.
Angela creía que estaba en el paraíso, Temperance y sus nueva amiga, estaban enamoradas de sus compañeros y lo habían aceptado, se sabía dueña de una verdad jugosa, tendría que poner a funcionar su cerebro para idear un plan que pusiera a estas chicas a actuar.
Temperance miró a Dana con pena y le dijo:
- Nunca le había dicho a nadie lo que siento por Booth, ni siquiera a Angela. Es difícil explicar por qué pero creo que tengo miedo de no ser correspondida.
- Me pasa lo mismo. Es un secreto que me obligo a mantener oculto, nuestro trabajo...
- Es peligroso y hay una línea que no hay que cruzar- terminó Temperance por ella con ironía.
Angela fingió que salía en ese momento del baño y dijo con un entusiasmo desmesurado:
- ¡¡Segunda parte chicas!!
Más tarde esa misma noche, al volver a casa Angela canturreó:
- ¡Corazón te tengo una novedad!
" No creo que sea la mitad de buena que la mía" pensó Hodgins acercándose a su prometida con una gran sonrisa.
