Bulma cerró la puerta de su habitación rápido como un rayo, y luego cayó al suelo de rodillas con el rostro sonrojado, sabía que no había visto nada de otro mundo pero como bienvenida a aquel planeta era demasiado.
También se avergonzó un poco por haber violado la privacidad de su vecino de piso pero fue una equivocación y por suerte suya no la descubrió.
No se veía todos los días a un hombre desnudo, por suerte suya vio solo su parte trasera como aquel duro trasero y su fornida espalda. Pues si lo veía de frente quizá moriría en el acto.
Porque ella era una de esas chicas buenas que solo tuvo un novio que murió por causa de la contaminación de su planeta y a sus cortos 19 años nunca vio un hombre desnudo o tenido experiencia sexual alguna, lo más atrevido que había llegado fue a dejar que su difunto novio chupara sus senos pero, como princesa de un planeta debía guardarse por si acaso.
Intentando olvidar tal desventura se levantó y empezó a desempacar mientras observaba la habitación en detalle, era hermosa, parecía en verdad la habitación de alguien muy importante, como de una reina, los saiyajins al parecer no eran tan malos como se rumoreaba por el universo, además eran similares a ellos en lo físico así no tendría que aguantar feas y repugnantes caras babosas de extraterrestres grasientos.
Una vez en pijama se desperezó y se metió bajo las cobijas de material desconocido para prepararse a descansar antes de que llegara el día en que iniciaría sus labores como una simple asistente.
La noche pasó lentamente complaciendo los sueños de los durmientes así como los deseos de los no durmiente, hasta que el sol del planeta Vegeta salió dictando un nuevo amanecer.
_Madrugaste Kakaroto.
Dijo Vegeta al soldado jugando un poco conociendo el hábito del sueño del recién llegado Kakaroto.
_Si es que tu padre dijo que esta mañana debíamos asistir.
_Dijo que yo debía asistir. Esos asuntos a ti no te incumben, que te tenga confianza no significa que debes meterte donde no te llamen. ¿O es que acaso quieres hacer tu demostración pública de "buenos modales" en el desayuno? Un desayuno en el cual nunca e invitan pero como pones cara de indigente para que te inviten ahora te colas todos los días al mismo.
_¿Vamos Vegeta qué es lo que te molesta de eso? si el palacio tiene suficiente comida para los indigentes como yo.
Kakaroto levantó sus manos justificándose ante Vegeta que lo fulminaba con la mirada, estaba harto de que se le pegara como una mosca.
Vegeta llevó sus manos a su sien por el terrible dolor de cabeza de haber dormido poco además de la irritante voz de kakaroto y furioso le dijo.
_Kakaroto ¿Por qué no vas a adelantarte en el desayuno? quizá hoy tengan banquete especial por homenaje a los invitados, si no te vas ahora te lo perderás.
Tuvo que utilizar su técnica especial para lograr que se fuese. La presencia de Kakaroto le agradaba algunas veces, más en otras se le hacia insoportables. Sobre todo en las mañanas cuando el saiyajin venía a buscarlo para el desayuno.
Conocía Kakaroto desde niño, cuando Freezer se lo llevó a él para "enseñarle cosas" también se llevó a kakaroto un niño de su edad de clase baja para que el príncipe Vegeta entrenase con él en la base. El plan original fue matar a Kakaroto en cuanto Vegeta ya no entrenase con él pero sorprendentemente el saiyajin de clase baja logró a través de los entrenamientos llegar a casi la altura de Vegeta sirviendo enormemente al ejercito de Freezer como el mismo príncipe por lo que decidieron conservarlo con vida, volviéndose luego el eterno compañero del príncipe Vegeta, eran una dupla.
Bulma luego de despertarse temprano y prepararse, salió de la habitación para asistir al salón del trono como había mandado el Rey del planeta, estaba a punto de cerrar aquella puerta cuando se percató de que alguien salía de la habitación de enfrente, la misma donde había visto al dios griego.
Un chico alto y bien visto salió de aquella puerta, e ilusamente Bulma lo confundió con el que había visto anoche, creyendo que la habitación pertenecida a este.
Y aprovechando el encuentro lo saludó.
_Hola.
El soldado la miro extrañado, no la conocía y ni siquiera se le hacía conocida, la volvió a mirar y no, no la había visto nunca, pero era sin duda un ser extraño, nunca había visto alguien con ese color de cabello, y de ojos. Excepto a cuando el Rey se transformó en super saiyajin y venció a Freezer, pero no era ese mismo tono de celestes los ojos de la chica que tenía en frente.
Pero dejando de lado el físico de la criatura, lo que más le extrañó fue el lugar de donde ella salió.
_¿Por qué estás en esta área?
_El Rey, me asignó anoche esta habitación, mucho gusto, soy Bulma. Princesa Bulma.
Ya más tranquilo de que no fuese alguna invasora Kakaroto calmó su paranoia y saludó a la princesa.
_Soy Kakaroto, Bulma, princesa.
Luego de que ambos se presentaran el silencio se adueñó del trayecto siendo de nuevo Bulma la que rompió el hielo.
_¿Conoces la sala del trono?
_Voy para allá.
"¿Por qué se hace llamar princesa? ¿Acaso es la prometida de Vegeta o el Rey tiene una hija?" Se preguntaba Kakaroto, en toda su vida no había oído de una princesa en Vegetasei.
Caminaron casi sin hablar pues mientras Kakaroto trataba de descifrar por qué, Bulma buscaba la manera de llamar su atención.
Una vez llegaron entraron juntos llamando la atención, Bulma saludó a sus padres y luego reverenció a los reyes a los cuales servía ahora.
_¿Qué haces con Kakaroto?
Le preguntó el Rey Vegeta como reprochándola, no quería que vinieran a relacionarse con otros cuando su trabajo era servir al príncipe.
_No conocía el camino y me acompañó amablemente como también era su destino.
_Creí habértelo dicho ayer, pero bueno, siéntate.
En medio del salón del trono estaba armada una mesa y al extremo otra mesa con comida servida al estilo buffet.
Bulma se inquietó un poco por el reproche del rey pues según su punto de vista no habia nada malo en llegar acompañada pero se guardó el disgusto para ella y luego de servirse la comida tomó asiento al lado de su hermana mayor quien parecía serena.
La verdad era que el Rey Vegeta no era mal, a estas alturas ya no lo era, había obtenido todo lo deseado y ya no tenía motivos para hacerlo, no después de haber vencido a Freezer, sin embargo era bastante estricto y amante de los protocolos, no le gustaban los disturbios en su palacio ni los bullicios, quería personas centradas y la actitud enamoradiza de Bulma admirando al soldado le molestada, no daba una buena impresión, por eso la reprendió la quería tener concentrada en su misión de consejera y ayudante del príncipe mayor.
El mismo que hizo presencia en ese instante.
_Veo que llegaste hijo, siéntate.
Lo saludó llamando la atención de todos que se giraron a mirarlo, fue de nuevo Bulma quien no perdió detalle de las facciones del hijo del Rey, era una versión joven y mejorada del monarca, lo vio avanzar y sentarse al lado del que suponía era el príncipe menor.
Pero así como era guapo, tenía una inquisidora mirada, y desgraciadamente le regaló una de ellas a ella, fue ahí donde supo que no todo iría bien.
El rey carraspeó y tomó la palabra cuando todos estuvieron presentes.
_Como saben, hemos hecho una alianza con los humanos, una raza muy similar a la nuestra, los habitantes de la muerta Tierra ya están mezclados con nuestra población débil, están camuflados, a salvo. Y gracias a unos dignos gobernantes que cambiaron su libertad por la de su pueblo, es por eso que ellos ahora forman parte de los trabajadores de palacio, cada uno con un puesto según sus cualidades, la mujer en la cocina, el hombre en el laboratorio, la princesa mayor en las instituciones saiyajin, y la princesa más joven como mano derecha del príncipe heredero.
Prácticamente todos los enterados de la noticia escupieron su alimento, a excepción de Tarble quien parecía ligeramente divertido.
_¿Pero qué clase de broma de mal gusto es esta?
Dijo el príncipe que se había elevado de su asiento.
_Compórtate Vegeta, deja los berrinches de lado, ella será tu ayudante y mano derecha.
El rey lo reprendió, le pareció de muy mala educación semejante berrinche de adolescente cuando Vegeta ya tenía dos décadas.
_Y yo que creí que Kakaroto era su mano derecha. Jajaja
_¡Tarble!
Luego de que el Rey reprendió a sus hijos quedaron en silencio hasta que Vegeta lo desafió de nuevo.
_Ni siquiera tiene un poder de pelea.
_Tiene inteligencia, buenas ideas, lo suficiente para llevarte a tomar decisiones correctas. Ahora podría darle ya un trabajo mostrándole la contabilidad de tu tesoro, sé que has estado llevándola tú pero desde ahora ella se encargará de todo lo que a ti refiere
Con el rostro enfurecido Vegeta se levantó y fue al lado de su lacayo esperando que Bulma se les una al "paseo"
_Tú te quedas Kakaroto.
Dictó el rey, él sabía que si todo salía bien Vegeta muy pronto se relacionaría con esa humana, solo tenía que apartar a Kakaroto del camino para que no se la llevase primero.
No sabía el motivo por el cual el doctor Briefs no le había dicho a su hija que parte del trato era su compromiso con el príncipe Vegeta pero tomó también la decisión de no decírselo al príncipe, dejaría que las cosas fluyan.
