Hola C:

Espero que les guste~


Amiga mía

Parte 2

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Días después te encuentras con Sakura en la puerta del corporativo, a punto de salir a la calle. Aún no ha salido porque se ha detenido a ponerse un suéter color negro sobre la blusa blanca. Se ve muy atractiva con la falda recta que le llega hasta la rodilla y los zapatos negros de tacón.

— ¿Ya te vas? —Le preguntas alcanzándola con calma.

Tú también vas de salida puesto que ya es tarde para estar en la oficina. Ella te responde afirmativamente dedicándote una dulce sonrisa y, como respuesta, sonríes también.

—Vámonos —dices mientras abres la gran puerta caballerosamente, esperando que ella pase primero—. Te llevo.

Ella acepta tu gentileza y ambos salen del edificio dirigiéndose al estacionamiento. El lugar se encuentra sin vida ya. Llegan a tu automóvil, lo abres y ambos suben. Cuando ella está sentada, con el cinturón bien abrochado y la puerta cerrada con seguro, emprendes la marcha fuera de los terrenos Uzumaki.

—Vamos al bar —sugieres animadamente de repente.

Ves de reojo cómo ella suspira y recarga un codo en la puerta, mirando a través de la ventana el paisaje gris.

—No tengo ganas de tomar alcohol, Naruto.

Pero tú insistes.

—Yo invito esta vez. ¿Rechazarías la invitación de tu mejor amigo? Además, Hinata quiere verte, Sakura.

Notas para tu satisfacción cómo ella se rinde. No opone más resistencia mientras tú pisas el acelerador y mueves el coche en dirección al bar.

Sasuke ha sido la vida entera de Sakura por demasiados años ya. Mucho tiempo de estar atrapada en un amor unilateral, tanto que ya no puede más. Ha llegado a su límite de desplantes, humillaciones y evasiones por parte del Uchiha.

Se siente completamente derrotada esta noche, por primera vez en tantos años. No tiene fuerzas ni para enfrentarte, dejando que la manejes esta noche a tu antojo. Dejando que hagas lo que quieras y la lleves adonde te apetezca.

Llegan al bar donde te está esperando Hinata. Te estacionas allí mismo, enfrente del inmueble para poder entrar. Ambos bajan del automóvil y le pones seguro a las puertas, mientras Sakura te espera parada junto a ti. Entran juntos y buscas con la vista a tu novia en alguna mesa.

Lo que nunca cruzó por tu cabeza ha sido encontrar al mismísimo Sasuke Uchiha en persona, el cual no está sólo pero tampoco está con su prometida. Se besa sin el más mínimo remordimiento con una desconocida cualquiera.

Y te hierve la sangre al observar a tu idiota amigo allí, el cual Sakura ya ha visto y sus ojos se inundan de lágrimas. Su vista se empaña.

—Sasuke —murmura por lo bajo, insistiendo en no ser escuchada por ti.

Pero tú la oyes y muy claramente. Maldices mentalmente a tu estúpido compañero de trabajo. En un intento porque tu mejor amiga deje de ver esa patética escena, estiras las manos y la tomas de los hombros. La volteas de dirección poniéndola de espaldas al Uchiha y la guías hacia una mesa en particular.

—Sakura-chan —saluda animadamente tu novia, quien los estaba esperando a ambos.

—Hinata —Sonríe la joven de ojos jade con ternura puesto que eso es lo que tu novia le provoca.

—Siéntate —ordenas animadamente, forzándola a tomar asiento enfrente de tu novia y de espaldas a Sasuke.

Te sientas en medio de las dos chicas y comienzan a conversar animadamente. Sacas el tema de un tonto videojuego a lo que ellas se ríen; luego hablas de una mosca que ha pasado cerca de tu cara y tú le has soplado para que se vaya.

Pero justo en ese momento, Sasuke comienza a hacer alboroto con la completa desconocida haciendo que medio bar le preste atención. Y tu mesa no es la excepción.

Sakura no voltea por temor a deshacerse allí mismo, pero te das cuenta que se estremece interiormente. Desea con todas sus fuerzas que un hada pase y le conceda el deseo de dejar de amar a ese hombre. Pero para ser un amor alimentado durante bastantes años, es imposible quitarlo de un segundo a otro.

Ella se siente sin fuerzas y se recarga en la mesa, con sus brazos bajo la cabeza. Simula tener sueño pero notas que está sollozando de una manera discreta para que Hinata no se dé cuenta.

La furia sube en ti. No eres dado a tener furia puesto que tu naturaleza es apacible y bastante calmada: prefieres reír a enojarte. Pero al ver cómo se ha puesto tu mejor amiga con la estúpida escena que Sasuke protagoniza, te pones furioso.

Suspiras. Si pudieras mandar dentro de los corazones y hacer que ellos te obedezcan, desde hace mucho tiempo hubieras ordenado al corazón de Sakura que dejara de amar a ese idiota.

O le habrías ordenado a ese idiota enamorarse de tu más preciada amiga.

No puedes contenerte más. Te levantas furioso y caminas directamente hacia un borracho Sasuke. Él está ebrio, pero aún razona correctamente.

Intercambias unas palabras con él que rápidamente se transforman en una discusión. Ni tu novia ni tu mejor amiga alcanzan a entender de lo que ustedes hablan. Ellas sólo ven que pronuncias algo bastante furioso y la expresión en Sasuke cambia. Él se sorprende rápidamente y voltea hacia dónde están ellas, mirando fijamente a Sakura. Baja la mirada por unos segundos y te murmura algo más. Se mete la mano al bolsillo buscándose algo y la saca exitosamente con las llaves de su auto.

Al ver esto, forcejeas contra él por las llaves y ganas. Se las arrebatas de la mano y tu amigo te maldice por lo bajo. Lo obligas a ir contigo a la mesa de las chicas porque no puede conducir en su estado; tú lo llevarás a casa.

Sakura no puede creer que Sasuke se esté acercando contigo a la mesa donde ella está. Incrédula, se mueve un poco para cederle espacio al moreno.

Amiga mía, ojala algún día escuchando mi canción,
de pronto entiendas, que lo que nunca quise fue contar tu historia
porque pudiera resultar conmovedora.
Pero, perdona, amiga mía,
no es inteligencia mi sabiduría;
esta es mi manera de decir las cosas.
No es que sea mi trabajo, es que es mi idioma.

Sasuke definitivamente es un idiota. Tu novia cortésmente lo saluda al tenerlo frente a ella, pero él en respuesta simplemente se ha dejado caer en el espacio que Sakura le ha cedido mientras tú te sientas en tu lugar.

Notas incómoda a Hinata por tener frente a ella al pelinegro.

— ¿Ya están listos todos los preparativos para tu boda? —pregunta intentando ser amable.

—Ya está todo arreglado —responde el Uchiha rápidamente, molesto, intentando dejar ese tema de lado.

— ¿Para cuándo es la fecha? —Tu novia sólo quiere conversar con el pelinegro para romper tensión, pero bien sabes que Sasuke dirá algo que lamente después.

—Para dentro de dos semanas, Hina —respondes antes que él, empinándote una copa de whisky mientras lo miras a los ojos.

Sasuke te mira sin expresión ni sentimientos en su rostro.

Sakura sólo mira hacia abajo apretando su falda entre sus dedos. Intenta contener su llanto porque no quiere que el hombre que está a su lado la vea llorar más. Tiene el corazón completamente triturado.

El vodka que hay frente a ella se ve perfecto, por lo que la toma con la mano derecha y de un trago se la empina toda. Ella nunca ha tomado así y el vodka se sube con rapidez, pero no quiere estar en esa realidad con Sasuke a su lado.

—Esa canción me encanta. Bailemos —dices alegremente. Le extiendes la mano a tu hermosa novia porque tu plan original era pasar la velada con ella. Aunque el destino se ha encargado de reunir a los cuatro en un solo punto, tú no desprecias esta oportunidad de estar con Hinata.

Ella te secunda. Se levantan para bailar y Sakura se levanta a la par que ustedes. Ella llama la atención de Sasuke, quien mira hacia arriba observándole el rostro.

—Naruto, Hinata, me voy a casa.

Amiga mía, princesa de un cuento infinito.
Amiga mía, tan sólo pretendo que cuentes conmigo.
Amiga mía, a ver si uno de estos días,
por fin aprendo a hablar
sin tener que dar tantos rodeos,
que toda esta historia me importa
porque eres mi amiga.

La miras desconcertado. Por un momento tus ideas se enredan pero pisas la tierra y te das cuenta que, claro, Sasuke Uchiha está allí.

—No puedes irte sola, Sakura-chan. ¿Qué tal si te sucede algo malo en el camino?

Te ganas una tremenda carcajada de parte de ella que te deja completamente desorientado y la miras con los ojos bien abiertos. Sasuke tampoco escapa de esa desorientación. Frunce el ceño observándola fijamente.

—No importará. Nunca le ha importado mucho a nadie lo que llegue a pasarme, ¿sabes?

Amiga mía, lo sé, sólo vives por él…
Y él lo sabe también.

Te das cuenta que la mirada del pelinegro se desvía hacia la pista de baile y entrecierra los ojos.

—No importa, Naruto —Te dice antes de que tú puedas responderle a la chica de exótico cabello. Se levanta de su asiento imitando a Sakura—. Yo también me voy y acompañaré a Haruno a casa.

El orden natural de las cosas ha sido alterado y sientes que la mandíbula se te cae hasta el piso. Sakura abre los ojos de par en par sin mirar a Sasuke y estos se llenan en un segundo de lágrimas.

Eso ya es mucho dolor y Sasuke Uchiha es su nombre.

Observas al maldito de tu amigo. ¿Cómo osa decir que acompañará a Sakura a casa, haciéndola sufrir aún más de lo que ya sufría, todo por su maldita culpa?

¿Qué rayos pretende el idiota del Uchiha si sabe perfectamente los profundos sentimientos de la joven?

¿Por qué demonios hace caso omiso de su amor pero sabe que lo que está a punto de hacer la matará?

—No Sasuke —Le detienes—, no lo harás.

—Oh, sí Naruto —Te desafía—, sí lo haré.

Los dos comienzan a enzarzarse en una estúpida guerra sin cuartel. De inmediato recuerdas que Sasuke no puede manejar y te calmas. Aparentemente a él le cruza la misma idea por la mente y frunce el ceño, dejándose caer nuevamente en el asiento con despreocupación.

Sakura vuelve a sentarse a su lado, quizás queriendo demostrarse a sí misma que puede aguantarlo.

—No importa, me quedo hasta que todos nos vayamos —dice fingiendo una gran sonrisa que te sorprende.

Pero tú cuestionas más los motivos que tiene Sasuke para quedarse. ¿Qué rayos planea ese imbécil? Evidentemente tu mejor amiga supone un completo fastidio para él; ¿por qué rayos se queda entonces?

Entrecierras los ojos mientras lo examinas. Él mantiene los ojos cerrados con calma; se ha dado cuenta que lo estás observando pero no le importa. Sabe que es difícil de leer.

Desistes en saber sus motivos, pero a cambio invitas a Sakura a bailar con ustedes. Estás dispuesto a bailar con ambas para no dejar que tu amiga se quede a solas con ese estúpido. Pero su respuesta te sorprende.

—Gracias, Naruto —Sonríe mientras niega suavemente con la cabeza—. No quiero arruinar su velada.

Tu novia extiende su mano así como tú lo haces hacia Sakura, mientras que con la otra mano sostiene la tuya.

—No arruinarás nada, Saku —Sonríe gentilmente—. Anda, ven.

Te sorprendes aún más cuando tu mejor amiga niega de nuevo.

—Vayan ustedes, de verdad —Toma su copa con la mano derecha—. Yo quiero otro trago.

Hinata y tú se miran sin entender lo que ocurre. Ambos bajan su mano extendida y suspiran decepcionados sin entender a las dos personas que se quedan en la mesa.

—Como quieras.

Amiga mía, no sé qué decir
ni qué hacer, para verte feliz.

Cuando tus mejores amigos se encuentran solos en la mesa, se centran en sus pensamientos. No planean dirigirse la palabra pero tampoco alejarse. Es una especie de apuesta donde el que ya no resista estar más tiempo con el otro perderá.

Sakura llama al mesero y el joven se dirige prestamente a su mesa.

— ¿Desea algo, señorita?

—Sí. Por favor una botella de vodka.

— ¿ABSOLUTE está bien? ¿O desea ver la lista de precios primero?

—No; con tal de que emborrache eso es excelente.

—Yo quiero un poco de coñac —Pide Sasuke metiéndose en la conversación. Hace un poco su cabeza hacia atrás mientras mira al mesero—. Pones su cuenta a mi nombre.

Sakura se enfurece con él pero no le da tiempo a reclamar. El mesero se aleja prometiendo que en poco tiempo las bebidas solicitadas estarán en la mesa.

Y tus dos mejores amigos se quedan nuevamente solos en el lugar, perdidos en sus pensamientos.

Ojalá pudiera mandar en el alma, o en la libertad
que es lo que a él le hace falta.
Llenarte los bolsillos de guerras ganadas,
de sueños e ilusiones renovadas.

—Así que te casas dentro de dos semanas —dice Sakura retomando el tema.

Las bebidas están en su lugar correspondiente y ambos han comenzado a tomarse sus respectivos pedidos. Llevan la primera copa, la cual se toman sin preocupación.

Sasuke frunce el ceño.

—Si es así o no, ¿qué te importa a ti? —responde bruscamente, echándose todo el trago a la boca sintiendo como raspa su garganta.

Cierra los ojos al sentir la bebida quemar su boca, pero le encanta torturarse con la bebida. Le encanta el dulce sabor del dolor al saber que sus decisiones han sido basura.

Estás con Hinata en la pista de baile pero ves de reojo cómo Sasuke y Sakura te miran detenidamente: ven tu felicidad y envidian que tengas esa sonrisa en el rostro.

Sakura toma su copa, se sirve vodka de la botella y se empina todo el vaso. No ha soltado la botella y vuelve a servirse, tomándoselo todo de repente. Sin soltar la botella se sirve nuevamente en el vaso y se lo vuelve a tomar sin más.

—Espero que seas feliz —Le desea a Sasuke.

La pelirosa llama la atención del Uchiha porque se sirve un quinto vaso y no ha soltado la botella aún. Cuando está por servirse el sexto él le pone la mano encima del brazo, deteniéndola.

—Deja de tomar.

Ella se suelta de él, jalándose. Se sirve la sexta copa y la deja sobre sus labios.

—Emborracharme esta noche es lo que necesito —responde—. Mi mejor amigo está aquí y él me llevará a casa: no hay problema con que me lleve ebria. Además —Voltea a ver al pelinegro y él puede ver el efecto del alcohol en el cuerpo de Sakura. Ella tiene los ojos rojos y los entrecierra para poder enfocar su cara—, ¿por qué rayos querría recordar esta noche junto a ti?

Y sin más echa su cabeza hacia atrás, tomando la sexta copa y permitiendo que el alcohol entre en su organismo.

Cuando ella deja la copa en la mesa, agacha el rostro unos segundos y Sasuke puede notar que está mareada, que ve doble y que pronto vomitará. El vodka es la peor bebida que puedes tomar; se te sube demasiado rápido, la cruda del día siguiente es espantosa y pone en jaque los sentidos.

Sakura ya no tiene la lucidez mental de apenas unos segundos.

— ¿Estás bien? —pregunta Sasuke completamente preocupado y es normal.

Ambos están borrachos pero el estado de él no se compara con el de Sakura. Sasuke está un poco mareado y por eso no puede conducir pero tiene lucidez mental: sabe en dónde está, qué es lo que hace allí y quién es él.

Sakura no sabe siquiera su nombre. Comienza a llorar sin importarle el lugar ni el momento y tampoco lo hace escondiéndose de la gente. Llora moqueando, hipando y sin importarle nada se limpia los mocos con la manga de su suéter. No le importa que Sasuke la esté observando.

— ¿Cómo demonios piensas que voooy a estar bien, ¡Sasuuukeee!?

Sin que el Uchiha pueda preverlo ni defenderse, recibe un golpe con mucha fuerza en el rostro. Ella le ha abofeteado con su zapato en la mano, el cual tiene tacón y está muy duro.

Se lleva la mano al rostro cuando nota que la nariz le está sangrando y no puede detener la pequeña hemorragia. Pero no tiene tiempo para sobarse a sí mismo porque ella le sigue golpeando; aunque ha tirado su zapato le golpea con el puño cerrado en donde puede. Lo golpea en la cara, en los brazos, en el pecho, hasta sus piernas se llevan un buen moretón gracias a la chica.

— ¡Contrólate Sakura! —exige el Uchiha, cuando por fin puede agarrarla de los brazos y la inmoviliza evitando recibir más daño.

A pesar de que sabe que es una orden estúpida, puesto que ella no puede controlarse por estar ebria, ve que Sakura sigue llorando. Y queda sorprendido cuando sin previo aviso ella se lanza a su pecho para seguir llorando en ese lugar de confort.

—Te odio, Sasuke —La oye murmurar—, en verdad te odio. Ocho años de mi vida junto a ti, junto a Naruto, y jamás le diste importancia a mis sentimientos.

Ella sigue sollozando cuando Sasuke siente que Sakura vomitará en su pecho. Intenta retirarla antes de que sea demasiado tarde pero cuando se da cuenta su traje, su pantalón y sus zapatos se han manchado. Él suspira y ya no hace ningún ademán de alejarla.

Pone una mano sobre el cabello de la joven, acariciándolo suavemente, con el fin de que se quede completamente dormida.

—Trabajando adonde estuvieras tú, sólo para estar cerca de ti. Nunca recibí nada a cambio —murmura sollozando, adormilada—. Te odio, Uchiha— Es lo último que ella pronuncia quedándose dormida en los brazos de Sasuke.

Amiga mía, ojala algún día escuchando mi canción,
de pronto entiendas, que lo que nunca quise fue contar tu historia
porque pudiera resultar conmovedora.


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A pesar de que nadie ha comentado, me agradaría que alguien me diera su opinión si es que les gusta C: Los reviews son gratis y yo no muerdo xD

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Nos leemos~