Hola!... Primero que nada una disculpa que me haya tomado más de un mes para actualizar la historia pero como dicen por ahí "La vida es aquello que pasa mientras uno hace planes". Gracias a David aka Dwynarthur por la edición del capítulo. Sin más los dejo con el segundo capítulo de esta historia en la cual se responderán algunas de sus preguntas.


Caminar Por La Línea

Sam ha pasado la mayor parte de la mañana en piloto automático. Se despertó temprano, sintiéndose muy mal y se pasó 30 minutos orando a los dioses de porcelana. Se vistió, se obligo a comer unos huevos, tomó su mochila, y se dirigió a la tienda. Si había algo que Sam sabía hacer, eso era evadir situaciones incomodas, pero esto era diferente. Las horas que ella había pasado preguntándose, antes de caer rendida por agotamiento, habían sido una pesadilla. Tan horrible como era pensar que ella podía estar… ni siquiera podía decir la palabra, era aun peor no saberlo. Así que aquí estaba ella a las ocho de la mañana, caminando por el pasillo de planeación familiar de la farmacia para comprar una prueba de embarazo inadvertidamente.

Los estantes en el lugar eran lo suficientemente bajos para ver por encima de ellos. Desde donde estaba parada, podía ver a la vieja bruja que manejaba el lugar, mirándola con una sonrisa desaprobadora mientras negaba con la cabeza. Temiendo el encuentro, Sam tomo seis pruebas diferentes y se dirigió a la caja registradora. Dejándolos, trató de evitar mirar a la mujer.

"Quieres tener certeza, hum?"

Sam frunció el ceño, sintiendo aumentar su ira – acompañada de los huevos que había comido antes de salir.

"No recuerdo haber preguntado tu opinión."

"Bien, no eres un pequeño rayo de sol. ¡Tal vez tendrás suerte y el bebe tendrá tu personalidad!"

Sam respiró profundamente tratando de retener su ira y las ganas de vomitar. Odiaba a la gente mayor.

"Solo pásame las cosas Matusalena. No tengo todo el día."

La mujer resopló su desaprobación, tomó el pago y le dio a Sam su cambio, tendiéndole una bolsa de plástico.

"Buena suerte." dijo, el sarcasmo chorreante en su voz. "Vuelve en nueve meses… te daré un descuento en pañales" ella gritó cuando Sam salía por la puerta. Sam levantó el dedo medio y caminó hacia la mañana seattlense.

El día se burlaba de ella, un cielo azul libre de nubes, el cantar de los pájaros, y la gente con la que se cruzaba estaban siendo amigables. Debería estar lloviendo. Ella vivía en Seattle por el amor del cielo, si hay un lugar en la tierra donde se podría contar con un día lluvioso cuando se sientes así, debería ser aquí. ¿Donde estaba la vieja moda de un mal día cuando la necesitaba?

Comenzó a caminar, sin saber a-donde se dirigía. Podría ir a casa, entrar a su baño, y esperar a que su vida cambie completamente… sola. Esa no era exactamente una idea atractiva. Podría ir a casa de Carly. Pero hacer eso significaba que tendría que contarle todo a Carly. Ella había guardado en secreto posiblemente el mayor evento en su vida y si se lo decía había un riesgo de que Carly la matara antes de que ella tuviera oportunidad de hablarle acerca de la situación actual. Eso también sonaba nada atractivo. O podría tomar las pruebas tirarlas en el bote de basura mas cercando y pretender que esto nunca sucedió. Esa era la mejor idea que había tenido en el día y por un momento llegó a considerarlo. No funcionaría. Definitivamente tenia que saber. Lo más pronto posible. Metió la bolsa dentro de su mochila, respiró profundamente y se dirigió hacia Bushwell Plaza.


Al abrir la puerta del departamento de Carly estuvo aliviada al ver que Spencer aparentemente no se encontraba. Acomodó su mochila al hombro y trató de juntar el coraje para ir a hablar con Carly. Subiendo las escaleras, pensó que debería saber como se sienten los condenados a muerte cuando caminan a la horca. Pero ella lo estaba haciendo sin el beneficio de una última cena; había dejado su desayuno en un bote de basura en la calle. Su boca sabia amarga y se detuvo fuera de la puerta de la habitación de Carly para comer un dulce. Era de limón e inmediatamente se sintió mejor. Si estaba realmente embarazada, tendrá que recordar ese pequeño truco.

"Hola Carlotta"

Carly se giró desde donde estaba sentada en su cama y sonrió, quitándose sus audífonos. Estaba rodeada de papeles, panfletos y libros.

"¡Hola Sam! Estaba por llamarte" Golpeó el asiento libre al lado izquierdo de su cama e intentó quitar los papeles alrededor para darle a Sam mas espacio. Sam se acerco a la cama, se quitó sus tenis y se sentó, poniendo gentilmente su mochila en su regazo.

"¿Qué es todo esto?"

Carly recogió algunos papeles con su mano, apilándolos antes de dejarlos en la mesa de noche. "Oh, estas solo son algunas solicitudes para la universidad y folletos. Mi papá llamó anoche y quiere que les eche un vistazo. Carly trató de mantener un tono claro en su voz.

La universidad era un tema delicado. Ella había comenzado a hablar con Sam acerca de eso, desde el año pasado. La estaba volviendo loca la presión de decidir a donde iría, que estudiar, y el miedo de que no la aceptaran. Sam, por lo contrario, parecía completamente desinteresada y de hecho se enfadó cuando Carly trato de discutirlo con ella. Ella dijo que tal vez ella no era del "tipo" universitario y no quería hablar acerca de eso. Carly sabía que había una gran cantidad de razones por las que Sam no quería hablar de eso. La familia de Sam no contaba con el dinero suficiente y con sus calificaciones, una beca no era una opción. Carly, Spencer y Freddie eran la única familia real que ella tenía y la idea de perderlos era espantosa. También la asustaba a ella. Ella no le había dicho a Sam, pero ella ya había decidido sus 3 opciones principales y dos de ellas estaban en la costa este. Cuando ella y Freddie habían hablado, él había dicho que su corazón estaba en el Instituto Nacional de Tecnología – la mejor escuela tecnológica del país. Freddie era un genio y con su trabajo en iCarly ella sabía que tenía un pie dentro. Solo existía un problema: N.I.T. - como se conocía por sus siglas en ingles.- se encontraba en Washington, D.C. Carly estaba extasiada de que ella y Freddie estarían tan cerca uno del otro, posiblemente en la misma ciudad si la aceptaban en Georgetown, pero la idea de dejar a Sam atrás rompía su corazón.

Sam estaba quiera, mirando los papeles en la cama de Carly. Ella tomó un folleto de Georgetown y lo hojeó distraídamente, un ceño fruncido formándose en su rostro. Carly espero pacientemente; no quería decir nada incorrecto y Sam se veía tan triste que ella no quería empeorar la situación.

"Está se ve bien… el chico de la pagina 23 es lindo." Ella le sonrió a Carly pero no disfrazó la tristeza en su rostro.

"Sí… es una escuela muy buena. Tienen un asombroso programa de derecho." Sam dejo el folleto y suspiro, sosteniendo su mochila cerca de su pecho. "Pero sabes, tal vez no me acepten y…" estaba perdida sin saber que decir.

"Te aceptaran en cualquiera a la que desees ir Carlota. Cualquiera tendría suerte en tenerte." Esta vez cuando ella sonrió, Carly podía decir que hablaba en serio, pero había algo mas: algo en la mirada de Sam que le decía que algo estaba mal- muy, muy mal.

"Sam… Sé que no te gusta hablar de la universidad. No era mi intención dejarte triste."

"No es eso Carly. Yo… Yo tengo algo que decirte."

Carly se incorporó y se acercó a Sam en la cama. Esto era serio.

"¿Qué pasa? ¿Estás bien?"

"Sí… no… no lo sé." Ella suspiró hondo, tratando de encontrar las palabras para decirle a su mejor amiga no solo que había mantenido oculto el mayor secreto, pero que las consecuencias de ese secreto podrían posiblemente cambiar su vida para siempre. "Yo… ¡Dios! Esto es difícil."

"Sam. Sabes que puedes decirme lo que sea."

"Lo sé. Pero te vas a molestar. Y… y desilusionarás y probablemente me odiaras y… Yo no podría soportarlo si en este momento me odiaras." Estaba a punto de llorar, sujetando su mochila para salvar su vida y a propósito evitando mirar a Carly a los ojos.

"¿Recuerdas cuando Freddie y yo prometimos que nunca mas mantendríamos un secreto?"

"Sí."

"Bien… Lo lamento mucho Carly."

"¿Qué es lo que lamentas Sam? Solo escúpelo ya. ¡Me estas provocando una ulcera!"

"Freddieyyotuvimosexo" Sus palabras fueron una ráfaga y ella se estremeció en espera de la respuesta de Carly. Carly estaba en silencio, sus ojos abiertos en estado de shock, y la boca abierta.

"¿Carly? ¿Carly?" Ella tronó los dedos frente del rostro de Carly, intentando sacarla de su trance. "¡Carly! ¿Me escuchaste? Dije que Freddie y yo tuvimos…"

"¡Tú QUE!" ella grito.

"Nosotros tuvimos…"

"¡Te escuché! ¡No vuelvas a decirlo!" Carly se puso en pie y comenzó a pasear delante de la cama. "¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué?" se detuvo frente a Sam, su rostro enrojecido. Ella estaba tomando esto mejor de lo que Sam esperaba.

"Hace tres semanas." susurró Sam.

"¡Hace tres semanas! ¡Hace tres malditas semanas y esperaste todo este tiempo para contarme!" Comenzó a pasear nuevamente. "Espera un minuto. Hace tres semanas, es cuando ustedes rompieron."

"¿Una para el camino?" Sam dijo, tratando de hacer una broma. Carly no estaba riendo.

"¡Oh por Dios Sam! ¡Esto no es gracioso!"

"Realmente lo siento Carly. Quería decirte pero después teníamos que decirte que terminamos y tu decías 'Es tan bueno tener a mis amigos de vuelta' y estabas hablando de cómo te sentías hecha a un lado y como querías que todo fuera normal y pensé que si te decía haría las cosas raras y yo solo… no sé. Lo lamento. Lo lamento mucho."

Carly pasó una mano por su cabello y se dejo caer en la cama junto a Sam, pareció calmarse un poco.

"Caray… tú y Freddie tuvieron sexo. No puedo creerlo. ¿Cuantas veces?"

"Solo una vez."

"Entonces fue… no lo sé, ¿agradable?"

Sam sonrió. La típica Carly entrometida. Ella no podía vivir sin detalles.

"Fue... sí. Creo que fue agradable."

"Bien," Carly dijo suspirando mientras miraba a Sam. "Se ha acabado, y creo que encontraré una manera de no hacerlo raro. Pero sabes es… raro, quiero decir"

Ella desconocía la mitad de esto. Esta situación estaba con alcanzar un nuevo nivel de rareza.

"¿Carly?"

"¿Si?"

"Eso no es todo el secreto."

"¿Qué mas podría haber? Tú lo besaste y no me dijiste y después tuviste sexo con él y tampoco me dijiste. ¿Qué mas podrías decir para superar eso?" Ella se río y se dejó caer en la cama nuevamente. "Lo único que podría superarlo es si volvieran a estar juntos".

"Sí, eso no pasara."

Carly rio nuevamente, mirando al techo. "O si estuvieras embarazada," ella se carcajeó de su propia broma y miró a Sam. Sam no se estaba riendo. En su lugar tenia su cara de culpabilidad, mordiendo su labio inferior y mirando a Carly con un ojo. Ella se sentó rápidamente que se mareo. "¿Sam? Este es el momento en que te ríes y dices 'eso no pasará'."

"Sí… excepto que, como que ya sucedió."

"¡Qué!" ella había comenzado a pasearse por la habitación nuevamente.

"Aun no estoy segura." Sam abrió su mochila, sacando las pruebas de embarazo. "Necesito estar segura y no quería hacerlo sola." Ella miro a Carly, cuyo rostro era una mezcla de ira y shock. "Escucha Carly, sé que estás molesta conmigo… demonios, yo estoy molesta conmigo ahora mismo. Y se que siempre vengo contigo cuando he armado un lio y quiero que tú las arregles. No creo que esto sea algo que tu puedas arreglar y mañana puedes volver a molestarte conmigo si eso es lo que quieres, pero hoy…" Su voz se rompió. "Realmente te necesito Carlotta. No puedo hacer esto yo sola y…" en ese momento rompió en llanto. "Estoy realmente asustada."

El rostro de Carly se torno triste a la vista de lo que tenía frente a ella. Sam no llora. Casi nunca. Y era aun más raro en ella decir que necesitaba a alguien. Ella ha de estar aterrada, y Carly se dio cuenta que ella también estaba aterrada. Esto cambiaría todo. Si Sam estaba embarazada… por el amor de Dios solo tenia 17 años, ¿cómo diablos iba a cuidar de un bebe? Esto era un desastre y una parte de ella estaba tan molesta con Sam y Freddie por ser lo suficientemente tontos e irresponsables para llegar a esta situación. Pero en este momento ella no podía enojarse. La vida de su mejor amiga se estaba desmoronando. Sam la necesitaba. Ella apoyó a Sam para todo durante los últimos ocho años, y no iba dejar de hacerlo ahora.

Caminando hacia la cama, se arrodilló frente a Sam y la rodeó con sus brazos. Sam sollozó en su hombro, temblando como una hoja. Las pruebas de embarazo cayeron al suelo y ninguna hizo un intento por recogerlas. Aun no estaban listas. Pero listas o no, esta era una situación que no podían ignorar; ellas tenían que hacerle frente.

"¿Entonces fue por eso que vomitaste en el sombrero de Gibby?" Sam asintió. "¿Y el tocino pasado?" Sam inhaló y levanto su cabeza del hombro de Carly, asintiendo nuevamente.

"Cuando me fui a casa esa noche continué sintiéndome mal y creo que entonces no pensé en nada de eso, porque ¿no se supone que las mujeres embarazadas solo vomitan por la mañana?" ella no espero a que Carly le respondiera. "Pero entonces tomé un baño y el agua se sintió como armas de BB disparando a mis senos y pensé que era mi periodo y después me di cuenta… Nunca lo tuve este mes y siempre lo tengo. ¡Soy como un reloj!"

"Así que imaginaste que estabas…"

"Embarazada. Sí."

Carly suspiró y se agachó a tomar las pruebas. Ella no era de las que esperaban por una respuesta, ella prefería tener los hechos lo más pronto posible.

"Bien, creo que necesitamos averiguarlo." Ella tomó la mano de Sam y la apretó entre las de ella. "¿Estás lista?"

"¡Claro que no! Pero… tienes razón. Necesito saberlo." Se puso de pie y siguió al baño a Carly.

"Necesitas, beber algo de agua antes?"

"Tome varios litros de Wahoo Punch en el camino hacia aquí. Estoy bien" Ella tomó las pruebas y entró al baño. "Deséame suerte."

"Suerte" dijo Carly, apretando su hombro. Y después hizo algo que nunca pensó hacer – rezó por Sam para que fallara una prueba.


Treinta minutos y seis pruebas después, Carly se paró fuera de la puerta del baño, a la cual Sam le había puesto el seguro cinco minutos antes, escuchándola sollozar. Si la línea rosa, el signo de más, y las caritas felices parpadeantes eran la confirmación, era oficial. Sam estaba embarazada.

"Sam. Vamos Sam, abre la puerta." Una nueva ola de sollozos fue su única respuesta. Carly se deslizó por la pared y se sentó a un lado de la puerta. No tenia idea de que decir. Esto era la cosa más grande que cualquiera de ellas había enfrentado. Junto con la muerte de su madre, ella nunca pensó que se sentiría completamente perdida. "Sam… escucha, sé que esto es difícil y te asusta, pero lo resolveremos juntas, ¿esta bien? Aquí estoy, justo aquí contigo y no pienso ir a ningún lado.

"¡Si lo harás!" Sam grito, "Te irás a tu universidad elegante y yo voy a ser la estadística de 17 años, atrapada en Seattle con un hijo sin dinero, sin trabajo y…" ella estaba sollozando nuevamente.

Carly no tenía una respuesta para eso. Si alguien le hubiera preguntado una hora antes ella habría estado de acuerdo. En menos de un año ella estaría sentada en su dormitorio de Georgetown, soñando con una carrera exitosa en derecho. Y la idea de dejar a Sam en ese entonces habría sido difícil pero las dos estarían bien. Ella estaría en casa para las vacaciones de Navidad y verano y aun seguirían siendo las mejores amigas. ¿Pero qué pasaría ahora? Ahora ella se iría a seguir sus sueños mientras su mejor amiga en el mundo estaría aquí, sola… con un bebe. En solo una hora su mundo se había complicado. Ella solo podría imaginarse como se estará sintiendo Sam.

"Realmente no tengo respuesta Sam. Esto es… difícil, no se que decir para hacerte sentir mejor o como solucionar esto." Ella estaba llorando. "Pero te prometo que estaré aquí para ti. No estas sola en esto. Lo solucionáremos, pensaremos en algo. Pero no podremos hacerlo si estas encerrada en el baño."

Ella se inclinó hacia adelante y trató de ponerse en pie cuando escucho el seguro de la puerta. Sam abrió la puerta y solo con verla el corazón de Carly se rompió. Su rostro estaba hinchado, con marcas de lágrimas en su rostro. Sus ojos estaban rojos e hinchados y cuando ella la miró a los ojos. Carly vio una profunda desesperación que la hizo mirar hacia otro lado.

Sam caminó hacia la cama y se dejó caer, recostada en su espalda viendo el techo. Carly la siguió y se recostó a un lado de ella. En el silencio ella buscó la mano de Sam entre el espacio que había entre ellas y la tomó. Carly no tenía palabras. Todo lo que ella tenía era amor. Un amor por Sam que ella sabia no podría ser mas profundo si fueran consanguíneos. Esta era su hermana, su amiga y tan aterradora como esta situación fuese, ella se negaba a dejarla sola.

"Entonces," ella susurro.

Sam inhaló. "Entonces."

"Un bebe."

"Mmm mm… eso parece."

"¿Deberíamos intentar con otra prueba?"

"He orinado mi peso en seis palillos Shay… No podría hacer otra prueba aunque lo intentara. Además… No creo que seis pruebas se hayan equivocado. Es oficial. Soy una estadística. Tal vez pueda entrar a la próxima temporada de 'Teen Mom'" Ella intentó reír pero en su lugar comenzó a llorar nuevamente. Tal vez eran las hormonas, en los últimos dos días ha llorado más de lo que lo ha hecho en los últimos dos años. Los Puckett no eran unos llorones. Bueno, tal vez Melanie.

"¿Entonces, que hacemos ahora?"

"Me has pillado… Nunca he estado embarazada, pero por lo que entiendo, te pones realmente gorda y de mal humor y en nueve meses pujas un pequeño humano de tu bu ha."

"No es el mejor momento para las bromas Sam."

"Sí, lo sé. Solo estoy tratando de…"

"Lo sé." Carly suspiró y se sentó. Ellas tenían que hacer planes y acostadas sintiendo lastima por ellas mismas no iba a ayudar en nada. "Bien entonces, vamos a empezar con lo que es mas importante. ¿Cuándo le dirás a Freddie?"

Sam se quedó callada. Ella ya había tomado una decisión acerca de eso, aun antes de que estuviera segura de que estaba embarazada. Freddie era brillante, una especie de genio. Cuando ellos habían estado saliendo el hablaba todo el tiempo de esa gran escuela en Washington, D.C. y como su sueño era estudiar ahí. Ella estaba orgullosa de él incluso sabiendo que perseguir ese sueño significaba que necesitaba dejarla en Seattle. De algún modo ella se había resignado a la idea de que tendrían que decir adiós, incluso antes de que terminaran. Freddie era del tipo responsable, no de esos que embarazaban a una chica y la abandonaban. Si él sabia que ella estaba embarazada, él dejaría sus sueños solo para quedarse aquí con ella y vivir la vida agonizante de un padre adolescente. Iría a la UW y probablemente lo haría muy bien pero en el fondo de su mente, o en la de ambos, siempre existiría la respuesta: ¿Y si? ¿Y si ella no hubiera quedado embarazada? ¿Y si él hubiera sido libre para seguir sus sueños? En un comienzo intentarían de ignorarlo y tratarían de hacer que las cosas funcionaran, pero eventualmente él la odiaría por eso. Culpándola por tener que asentarse en una vida mediocre cuando los dos sabían que él estaba destinado para hacer algo grandioso. Y una vez que ese odio se estableciera, en solo cuestión de tiempo. Él se iría. Como su padre lo había hecho. Ella no podría vivir con eso. No por ser responsable por que él dejara lo que realmente quería. No con él, convirtiéndose en una versión inferior de si mismo. No con él dejándola. No. No era una opción.

"No lo haré." Ella le dijo con decisión. Ella no podía mirar a Carly. Ella ya sabía lo que iba a decir.

"¡Sam!... ¡No puedes no decirselo! Este es su bebe también… ¡Él merece saberlo!"

"¡No lo entiendes Carly! No puedo decirle. ¡Arruinaría todo!"

"Sin ofender Sam, pero creo que las cosas ya están arruinadas!" ella se estremeció al ver la expresión de dolor en el rostro de Sam, "No lo quise decir así Sam. Lo que quiero decir es que la situación ya es suficientemente mala y en parte es su culpa; su responsabilidad. No tendrías que atravesar esto sola."

"Carly, conoces a Freddie. Sabes lo que sucederá si le digo."

Ella conocía a Freddie. Él tomaba sus responsabilidades seriamente - la influencia de su madre tenia un lado positivo. Si Sam le decía, Carly sabia que él haría lo correcto. Pero al igual que Carly, Freddie tenía grandes sueños aspiraciones educativas- sueños que no podría alcanzar con un bebe.

"N.I.T."

"Exacto. Él lo dejaría. No puedo dejarlo hacer eso solo por mi error."

"Pero no fue tu error Sam. Al menos no solo tu error. No habrás prestado mucha atención a la clase de educación sexual pero he escuchado que se necesitan dos personas para crear ese tipo de situación." Ella miró a Sam. "Hablando de eso, ¿como pasó esto? ¿No usaron protección?"

Sam sonrió ante eso. Todo el asunto del condón había sido un fiasco. El primero lo rompieron antes de que lo pusieran. El segundo lo rompieron cuando abrieron la envoltura vigorosamente y estaba el tercero…

"Tuvimos, mmm… un pequeño… problema poniéndolo. Debió haberse roto."

"Pero pensé que usabas la píldora."

"Si, mi mama las obtenía del doctor con el que salía. Entonces terminaron. Sin doctor… no hay píldoras."

"Ah"

"Sí. Ah."

"Pero aun, creo que debes decirle. Deja que sea él quien decida."

"¡Carly!" Sam se sentó y miró a su mejor amiga con furia en sus ojos, "Tendremos que acordar en estar en desacuerdo en esto. No. Le. Diré. ¡Es mi ultima palabra!" ella entrecerró los ojos, "Y tu tampoco puedes decirle, Shay!"

"Pero Sam…"

"¡Sin peros! Tienes que jurarme que no dirás una palabra acerca de esto. Si decido decirle; y eso esta en duda, lo hare cuando esté lista. ¡Prométemelo Carly!"

"Creí que habíamos dicho que no habría mas secretos?"

"Dijimos que no guardaríamos mas secretos contigo. Así que, no es un secreto. A parte este no es ningún estúpido secreto acerca de un primer beso. Esto es algo serio, ahora promételo Carly." Ella escupió en su mano tendiéndosela a Carly. Era su apretón de manos súper secreto para promesas importantes. Carly odiaba escupir – cualquier fluido corporal, así que cuando lo hacían así era algo serio.

Carly escupió en su mano y de mala gana la unió a la de Sam.

"Bien, lo prometo. Pero tú tienes que prometer que al menos consideraras decirle. Él realmente merece saberlo."

"Bien, lo pensaré." Ella dijo apretando vigorosamente la mano de Carly, después limpió la palma de su mano en su pantalón. "Solo espéralo sentada."


AN/ Espero no tomar tanto tiempo en la siguiente actualización, el tercer capítulo ya está en poder de David para la edición, y estoy por terminar de traducir el cuarto.

No olviden dejar sus reviews que se las hare llegar a TheWrtrInMe & Dwynarthur autores de esta historia.

Que tengan un feliz martes!